miércoles, 12 de marzo de 2014

LOS ORGANISMOS DEL ESTADO, ¿COMPRANDO AL CRÉDITO?

La lectura de una nota de hoy, en Prensa Libre, referente a los sobreprecios pagados en la Secretaría de Asuntos Administrativos y de Seguridad, SAAS, (http://www.prensalibre.com/noticias/SAAS-efectua-compras-precios-elevados_0_1100289983.html), en donde la elevación de esos precios pretende justificarse porque no todos los oferentes le quieren dar crédito al Estado, nos motiva a desarrollar un punto de vista que, según recordamos, ya dejamos alguna vez establecido en algún lado.

El argumento esgrimido tiene su peso.  El costo financiero de que el gobierno o quien sea que compre retrase los pagos de los materiales o de los servicios, viene incluido en los precios que los oferentes ofrecen. Mientras más se tarden las instituciones en pagar, más le recarga el ciudadano de a pie, a cargo de proveer cualquier cosa, por lo que ofrece.  Es natural.

Cuando tuvimos la enorme tarea de rescatar el entonces colapsado Registro General de la Propiedad, como segundo al mando tuvimos oportunidad de implementar la política de pago contra entrega, la cual en poco tiempo comenzó a brindar sus frutos, porque estimuló, en la medida que se regó la voz, una mayor participación de oferentes, por un lado, y una mayor y mejor competencia, bajando los precios, por la otra.

En lugar de ver las compras de esta institución sin interés, porque solamente a unos pocos les interesan las compras de quien paga mal o nunca paga, especialmente a quienes hacen de este sistema perverso un negocio, disfrazando la colusión que tienen con las autoridades en esos precios altos que genera la poca o nula competencia, comenzó a darse una verdadera competencia por hacer un buen negocio, pues la emisión del cheque de pago contra la entrega de la mercadería o el acta de recepción de algún servicio, se convirtió de repente en algo atractivo para mayor número de oferentes.

Así las cosas, hay mucha gente en la calle que puede darse el lujo de decir, con propiedad, que sus cheques valen más que los del gobierno, pero la manera como se manejan las compras puede y debe cambiar, para hacer rendir mejor el dinero que todos aportamos como contribuyentes, y que el presupuesto alcance para llegar a más lugares en donde las necesidades son verdaderamente apremiantes.

viernes, 7 de marzo de 2014

ENTRE LACAYOS TE VEAS

La solicitud del embajador panameño por que la Organización de Estados Americanos, OEA, debata sobre la convulsión social venezolana no sólo provocó el rompimiento unilateral de relaciones de esta última nación con la primera, sino el señalamiento, por el Presidente Nicolás Maduro, de que el Presidente panameño, Ricardo Martinelli, es un lacayo de Estados Unidos de América.

Curiosamente, quien ha estado muy calladita es, precisamente, la OEA y, con ella, su flamante Secretario General, José Miguel Insulza, quien esta vez se envuelve en el cómplice silencio, el cual contrasta enormemente con sus actuaciones pasadas, tanto en Guatemala, especialmente cuando perdió la vida el abogado Rodrigo Rosenberg, y en Honduras, cuando el ex Presidente Manuel Zelaya trató de violentar la Constitución para perpetuarse en el poder y fue sacado del país después de un Golpe de Estado en donde, curiosamente, quien más vociferaba en contra de las nuevas autoridades era el extinto comandante Hugo Chávez, lacayo, a su vez, de los gobernantes cubanos, los hermanos Castro, quienes a su vez son dependientes, si no lacayos, del petróleo venezolano que les continúa regalando Maduro.

Desde la posición objetiva que nos brinda ver estos acontecimientos desde la distancia, nos atrevemos a decir que la posición panameña no ha sido de servidumbre, sino de dignidad, tal como se dio el Congreso de la República de Chile, que acaba de aprobar, por unanimidad, tres resoluciones que condenan lo que sucede en las calles de Venezuela y solicita que se preserve la seguridad de las personas y sus Derechos Humanos.  Es una posición que hace sentido común a toda persona que crea en la Democracia (con mayúscula) como uno de los grandes valores republicanos.

¿Cuál es la función, en estos momentos, de la OEA? ¿Discutir sobre la última nevada en Washington? Nos parece que el pedido panameño es legal, es oportuno, es serio.

Mientras tanto, vemos con tristeza una violencia innecesaria y el derramamiento de sangre de personas inocentes que lo único que desean es un cambio en su esfera de libertad, en el aprovisionamiento de los supermercados, en su capacidad de intercambiar ideas y en el entorno de sus vidas, cada vez más restringidas por la ola de violencia insensata que los empuja, los envuelve y devora.


Al final, todo esto será una historia más que permanecerá en los libros o en la mente de las personas que vivieron los acontecimientos.  Ahí estarán bien identificados quiénes son los verdaderos lacayos en toda esta trama que ha venido envenenando nuestra América.

sábado, 8 de febrero de 2014

EMBAJADORES Y ABOGADOS, ¿IGNORANTES O IDEOLOGIZADOS?

No entendemos por qué tanta alharaca con la fecha de finalización del período de Fiscal General y Jefe del Ministerio Público.  ¿No es el nombramiento mal hecho, por ignorancia o deliberada mala fe, un fiel reflejo de lo que fue el peor gobierno de la historia de Guatemala, el de Álvaro Colom Caballeros? ¿Acaso existe prohibición de que la persona que ocupa el cargo sea reelecta?

Si el período es finalizado en mayo o en noviembre, ¿no es potestad del Presidente de la República nombrar otra persona o a la misma para continuar con la labor institucional? ¿Por qué hacen de todo un problema? ¿Y por qué insisten los embajadores de países amigos, como Estados Unidos de América o la Gran Bretaña, en inmiscuirse en asuntos internos de nuestro país, regulados constitucionalmente? ¿Tan ignorantes son que no pueden leer y entender un fallo por demás claro y correcto de la Corte de Constitucionalidad? ¿O tan grande es su ideologización? A nuestro parecer, de una u otra manera están haciendo el ridículo, tan grande como la pataleta de la misma Fiscal General al no acatar, a la primera y sin hacer aspavientos, el fallo unánime de los magistrados de la Corte de Constitucionalidad.

Admitamos que los embajadores o cualquier ciudadano pueden opinar sobre lo buena o mala gestión de la persona que ocupa el cargo, pero no defender a ultranza lo indefendible, haciendo ver como si nuestra Constitución, nuestras leyes y nuestro andamiaje institucional no les importa, hasta denigrando el fallo de una corte de nivel constitucional, cuando sería más fácil aceptar la realidad y "sugerir", con el lenguaje diplomático que parecen no conocer o haber olvidado, que se reelija a quien, para ellos, ha hecho un excelente trabajo.

La mala fe de los abogados del gobierno Colom Caballeros y la insidia de las declaraciones de quienes han venido al país en función diplomática carecen de sentido común, el cual, por otro lado, es evidente en el razonamiento jurídico que, al fallar, efectuó la honorable Corte de Constitucionalidad.  Un caso eminentemente jurídico lo han convertido en uno político, lo cual tampoco hace sentido.  ¡Pobre mi país!


viernes, 7 de febrero de 2014

ENTRE RECURSOS PÚBLICOS Y HUEVOS

Hace dos días fueron publicadas dos cifras: la primera, que la campaña Construye tus finanzas que impulsa la Superintendencia de Bancos, costará Q.12 millones; la segunda, que la producción de huevos en el país creció un 26% al pasar de 10 millones de cajas, en 2004, a 13 millones en 2013.

Nos quedamos esperando si surgía alguna reacción, pero no hubo una sola que hayamos detectado.

Sin embargo, ¿no es cuestionable que la Superintendencia de Bancos, cuya finalidad es supervisar las operaciones bancaria, utilice esos recursos públicos para una campaña de supuesta educación de los usuarios de los bancos, financieras y emisores de tarjetas de crédito, en general? No estamos en contra de una campaña de esta naturaleza, pero sí de que sea financiada con recursos públicos.

En el segundo tema, es cuestionable que el crecimiento de la producción de huevos se mida en porcentaje de cajas producidas; más bien, es cuestionable que se nos siga vendiendo huevos por supuestos "tamaños", pues es un sistema en donde los grandes productores suelen engañar a los consumidores, etiquetando las cajas como huevo "grande" y, ¡oh, sorpresa!, al abrirlas el producto es cosa diferente.

Si los huevos se vendieran por peso y la producción se midiera por peso, los porcentajes de crecimiento serían confiables, como confiable estaría la ciudadanía de comprar, con certeza, por lo que está pagando.

Dos temas distintos, uno del ámbito público y otro del privado, pero ambos con una connotación que merece ser señalada porque carecen de sentido común.

jueves, 2 de enero de 2014

RESPALDO A LA AUTORIDAD DEL CANAL DE PANAMÁ. LAS ESTAFAS A NUESTROS PAÍSES.

Ante la suspensión unilateral de los trabajos de ampliación del Canal de Panamá por parte del consorcio que ganó tal licitación, encabezado por la empresa española Sacyr, respaldamos en su totalidad la posición digna y firme de la Autoridad del Canal de Panamá de exigir el cumplimiento de las condiciones originales del contrato suscrito por las partes.

La misma prensa televisada oficial española ha esclarecido que, parte de las comunicaciones que el gobierno de Estados Unidos de América espió en su oportunidad, y que fue objeto de las filtraciones de Wikileaks, correspondientes a la embajada de ese país en Panamá, dan cuenta que estaban enterados que el consorcio ganó la licitación, por un margen superior a los US$,1,000 millones, con la intención de renegociar, con gobierno panameño, ya una vez iniciada la construcción, los precios de la obra.

¿Acaso se hicieron las licitaciones para actuar, con premeditación, de esta manera? Si las reglas de participación permitiesen esto, ¿cuál sería la certeza sobre dichos procesos y sobre los contratos que, para el efecto, se firman? ¿Dónde está la ética en todo este asunto?

El gobierno panameño debiera aplicar todos los mecanismos, no sólo para hacer cumplir el contrato sino deducir responsabilidades a las empresas que son parte de este consorcio y a sus representantes legales, ya que este tipo de actuación podría hasta ser tipificada como estafa, que es un delito que conlleva penas de cárcel, pues aparentemente se trata de toda una trama montada para ofrecer una cosa para terminar defraudando a la contraparte en su patrimonio.

Abrirle la puerta a estos mecanismos de inversión es condenarnos a que nos esquilmen con cualquier pantalla de constructores internacionales.  Centroamérica, y América Latina en su conjunto, deben unirse para respaldar a Panamá en este caso.

En Guatemala tenemos los casos del ferrocarril, una empresa canadiense, y de las empresas de transmisión de energía eléctrica, otra inversión española que acaba de verse favorecida por un fallo cuestionable, aunque durante el proceso se comprobó que hasta los palcos del estadio Santiago Bernabéu corrían a cargo de los usuarios del servicio de energía eléctrica de Guatemala.  Los dos casos similares en cuanto a las turbias intenciones de los inversores. ¡Ya basta con este neocolonialismo!

De la manera planteada nos llenaremos de obras a medio construir, de demandas por más dinero o de obras sobrevaluadas en perjuicio de mejores competidores para llevarlas a cabo y de los ciudadanos que pagan sus impuestos y que son, al final de la cadena, los burlados, al quedarse sin la infraestructura que se pagó colectivamente o por cuya causa empeñaron el futuro de sus hijos y nietos.



lunes, 30 de diciembre de 2013

MI PARTICIPACIÓN EN LA XXXVII ASAMBLEA ANUAL DE LA CARIBBEAN-CENTRAL AMERICAN ACTION, CCAA.

Recientemente se llevó a cabo, en Washington, Estados Unidos de América, la reunión anual de la Caribbean-Central American Action, una organización que pretende identificar y ayudar a resolver los problemas de las dos sub-regiones, la cual tiene un considerable poder de convocatoria.

La reunión suele ser en Miami, Florida, pero esta vez se llevó a cabo en la capital de ese gran país, un día en el edificio de la Organización de Estados Americanos, OEA, un cóctel en una de las salas del Congreso, adyacente al conocido Capitolio, otro día en las oficinas del Banco Mundial, BM, otro en el de la Cámara de Comercio de EEUU, con reuniones paralelas en otros organismos, dentro de las cuales escogí acudir a la que se llevó a cabo en el Departamento de Energía, pues este tema es vital para el desarrollo de cualquier país, y yo siempre he estado interesado en el tema del desarrollo.

Mi participación se dio desde el punto de vista empresarial, pues nuestra marca de café patrocinó con esta bebida los descansos entre tanta y tan agotadora reunión, ya que la agenda a llevar a cabo en escasos tres días era agotadora, con desayunos que comenzaban a las 7 de la mañana (lo que implicaba levantarse desde alrededor de las 5 y media) y actividades sociales que iban finalizando al filo de las 11 de la noche.

Estuve presente, como es mi costumbre, en todas las actividades, desde la primera hasta la última, que fue otra reunión sobre el tema eléctrico en las oficinas del Banco Mundial, pero fue únicamente en el último panel agendado, previo al almuerzo donde la Cámara de Comercio estadounidense le otorgó el galardón de Águila de Oro a Luis Alberto Moreno, Presidente del Banco Interamericano de Desarrollo, BID, en que tomé la palabra.

El panel era sobre la problemática de nuestras dos regiones en los temas de transporte e infraestructura, y mi intervención, a pesar de no representar un país o un sector, sino de ser un patrocinador, obedeció a que, según mi experiencia, los panelistas invitados, un Presidente de una línea aérea que no vuela a Centroamérica sino únicamente lo hace en el Caribe, y un ingeniero costarricense especialista en carreteras, nos estaban haciendo perder el tiempo.

Mi intervención, a falta de tener una grabación o una transcripción, fue algo así como lo que pongo a continuación:

"Dentro de mi experiencia está el haber servido tres períodos como Diputado Centroamericano, así que comprenderán que, haberme quedado callado en todas las actividades durante casi tres días, ha sido cuesta arriba para mí, pero ante los temas que están tratando y la manera como los han enfocado, ya no puedo permanecer callado.

Aquí hemos escuchado cómo el Presidente de la aerolínea nos manifiesta el cuidado que deben tener para irse metiendo en los diferentes mercados y cómo deben cuidar que las empresas que manejan no sean deficitarias, pero debo decirles algo: Yo estoy acostumbrado a representar los intereses de los ciudadanos, y desde el punto de vista de los ciudadanos, no es eso lo que quisiéramos escuchar.

Yo vengo de un país en donde solamente una ciudad recibe más de un millón de visitantes en Semana Santa.  Es Antigua Guatemala.  Y para el resto del año también tenemos Tikal, Atitlán, Chichicastenango y otros lugares que le encantan al turista cultural, al que se educa antes de viajar.  El mercado está ahí, y mi país goza de todas las libertades aéreas.

Por otro lado, las noticias que se nos han proveído sobre las velocidades del transporte por carretera en Centroamérica no sólo no son novedad porque los conocí en 1997 durante mi participación dentro del Grupo Consultivo de Centroamérica que auspiciara el Banco Interamericano de Desarrollo, BID, aquí en Washington, sino parecen no aportar absolutamente nada en aras de mejorarlas o de encontrar soluciones.

También, como político que soy, estoy acostumbrado a ver las cosas no sólo desde el punto de vista del ciudadano, como dije, sino dentro del esquema del tiempo, y eso me hace pensar que esta reunión está por terminar, pero que dentro de un año habrá una XXXVIII en donde, si no se tiene cuidado, vendremos a revisar los mismos números, a hablar de los mismos temas y a quejarnos de las mismas cosas sin haber avanzado en nada.

Por eso yo propongo que, en lugar de tener una agenda con tantos temas para el año entrante como he podido observar que sucedió en esta reunión, nos concentremos en algo que es crucial no sólo para desarrollar nuestras dos sub-regiones sino para integrarlas: El Cluster del Transporte.

Centroamérica no tiene, ni por asomo, las bellas playas de que goza el Caribe, pero tenemos jungla, restos de civilizaciones y otro tipo de atractivos que no existen en aquél.

Los ciudadanos que estoy acostumbrado a representar, la gente común de la calle, quisiera escuchar cómo se puede hacer para que haya vuelos entre las islas del Caribe y las ciudades de Centroamérica sin tener que hacer trámites migratorios y aduana en Estados Unidos; quisiéramos hablar de los costos de esos pasajes, ya que a finales de los años 1990's leí un artículo donde se decía que, de las utilidades globales de American Airlines, la pequeña región del Caribe y Centroamérica representaba el 35%.  ¿Ha cambiado eso? ¿Por qué un pasaje de mi ciudad a Hong Kong o a Shangai puede costar tan sólo 200 dólares más que a Estados Unidos? Y hablemos de la carga y de sus costos, de los servicios de courier y la carga que eso representa para la ciudadanía.

Si este foro pusiese las bases para comenzar no sólo a brindar respuestas a las preguntas que todo el mundo se hace sino a poner los primeros ladrillos de la construcción de un área más integrada, pues hablar de transporte es hablar no sólo de traslado de personas sino de incrementar el comercio vigilando la velocidad, costo y certeza en los envíos, de impulsar el turismo, de tener mayores y hasta mejores opciones de negocio, y llegamos a tocar no solamente los bolsillos de los consumidores sino su corazón, este foro, hasta ahora poco conocido, podría elevarse por encima de sí mismo y cambiar para siempre las cosas.

Muchas gracias"

Espero que esa intervención haya servido para algo.  Sé que la Junta Directiva de la CCAA se reunirá en el mes de enero.  Ojalá tomen en cuenta las sugerencias de este simple patrocinador.

viernes, 22 de marzo de 2013

LA REVALORIZACIÓN DE LA ORDEN DEL QUETZAL

Sin duda alguna, estuvimos a punto de tocar fondo con el gobierno de Álvaro Colom, hasta con la más alta condecoración que el país le puede entregar a alguien, cuando viajó a Cuba con la intención de tomarse la foto con Fidel Castro, para lo cual utilizó el estúpido ardid de llegarlo a condecorar, y verse totalmente humillado, y con él el país que representaba, al quedarse dando vueltas al parque frente a su hotel, durante días, esperando en vano que el viejo guerrillero lo recibiera, lo cual nunca sucedió, teniendo que regresar, avergonzado, al país, posiblemente con la única Orden del Quetzal aprobada y no recibida.

El procedimiento fue de lo más escabroso, reflejo de lo que fue ese gobierno en todo sentido, pero el fondo fue lo que más repercusiones tuvo, pues hubo anteriores galardonados, como el pintor y escultor Manolo Gallardo, que al conferírsele a Fidel Castro y lo que él representa, tomó su condecoración y la fue a colgar al baño, en señal de protesta.

Pero el péndulo del tiempo, ahora, al condecorarse con la misma a Ricardo Arjona, a quien la prensa más pinta como cantante, cuando sus grandes méritos son como cantante y autor, viene ahora a revalorizar la máxima condecoración de los guatemaltecos.

Tiempo atrás, en 1999, tuve a bien promover que se le impusiera la misma a otro gran autor guatemalteco, don José Ernesto Monzón Reyna, el Cantor del Paisaje, pues en una reunión privada que sostuve con él, luego de conversar por largas horas, me atreví a preguntarle si, a sus más de 80 años, creía que le faltaba ver o vivir algo en su vida, y  me comentó que su mayor anhelo era recibir esa presea.

Afortunadamente lo anterior se logró y hoy que el maestro Monzón ha pasado a otro plano podemos decir que se fue con todos sus anhelos cumplidos.

El caso de Ricardo Arjona es un tanto distinto, pues recibe este galardón en la plenitud de su carrera musical, con muchísimos años que, esperamos, le permitan darle a los guatemaltecos y a sus seguidores de todo el mundo, que son tantísimos, unas cuantas decenas más de bellezas musicales.  No podemos más que desearle lo mejor y de agradecerle por la altura a que ha llevado nuestro estandarte por donde va.

Ojalá perdure ese péndulo, por mucho tiempo, en el lado positivo, y no haya más gobernantes arrastrados que pongan al país y a sus ciudadanos en tales vergüenzas como la narrada al principio.