El español, para el tema de los movimientos bruscos de la Tierra, es más específico que el inglés, pues hace diferencia lo que es un simple temblor, que generalmente no llega más que a asustar pero no produce daños de consideración, con lo que es un terremoto, que no sólo embate la infraestructura física sino es capaz de causar muertes.
Hace unos días hubo un movimiento telúrico de 5.1 grados en Lorca, una población española en donde no suele temblar la tierra, y ocasionó la destrucción de más del 80% de las viviendas y edificios de la localidad, además de acabar con la vida de varias personas y provocar cientos de familias evacuadas que, con total estupefacción, veían cómo sus viviendas eran marcadas como inhabitables por la autoridad, en la medida que las brigadas iban inspeccionando los barrios, casa por casa.
5.1 grados, en Guatemala, acostumbrados como estamos a este tipo de fenómenos naturales, generalmente no ocasionan más que alarma, pues las construcciones están preparadas para ese tipo de movimientos, especialmente después del terremoto de 1976, que en 33 segundos acabó con la vida de poco más de 29,000 personas.
Entiendo, por amigos constructores que me lo han comentado desde hace años, que los amarres que se diseñaron o se aprendieron a hacer en Guatemala, del hierro que va adentro de la fundición de vigas y columnas, es tan especial, que hasta los japoneses, con problemas similares (o peores, como hemos visto este año), los han venido a aprender a hacer acá.
Luego, es indudable que la falta de preparación de las construcciones en España o en cualquier otro país del mundo donde no suele temblar, es o sería la causa principal de tanta destrucción, desolación e infortunadas muertes.
Esta lección puede aplicarse a todos los ámbitos de la vida.
Por ejemplo, a un excelente levantador de pesas no se le puede exigir que entre dentro de los corredores de élite en una maratón, por muy bueno que sea en su disciplina y sea el atleta más dedicado y disciplinado en su rama.
Al mejor abogado de la localidad no se le puede confiar el diagnóstico de una rara enfermedad, ni somos tan torpes de confiarle la revisión de los frenos de nuestro automóvil a un repartidor de diarios, pues todo tiene su arte, todo tiene su ciencia, toda actividad humana tiene aristas que sólo por la experiencia se aprenden y se llegan a dominar.
Por esas mismas razones es que hemos tenido gobiernos encabezados por Presidentes desastrosos, que no saben administrar, que se enredan ellos solos, y enmarañados en sus propios desmadres pierden totalmente el rumbo, ahogándose en una agenda nacional que no pueden ni siquiera vislumbrar, mucho menos encausar.
¡Ése es el caso actual en Guatemala! Campea la ignorancia, la improvisación, la falta de capacidad, de rumbo y hasta de ideas. Caso claro es el del Vicepresidente de la República, doctor Rafael Espada, un hombre bienintencionado, eminencia en los mejores quirófanos del mundo en operaciones de corazón abierto, pero que inició con mal pie su gestión por falta de experiencia, por mucho que, como es un hombre inteligente, el tiempo de ejercicio del cargo le haya dado la oportunidad de mejorar en todos los aspectos.
Pero Guatemala ya no está para darse el lujo de entrenar gente cuando lleguen a hacer gobierno, y vemos con preocupación que varios candidatos, tanto a la Presidencia como a la Vicepresidencia de la República, así como a algunas alcaldías importantes, carecen de la experiencia necesaria en las diferentes facetas del acontecer político-administrativo, y el público elector todavía no ha aprendido a exigir cartas de recomendación en este sentido, y se conforma con la cancioncita o el vaivén de la corriente.
¡Guatemala necesita candidatos de peso específico, de experiencia probada, de buena experiencia!
Hay que tener cuidado con aquellos candidatos que hemos visto atreverse a asumir un reto y lo han abandonado en el camino. Lo mismo digo de aquellos que insisten en candidaturas en fraude de ley, sea mediante divorcios a la carta o renegando de ministerios de algún culto o de cualquier forma que sea: ¡A la Constitución de la República no se le juega la vuelta!
La experiencia para un político es lo mismo que la manera de construir una vivienda. Si no queremos que la misma se nos venga encima al menor movimiento, los cimientos de los candidatos deben ser no sólo bien pensados sino bien armados, utilizando los mejores materiales y las mejores técnicas para que resistan los embates de la naturaleza.
Si algo promete ser difícil es gobernar en el siglo XXI. Por eso las grandes mayorías, los electores, deben comenzar a exigir mejor. Sólo eso evitará los terremotos a nivel de la gobernabilidad y nos traerá una etapa de mayor estabilidad para nuestras vidas, mejor ambiente para las inversiones, mayores y de más calidad las oportunidades de trabajo y de superación, y un entorno más seguro para que, por lo menos nuestros hijos y nietos puedan hacer lo que nosotros ya no podemos por tanta violencia: ¡salir a pasear a la calle!
jueves, 19 de mayo de 2011
miércoles, 18 de mayo de 2011
ORIENTANDO EL QUEHACER DE LA SIECA EN NOMBRE DE LA CIUDADANÍA
El 14 de abril de 2011, dentro de las nuevas atribuciones del Parlamento Centroamericano, se recibió el informe del señor Ernesto Torres Chico, Secretario General de la Secretaría de Integración Económica Centroamericana, SIECA, ocasión en la cual nos permitimos orientar el trabajo de tan importante institución regional en el sentido siguiente, el cual extraigo del acta AP-229-2011 de Asamblea Plenaria del Parlamento Regional:
Yo quisiera aprovechar el tiempo, más que para ver los temas que usted nos trajo acá, que están más enfocados hacia el pasado de la SIECA y a lo que están haciendo ahora, un poco a reflexionar alrededor de por qué está usted aquí el día de hoy, y es que el nuevo elemento que existe entre la normativa comunitaria centroamericana, ahora exige una interrelación entre las instituciones que velan por la diferentes fases de la integración y este Parlamento.
Sé que usted representa una Institución que, hasta el día de hoy, en sus cincuenta años de gestión que se cumplen en este año, por lo que usted explicó, ha estado como obligada hacia los gobiernos que la sufragan y nombran a su Secretario General, pero hoy el elemento nuevo de esta relación es que nosotros representamos a la ciudadanía centroamericana y la ciudadanía centroamericana, hasta el día de hoy, no ha tenido una voz en todo ese proceso que ustedes en la SIECA manejan, en donde si mucho algunos gremios (como el de transportistas o como el de los aduaneros) se acercan a ustedes para empujar el tema que les interese.
Hoy, nuestra voz va en nombre de esta ciudadanía centroamericana que, por nuestro medio, le puede decir con claridad, señor Secretario General, que tal vez ya no queremos que se queden revolviendo reglamentos, cambiando y estructurando manuales para establecer más procedimientos.
Lo que queremos es una Centroamérica libre de fronteras, una Centroamérica donde se transite libremente, donde haya un arancel común hacia fuera pero rompamos esquemas fitosanitarios, barreras arancelarias y todo ese tema a lo interno; deseamos una Centroamérica en donde se le dé tanta validez a nuestros pasaportes, como la validez que le dan los Estados que los expiden y no la validez que le quiere otorgar otro gobierno.
Yo quiero que usted se lleve el día de hoy el mensaje, muy claro, que la ciudadanía de Centroamérica, por nuestro medio, exige que la SIECA se mire hacia adentro con otros ojos, con los ojos de la gente común, de a pie, que transita por esas carreteras, que anda por esos cielos y que siempre tiene problemas. De tal manera que esa es mi reflexión, la cual quería compartirla con usted, para que usted se la lleve y, a su vez, la medite y la comparta.
Así finalizó mi interlocución. Ojalá la misma sirva de algo para que, algún día, podamos todos percibir algo palpable en medio de tantas palabras, declaraciones y reglamentos.
Yo quisiera aprovechar el tiempo, más que para ver los temas que usted nos trajo acá, que están más enfocados hacia el pasado de la SIECA y a lo que están haciendo ahora, un poco a reflexionar alrededor de por qué está usted aquí el día de hoy, y es que el nuevo elemento que existe entre la normativa comunitaria centroamericana, ahora exige una interrelación entre las instituciones que velan por la diferentes fases de la integración y este Parlamento.
Sé que usted representa una Institución que, hasta el día de hoy, en sus cincuenta años de gestión que se cumplen en este año, por lo que usted explicó, ha estado como obligada hacia los gobiernos que la sufragan y nombran a su Secretario General, pero hoy el elemento nuevo de esta relación es que nosotros representamos a la ciudadanía centroamericana y la ciudadanía centroamericana, hasta el día de hoy, no ha tenido una voz en todo ese proceso que ustedes en la SIECA manejan, en donde si mucho algunos gremios (como el de transportistas o como el de los aduaneros) se acercan a ustedes para empujar el tema que les interese.
Hoy, nuestra voz va en nombre de esta ciudadanía centroamericana que, por nuestro medio, le puede decir con claridad, señor Secretario General, que tal vez ya no queremos que se queden revolviendo reglamentos, cambiando y estructurando manuales para establecer más procedimientos.
Lo que queremos es una Centroamérica libre de fronteras, una Centroamérica donde se transite libremente, donde haya un arancel común hacia fuera pero rompamos esquemas fitosanitarios, barreras arancelarias y todo ese tema a lo interno; deseamos una Centroamérica en donde se le dé tanta validez a nuestros pasaportes, como la validez que le dan los Estados que los expiden y no la validez que le quiere otorgar otro gobierno.
Yo quiero que usted se lleve el día de hoy el mensaje, muy claro, que la ciudadanía de Centroamérica, por nuestro medio, exige que la SIECA se mire hacia adentro con otros ojos, con los ojos de la gente común, de a pie, que transita por esas carreteras, que anda por esos cielos y que siempre tiene problemas. De tal manera que esa es mi reflexión, la cual quería compartirla con usted, para que usted se la lleve y, a su vez, la medite y la comparta.
Así finalizó mi interlocución. Ojalá la misma sirva de algo para que, algún día, podamos todos percibir algo palpable en medio de tantas palabras, declaraciones y reglamentos.
lunes, 16 de mayo de 2011
ESA DECISIÓN DEL 11 DE MAYO DE 2011
Es difícil tener una visión completa
del panorama político guatemalteco que involucre no sólo quién es quién, hoy,
sino una proyección dinámica de quién podría ser, y qué, en tal o cual tiempo.
Los escenarios políticos son de todos
los colores, olores y sabores; algunos pertenecen al pasado, y estos son los
que nos sirven para calcular, mal que bien, lo que podría ser el futuro
cercano, el mediano y el largo plazo.
Las cuestiones de todos los días sólo
son elementos que llegan a matizar, cada vez mejor, el pasado, del cual debemos
sacar provecho para interpretar lo que se viene.
Entusiasmados, cuando por primera vez nos involucramos, por llegar a aportar positivamente y a cambiar las cosas para
bien, nos metimos en el tema político. Hoy, casi 24 años después, nos damos cuenta que
hemos venido navegando contra la corriente. Seguimos tratando de ser el mismo, aportando nuestras ideas y accionar, en lo que se puede, en forma positiva, pero la calidad
de la vida ciudadana, el desorden institucional, los niveles de corrupción, ese
terrorismo gubernamental, la falta de transparencia en las compras y
contratación de servicios, la falta de respeto mínimo a la ley y hasta a la Ley
Fundamental, campean más impúdicamente que en aquellos días de agosto de 1987
en que decidimos involucrarnos y dejar de criticar sin tener realmente el
conocimiento de cómo funcionan las cosas por dentro.
Ese entusiasmo que mencionamos fue bien
abonado por nuestra primera experiencia pública, la del gobierno municipal. Luego, con el proceso enmarcado dentro de la
Agenda de Esquipulas, en esa búsqueda de la paz de Centroamérica por los
centroamericanos, participamos del entusiasmo por fundar el Parlamento Centroamericano, institución en la cual pudimos aprovechar el tiempo para aprender y para pulir habilidades oratorias y la capacidad de expresar las ideas de una manera más
ordenada y comprensible para todos.
En ese ir y venir en las diferentes
legislaturas del Parlamento
Centroamericano también tuvimos ocasión de asumir otros retos, tan disímiles
unos de los otros, pero siempre con el afán de aprender, de hacer las cosas lo
mejor que se pudiera y con la convicción de que los cargos no son eternos y que,
al salir, debíamos dejar una mejor institución que la que recibimos.
Así, nos integramos a la Banca de
Desarrollo con el Banco Centroamericano
de Integración Económica, BCIE, el cual logramos movilizar de tal manera, con el apoyo de un pequeño
equipo de colaboradores (éramos 4 personas en total), que el BCIE hizo por Guatemala más, en esos cuatro años (de 1996 a 2000), que
los 36 años anteriores, juntos.
Otro reto importante en nuestra vida
pública fue integrarnos al equipo que llegó a rescatar, del desastre en que
estaba, el Registro General de la
Propiedad, una institución noble y centenaria que no funcionaba porque su
sistema informático "lo habían colapsado" y, encima, no había dinero
para sacarlo adelante, cargo que ocupamos 4 años y 3 meses (2004 a 2008) y que
sirvió para que dejáramos una institución que ahora es reconocida por el Banco Mundial como el Mejor Registro de América
Latina y el Caribe.
Paralelamente, en esos años nos tocó,
también, ser fundadores del Registro de
Información Catastral, RIC, institución que quedó encaminada pero,
entendemos, ha sido totalmente politizada durante este gobierno (nos referimos al de
Álvaro Colom y Sandra Torres), sirviendo las plazas disponibles, que estaban contempladas para
hacer trabajo técnico y jurídico, de botín político, hasta donde sabemos.
Luego, con las vergüenzas que implican en el ámbito internacional los
asesinatos políticos, los divorcios a la carta y las candidaturas ilegales, nos toca contemplar cómo se nos ha venido encima, asqueándonos, desde el entorno
más regional del Parlamento
Centroamericano (lo cual nos permite tener una visión un poco más general
del panorama, y objetivamente desapasionada, que el que pudiera tener, por
ejemplo, un diputado del Congreso de la República), el actual proceso electoral.
Nuestra independencia de criterio con
relación a quién es quién, tanto de partidos políticos como de candidatos, con
sus componendas y sus aspiraciones legítimas, las analizamos desde una panorámica
estéril, pues no tenemos pertenencia activa, en este momento, ni siquiera a un partido
político, ya que, desde que renunciáramos a la Secretaría de Actas del Partido
de Avanzada Nacional, PAN, (seguimos inscritos en el TSE como afiliado), el único partido político al cual hemos pertenecido
en este casi cuarto de siglo, (donde fuimos fundadores y Presidente del Grupo de Juventudes, Secretario de Relaciones Exteriores y de Actas, y delegado del Comité Ejecutivo Nacional en varios departamentos), no hemos deseado incorporarnos a ningún otro, aunque hemos recibido algunas cordiales
invitaciones que hemos agradecido en su oportunidad y dejado pasar.
La razón de ser de un político, a nuestro entender, es prepararse y someterse al criterio de la ciudadanía para ocupar
cargos de importancia para llevar a cambiar el estado en que están las cosas.
Hoy, con la experiencia acumulada y
con esa característica de llamar al pan, pan, y al vino, vino, estamos seguros que
podríamos no sólo elegirnos para el Congreso
de la República o reelegirnos para el Parlamento
Centroamericano, sino que podríamos encabezar alguno de esos listados de
candidatos a diputados, pero no hay, hoy, partido político que merezca ese esfuerzo de nuestra parte, y las constantes cavilaciones tienden a llevar las decisiones que harán
de nuestro actuar político, en estos días, por otro lado.
Convencidos que esa Mano Invisible nos ha guiado todos estos
años por toda esa serie de experiencias para enriquecernos intelectualmente, para enseñarnos, para
diferenciarnos de los demás porque hemos vivido la manera de administrar, de rendir
cuentas, de tratar con personal, con comunidades del interior, con sindicatos y con lo más importante: con el
público usuario; de resolver problemas complejos que requieren no sólo ideas
novedosas sino la conformación de los mejores equipos de profesionales y el
valor necesario para tomar decisiones e implementarlas, llegamos a la conclusión
que la carrera, como político, en este momento, debe tener un giro distinto y,
también, diferenciado.
Mientras todos, o casi todos, andan
viendo cómo se colocan en los listados que este año se someterán a
consideración de la ciudadanía, nosotros hemos venido viendo, meditando y, finalmente, tomado la determinación de abstenernos, en estos momentos, de participar en la
política partidista activa. ¡Nos ha llegado a asquear!
Un poco venimos influenciados por la
falta de dinámica del Parlamento
Centroamericano (institución que nos atrevemos a criticar porque también lo
hacemos de frente y desde adentro), la cual tiene que reformarse y cambiar si,
finalmente, se desea que sobreviva. Hemos sido, quizás, el único diputado que ha pedido su clausura desde su propia Asamblea Plenaria.
Cansa y hastía la falta de seriedad
con que muchos de los diputados centroamericanos ven al Parlamento. Es, a
veces, desesperante, navegar contra la corriente, una que a veces es más
proclive a las ilegalidades, como toda la batalla legal que tuvimos en tiempos de
"La Coordinación" (cuando asumió ilegalmente la presidencia Gloria Oquelí de Macoto), que en este espacio quedó documentada; o a veces
más proclive a la estulticia, como defender a Muhamar Gadafi, a capa y espada,
aunque aquél no sepa ni qué es el Parlamento
Centroamericano y salga a provocar bombardeos a civiles, asesinatos a
población indefensa y violaciones de mujeres que no piensan como él.
Hemos llegado al momento de decir, como se indica arriba, en reuniones de la Bancada de Guatemala o de Asamblea Plenaria, que
mejor cerremos la Institución, por esa falta de amor y de compromiso que vemos,
porque muchos prefieren aprovecharse para viajar, para cobrar sin trabajar
(como últimamente lo está haciendo el más sonado de los ex Presidentes de un
país vecino, de apellido Zelaya para mayores señas) o para cualquier cosa, menos para la agenda política de la
integración.
Ha llegado el momento en que
voluntariamente ceda ese espacio en el Parlamento para que alguien, con sangre
nueva, con ideas frescas y representando, quizás, a otro sector de la
ciudadanía, lleve sus propias batallas, pues nunca hemos estado aferrados a puesto
alguno y no será la primera vez que voluntariamente no nos postulamos, pues ya lo
hicimos en 1999, en que la ley interna del Banco
Centroamericano de Integración Económica (el artículo 19 del Convenio
Constitutivo, según tratamos de recordar), nos lo impedía, pero el argumento de
quienes me instaban a hacerlo es que nadie se iba a enterar, como efectivamente
algunos ex Directores de dicho banco así lo han hecho en algunos cargos y nadie les ha reclamado
nada.
Es que el respeto a la legalidad no
se hace por si alguien se fija o no. ¡Eso es listura! El legado que le queremos dejar a hijos (que jamás nos han visto colarnos en una fila o pasarnos un semáforo en rojo), nietos y ciudadanía en general, es que la ley está para
respetarse, y ese respeto es intrínseco de cada quien, eminentemente personal,
no depende de si los demás se dan cuenta o no de nuestras violaciones
legales. Basta con saberlo uno mismo para determinar no sólo que está mal, sino
que, así, las cosas no se hacen.
Proyectamos los escenarios al futuro
cercano y más nos damos cuenta de lo importante que es contar con casi un cuarto
de siglo de experiencia en todas las ramas: en el gobierno municipal, en el
gobierno central, en la banca de desarrollo, en el aspecto parlamentario.
Conocemos del trato con la gente, de
trabajar con las comunidades, de cómo armar un proyecto y qué requisitos piden
los entes financieros multilaterales y, sobre todo, tanto año de diputado nos ha
enseñado a escuchar a los demás y a esperar el momento apropiado para dar a
conocer nuestra línea de pensamiento, para forrar esas ideas primarias con los
mejores elementos de que disponemos y, así, lograr expresarnos mejor y convencer a
los demás por el peso de los argumentos.
Todo ese caudal de experiencias no
puede desperdiciarse. Como intelectual, creemos que debemos prepararnos para retos
mucho mayores, pues sentimos que estamos templados como el acero y en la mejor
etapa de la vida para dar y para aportar en otros escenarios.
Hoy podemos escribir, involucrarnos y
proponer, pero hemos analizado todo y ése no es nuestro destino en estos momentos.
Al finalizar nuestro mandato como
diputado, el 28 de octubre de 2011, habremos culminado lo más sagrado que un
político puede ser: representar, con dignidad, con honor, con honradez, con
valor, los intereses de una ciudadanía que, a través del voto, ha confiado en
uno.
Al finalizar ese mandato estaremos en la
llanura, que es desde donde estamos convencidos que deben surgir los verdaderos
líderes que estén dispuestos a encabezar un movimiento de cambio que tenga que
ver con la gente y no con canciones, con publicidad o con técnicas
mercadológicas.
No tener partido político nos ha dado
una independencia increíble para decir y opinar en la Asamblea Plenaria del Parlamento Centroamericano. No tener
partido político nos dará la independencia de salir a hablar con las personas
para armar algo nuevo, algo distinto que pueda ser interesante para todos, que
conlleve la fuerza innata de la población, especialmente de los que durante nuestra experiencia como portavoz electo hemos denominado "Los sin Voz", esos
hombres y mujeres, jóvenes, ancianos o en su mejor momento que por su pobreza,
por su buena fe, por su ignorancia y sus carencias son la mayoría de las veces
manipulados y engañados, y que en nosotros siempre han tenido esa voz que los
defiende, que prevé sus circunstancias y sus necesidades.
No tendremos el dinero ni la gente, hoy,
para armar un proyecto nacional que haga historia, pero sí la claridad de
ideas, la experiencia y la convicción para continuar un proyecto que inició
hace ya tantos años y que todos los políticos de altos vuelos debieran comenzar
por donde nosotros hemos iniciado: aprendiendo, haciendo, asumiendo el reto y
completando las tareas, una a una, sin saltarse etapas, mojándonos las botas.
Ya el tiempo y la gente dirán... Nosotros hemos aguzado los sentidos, pero al fin y al cabo, ¡es esa Mano Invisible la que
manda!
viernes, 13 de mayo de 2011
UNA CONGRESISTA DIFERENTE: EL CASO DE NORMA TORRES
Hoy tuve la grata ocasión de reunirme, en el salón de Junta Directiva del Parlamento Centroamericano, con la congresista del Estado de California, en Estados Unidos, Norma Torres, una guatemalteca nacida en Escuintla, joven, curiosa, enfocada, que viene, por su condición de originaria de este bello país, quizás, a romper el paradigma que anteriores congresistas y hasta senadores de Estados Unidos, han venido construyendo con sus visitas proconsulares a través de los años, de las décadas.
Norma Torres no vino a dar cátedra. Vino a enterarse y, con esa sencillez pero con los ojos despiertos y los oídos atentos, ha efectuado ella sola una mejor gira que todos los congresistas y senadores que han venido a Guatemala en los últimos 25 años, juntos.
En la reunión tuve la oportunidad de conocer, también, al señor Marcos Yax, Presidente de la Coalición Nacional de Migrantes Guatemaltecos en Estados Unidos, CONGUATE, quien manifestó que su lucha está enfocada, actualmente, en la posibilidad de conseguir que los guatemaltecos que viven en el exterior voten y tengan peso político en las decisiones en Guatemala, con representantes en el Congreso de la República.
No hubo mucha oportunidad de conversar con este último, pero es una lucha que, como he dejado consignado en este espacio, he venido llevando a cabo, ya, durante casi 20 años, especialmente en coordinación con la Casa de la Cultura de Guatemala en Los Ángeles, a cargo de mi buen amigo Byron Vásquez, quien ahora vino coordinando las visitas de la congresista Torres.
No es este el espacio para abundar en detalles de la reunión, pero se va la congresista visitante dejando una buena impresión y llevándose el conocimiento cercano de instituciones y personas en nuestro país, de cómo funciona el parlamento con el espectro político más amplio del mundo, de cómo el Parlamento Centroamericano es un esfuerzo concreto de Centroamérica por estar en paz y mantenerla, sobre todo desde el momento en que ex comandantes guerrilleros y ex comandantes de ultra derecha han tenido un foro para discutir cuestiones políticas, descubrir puntos de encuentro y, sobre todo, de hacerlo democráticamente, y que ahora es el momento de que Estados Unidos nos ayude a comprender la situación de la gente, especialemente golpeada por la guerra, por los fenómenos naturales y por la pobreza, para encontrar la manera de equiparar a nuestros migrantes con el Estatuto de Protección Temporal, TPS, por sus siglas en inglés.
Así las cosas, si todas las organizaciones de migrantes guatemaltecos que hay en Estados Unidos se ponen en contacto con la congresista Torres, y acuerdan por primera vez, trabajar juntos, estamos seguros, y así lo mencioné en la reunión, que tendremos una buena interlocutora que podrá ser escuchada ahora que el Presidente Barack Obama a recuperado su popularidad y está en condiciones de tratar de promover la reforma migratoria integral que ofreció desde su campaña electoral.
El vínculo entre la congresista Torres y el Parlamento Centroamericano, está establecido para trabajar muchas cosas en el futuro.
Ha sido un gusto poder ser un granito de arena en la construcción de esta reunión.
Norma Torres no vino a dar cátedra. Vino a enterarse y, con esa sencillez pero con los ojos despiertos y los oídos atentos, ha efectuado ella sola una mejor gira que todos los congresistas y senadores que han venido a Guatemala en los últimos 25 años, juntos.
En la reunión tuve la oportunidad de conocer, también, al señor Marcos Yax, Presidente de la Coalición Nacional de Migrantes Guatemaltecos en Estados Unidos, CONGUATE, quien manifestó que su lucha está enfocada, actualmente, en la posibilidad de conseguir que los guatemaltecos que viven en el exterior voten y tengan peso político en las decisiones en Guatemala, con representantes en el Congreso de la República.
No hubo mucha oportunidad de conversar con este último, pero es una lucha que, como he dejado consignado en este espacio, he venido llevando a cabo, ya, durante casi 20 años, especialmente en coordinación con la Casa de la Cultura de Guatemala en Los Ángeles, a cargo de mi buen amigo Byron Vásquez, quien ahora vino coordinando las visitas de la congresista Torres.
No es este el espacio para abundar en detalles de la reunión, pero se va la congresista visitante dejando una buena impresión y llevándose el conocimiento cercano de instituciones y personas en nuestro país, de cómo funciona el parlamento con el espectro político más amplio del mundo, de cómo el Parlamento Centroamericano es un esfuerzo concreto de Centroamérica por estar en paz y mantenerla, sobre todo desde el momento en que ex comandantes guerrilleros y ex comandantes de ultra derecha han tenido un foro para discutir cuestiones políticas, descubrir puntos de encuentro y, sobre todo, de hacerlo democráticamente, y que ahora es el momento de que Estados Unidos nos ayude a comprender la situación de la gente, especialemente golpeada por la guerra, por los fenómenos naturales y por la pobreza, para encontrar la manera de equiparar a nuestros migrantes con el Estatuto de Protección Temporal, TPS, por sus siglas en inglés.
Así las cosas, si todas las organizaciones de migrantes guatemaltecos que hay en Estados Unidos se ponen en contacto con la congresista Torres, y acuerdan por primera vez, trabajar juntos, estamos seguros, y así lo mencioné en la reunión, que tendremos una buena interlocutora que podrá ser escuchada ahora que el Presidente Barack Obama a recuperado su popularidad y está en condiciones de tratar de promover la reforma migratoria integral que ofreció desde su campaña electoral.
El vínculo entre la congresista Torres y el Parlamento Centroamericano, está establecido para trabajar muchas cosas en el futuro.
Ha sido un gusto poder ser un granito de arena en la construcción de esta reunión.
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LA CREDIBILIDAD DE JUAN DE A PIE, MAYOR QUE LA DEL PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA
Los sucesos trágicos de hoy, entre Sumpango y San Lucas, con 5 muertos y 9 heridos dentro de un autobús asaltado, aparte del heroísmo del piloto, quien en lugar de salir corriendo condujo la unidad hasta la estación de bomberos, deja muy pocas cuestiones positivas a considerar.
Motivan estas líneas el cinismo del ciudadano Presidente, quien atribuye este asalto a los avances que su gobierno ha tenido en materia de seguridad. ¡Tremenda imbecilidad! Lo peor es que él se lo cree y, a la vez, cree que sus súbditos, porque así nos mira, somos idiotas y le vamos a decir amén a todo lo que diga, por muy embarrado de estupidez que esté cada declaración que da.
Contrastan, por aparte, las declaraciones de un ciudadano anónimo, de esos de a pie que tienen, forzosamente, que movilizarse en nuestro vulnerable transporte público, quien en la misma radio donde escuché al (cedo a la tentación de adjetivar) Presidente, narró cómo, en el mismo trayecto de El Tejar hacia la ciudad capital, ha sido asaltado, a mano armada, dentro del autobús en que se transporta, siete veces.
Sentir en la voz de ese ciudadano común y corriente la vibración de su voz al conmoverse ante una verdad que es innegable, y ante el sufrimiento que se siente todos los días al esperar qué pasará en el trayecto, y compararlo con la fría y calculada mentira del funcionario que es el centro de la comitiva por donde va, custodiado como si siguiéramos en medio del conflicto armado interno, me hizo pensar que no podía finalizar el día sin dejar establecidas las diferencias, las cuales incluyen el respeto y la consideración hacia todos los que nos movilizamos en las calles todos los días y estamos expuestos a los efectos de la ineptitud de los otros a quienes les pagamos con nuestros impuestos, para quienes va todo mi desprecio mientras no salgan a admitir la verdad, que no sirven para gobernar, que nunca lo debieron haber hecho, y nos pidan perdón.
Motivan estas líneas el cinismo del ciudadano Presidente, quien atribuye este asalto a los avances que su gobierno ha tenido en materia de seguridad. ¡Tremenda imbecilidad! Lo peor es que él se lo cree y, a la vez, cree que sus súbditos, porque así nos mira, somos idiotas y le vamos a decir amén a todo lo que diga, por muy embarrado de estupidez que esté cada declaración que da.
Contrastan, por aparte, las declaraciones de un ciudadano anónimo, de esos de a pie que tienen, forzosamente, que movilizarse en nuestro vulnerable transporte público, quien en la misma radio donde escuché al (cedo a la tentación de adjetivar) Presidente, narró cómo, en el mismo trayecto de El Tejar hacia la ciudad capital, ha sido asaltado, a mano armada, dentro del autobús en que se transporta, siete veces.
Sentir en la voz de ese ciudadano común y corriente la vibración de su voz al conmoverse ante una verdad que es innegable, y ante el sufrimiento que se siente todos los días al esperar qué pasará en el trayecto, y compararlo con la fría y calculada mentira del funcionario que es el centro de la comitiva por donde va, custodiado como si siguiéramos en medio del conflicto armado interno, me hizo pensar que no podía finalizar el día sin dejar establecidas las diferencias, las cuales incluyen el respeto y la consideración hacia todos los que nos movilizamos en las calles todos los días y estamos expuestos a los efectos de la ineptitud de los otros a quienes les pagamos con nuestros impuestos, para quienes va todo mi desprecio mientras no salgan a admitir la verdad, que no sirven para gobernar, que nunca lo debieron haber hecho, y nos pidan perdón.
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lunes, 9 de mayo de 2011
EL DESPRECIO POR LA POBREZA Y POR QUIENES VIVEN EN ÉLLA
El proceso electoral para definir quiénes habrán de ser nuestras próximas autoridades ha dado comienzo. En la contienda por alcanzar la Presidencia de la República, contrario a lo que habíamos vaticinado hace varios meses (que estaban y siguen estando dadas las condiciones para una tercería que, finalmente, no surgió o no ha surgido), se perfilan sólo dos candidaturas con opción de gobernar, la de Otto Pérez Molina, del Partido Patriota, y la de Sandra Torres Casanova, del partido Unidad Nacional de la Esperanza.
Las demás, por más respetables que sean las personas que las encabezan y sus respectivos binomios, según nuestra particular visión de las cosas, hoy por hoy, están perdidas.
Sin embargo, en medio de toda la parafernalia que produce un proceso electoral como el guatemalteco, recargado de partidos políticos, con exceso de candidatos y, especialmente, lleno de ilegalidades o, por lo menos, faltas de respeto por la ley, lo que vemos es, ante todo, una falta de respeto y consideración por los menos afortunados de nuestros conciudadanos que, por el hecho de vivir en el estado de situación que produce su falta de recursos económicos y, por ende, con grandes deficiencias en salud, en vivienda, en educación (la seguridad ahora afecta a todos por igual, ricos y pobres), pero por el hecho de ser las grandes mayorías, se han convertido en el objeto del diseño maquiavélico de estrategias de campaña.
Utilizar la pobreza de los demás para hacerse nombre es impúdico, es inmoral, es antiético, y eso es precisamente lo que la campaña de la ex Primera Dama, aparte de ilegal y violatoria de la Constitución, ha hecho por nuestros hermanos y hermanas menos afortunados del interior del país.
Convocar miles de personas a una reunión con el "gancho" de que entregarán láminas, molinos de nixtamal, máquinas de coser, machetes o cualquier objeto tipo "espejito" para atraer la atención de la gente, y encima hacer que se vayan defraudados de regreso a sus casas, no tiene nombre.
Utilizar los recursos del Estado, que deben ser sagrados, para montar un programa clientelar, tampoco lo tiene. Y para leernos bien hay que escribir las cosas como son: no estamos definitivamente en contra de un programa de la naturaleza del que han dado en llamar de "cohesión social", pero cualquier entrega de fondos públicos debe ser transparente, bien fiscalizada y, especialmente, alejada totalmente de cualquier tentación por hacer política. ¡Es que con la pobreza no se debe jugar, y es con la pobreza de la gente la que han venido explotando!
En el otro lado del espectro, el bien posicionado general retirado Pérez Molina, con una campaña todavía tibia, esperanzada, quizás, en los anticuerpos que la ex Primera Dama genera y seguirá generando en iglesias y en la generalmente más enterada población de los centros urbanos.
Es un error, creemos, que ambos candidatos que encabezan hoy las preferencias, le apuesten al antivoto o a la falta de entusiasmo que otros colegas candidatos sean capaces de generar o no en esta lid.
Desde nuestra peculiar posición de espectadores seguimos viendo la oportunidad para un tercero que, con un poco de ingenio, sepa diferenciarse de los demás y cambie las cosas, inyectándole un poco de entusiasmo a la escéptica población, que con razón ya no quiere saber mucho o nada de los políticos.
Salir a hacer campaña antes que la ley, así sea administrativa como se ha objetado, lo permita, es en sí mismo un desprecio al orden y una apuesta a la ignorancia de las mayorías menos afortunadas.
Se necesitan hombres y mujeres, haciendo política, con un fundamental respeto por la ley, por las instituciones y por los ciudadanos, pero especialmente alguien que voltee a ver a los más pobres como lo que son, ciudadanos de a pie que necesitan que la autoridad esté de su lado, no que los utilicen de trampolín, pensando en ellos tan solo cuando de generar votos se trata.
Ojalá alguno de los allegados a los candidatos, a todos en general, les hiciera llegar estas líneas. La opción por los más pobres no es sólo retórica de la Conferencia Episcopal o de alguna iglesia influenciada por la Teología de la Liberación, es una realidad que quien desee gobernar este país debe entender.
Los ciudadanos que viven en los centros urbanos merecen todo nuestro respeto y, ahora que estamos bajo fuego cruzado debido a estos años de debilidades gubernamentales, también nuestro apoyo, pero quien ha recorrido aldeas, caseríos y caminos de montaña, sabe y entiende que el campesino tiene muchas más carencias que en las ciudades, es gente buena, sencilla y linda que se merece más respeto y menos manipulación.
Desde la óptica que hemos explicado, nosotros que tantos años le hemos dedicado a la política y, especialmente, a los temas de desarrollo, declaramos desde esta tribuna virtual nuestra opción por los más necesitados.
Las demás, por más respetables que sean las personas que las encabezan y sus respectivos binomios, según nuestra particular visión de las cosas, hoy por hoy, están perdidas.
Sin embargo, en medio de toda la parafernalia que produce un proceso electoral como el guatemalteco, recargado de partidos políticos, con exceso de candidatos y, especialmente, lleno de ilegalidades o, por lo menos, faltas de respeto por la ley, lo que vemos es, ante todo, una falta de respeto y consideración por los menos afortunados de nuestros conciudadanos que, por el hecho de vivir en el estado de situación que produce su falta de recursos económicos y, por ende, con grandes deficiencias en salud, en vivienda, en educación (la seguridad ahora afecta a todos por igual, ricos y pobres), pero por el hecho de ser las grandes mayorías, se han convertido en el objeto del diseño maquiavélico de estrategias de campaña.
Utilizar la pobreza de los demás para hacerse nombre es impúdico, es inmoral, es antiético, y eso es precisamente lo que la campaña de la ex Primera Dama, aparte de ilegal y violatoria de la Constitución, ha hecho por nuestros hermanos y hermanas menos afortunados del interior del país.
Convocar miles de personas a una reunión con el "gancho" de que entregarán láminas, molinos de nixtamal, máquinas de coser, machetes o cualquier objeto tipo "espejito" para atraer la atención de la gente, y encima hacer que se vayan defraudados de regreso a sus casas, no tiene nombre.
Utilizar los recursos del Estado, que deben ser sagrados, para montar un programa clientelar, tampoco lo tiene. Y para leernos bien hay que escribir las cosas como son: no estamos definitivamente en contra de un programa de la naturaleza del que han dado en llamar de "cohesión social", pero cualquier entrega de fondos públicos debe ser transparente, bien fiscalizada y, especialmente, alejada totalmente de cualquier tentación por hacer política. ¡Es que con la pobreza no se debe jugar, y es con la pobreza de la gente la que han venido explotando!
En el otro lado del espectro, el bien posicionado general retirado Pérez Molina, con una campaña todavía tibia, esperanzada, quizás, en los anticuerpos que la ex Primera Dama genera y seguirá generando en iglesias y en la generalmente más enterada población de los centros urbanos.
Es un error, creemos, que ambos candidatos que encabezan hoy las preferencias, le apuesten al antivoto o a la falta de entusiasmo que otros colegas candidatos sean capaces de generar o no en esta lid.
Desde nuestra peculiar posición de espectadores seguimos viendo la oportunidad para un tercero que, con un poco de ingenio, sepa diferenciarse de los demás y cambie las cosas, inyectándole un poco de entusiasmo a la escéptica población, que con razón ya no quiere saber mucho o nada de los políticos.
Salir a hacer campaña antes que la ley, así sea administrativa como se ha objetado, lo permita, es en sí mismo un desprecio al orden y una apuesta a la ignorancia de las mayorías menos afortunadas.
Se necesitan hombres y mujeres, haciendo política, con un fundamental respeto por la ley, por las instituciones y por los ciudadanos, pero especialmente alguien que voltee a ver a los más pobres como lo que son, ciudadanos de a pie que necesitan que la autoridad esté de su lado, no que los utilicen de trampolín, pensando en ellos tan solo cuando de generar votos se trata.
Ojalá alguno de los allegados a los candidatos, a todos en general, les hiciera llegar estas líneas. La opción por los más pobres no es sólo retórica de la Conferencia Episcopal o de alguna iglesia influenciada por la Teología de la Liberación, es una realidad que quien desee gobernar este país debe entender.
Los ciudadanos que viven en los centros urbanos merecen todo nuestro respeto y, ahora que estamos bajo fuego cruzado debido a estos años de debilidades gubernamentales, también nuestro apoyo, pero quien ha recorrido aldeas, caseríos y caminos de montaña, sabe y entiende que el campesino tiene muchas más carencias que en las ciudades, es gente buena, sencilla y linda que se merece más respeto y menos manipulación.
Desde la óptica que hemos explicado, nosotros que tantos años le hemos dedicado a la política y, especialmente, a los temas de desarrollo, declaramos desde esta tribuna virtual nuestra opción por los más necesitados.
miércoles, 27 de abril de 2011
EL CONFLICTO LIBIO Y EL PARLAMENTO CENTROAMERICANO
La izquierda centroamericana nos volvió a sorprender, en la Asamblea Plenaria pasada del Parlamento Centroamericano, al llevar, consensuada entre ellos, una iniciativa para defender carniceros de su misma ideología, en la cual se pintan solos, en la que solicitan se busque una salida negociada a la crisis libia, en una clara intención de hacerle ganar tiempo al dictador de Trípoli.
Por supuesto que nosotros apoyamos, pero proponiendo dos cambios, uno de ellos, que el ya avejentado coronel Muhamar Gadafi abandone el poder después de prácticamente 42 años de ejercerlo con mano de hierro. La propuesta, por supuesto, no pasó, pero fueron grandes los aplausos y tremenda la algarabía (para utilizar un término árabe, en su tercera acepción) cuando la iniciativa sí fue aprobada, como si el contexto de la opinión pública internacional vaya a mover un dedo por buscar una salida negociada a tan complejo conflicto armado interno, sólo porque el PARLACÉN lo declaró.
Toda esta defensa oficiosa (ex nihilo nihil fit, "nada surge de la nada"), era poco entendible como no fuera originada por el aspecto puramente ideológico que es muy fuerte entre marxistas, según hemos podido comprobar, pero cada vez es más comprensible en la medida que hay más información y ésta, a su vez, permite que el proceso de razonamiento vaya concatenando causas y efectos de las actuaciones de los voceros de la izquierda radical de Centroamérica y sus ad latere.
Por ejemplo, la reciente vinculación que se hace de Mohamed Mahamed Lasthar (que en algunos cables de prensa aparece como Lashtar), pues ahora resulta que, a través de uno de los miles de cables filtrados a través de wikileaks, por parte de embajadores de Estados Unidos de América, se sabe que este personaje, suplente del diputado por Nicaragua ante el Parlamento Centroamericano, Jacinto Suárez Espinoza (página 33), es, además de Secretario Privado de Daniel Ortega, el Presidente de la República, sobrino del coronel Muhamar Gadafi, quien viene gobernando Libia, con mano de hierro, desde hace más de 4 décadas.
Según el cable, toda esta información también era compartida por el gobierno del Reino de España.
Las notas de prensa de este caso son interesantes de leer, pues este obscuro personaje, de quien casi nadie sabe nada, no sólo dirige las inversiones libias de Gadafi en Nicaragua (el cable habla de las de la región de Tisma y las de San Francisco Libre, una agropecuaria, etc), de las cuales la más reciente es la concesión del canal 49 de la televisión nicaragüense, sino tiene otras actividades que comentaremos más adelante.
Todo comenzó cuando llegó a Nicaragua, alrededor del año 1980, pero durante los años de oposición de Ortega, de 1990 a 2006, según dice el cable, sirvió para canalizar el dinero libio, de Gadafi, para las campañas de Ortega, hasta que logró su reelección.
Pero investigando un poco más nos encontramos con cables noticiosos de otros tiempos, como el de 2007, en donde se le vincula con la indoctrinación islámica de Venezuela y Chiapas, especialmente, pero también en Nicaragua, y de otros datos interesantes, como que ha formado su propia red de inteligencia y que ha sido el vínculo entre los intentos de Irán, Venezuela, Argentina, Cuba, México y Nicaragua, especialmente, de formar la "Federación Latinoamericana de Trabajadores Nucleares", en donde se sabe, por correos electrónicos que han salido a luz, que están vinculados polacos, suecos y franceses, además de Al Qaeda, a través de familiares de Osama bin Laden.
Llama la atención, también, que este libio nacionalizado nicaragüense, quien opera desde su oficina en las instalaciones de la Cancillería de este país, ha permitido el ingreso a Nicaragua, sin visa, de 3 libios y 21 iraníes provenientes de Caracas. ¿ligados al plan de armar artefactos atómicos que la prensa viene denunciando desde principios de 2005? ¡quién sabe! pero todo esto es muy sospechoso. ¿Cuál es la fuente de poder de un extranjero en este país, por mucho que se haya nacionalizado?
Por último, al final de esta otra nota de prensa, hay tres apartados que merecen leerse con detenimiento: "El misterioso Lashtar", "Se nacionalizó hace mucho", y "El préstamo de Gaddafi" (sic), en donde, resumidamente, por información recuperada de Luis Edgar Devia, alias "Raúl Reyes" (amigo personal de Jacinto Suárez, según se indica), comandante de las FARC muerto en un bombardeo de las fuerzas armadas colombianas en territorio ecuatoriano, se sabe que Reyes le escribió a Daniel Ortega para que interpusiera sus buenos oficios para que Gaddafi (sic) le prestara 100 millones de dólares para comprar armamento antiaéreo, ante la presión de la fuerza aérea gubernamental.
¿Qué hace de Daniel Ortega un intermediario válido a la vista de conocidos comandantes guerrilleros para interceder ante la inmensa fortuna amasada por Muhamar Gadafi en Libia? ¿Qué está sucediendo, realmente, en Nicaragua, con el dinero a manos llenas que le ha llegado a Daniel Ortega de parte de Gadafi y de Hugo Chávez?
¿Estamos ante una interferencia directa y monetaria en los asuntos internos de los Estados de la región, y por eso la izquierda centroamericana se une graníticamente a defender lo que a las luces de la inteligencia, de la razón y del sentido común es indefendible?
No cabe duda que Gadafi y Chávez, teniendo la plata que le roban a sus respectivos pueblos y que trasladan a nuestras latitudes, tienen ya no influencia sino gran poder de decisión en nuestros pequeños países, al grado que es obvio que están ejerciendo su ius primae noctis, y los corifeos de la izquierda que anidan en el Parlamento Centroamericano no tienen más remedio que gozarla con la ilusión que algo de esa riqueza malhabida les ha de tocar, seguramente.
Vana ilusión, si los que siempre están dispuestos a "sacrificarse" para reelegirse, aunque la Constitución no se los permita, son los Gadafis, los Ortegas y los Chávez, no los niños y niñas del coro parlamentario centroamericano. ¡No cabe duda que el que es buey hasta la coyunda lame!
Así y todo, podrá haber amistad e intereses, pero esa sangre inocente derramada por mantener en el poder a un tirano les habrá de salpicar para siempre.
Yo hice mi parte: ¡que caiga Gadafi y cualquier otro tiranuelo con aires de redentor que tanto pululan ahora en el trópico de América!
Y lo vuelvo a hacer ahora: repito, como dije hace más de un año en este espacio, que Daniel Ortega está llevando a Nicaragua a una guerra civil, y ahora, a la luz de estos datos, agrego: el delicado equilibrio en Centroamérica podría perderse si Daniel Ortega, ya reelecto, hace con el resto de Centroamérica lo que Gadafi y Chávez vienen haciendo con él, financiarlo.
Si Daniel Ortega se convierte en fuente de distribución del dinero mal habido en Libia y en Venezuela, (porque es poco creíble que lo haga con dinero nicaragüense) con poco puede alterar completamente el espectro político de uno de nuestros países que, aunque con imperfecciones, todavía son muchísimo más democráticos que el que él dirige.
A ver cuándo el mundo voltea a ver lo que este Presidente, electo democráticamente pero a punto de convertirse en dictador, viene haciendo desde que su partido político, el Frente Sandinista de Liberación Nacional, FSLN, rompió con todas las normas legales y fracturó el sistema democrático al hacerse, por la mala, con las elecciones municipales de noviembre de 2008.
Recordemos todos que los vasos comunicantes en Centroamérica son fuertes, y que lo que pase allá afectará a todos, unos más que a otros, pero al conjunto.
Por supuesto que nosotros apoyamos, pero proponiendo dos cambios, uno de ellos, que el ya avejentado coronel Muhamar Gadafi abandone el poder después de prácticamente 42 años de ejercerlo con mano de hierro. La propuesta, por supuesto, no pasó, pero fueron grandes los aplausos y tremenda la algarabía (para utilizar un término árabe, en su tercera acepción) cuando la iniciativa sí fue aprobada, como si el contexto de la opinión pública internacional vaya a mover un dedo por buscar una salida negociada a tan complejo conflicto armado interno, sólo porque el PARLACÉN lo declaró.
Toda esta defensa oficiosa (ex nihilo nihil fit, "nada surge de la nada"), era poco entendible como no fuera originada por el aspecto puramente ideológico que es muy fuerte entre marxistas, según hemos podido comprobar, pero cada vez es más comprensible en la medida que hay más información y ésta, a su vez, permite que el proceso de razonamiento vaya concatenando causas y efectos de las actuaciones de los voceros de la izquierda radical de Centroamérica y sus ad latere.
Por ejemplo, la reciente vinculación que se hace de Mohamed Mahamed Lasthar (que en algunos cables de prensa aparece como Lashtar), pues ahora resulta que, a través de uno de los miles de cables filtrados a través de wikileaks, por parte de embajadores de Estados Unidos de América, se sabe que este personaje, suplente del diputado por Nicaragua ante el Parlamento Centroamericano, Jacinto Suárez Espinoza (página 33), es, además de Secretario Privado de Daniel Ortega, el Presidente de la República, sobrino del coronel Muhamar Gadafi, quien viene gobernando Libia, con mano de hierro, desde hace más de 4 décadas.
Según el cable, toda esta información también era compartida por el gobierno del Reino de España.
Las notas de prensa de este caso son interesantes de leer, pues este obscuro personaje, de quien casi nadie sabe nada, no sólo dirige las inversiones libias de Gadafi en Nicaragua (el cable habla de las de la región de Tisma y las de San Francisco Libre, una agropecuaria, etc), de las cuales la más reciente es la concesión del canal 49 de la televisión nicaragüense, sino tiene otras actividades que comentaremos más adelante.
Todo comenzó cuando llegó a Nicaragua, alrededor del año 1980, pero durante los años de oposición de Ortega, de 1990 a 2006, según dice el cable, sirvió para canalizar el dinero libio, de Gadafi, para las campañas de Ortega, hasta que logró su reelección.
Pero investigando un poco más nos encontramos con cables noticiosos de otros tiempos, como el de 2007, en donde se le vincula con la indoctrinación islámica de Venezuela y Chiapas, especialmente, pero también en Nicaragua, y de otros datos interesantes, como que ha formado su propia red de inteligencia y que ha sido el vínculo entre los intentos de Irán, Venezuela, Argentina, Cuba, México y Nicaragua, especialmente, de formar la "Federación Latinoamericana de Trabajadores Nucleares", en donde se sabe, por correos electrónicos que han salido a luz, que están vinculados polacos, suecos y franceses, además de Al Qaeda, a través de familiares de Osama bin Laden.
Llama la atención, también, que este libio nacionalizado nicaragüense, quien opera desde su oficina en las instalaciones de la Cancillería de este país, ha permitido el ingreso a Nicaragua, sin visa, de 3 libios y 21 iraníes provenientes de Caracas. ¿ligados al plan de armar artefactos atómicos que la prensa viene denunciando desde principios de 2005? ¡quién sabe! pero todo esto es muy sospechoso. ¿Cuál es la fuente de poder de un extranjero en este país, por mucho que se haya nacionalizado?
Por último, al final de esta otra nota de prensa, hay tres apartados que merecen leerse con detenimiento: "El misterioso Lashtar", "Se nacionalizó hace mucho", y "El préstamo de Gaddafi" (sic), en donde, resumidamente, por información recuperada de Luis Edgar Devia, alias "Raúl Reyes" (amigo personal de Jacinto Suárez, según se indica), comandante de las FARC muerto en un bombardeo de las fuerzas armadas colombianas en territorio ecuatoriano, se sabe que Reyes le escribió a Daniel Ortega para que interpusiera sus buenos oficios para que Gaddafi (sic) le prestara 100 millones de dólares para comprar armamento antiaéreo, ante la presión de la fuerza aérea gubernamental.
¿Qué hace de Daniel Ortega un intermediario válido a la vista de conocidos comandantes guerrilleros para interceder ante la inmensa fortuna amasada por Muhamar Gadafi en Libia? ¿Qué está sucediendo, realmente, en Nicaragua, con el dinero a manos llenas que le ha llegado a Daniel Ortega de parte de Gadafi y de Hugo Chávez?
¿Estamos ante una interferencia directa y monetaria en los asuntos internos de los Estados de la región, y por eso la izquierda centroamericana se une graníticamente a defender lo que a las luces de la inteligencia, de la razón y del sentido común es indefendible?
No cabe duda que Gadafi y Chávez, teniendo la plata que le roban a sus respectivos pueblos y que trasladan a nuestras latitudes, tienen ya no influencia sino gran poder de decisión en nuestros pequeños países, al grado que es obvio que están ejerciendo su ius primae noctis, y los corifeos de la izquierda que anidan en el Parlamento Centroamericano no tienen más remedio que gozarla con la ilusión que algo de esa riqueza malhabida les ha de tocar, seguramente.
Vana ilusión, si los que siempre están dispuestos a "sacrificarse" para reelegirse, aunque la Constitución no se los permita, son los Gadafis, los Ortegas y los Chávez, no los niños y niñas del coro parlamentario centroamericano. ¡No cabe duda que el que es buey hasta la coyunda lame!
Así y todo, podrá haber amistad e intereses, pero esa sangre inocente derramada por mantener en el poder a un tirano les habrá de salpicar para siempre.
Yo hice mi parte: ¡que caiga Gadafi y cualquier otro tiranuelo con aires de redentor que tanto pululan ahora en el trópico de América!
Y lo vuelvo a hacer ahora: repito, como dije hace más de un año en este espacio, que Daniel Ortega está llevando a Nicaragua a una guerra civil, y ahora, a la luz de estos datos, agrego: el delicado equilibrio en Centroamérica podría perderse si Daniel Ortega, ya reelecto, hace con el resto de Centroamérica lo que Gadafi y Chávez vienen haciendo con él, financiarlo.
Si Daniel Ortega se convierte en fuente de distribución del dinero mal habido en Libia y en Venezuela, (porque es poco creíble que lo haga con dinero nicaragüense) con poco puede alterar completamente el espectro político de uno de nuestros países que, aunque con imperfecciones, todavía son muchísimo más democráticos que el que él dirige.
A ver cuándo el mundo voltea a ver lo que este Presidente, electo democráticamente pero a punto de convertirse en dictador, viene haciendo desde que su partido político, el Frente Sandinista de Liberación Nacional, FSLN, rompió con todas las normas legales y fracturó el sistema democrático al hacerse, por la mala, con las elecciones municipales de noviembre de 2008.
Recordemos todos que los vasos comunicantes en Centroamérica son fuertes, y que lo que pase allá afectará a todos, unos más que a otros, pero al conjunto.
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