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martes, 5 de febrero de 2013

EL EXCELENTE EQUIPO DE POSICIONAMIENTO DEL PSOE EN ESPAÑA

Dicen que los toros, detrás de la barrera, se observan mejor; y es indiscutible que la distancia de por medio nos permite ver cosas que los espectadores cercanos no son capaces de detectar.  Si estuviésemos a dos metros de la faena taurina, nos perderíamos el arte del torero y la majestuosidad de la bestia.

En política suele suceder algo parecido.  Con la distancia de un Océano Atlántico de por medio, desde la ciudad de Guatemala, casi desconocida para las mayorías españolas, podemos, gracias a la televisión, observar los vendavales de la política de ese país, probablemente con menos pasión y seguramente con mejor precisión a los detalles, inadvertidos en la vorágine de los acontecimientos.

Según mi experiencia política, prácticamente todos los partidos políticos tienen equipos que se mantienen en una lucha constante de posicionamiento político con referencia a los demás partidos políticos de la plaza o del espectro: la guerra del reposicionamiento en que, con ideas, con ingenio y, como puede percibirse desde acá, con alguna maña y malas artes, la posición difícil del partido o de una figura importante del mismo es cambiada de posición, poniendo al adversario en otras circunstancias que lo hagan verse peor que el partido o que la figura política que ha provocado esta situación.

El posicionamiento nació como una herramienta de mercadeo y es utilizada en la vida cotidiana, muchas veces sin que nos apercibamos, por las grandes marcas de refrescos, de cigarrillos, de dentífricos, etc.

El caso que llama la atención, hoy, en España, es el terremoto político-mediático que ha provocado, tanto en el partido oficial, el Partido Popular, PP, como en personas individuales dentro de las cuales destaca Mariano Rajoy, Presidente del Gobierno, por la publicación del Diario "El País" (¿o "El País Obrero Español"?) de un manuscrito que lo envuelve en un escándalo de sueldos distribuidos con dinero del que llaman "negro", manuscrito al cual los opositores del gobierno dan toda la credibilidad y que el PP y el mismo Rajoy han desmentido categóricamente.

Todo esto se da a pocas semanas de que los mismos socialistas exigían la salida de Pérez Rubalcaba, el mandamás del PSOE, por el raquítico desempeño de su partido en las últimas elecciones, las cuales entendemos que han sido las peores de su historia.

Con el escándalo que han levantado por un papel escrito a mano, que no corresponde a contabilidad oficial alguna, en donde se han tomado la molestia de aderezar con elementos verdaderos para hacerlo más creíble, ¿quién se acuerda que era la cabeza de Pérez Rubalcaba la que pedían sus mismos correligionarios?

Mal ha hecho este señor al salir, públicamente, a pedir la cabeza de Mariano Rajoy, pues ante nuestros ojos entrenados y acostumbrados a bregar en este mundo, lo que veo es un excelente trabajo de su Departamento de "Trucos y Bromas", reposicionando su propia situación en otra en donde el conglomerado social no sólo se olvide de los problemas consecuencia de su descalabro electoral, sino logrando apuntar todas las baterías en contra del adversario.

Ahora estaremos pendientes de la reacción del equipo de posicionamiento del Partido Popular, en esta faena taurina de los políticos españoles.  ¡Olé!

martes, 30 de octubre de 2012

EL DIABLO PREDICA Y NO SE CONVIERTE. LOS CANTOS DE SIRENA DEL PRESIDENTE OBAMA

Mientras escribo estas ideas, la supertormenta "Frankenstorm", que iniciara con el Huracán Sandy, golpea la costa este de los Estados Unidos de América.

Las noticias son alarmantes, pero en medio de ellas vienen las declaraciones que el Presidente Barack Obama hiciera ayer, por radio, defendiendo la tesis de que no hay que dejar que España se hunda en medio de la crisis económica y de empleo que la agobia.

Paradójicamente, en estos momentos el Gobernador del Estado de Nueva Jersey está en casi todos los canales de noticias internacionales, en vivo, dando cuenta de los daños ocasionados por la tormenta, enfundado en una chumpa gruesa que denota que viene de un ambiente mojado y frío, hablando frente a los micrófonos con el escudo de su Estado detrás de él, donde puede leerse "Libertad Prosperidad 1776", en alusión a la fecha de independencia de ese país y las ideas que inspiraron la lucha (o la guerra) que les permitió independizarse.

Es paradójico, digo, porque el valor Libertad no puede vivirse ni sentirse si no está atado a la prosperidad y, a su vez, esta puede ser un espejismo, una sensación artificialmente creada mediante el mecanismo del endeudamiento que, finalmente, lleva a los pueblos a una pérdida gradual de su libertad.

¿Acaso la mayoría de países africanos son verdaderamente libres, aunque sean independientes? ¿Son plenamente libres los griegos en la actualidad, a pesar de haber inventado la democracia?

El Estado Bienestar que tanto han impulsado y usufructuado la mayoría de países europeos ha sido un caso clarísimo de prosperidad generada artificialmente, otorgándole beneficios a las gentes, es decir, a los electores de los políticos que aprueban estos beneficios, a costa de gastar más de lo que se genera en impuestos, endeudando año con año a sus respectivos Estados, Comunidades o Municipios; y el resultado es la pobreza generalizada, la falta de capacidad de hacerle frente a sus acreedores y, recalcamos, la pérdida gradual de su ámbito de libertad.

La reacción de las personas a todo esto, lo estamos viendo en vivo en las noticias provenientes de Europa todos los días, es la inconformidad que lleva a la protesta callejera, la cual no resuelve su situación ni le lleva a absolutamente nada.  A nadie le gusta perder prebendas y privilegios; mucho menos convertirse en el pariente pobre de la comuniad, pero mentalmente cuesta asumir las nuevas realidades que el despilfarro ha provocado año con año, década tras década, gobierno tras gobierno.

¿Se salva Estados Unidos de América de todo esto? Personalmente creo que no.  Van en el mismísimo camino del endeudamiento galopante debido al gasto desmedido de sus autoridades, pero en una fase previa a la que hoy viven las economías mediterráneas europeas que, o han tocado fondo o están metidas en problemas sin precedentes.

De ahí el título del presente ensayo.  No entendemos cómo el Presidente Obama se atreve a hablar sobre los problemas españoles y aparentar que está en la posición de ayudar a que, de donde está el problema, no pase, si es incapaz de demostrar, con el ejemplo, que puede revertir la mismísima tendencia que ha provocado la crisis en España, en el país que gobierna bajo su entera responsabilidad.

Insisto en este tema porque, si varios países europeos entran en crisis, las exportaciones de los países latinoamericanos, el mío incluido, no se verán en riesgo, ni nuestra estabilidad económica, volumen de negocio y niveles de empleo; pero el irresponsable manejo de la economía estadounidense, de la manera que se viene gestionando, finalmente hará crisis, reventará y nos meterá, a todos los países del mundo, en graves y prolongados problemas que son totalmente previsibles.

Ojalá los electores estadounidenses abran a tiempo los ojos, pues los primeros afectados, no se han dado cuenta, serán precisamente ellos.  ¡Está visto que el diablo predica pero no se convierte!

viernes, 26 de octubre de 2012

LA RIQUEZA ESTÁ ATADA A LA IMPORTANCIA Y AL PRESTIGIO

Hubo dos artículos de prensa que, al leerlos hoy, me hicieron reflexionar acerca del enunciado del título de este ensayo.

El primero se refiere a las protestas de algunas comunidades de Guatemala, en su mayoría indígenas, en contra de un proyecto hidroeléctrico que desea impulsar el gobierno, que en la medida que no se vuelve una realidad, le pega a todos nuestros bolsillos porque, en lugar ser una sociedad que produce y que convive consumiendo energía renovable, lo seguimos haciendo con la que es producida con recursos fósiles, como el carbón y el búnker, cada día más caros, lo cual puja hacia arriba en el precio promedio de la energía eléctrica, ésta empuja los costos de los productos de consumo y, todo estos, en su conjunto, en general, haciendo más difíciles nuestras subsistencias y, por ende, manteniéndonos en la pobreza.

No se me mal entienda.  No estoy a favor de inundar lugares ocupados, hoy, por seres humanos, sino a favor de la construcción de proyectos, que no necesariamente tienen que ser nocivos, aunque así los perciban algunos por falta de información o de acuciosidad, los que harán que el precio de nuestra energía eléctrica no sólo se estabilice, porque no dependerá de los precios del mercado de los carburantes en el mundo, sino le proporcionará certeza en cuanto a este renglón a los inversionistas que deseen echar a andar proyectos productivos en nuestro país, con lo que se coadyuva a romper varios círculos viciosos, como el de la dependencia, el de la falta de empleo, el de la pérdida de oportunidades, etc.

El otro artículo es el que reporta lo que la reina de España, Sofía, le dijo al presidente de Bolivia, Evo Morales, en el sentido que ahora son los españoles los pobres y los bolivianos los ricos, en referencia a dos eventos: el primero, a la crisis económica, financiera y de desempleados que está viviendo España; la otra a la nacionalización que hizo Bolivia de sus enormes recursos naturales.

Me quedé elucubrando varias ideas alrededor del concepto "riqueza", que es algo así como el denominador común de ambos artículos; la que no tienen nuestros pobladores de las comunidades del interior del país; la que pretende generarse con el recurso hídrico; la que se les ha escapado a los españoles por las políticas públicas que los han llevado a gastar mucho más de lo que tienen durante años; situación similar a la que viene sucediendo en Guatemala, para nuestro mal augurio, en otros países europeos que están al borde de la bancarrota, o en el país más rico de la Tierra, por el momento, Estados Unidos de América.  Pero también es la riqueza que pretende recuperar el gobierno boliviano, pues falta ver si tiene las instituciones transparentes, la tecnología, la capacidad económica para invertir y la voluntad política que implica darle continuidad a los proyectos de exacción de gas, de litio, de metales preciosos, de tierras raras o de lo que sea, y consolidar todo en el largo plazo.

Por su falta de riqueza los ingleses invadieron China, India y las colonias españolas, mal defendidas por un imperio decadente, en su oportunidad.  Por su riqueza posterior y el poder que esta representa no sólo dejaron India sino entregaron Hong Kong, situaciones en que el peso de la población tuvo qué ver también.

Por la pobreza de Guatemala y de Argentina y lo que esta representa, los mismos ingleses se pararon quedando con Belice, un territorio guatemalteco robado poco a poco, en la medida que durante décadas avanzaron depredando la selva de sus maderas finas, y con las Islas Malvinas.  ¿Acaso la comunidad internacional arropó al país pobre frente al rico? La riqueza de Inglaterra generó el silencio de casi todos, en la Organización de Naciones Unidas, ONU, frente al acto de independencia de un territorio robado después de saquearlo.

¿Hubiese tenido Inglaterra la arrogancia de quedarse, hasta la fecha, con el Peñón de Gibraltar, que le arrebató a España, debilitada por una Guerra de Sucesión a la muerte de Carlos II, si no hubiese sido una potencia con suficientes recursos?

La misma suerte de España, en esa oportunidad, estuvo ligada a la riqueza, tanto suya como la de Francia, pues el sucesor natural era el Delfín, pero las demás potencias tuvieron miedo que tanta riqueza, la de una Francia que venía del reinado más fuerte de su historia, Luis XIV, y la de España con su vasto imperio, provocó la intervención de Inglaterra y, por supuesto, de la otra potencia inmensamente rica: Austria.  Lo más seguro es que, si España hubiese sido el pariente pobre, no hubiese habido quién se peleara por esa herencia.

Pero fue debido a la generación de riqueza de esa pequeña isla que se llama Inglaterra, que sus monarcas y gobernantes tuvieron la capacidad de armar la flota naval más poderosa de su momento y hasta la osadía de irse a meter, a punta de fusil, a bayoneta calada o en la obscuridad de la noche, contrabandeando y robando los recursos bajo el amparo de patentes de corso, una ficción jurídica inventada para tener licencia de asalto a mano armada, en contra de otras potencias menos ricas y, por ende, más débiles.

Otra isla, mucho más pequeñita y del otro lado del planeta, ya ni sería tomada en cuenta como no fuese por la riqueza que han logrado reunir sus laboriosos habitantes; tal el caso de Taiwán, que en el mediano plazo ha subsistido en la medida que su contraparte, el enorme gigante, China, ha sido un país pobre, pero también, en la medida que esa circunstancia cambia y los chinos continentales se enriquecen, el futuro de la isla y de sus relaciones diplomáticas es más incierto.

Por otro lado, países a quienes nadie volteaba a ver porque su población empobrecida vivía en los oasis perdidos entre las arenas de unos desiertos que no valían nada, ahora que el petróleo los ha convertido en los más ricos del planeta, todo el mundo reconoce su importancia y, a donde van sus dirigentes, son recibidos con alfombra roja.

Las prerrogativas de que goza Estados Unidos de América en el concierto de naciones no son debidas a la simpatía o tolerancia de sus gobernantes frente a sus pares, sino al hecho de que, desde que son potencia económica, son escuchados, tomados en cuenta y hasta seguidos por otros países; pero toda esa situación puede cambiar, pues sostengo que la importancia que los demás países le den y hasta el prestigio de que goza, está íntimamente ligado a su riqueza, y los últimos gobiernos, especialmente el actual, están echando a perder esa riqueza, endeudándolo peligrosamente y llevándolo a niveles en los cuales su capacidad de recuperación para pagar lo que ha gastado de más y todavía debe, frente al crecimiento de otros países emergentes, porque no están solos en el mundo, será sumamente difícil o echada a perder definitivamente.

Poco tiempo ha tardado el mundo en balancear los pesos de las hegemonías geopolíticas, que después de finalizar la Guerra Fría, ahora hace 23 años, y romperse un esquema bipolar de décadas entre la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, URSS, y Estados Unidos de América, esquema que se rompió al hacerse evidente la pobreza y las carencias soviéticas, hoy ya no podemos asegurar el liderazgo absoluto de la contraparte americana, que al derrumbarse el imperio rojo se vio solo y fuerte en el pináculo de las potencias del orbe.

El prestigio que una democracia reciente, como la española, se ha ganado a pulso, se ve debilitada, hoy, no sólo por las pobrezas que vienen exhibiendo de un tiempo a acá, sino por otras consecuencias de esa debilidad sistémica, como son, por una parte, el fortalecimiento de las tésis independentistas que, encima, contaminan no sólo el debate político sino la visión que cualquier inversionista serio pueda tener para tomar decisiones que puedan afectar su patrimonio o el de quienes confían en su gestión; por la otra, y esta parte la comparten con los griegos, los parientes más pobres de Europa porque son los que más despilfarraron, lo constituye la vociferación feraz que hacen sindicatos, organizaciones y, últimamente, hasta ciudadanos tradicionalmente poco dados a organizarse para fines de protesta, como los padres de familia de los estudiantes.

Todo el mundo desea la riqueza y la mayoría trabaja para conseguirla.  Todo el mundo quisiera librarse de la pobreza y muchas veces se vocifera y hasta patalea en la dirección contraria.  Lo importante es entender que, en la visión que se tiene de los Estados, la romántica del maestro rural, siempre con el mismo y desgastado traje, de pobreza evidente pero de honradez, corazón y prestigio a toda prueba, no funciona.  Los países con recursos económicos siempre verán a los países pobres sobre el hombro.  Para que un país sea volteado a ver, tiene que tener con qué.

Es importante, entonces, cuidar la riqueza de las naciones y que sus gobernantes, en su función de gestores temporales de esos recursos, entiendan el riesgo que tienen de pasar a la historia como los que dieron al traste, no sólo con un patrimonio acumulado durante varias generaciones esforzadas, sino con el prestigio y la importancia con que, en el futuro, serán reconocidos los hijos y nietos de sus propios electores.


jueves, 19 de abril de 2012

NACIONALIZACIÓN DE UNA PETROLERA, PUGNA ENTRE ARGENTINA Y ESPAÑA Y CAVILACIONES AL RESPECTO

La nacionalización de la participación accionaria de de REPSOL, la petrolera española, en Yacimientos Petrolíferos Fiscales, YPF, la petrolera argentina, ha sido vista acentuadamente desde el punto de vista de las consecuencias a futuro, no sólo de Argentina y la confianza que generará para atraer más inversiones, sino en el contexto de Latinoamérica, como si todos los países fuésemos iguales.

Nosotros no vamos por ahí.

Comencemos por decir que la experiencia guatemalteca con las privatizaciones fue, en términos generales, si no del todo popular por el encarecimiento de algunos servicios, sí exitosa en función de mejorar la calidad de los mismos, ampliar la cobertura (de nada servía una empresa del Estado si no era capaz de proveer de servicios a las grandes mayorías) y diversificar la oferta, invirtiendo en traer y proveer lo último en tecnología.

Sin embargo, ese no fue el caso de la Empresa Eléctrica de Guatemala, S. A., cuyo proceso de privatización fue el más floreado por la generalidad de opiniones, de la prensa o de expertos, pero que, al caer en manos de administradores españoles, se desprestigió totalmente al generar el mayor descontento de la historia de esta empresa dentro de la ciudadanía.

Lo mismo sucedió en Argentina, por lo que se supo en su momento, con la privatización de Aerolíneas Argentinas, que paró en poder de Iberia, la línea aérea española cuya gestión administrativa fue fatal para el futuro de la primera y, junto con sus sindicatos, lo sigue siendo para la segunda, que en las últimas fiestas navideñas o de fin de año dejó varados a cientos de miles de pasajeros en prácticamente todo el mundo, ganándose a pulso un nefasto prestigio que, pensamos, no sólo será un lastre para su futuro desarrollo sino constituye una enorme posibilidad de que vaya cada vez a menos hasta que desaparezca, por la sencilla razón de que el público usuario no tiene por qué arriesgarse a estos ajetreos, habiendo otros proveedores del mismo servicio.

Uno de los argumentos que esgrimen los argentinos para haber procedido a nacionalizar la participación accionaria mayoritaria española, que les permitía tener control absoluto sobre la administración, pero especialmente sobre los niveles de decisión de reparto de utilidades, es precisamente la falta de inversión en nuevas exploraciones y explotaciones, lo que finalmente derivó en importación de carburantes en un país que debiera ser productor y exportador.

¿Será de sus inversiones argentinas que REPSOL sacó los fondos necesarios para invertir en la procesadora de hidrocarburos de más de 3,000 euros que ayer inaugurara en España el Príncipe de Asturias, Felipe, en funciones de la agenda del Rey de España? ¡Quién sabe!

De algún lado ha tenido que salir ese dinero, que se suma al reparto de utilidades a los socios de REPSOL, pero el sentimiento generado en Argentina es que se están explotando los recursos naturales de su país, todo se va en regalías y, encima, tienen que pagar las importaciones de carburantes, en moneda dura, para poder funcionar.

¿Tan difícil es ver el caldo de cultivo en que han estado operando los útimos tiempos?

Ahora bien, el gobierno español ha salido a defender los intereses de REPSOL como si fuesen propios, pero nada dice de la calidad de gestión de los administradores españoles en las empresas públicas en donde han ido a invertir en otros países, que según nuestra experiencia, no es sólo pobre y deficiente sino arrogante, prepotente e impolítica.

¡Quién sabe! Quizás el mejor escenario fue el que se dio recientemente en Guatemala, en que la Empresa Pública de Medellín, una compañía público privada colombiana, le compró su participación en la Empresa Eléctrica de Guatemala por US$.605.0 millones, asumiendo una nueva administración que, seguramente, será mejor que la anterior.

Por supuesto, la arrogancia y el populismo por el lado argentino también son criticables, pues consideramos que hubo otras maneras de solucionar el tema de la falta de inversión y de la mala gestión sin llegar a la expropiación, que por otro lado no toca a otro tipo de YPF, como la poderosa familia Eskenassy, que tiene más del 25% de la misma y nunca puso un centavo para hacerse de ese suculento paquete de acciones. ¿Amiguismo?

Coincidimos con los mejores analistas en que la popularidad de la Presidenta Cristina Fernández con esta movida, que atrae a la gente menos inteligente y menos estudiada, a la larga le hará un daño al país. Lo que no han dicho, pues sólo se refieren a los niveles de atracción de nuevas inversiones, es el enorme problema en que meten a todos aquellos productores que actualmente exportan a España, pues podrían ver cerrado ese mercado súbitamente, no digamos si, como ya predijo la resolución reciente del Parlamento Europeo, se le cierran todas las puertas de la Unión Europea a los productores de otras materias y productos que nada tienen que ver con todo esto.

En fin. Comienza la senda de esta expropiación, que se verá ampiada, según se anunció, a las acciones españolas en la compañía que explota el gas natural.

Lo que no sabemos es hacia dónde todo esto lleva, por más que comprendamos las razones argentinas y las del gobierno español para reaccionar de la manera que lo hacen, pues ya no hay opción, estimamos, de negociar una salida a este entuerto.

martes, 24 de mayo de 2011

ESPAÑA Y NICARAGUA: NOTAS SOBRE EL SOCIALISMO.

Europa se sacude el socialismo mientras en algunos países de América Latina trata de aferrarse al poder, a como dé lugar.

Curiosamente, los tres países europeos altamente entrampados entre las deudas impagables y ese espejismo que llaman Estado Bienestar, que las actuales generaciones comienzan a pagar, Grecia, Portugal y España, han comenzado esa caída en el abismo de las cuentas que no pueden honrar, de la mano de gobiernos no sólo socialistas sino orgullosamente socialistas.

El pueblo español, consciente o inconsciente de la equivocación en que cayó al votar al actual equipo de gobierno, todo en medio del enredo y del pésimo manejo que el gobierno anterior hizo de los atentados terroristas de aquel fatídico 11 de marzo de 2004, ahora, con las elecciones municipales y autonómicas del anterior fin de semana, preludio de las elecciones generales, le ha vuelto la espalda a las autoridades socialistas.

En 2004, después de varios años de disciplina fiscal, nueve según recordamos, de manejo prudente del presupuesto y de una economía pujante, con la tranquilidad que daba la personalidad de Rodrigo Rato, Vicepresidente del Gobierno al frente de los números, era impensable un giro político tan radical, pero el empujón se lo vino a dar, a los socialistas de Rodríguez Zapatero, nada menos que Osama bin Laden y su tenebroso grupo, Al Qaeda, pues hicieron estallar, simultáneamente, varias bombas en trenes y estaciones, y la confusión hizo que el gobierno lo atribuyera al eterno enemigo del Estado, la banda terrorista ETA, ocasión que aprovecharon, electoralmente, para darle vuelta al curso de la historia y hacerse del poder.

Sin embargo, los españoles, especialmente la juventud, han pagado cara su falta de reflexión a la hora de votar en 2004, pues el giro de los acontecimientos y la pésima gestión frente a la crisis económica mundial, especialmente a partir de 2009, vinieron a desnudar las carencias y a profundizar, tremendamente, el problema de desempleo que, poco a poco, había ido revirtiendo el gobierno anterior (curiosamente, los españoles le llaman paro al desempleo, y le llaman tiempo al clima).

Las votaciones del domingo 22 de mayo de 2011 son solamente un preludio de la salida, por la puerta trasera, del actual gobierno español. La presión por adelantar unas elecciones dentro de un ambiente de poca credibilidad por su gestión y, ahora, de un ausente respaldo del resto de partidos políticos y, especialmente, de la ciudadanía, es predecible que se irá incrementando, lo cual sólo puede augurar cambio de timonel en el futuro cercano.

Por el contrario, el socialismo del siglo veintiuno, eufemismo con el que ahora se llama a los marxistas declarados que tratan de mimetizarse en las junglas pseudodemocráticas latinoamericanas, cada día se arraiga más, cual matapalo, al árbol de las conquistas por la libertad que, unas más y otras menos, habían logrado nuestras repúblicas de habla hispana en América.

El gran modelo a seguir sigue siendo, para ellos, Fidel Castro, quien tiene unas dos décadas de haberse reciclado con el agua bendita de las elecciones, unas elecciones a la cubana, por supuesto, en donde la comunidad internacional, encabezada por los líderes de las mayores democracias, caen en la estulticia de una figurada legitimación. ¡Ésa fue una de las grandes diferencias, por ejemplo, entre Aznar y Rodríguez! (a quien la prensa española llama Zapatero); mientras al primero no se le escabapa el carácter antidemocrático de Castro, de las primeras cosas que cambió Rodríguez fue las relaciones españolas con Cuba. El resultado: que ahora el gobierno cubano ya no es sólo una dictadura, sino una dictadura hereditaria en donde la nueva aristocracia está encabezada por los hermanos Castro Ruz.

Cual primates del más bajo rango, los imitadores no se han dejado esperar, beneficiados, algunos, con las montañas de dinero que produce el petróleo, y beneficiados, otros, por la amistad incondicional y lambiscona con los líderes de las dictaduras petroleras que tienen a bien regalarles el dinero que no les pertenece.

Tenemos, por ejemplo, aunque la experiencia de Grecia, de Portugal y de España no fueran suficientes, un nuevo empobrecedor de su pueblo, Hugo Chávez de Venezuela, quien cree que el dinero del petróleo que pertenece a los venezolanos (porque no es de él, que lo regala), es eterno.

En la otra categoría entra Daniel Ortega Saavedra, de Nicaragua; Evo Morales, de Bolivia, y un cada vez más numeroso etcétera, como no sea la experiencia hondureña en que el pupilo, Manuel Zelaya, siguiendo la receta de manipular la Constitución y las leyes, característica de todos ellos porque es su denominador común para perpetuarse en el poder, se topó con un pueblo dispuesto a ponerle un alto y con líderes políticos y juzgadores valientes, dando al traste con el experimento y haciendo poner a todos sus "kamaradas", las barbas en remojo.

El descaro de Daniel Ortega, quien constitucionalmente NO puede optar a otro mandato, pero va a correr para el mismo, es enorme y, cada vez, mayor. La confianza que le da haberse robado las elecciones municipales de noviembre de 2008 sin mayores consecuencias, y tener en sus manos, a través de la manipulación y la compra, a la Asamblea Legislativa, a los tribunales de justicia (sí, así, con minúscula), a la Corte Suprema de justicia y a cuanta institución le sirva para sus designios, lo ha vuelto un tipo confiado de sí mismo en la recta final de un proceso de elecciones viciado desde sus mismos orígenes.

Llega al colmo ahora, según nuestras informaciones, que han colocado barreras para que no puedan presentarse memoriales de impugnación frente al Consejo Superior de Elecciones y, así, precluya el derecho de oponerse a cualquier cosa en materia electoral. ¿Y quién protesta? ¿Quién dice algo? ¿De qué sirven los embajadores de los países democráticos acreditados en ese país, si no son capaces de darse cuenta de nada y, si lo hacen, se quedan callados, consintiendo cuanto atropello quieren hacer las huestes sandinistas con la pobre y cada vez más indefensa población nicaragüense?

En junio de 2010, estando en Managua, me tocó ver por la televisión nicaragüense de qué manera sacaron, a empellones, las fuerzas de seguridad, a un alcalde en funciones de un grupo político opositor, y con todo el descaro del mundo entraron, después de haber sacado en peso al señor alcalde, un grupo de "auditores" para levantarle expediente. ¿Quién, aparte de quien firma en este espacio, denunció el hecho?

No recordamos si fue antes que eso o poco después, a algunos líderes opositores les enviaron turbas con palos y piedras a garrotearlos, bajo la mirada indiferente de la policía sandinista, la cual no movió un dedo para evitar el incidente.

Por eso y por otras razones parecidas o que tienen que ver con todo esto, es que desde hace tiempo venimos advirtiendo que Nicaragua está a punto de explotar y de volver a haber derramamiento de sangre.

Es natural pensar que una población pacífica no se atreverá a levantarse si no tiene las agallas, en primer lugar, o si ve que el conflicto que molesta tiene una salida pacífica, pero en Nicaragua sí hay agallas y su pueblo es de una valentía que probó ser suficiente para enfrentar a los mismos Estados Unidos de América, ocasión en la que surgió el inmortal Augusto C. Sandino, de modo que es el mismo Ortega Saavedra, con su insistencia de volver a gobernar Nicaragua, violando el principio de alternabilidad en el poder, el que está orillando a algún sector radical de la oposición, que siempre lo hay, a defender su institucionalidad de otra manera, pues no se ve por dónde pueda resolverse este abuso continuado de otra manera. O eso, o aguantarse otros seis años de dictadura.

Si a lo anterior agregamos el dinero producto del petróleo de la iniciativa Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América, más conocida como ALBA, que no destina Hugo Chávez para Nicaragua sino para Daniel Ortega en lo personal, por un monto de alrededor de 500 millones de dólares anuales que le sirven para corromper diputados, jueces, líderes políticos de la oposición o lo que sea, y, además (porque con esa cantidad de dinero, alcanza para todo), se ha comprado emisoras de radio, canales de televisión, medios escritos e invertido en proyectos productivos, en la banca y en las finanzas, lo cual lo coloca en una posición "de tú a tú" con los líderes de la empresa privada a quienes no sólo adula, sino hipnotiza, nos iremos haciendo una idea de la magnitud de dictador que, actualmente, tiene ese país, con lo cual hace ver pequeño, bien pequeño, al demonizado Anastasio Somoza que él ayudó a derrocar y después, ya Ortega en el poder, fue asesinado con un tiro de bazuca en Paraguay, América del Sur.

Y ese tipo de medidas para perpetuarse en el poder vienen, muchas veces, revestidas, como la legitimación de las burdas elecciones cubanas para los gobernantes, de una supuesta legalidad, como el subsidio a la electricidad que en estos días está implementando el gobierno nicaragüense, elevando la franja de beneficiados de menos de 100 kw/mes hasta 500kw/m, medida que pasa desapercibida para alguien que no entienda que esa energía se paga, que el gobierno de Nicaragua no tiene ese dinero para subsidiar, que es una medida implementada unilateralmente por el gobierno, no necesariamente solicitada, y que de algún lado tendrán que pagar todos: desde nuestra óptica, con seis años más de restricción de libertades, lo que es igual a dictadura.

Se siente tan poderoso el hombre fuerte de Nicaragua que ya es noticia que está mandando a diseñar el reglamento que contendrá las normas que deberán acatar los observadores internacionales a las elecciones, obviamente en el sentido de acallarlos, de no permitir su libre movilización o de impedir su llegada al establecerles condicionamientos que, por principio, no aceptarán. ¿Y los otras veces vociferantes embajadores europeos? ¿por qué están tan calladitos? ¿cuál es el papel que juega, dentro de todo esto, nuestro buen amigo, el embajador Mendel Goldstein, quien entendemos representa a la Unión Europea, tan democrática, en toda Centroamérica, pero tiene su sede en Nicaragua? ¿Tan apabullados y temerosos están los embajadores estadounidenses ante el qué dirán y las alharacas que se urden en la Organización de Estados Americanos, OEA, que parecen estar pasando el aguacero y acomodándose para seguir haciendo negocios con Ortega por seis años más?

El blindaje que brinda el dinero y el poder que hoy tiene Ortega, son enormes. En nada se ha afectado su candidatura, por ejemplo, con que aparezca en todas las noticias internacionales como uno de los líderes políticos ligados a delitos sexuales, después de haber sido denunciado por su hijastra de haber sido violada reiteradamente, por él, durante más de diez años, y acosada durante varios años más después de que ella, la tristemente famosa por este caso, Zoilamérica Narváez, se casara con uno de los funcionarios sandinistas de la cancillería.

Arnold Scharzenegger tuvo que esperar a que terminara su mandato como Gobernador de California para destapar el escándalo que todavía, hoy, lo mantiene alejado de todo y de todos. Por mucho menos cayó el Director del Fondo Monetario Internacional, FMI, Dominique Strauss-Kahn, tirando por la borda no sólo uno de los mejores puestos del planeta sino la principal candidatura de oposición por la Presidencia de Francia, y vive actualmente en una residencia vigilada por la policía después de habérsele concedido una fianza millonaria, en Nueva York. Contrastante, ¿verdad?

Luego, reiteramos nuestra preocupación: mientras en Europa la salida de los malos gobernantes está en el respeto a las urnas, en la periodicidad de los procesos electorales serios y en la posibilidad de los ciudadanos de acudir a un tribunal a exigir justicia, nos ponemos en la posición de un nicaragüense desesperado de tanto escándalo y abuso de un acaparaado poder, de modo que lo menos que podemos hacer es advertir de un escenario de violencia en ciernes.

Sacar a los socialistas que lo han hecho mal en España no les ayudará a pagar los adeudos a los españoles, pero es una válvula de escape para un colectivo agobiado por las deudas y acosado por las frustraciones, a la vez que una nueva oportunidad para un equipo de gobierno diferente que, si bien no garantiza que hará mejor las cosas, mucho menos que las hará bien, por lo menos entra con nuevos ímpetus, con novedosas ideas, con renovados respaldos y con el beneficio de la credibilidad de los electores, que tienen un respiro en sus ánimos deprimidos al renovarse su esperanza a nivel del pensamiento, del espíritu.

Mientras tanto, los venezolanos que apoyan a Chávez o los nicaragüenses que apoyan a Ortega, no se nos ocurre que lo hagan como no sea que en alguna nómina aparecen y se benefician de algo, ya sea de la piñata gubernamental o de la benevolencia que puede demostrarse gastando a manos llenas el dinero que, a sus respectivos gobernantes, no les pertenece.

En fin, las cartas no están echadas. Falta mucha agua qué recorrer bajo los puentes de la democracia. ¡Ojalá despierte la Comunidad Internacional! No confiamos mucho en que Ortega rectifique, pero el agua que corra deseamos que sea de verdadera libertad, de desarrollo, de progreso, de respeto por las leyes, por las instituciones, por la ciudadanía y por los principios democráticos, pero lo que vemos en el futuro cercano son nubarrones de opresión, de martirio y de violación a las más elementales libertades ganadas con el esfuerzo de nuestros antepasados, y de esos, el ejercicio del voto libremente emitido es la principal.

Por eso, desde este espacio, al volver a denunciar lo que pasa y a hacer responsables a los líderes democrácticos del mundo que corrieron a defender al violador constitucional de Honduras pero no hacen nada por salvar a Nicaragua, pedimos a Dios que ilumine el camino de todos, especialmente el de esta bella Centroamérica que, ya se vio, tiene a los peores enemigos de su desarrollo en algunos de sus propios líderes.

No estamos en contra del socialismo cuando se respetan los principios que hemos indicado, los líderes son ejemplo de valores y de amor por su patria, y todo se da dentro de los límites de la democracia, pero escribimos, indignados, por tanto engaño y actuaciones de lobo con piel de oveja ante el silencio de quienes debieran ser bastiones de las libertades esenciales de la raza humana.

jueves, 19 de mayo de 2011

¿TERREMOTO DE 5.1 GRADOS? COMPARACIONES CON LA VIDA POLÍTICA

El español, para el tema de los movimientos bruscos de la Tierra, es más específico que el inglés, pues hace diferencia lo que es un simple temblor, que generalmente no llega más que a asustar pero no produce daños de consideración, con lo que es un terremoto, que no sólo embate la infraestructura física sino es capaz de causar muertes.

Hace unos días hubo un movimiento telúrico de 5.1 grados en Lorca, una población española en donde no suele temblar la tierra, y ocasionó la destrucción de más del 80% de las viviendas y edificios de la localidad, además de acabar con la vida de varias personas y provocar cientos de familias evacuadas que, con total estupefacción, veían cómo sus viviendas eran marcadas como inhabitables por la autoridad, en la medida que las brigadas iban inspeccionando los barrios, casa por casa.

5.1 grados, en Guatemala, acostumbrados como estamos a este tipo de fenómenos naturales, generalmente no ocasionan más que alarma, pues las construcciones están preparadas para ese tipo de movimientos, especialmente después del terremoto de 1976, que en 33 segundos acabó con la vida de poco más de 29,000 personas.

Entiendo, por amigos constructores que me lo han comentado desde hace años, que los amarres que se diseñaron o se aprendieron a hacer en Guatemala, del hierro que va adentro de la fundición de vigas y columnas, es tan especial, que hasta los japoneses, con problemas similares (o peores, como hemos visto este año), los han venido a aprender a hacer acá.

Luego, es indudable que la falta de preparación de las construcciones en España o en cualquier otro país del mundo donde no suele temblar, es o sería la causa principal de tanta destrucción, desolación e infortunadas muertes.

Esta lección puede aplicarse a todos los ámbitos de la vida.

Por ejemplo, a un excelente levantador de pesas no se le puede exigir que entre dentro de los corredores de élite en una maratón, por muy bueno que sea en su disciplina y sea el atleta más dedicado y disciplinado en su rama.

Al mejor abogado de la localidad no se le puede confiar el diagnóstico de una rara enfermedad, ni somos tan torpes de confiarle la revisión de los frenos de nuestro automóvil a un repartidor de diarios, pues todo tiene su arte, todo tiene su ciencia, toda actividad humana tiene aristas que sólo por la experiencia se aprenden y se llegan a dominar.

Por esas mismas razones es que hemos tenido gobiernos encabezados por Presidentes desastrosos, que no saben administrar, que se enredan ellos solos, y enmarañados en sus propios desmadres pierden totalmente el rumbo, ahogándose en una agenda nacional que no pueden ni siquiera vislumbrar, mucho menos encausar.

¡Ése es el caso actual en Guatemala! Campea la ignorancia, la improvisación, la falta de capacidad, de rumbo y hasta de ideas. Caso claro es el del Vicepresidente de la República, doctor Rafael Espada, un hombre bienintencionado, eminencia en los mejores quirófanos del mundo en operaciones de corazón abierto, pero que inició con mal pie su gestión por falta de experiencia, por mucho que, como es un hombre inteligente, el tiempo de ejercicio del cargo le haya dado la oportunidad de mejorar en todos los aspectos.

Pero Guatemala ya no está para darse el lujo de entrenar gente cuando lleguen a hacer gobierno, y vemos con preocupación que varios candidatos, tanto a la Presidencia como a la Vicepresidencia de la República, así como a algunas alcaldías importantes, carecen de la experiencia necesaria en las diferentes facetas del acontecer político-administrativo, y el público elector todavía no ha aprendido a exigir cartas de recomendación en este sentido, y se conforma con la cancioncita o el vaivén de la corriente.

¡Guatemala necesita candidatos de peso específico, de experiencia probada, de buena experiencia!

Hay que tener cuidado con aquellos candidatos que hemos visto atreverse a asumir un reto y lo han abandonado en el camino. Lo mismo digo de aquellos que insisten en candidaturas en fraude de ley, sea mediante divorcios a la carta o renegando de ministerios de algún culto o de cualquier forma que sea: ¡A la Constitución de la República no se le juega la vuelta!

La experiencia para un político es lo mismo que la manera de construir una vivienda. Si no queremos que la misma se nos venga encima al menor movimiento, los cimientos de los candidatos deben ser no sólo bien pensados sino bien armados, utilizando los mejores materiales y las mejores técnicas para que resistan los embates de la naturaleza.

Si algo promete ser difícil es gobernar en el siglo XXI. Por eso las grandes mayorías, los electores, deben comenzar a exigir mejor. Sólo eso evitará los terremotos a nivel de la gobernabilidad y nos traerá una etapa de mayor estabilidad para nuestras vidas, mejor ambiente para las inversiones, mayores y de más calidad las oportunidades de trabajo y de superación, y un entorno más seguro para que, por lo menos nuestros hijos y nietos puedan hacer lo que nosotros ya no podemos por tanta violencia: ¡salir a pasear a la calle!

martes, 1 de junio de 2010

EL COMÚN DENOMINADOR Y LAS DIFERENCIAS DE MÉXICO, ESPAÑA Y VENEZUELA

Desde hace unos meses vengo meditando con relación a la valiente lucha que el Presidente de México, Felipe Calderón, ha venido enfrentando en contra del narcotráfico, casi una guerra interna en donde han perdido la vida varias decenas de miles de personas, entre delincuentes, fuerzas de seguridad, fiscales, jueces y personas inocentes, incluyendo niños.

Todo este esfuerzo, para que tenga resultados, debe ser de largo aliento, trasciende un gobierno y probablemente habrá de durar más que varios gobiernos, pero el riesgo de que la guerra la gane el narcotráfico es enorme, debido al péndulo de la opinión pública que, desde este mirador lejano e imparcial, ve con preocupación que, en las próximas elecciones no se favorecerá la continuación del mismo partido político, sino quien llegue lo hará, probablemente y casi seguro, con un discurso tendente a desmantelar el esfuerzo emprendido en contra de las narco bandas.

Si a lo anterior sumamos el enorme respaldo financiero que quienes adversen esta lucha recibirán, bajo la mesa por supuesto, de los narcotraficantes, para hacer campañas políticas bien publicitadas y robustas, el bando del presidente tenderá a estar solo en la contienda.

No veo, en los mexicanos, un nivel de comprensión tal de la lucha emprendida que los una alrededor de sus instituciones. Más bien los veo cansados de tanta violencia y dispuestos a tirar la toalla.

Visualizo, entre todo esto, no el advenimiento de un tercer partido, sino el renacimiento del poderoso Partido Revolucionario Institucional, el PRI, que ya ha tenido suficientes años como para asimilar su derrota y prepararse, con su inmensa maquinaria, a recuperar el poder.

Los daños colaterales para Estados Unidos, para Guatemala, con el abandono de la lucha o con la disminución de su intensidad por erradicar el problema de la droga en México, hoy son inmedibles. Baste pensar en estos grupos, armados hasta los dientes, pero en lugar de ser perseguidos, con aires de triunfo, confirmando que el territorio donde se mueven no es del Estado sino de ellos.

En España el caso es similar pero distinto. El gobierno presidido por José Luis Rodríguez Zapatero, presionado por la crisis económica y financiera, más debido al pésimo manejo que ha hecho del manejo de las finanzas y de los presupuestos, pero también desgastado por lo mal que maneja los hilos del poder y las relaciones con la oposición, no se verá favorecido con el voto de las mayorías.

Su gobierno, para comenzar, es casi producto de la manipulación que los terroristas hicieran del electorado español al atentar con bombas y matar más de un centenar de personas 4 días antes de las elecciones anteriores. Siempre quedó la sensación de que, sin el atentado terrorista y el mal manejo que el gobierno de Aznar tuvo del mismo, jamás hubiese llegado a gobernar.

Es obvio que la población española está inmensamente afectada por los altísimos niveles de desempleo que viven y, ahora, para tratar de ajustar el irresponsable déficit fiscal que ha venido manejando, también se ve afectada en prestaciones, niveles de ingreso y edad para jubilarse. Es más, hay una enorme diferencia entre el manejo responsable, profesional, del tema económico, en manos de Rodrigo Rato, años ha, que el que hoy hace María Teresa Fernández de la Vega, lo cual pagarán irremisiblemente en las urnas.

El caso de Venezuela es un tanto diferente. A pesar de los grandes problemas que la población venezolana viene teniendo, no se ha visto, realmente, un grado de articulación de la oposición que sea suficiente como para sacar a ese dictador del poder. Lo más a lo que han llegado es a bloquearle una de sus tantas reformas constitucionales, la última, que tendía a perpetuarlo en el poder, lo cual sigue siendo su intención.

No han importado tanto las confiscaciones de hoteles, de fincas, de parcelas, de industrias, la captura de los medios de comunicación independientes o el regalo que hace de los recursos de todos los venezolanos a otros países, al grado que hoy el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, se da el lujo, en medio de una campaña política donde quiere manipular la Constitución para poder, también, perpetuarse en el poder, de repartir, de su bolsa personal, con recursos provenientes de Venezuela, un bono de 25 dólares mensuales a casi 140 mil empleados públicos.

Lo que, medio en broma o medio en serio, creo que puede ser el detonante de la salida de este golpista, es que la fábrica tradicional de cerveza venezolana, La Polar, parece que ha decidido trasladarse a Colombia.

Es digno de comentarse porque, siendo la cerveza un producto netamente empresarial, de índole privado, tiene la particularidad de hacer, de los súbditos de cada país, embajadores y defensores de "su" cerveza, de modo que me atrevo a pensar que esto puede ser el elemento catalizador que haga, especialmente a la juventud venezolana, recapacitar acerca del rumbo del país y del responsable de ese rumbo, y comience un movimiento que vaya fortaleciéndose cada vez más en contra de Hugo Chávez. Quién sabe. Sólo el tiempo dirá.

Son tres gobiernos (o dos gobiernos y un desgobierno) que, por razones distintas, están por terminar un mandato con la desaprobación de los votantes, en un caso, el primero, tal vez incomprensiva e injustamente, en el segundo, responsable y cansadamente, y en el tercero, como dije, quién sabe qué pasará.

sábado, 5 de diciembre de 2009

LA SUPREMACÍA DE LA CONSTITUCIÓN. COMENTANDO A GREGORIO PECES-BARBA

En la edición de El País (España), correspondiente al domingo 6 de diciembre de 2009, que por razones de horario podemos disfrutar el día antes en América, hay un interesante artículo de mi estimado ex catedrático del Doctorado en Sociología, en el capítulo Guatemala de la Universidad Pontificia de Salamanca, don Gregorio Peces-Barba, denominado "La supremacía de la Constitución". A quien le interese leerlo lo puede encontrar aquí: http://www.elpais.com/articulo/portada/supremacia/Constitucion/elpepipor/20091206elpepinac_11/Tes/

España está actualmente convulsionada por la reforma planteada en Cataluña, del Estatuto de Autonomía, que ha provocado debates acalorados en el Congreso de los Diputados, interposición de recursos, tanto de inconstitucionalidad como de amparo y, especialmente, fuertes editoriales o artículos de opinión, a favor de la Constitución en casi toda España, en contra de los interponentes y del Tribunal Constitucional, especialmente en la prensa catalana. Bajo esas circunstancias es que el Dr. Peces-Barba escribe su artículo.

En el mismo podemos encontrar conceptos interesantes, como que la Constitución tiene supremacía sobre todas las restantes normas del Ordenamiento español; que la soberanía corresponde al pueblo español, de tal manera que la única nación soberana es España (agrego yo, para efectos de su Constitución); que sus contenidos sólo se pueden cambiar por el sistema de reforma en ella establecido; que "En cuanto que se plantea un hecho difícil, una situación con zonas de penumbra, saltan las alarmas de las faltas de respeto"; que hay falta de respeto por los parte de los partidos políticos catalanes, de gobierno y de oposición, al presionar al Tribunal Constitucional con malas formas; señala también a la prensa, quienes no han sobrepasado los límites de la libertad de expresión, pero sí se han manifestado en contra de la imparcialidad e independencia del Tribunal Constitucional, señalando lo que hacen de sofisma y falacia monumental por poco oportuna e injustificada.

Todo lo anterior tan bien fundamentado, ¿No es lo mismo que venimos nosotros señalando de la comunidad internacional con el caso de la crisis política hondureña?

¿No es la constitución hondureña la ley suprema en ese país y no el Estatuto de la OEA, ni el de la ONU, ni las leyes venezolanas, cubanas, estadounidenses, brasileñas o españolas?

¿No son, en el caso de Honduras, únicamente los hondureños los sujetos soberanos para decidir su presente y su futuro? ¿Y no es el conglomerado de diputados que conforman el Congreso Nacional quienes representan a ese pueblo soberano?

Si los académicos españoles señalan y entienden que el proceso de reformas a una constitución se da por el mecanismo que esa misma constitución contempla, ¿qué es lo que le cuesta entender a la comunidad internacional que pretende seguir interfiriendo en la vida política de los hondureños, al respecto? ¿Es que no se dan cuenta que haberlo hecho de otra manera es constitutivo de delito y, conforme esa misma ley soberana en ese país, traición a la patria, lo cual conlleva la destitución inmediata del cargo de la persona responsable?

Lo sucedido en Honduras es atípico, no se da en una zona de penumbra de la Constitución desde el punto de vista sustantivo, pero sí existe una zona de penumbra desde el punto de vista procesal, pero, ¿justifica que en Honduras existan zonas de penumbra para que, desde otros países, haya falta de respeto para todo el pueblo soberano hondureño que, además, ya se expresó democrática, libre, voluntaria y legalmente, tanto en el proceso electoral del 29 de noviembre pasado como en la votación del Congreso Nacional del 2 de diciembre pasado?

¿No falta a la ética la prensa, especialmente la internacional, al dejar de narrar objetivamente los hechos tal como suceden, enviando notas cargadas de opiniones, totalmente subjetivas, como hablar de presidente de facto en lugar de interino, o decir, sin citar a nadie, que hay 3 presidentes en Honduras? ¿No es eso faltarle el respeto a los lectores o usuarios de esos servicios noticiosos, al tratarnos de influir, cuando no es ese el papel que le corresponde, sino informar? ¿Es oportuno, después de que el Congreso Nacional de Honduras ratificara el relevo presidencial con únicamente 11 votos en contra, que persistan en denominar de facto a quien cumple, interinamente, un mandato del mecionado Congreso Nacional contemplado en la Constitución?

Ojalá hubiese lectores serios en España que pudiesen opinar al respecto de estos razonamientos comparativos que pretenden ser un poco más que elucubraciones.

Por lo pronto, le deseo, tanto a España como a Honduras, la anhelada paz.

miércoles, 2 de diciembre de 2009

LOS LÍDERES IBEROAMERICANOS Y EUROPEOS NO LEEN O NO SABEN LEER

Decepcionante ver, en sendas notas de prensa de hoy, las declaraciones de los líderes iberoamericanos que asistieron a la reunión de Estoril, Portugal, que insisten en considerar "que la restitución del presidente Manuel Zelaya es un paso fundamenal para el retorno a la normalidad constitucional". ¿Es que no se han enterado que, por presiones ejercidas por ellos mismos, se firmó un acuerdo? ¿No terminan de enterarse que ese acuerdo, suscrito el 30 de octubre, no contempla la restitución forzosa de Manuel Zelaya? ¿No se han enterado que el mismo Manuel Zelaya ya manifestó que no aceptaría esa restitución, fuese de la manera en que se acordase?

Me explico mejor en beneficio de esos líderes que no han leído o que, leyendo a vista de pájaro, les cuesta entender. El Acuerdo al que me refiero (Guaymuras, Tegucigalpa, San José) tan solo establece la posibilidad de que el Congreso Nacional retrotraiga las cosas a como estaban el 28 de junio de 2009. No es un mandato de restitución, es una solicitud de consideración, que son cosas entendiblemente diferentes.

Zelaya alega que el Acuerdo fue roto porque, al intentar formarse el Gobierno de Unidad y Reconciliación que dicho acuerdo contemplaba, para ser instalado a más tardar el 5 de noviembre de 2009, al darse cuenta que la consideración del Congreso sobre el retrotraimiento de su situación se daría posteriormente y no era él quien iba a presidir dicho gobierno, situación que ya sabía de antemano porque sus dos delegados no firmaron nada sin su conocimiento, aceptación y manifestación de conformidad, se encaprichó nuevamente y dio al traste, según él, con todo lo pactado.

Sin embargo, ya el Congreso Nacional había sido notificado del contenido de dicho Acuerdo, había solicitado la opinión de varias instituciones, entre ellas la Corte Suprema de Justicia (también contemplada esta posibilidad en el texto que firmaron las dos partes) y, con la Comisión de Verificación de dicho acuerdo instalada,el mismo ha seguido avanzando con la entrega al Congreso Nacional de los informes solicitados oportunamente, de tal manera que hoy, 2 de diciembre de 2009, estará reunido para tomar una decisión al respecto.

Entonces, si hay todo un proceso en marcha por acuerdo de las partes con la venia de la consabida comunidad internacional, ¿cuál es la insistencia en restituir a la fuerza a alguien quien, además, ya es público que, según la Corte Suprema de Justicia de ese país, previamente debe enfrentar la justicia? Además, restituir en la Presidencia de la República a una persona, así sea un santo, no es algo factible, ya que no lo contempla la Constitución de ese país. Por eso el acuerdo menciona retrotraer las cosas a como estaban el 28 de junio pasado, como una posibilidad, repito, utilizando este tipo de ficción jurídica porque la restitución es imposible conforme a la ley.

Lamentable, además, que la Unión Europea se limite a calificar las elecciones hondureñas de un "paso significativo para adelante"; esa declaración yo podría calificarla de un paso significativo para ningún lado, pero lo que sí puedo mencionar como un paso significativo para atrás es el lamento europeo porque el acuerdo al cual nos hemos referido no fuera "completamente implementado".

¿Qué quieren decir con estos términos ambiguos? ¿Se lamentan de que hasta ahora se reunirá el Congreso Nacional para tomar acuerdo? Si así fuere, ¿qué pensarían los europeos de que un país extranjero les impusiera tiempos, por no decir cuestiones de fondo? Ahora bien, su lamento se refiere a que no han reinstalado a Zelaya? ¿Y si el Congreso Nacional decide no retrotraer la situación de Manuel Zelaya a la que vivía antes de los sucesos del 28 de junio? Primeramente, estaría en todo su derecho de decirlo y acordarlo: es un Congreso Nacional integrado por 128 diputados electos pública, legal y democráticamente; nadie discute su legitimidad.

Seguidamente, iría en línea de lo que, por lo menos, ya ha manifestado el máximo tribunal de ese país: a Zelaya hay que procesarlo. Finalmente, el Acuerdo Guaymuras que ningún lider europeo o latinoamericano parece haber leído a fondo, no obliga a nadie a restituir en la presidencia a Manuel Zelaya, ni acuerda dicho extremo. Repito: el Acuerdo le pide al Congreso Nacional tomar la decisión para la cual está convocado el día de hoy. ¿Cuál es la necesidad de continuar vociferando?

Lo más lamentable de la nota de prensa a la que me refiero, de AFP, es que dice: "Fuentes comunitarias habían explicado que uno de los principales escollos había sido el empecinamiento de España por declarar 'irregulares' las condiciones en las que se celebraron los comicios..." , circunstancia que no había leído pero que, por experiencia, conocía, razón por la cual tengo algún tiempo de venir señalando los desatinos de la política exterior española en el caso hondureño, sobre cómo influye en sus socios más serios en europa que todavía se creen inferiores en el conocimiento de nuestra idiosincrasia, por lo cual se dejan llevar de la mano de España, y la doble moral del gobierno socialista obrero español que ya he señalado en entrega anterior comparando el trato que, por ejemplo, le da a Bolivia.

Pero no es el único caso. ¿Está recibiendo Guinea Ecuatorial, ex colonia española, el mismo trato de España, donde un golpista con muchos años en el poder se postuló nuevamente a la Presidencia, obteniendo alrededor del 97% de los votos para reelegirse? Seguramente que no, ya que es la quinta potencia petrolera subsahariana y recientemente han descubierto grandes yacimientos de gas.

De los primeros artículos que escribí sobre la errática política de la comunidad internacional para con Honduras fue que tendrían que tragarse sus palabras. Hoy agrego que cuando la Unión Europea tenga que tragárselas, porque estoy convencido que lo hará, el empacho que le produzca tal digestión forzada se lo deberá en gran parte (no excluyo la suya propia) al gobierno español.

martes, 1 de diciembre de 2009

VOX POPULI, VOX DEI. PALABRAS AL OÍDO DE ESPAÑOLES, MEXICANOS, BRASILEÑOS...

No he logrado encontrar desde cuándo viene utilizándose el proverbio con que inicio el título de este artículo, cuya traducción libre es "La voz del pueblo es la voz de Dios". Probablemente surgiera en la época del imperio romano, y se ha utilizado inmemorialmente para destacar el valor del acuerdo de las mayorías.

Durante el período medieval de la cultura humana, la etapa del oscurantismo, la sociedad de ese tiempo, que hoy podemos catalogar como bastante ignorante comparada a los términos actuales del conocimiento, tenía una idea clara de lo que dicho proverbio significaba.

Eso quiere decir que en esa etapa de la humanidad en la que lejos había quedado el fundamento de la convivencia democrática en que se basaran las pequeñas Repúblicas-Estados de la península helénica, lo que hoy conocemos como Grecia, o el magistralmente organizado Imperio Romano, las diferentes sociedades que conformaron la humanidad ya sabían y entendían que la voz de las mayorías constituía un mandato y había que respetarla.

¿Podían, en la antigüedad, considerarse legítimas las decisiones atenienses mediante el sufragio efectuado por lacedemonios? En absoluto. ¿Puede alguien imaginarse al Senado Romano aceptando como legítima, para efectos romanos, una decisión tomada por cartagineses o por galos? ¿Por qué? Sencillamente porque la legitimidad de una decisión colectiva deviene intrínseca al conjunto social que la toma. Jamás ha aceptado sociedad alguna interferencia extranjera en sus decisiones internas como algo natural y legítimo.

El ser humano siempre ha intuído la naturalidad de las cosas. De ahí que, cuando hablamos de Filosofía del Derecho, todos entendemos lo que es el iusnaturalismo, aquel Derecho primigenio, natural, que es parte de nuestra esencia y consiste en el basamento de la ley, la cual no puede ir en contra de lo natural.

Teoría del Derecho o Filosofía del Derecho, el asunto es que lo que no es natural es que se vaya a contrapelo de una manifestación popular, mayoritaria, expresada en términos democráticos, conforme a la ley vigente, todo lo cual le da legitimidad indiscutible al resultado.

Vienen todos estos pensamientos a mi mente porque, aparte de considerar injusto el tratamiento que algunos gobiernos le dan al ya suficientemente sufrido pueblo hondureño, no encuentro pensamiento lógico para fundamentar su actitud, como no sea un fundamentalismo político que le va a algunos liderzuelos tropicales, pero no a todos.

Hay gobiernos de gobiernos. Algunos no están en condición de proponer algo positivo. Su meta es copar, y por tratar de capturar Honduras está el país y su población como está. Pero hay otros gobiernos que tienen gran fundamento democrático, trayectoria de seriedad, por lo menos hasta ahora, y los líderes que los han representado, todos, representativos de una bien capacitada, por no decir brillante, academia, que les da las herramientas intelectuales necesarias para destacar de otros líderes de trinchera, de barricada o de asonada militar que hoy ocupan cargos importantes.

Es por eso que me dirijo al gobierno de España y a los españoles, al de Méxio y a los mexicanos, al de Brasil y a los brasileños, con la finalidad de hacer un recuento, recapitular y hacer preguntas con relación a la crisis política hondureña, dado que ni las agencias de información parecieran tener personas preparadas para leer los acuerdos, y los mensajes que envían y que nutren a la opinión pública no son objetivos, están bastante ideologizados y con la marcada tendencia de forzar una restitución que no está pactada ni desea, ya, Manuel Zelaya.

La crisis política hondureña no comenzó el 28 de junio de 2009, día en que los militares, algunos, sacaron del país a Manuel Zelaya. A partir de ese momento, el Golpe de Estado, que sí lo fue, se vuelve atípico, ya que no se toman ni el Congreso Nacional, ni la Corte Suprema de Justicia ni institución alguna. Tampoco se pretende derogar la Constitución de la República. La Corte Suprema ratifica una orden de captura para el ciudadano Manuel Zelaya, el Congreso Nacional se reune y, fundamentados en su Constitución y de acuerdo a hechos anteriores cometidos por Manuel Zelaya, procede a destituirlo y a nombrar, en su lugar, a la persona que la misma Constitución establece, el Presidente del Congreso.

Resalto el hecho de que dicho procedimiento, reservado a las personas que tratan de reelegirse o de modificar los artículos que al período presidencial se refieren, que conforme a dicha constitución están catalogados como traidores a la patria, está contemplado en dicho cuerpo legal desde hace décadas, así como que dicha constitución ha sido modificada muchas veces en el pasado y no ha habido problema alguno, ya que nadie habia osado, en su autoritarismo y petulancia, transgredir dichos artículos, que se han aplicado por vez primera en ese país.

Decía que la crisis no comenzó el 28 de junio, ya que toda esta conmoción social y política, instigada desde Caracas, La Habana y La Paz, especial pero no exclusivamente (en menor grado desde Managua, Quito y Buenos Aires), había comenzado desde el tercer trimestre de 2008.

Cuando la Constitución de Honduras manda que todo proceso de votaciones está a cargo del Tribunal Supremo Electoral, un ente de rango constitucional, y no le da al Presidente de la República ingerencia alguna en ese tema, el ex presidente Zelaya insistió en viciar el proceso de elección de autoridades, que recién culminó, con la inclusión de una cuarta urna, bajo su control, sin padrón electoral (es decir, sus seguidore podían votar las veces que quisieran), bajo el pueril argumento de que no era una consulta popular sino una encuesta.

Es decir, quien comenzó violando la Constitución y las leyes ordinarias hondureñas fue el depuesto presidente Manuel Zelaya. Huelga decir que el TSE declaró ilegal este tipo de interferencia, que los tribunales y la Corte Suprema de Justicia estuvieron de acuerdo en que tales pretensiones eran ilegales, se involucró la Fiscalía de la Nación porque había delitos que perseguir de oficio y, para cuando las iglesias, los colegios profesionales, el Procurador de los Derechos Humanos y casi todas las instituciones hondureñas se habían manifestado en contra de las ilegalidades, que culminaron con la publicación, pocos días antes (el 25 de junio, me parece), del Acuerdo o Decreto del Poder Ejecutivo que mandaba instalar la cuarta urna, la convulsión era tremenda.

Esos días previos fueron de ordenarle al Ministro de la Defensa que movilizara al Ejército para distribuir, a nivel nacional, las urnas y las papeletas de la "encuesta", a lo cual el ministro se opuso por considerar dicha orden ilegal. Luego, el Presidente de la República, sin facultades legales para ello porque así lo manda la ley interna, destituyó al Ministro de la Defensa, obligando a los pocos días, un tribunal, a su restitución, lo cual, entendemos, tuvo que hacer el presidente de esos días.

Mientras tanto, las urnas y las papeletas habían llegado en aviones de la Fuerza Aérea Venezolana, porque ahí fueron elaboradas unas y otras, y un tribunal ordenó, a solicitud del TSE, su incautación, lo cual se efectuó en un hangar del aeropuerto Toncontín, en la capital Tegucigalpa, constityendose dicho lugar, entonces, en un depósito judicial, el cual Manuel Zelaya violentó al frente de una turba de seguidores, rompiendo cadenas, candados y llevándose todo el material supuestamente electoral, para repartirlo a la fuerza.

Bajo tales circunstancias es que el mundo conoció a este sociópata hondureño, vestido de pijama (a mí me han contado otra versión), con botas y sombrero, y de ser un violador de la ley, irrespetuoso de las instituciones de su país, del sistema democrático, perjuro porque juró defender la constitución, y mentiroso (hay abundantes muestras de esto), la prensa internacional y muchos gobiernos hispanoamericanos lo convirtieron en un héroe, víctima de la oligarquía, mártir de la democracia o qué sé yo.

Su corta visita a México, inviado por el Presidente Calderón, ya bajo la lupa del mundo, es una pequeña muestra de lo que el pueblo hondureño le ha tenido que sufrir. ¡Es como un elefante en una cristalería!

Mientras todo lo que narro anteriormente sucedía, ya el TSE, desde el mes de mayo y conforme a los plazos constitucionales, había convocado al proceso de elecciones que acaba de llevarse a cabo, porque es a esa institución a la cual corresponde no sólo hacerlo sino tener todo el control del mismo.

Para entonces, la Organización de Estados Americanos, OEA, dominada por la gente de Hugo Chávez, el Presidente de Venezuela, y con un Secretario General buscando su reelección, cometieron el mismo pecado que en Guatemala para el caso del asesinato del abogado Rodrigo Rosemberg, que primero emiten la declaración y luego investigan. En el caso de Honduras, condenaron y luego llegaron en viaje relámpago, al mejor estilo Pro-Cónsul, a llenar el requisito de averiguar qué había pasado, sólo para terminar expulsando a Honduras de su seno, en una manifestación horrenda de doble moral, ya que hacía pocos meses habían levantado todas las prohibiciones para que el gobierno de los hermanos Castro, de Cuba, reingresara al seno de dicha organización.

Se había tratado de hacer un esfuerzo por mediar entre las partes, encabezado por Oscar Arias, el Presidente de Costa Rica, pero, lejos de comprender las circunstancias y las leyes hondureñas, se pretendía que se violara la constitución para salir de la crisis, adelantando las elecciones, cosa que no aceptó la mayoría del pueblo, las autoridades y la sociedad civil de ese país.

Luego, en medio de las presiones internacionales, ya metido en la "jaula de oro" que él mismo escogió, la Embajada de Brasil, nombró dos delegados que, junto con dos del gobierno interino de Micheletti, llegaron a entendimientos y firmaron, el 30 de octubre, el Acuerdo Guaymuras/Tegucigalpa/San José, cuyo análisis pueden buscar en este blog.

Dicho Acuerdo no establece la restitución de Manuel Zelaya, per se. Todo lo que Zelaya diga, todo lo que la prensa les cuente, todo lo que escuchen de un Presidente, Canciller, Secretario General o Primer Ministro al respecto, o es una mentira deliberada o es producto de su ignorancia. Invito a que lean dicho Acuerdo. Está mi prestigio personal de por medio en lo que en este párrafo afirmo.

El Acuerdo Guaymuras NO establece que es Manuel Zelaya quien debe presidir el Gobierno de Unidad y Reconciliación que ahí sí se pactó.

Todo lo pactado por los delegados de Manuel Zelaya, que establecen medianamente los pasos y los tiempos a seguir, fue desvalorizado inmediatamente por aquél, en ese afán de terminar de hacer pedazos a su ya sufrido país. Por favor, lean dicho Acuerdo para que ni siquiera sea yo quien les cuente. Hagan lo que algunos mandatarios, por lo visto, no han realizado.

El proceso que culminará con la sesión del Contreso Nacional de Honduras, que hoy se dará, ha estado en marcha, pues se pidieron opiniones a varias instituciones y estas las han ido emitiendo para que, con base en ellas o sin tomarlas en cuenta, porque no hay obligación, dicho Congreso tome una decisión que será eminentemente política.

Mientras tanto, el día de las elecciones llegó, la respuesta del pueblo fue como se esperaba porque los hondureños son amantes de la política, y el pueblo ha hablado.

Ahora corresponde a los líderes democráticos del mundo, que tienen el privilegio de tener una cultura refinada por la academia, entender no sólo las causas del problema sino que esa voz mayoritaria hondureña, que ha tratado de ser desacreditada también por el señor Zelaya Rosales, sea no solamente escuchada en todo el mundo sino respetada.

Si no hay un reconocimiento del gobierno electo, así como del resto de autoridades electas en dicho proceso, como diputados, alcaldes y miembros de las corporaciones municipales, ¿qué proponen? Y después del 27 de enero de 2010 en que tampoco puedan seguir pidiendo la restitución de Zelaya porque el mandato finaliza ese día, ¿qué van a hacer?

¿Es conveniente o no que los líderes ilustrados del mundo ayuden a que esta crisis política, que no constitucional, finalice?

Recuerden que el mismo Acuerdo Guaymuras establece, para instalarse en el primer semestre del año entrante, la Comisión de la Verdad. Será más fácil que se alivianen las penas futuras del proscrito Manuel Zelaya si el camino se desbroza debidamente. No creo que la misma haya sido pactada por las dos partes sólo para ver a qué soldados y oficiales del ejército encarcelan.

Finalizo diciendo dos cosas: La primera, que la responsabilidad del gobierno español es mayor por el liderazo que, en forma natural, por cuestiones culturales e idiomáticas, ejerce sobre el resto de países europeos acerca de asuntos hispanoamericanos, y es ese liderazgo el que ha llevado a Europa, países individuales y Parlamento, a un atolladero que, si no se resuelve ya, va a hacer quedar muy mal a sus socios europeos, porque la elecciòn hondureña es irreversible. El pueblo ha hablado.

La otra, porque se hace necesario que la opinión pública sensata de esos tres países que admiramos y a los cuales les tenemos cariño, tome conciencia del error en que sus gobiernos están cayendo en el caso de la resolución de la crisis política hondureña, razón por la cual hago un llamado a que se manifiesten al respecto, especialmente tomando en cuenta que no hay otra salida ni legal ni política, que se acaba el tiempo y que, mientras más tarde se haga el reconocimiento que de todos modos habrán de efectuar, más rápido se pasará la página no sólo de la crisis sino del costo, a nivel nacional, de haber tenido que mantener una posición indefendible y haber tenido que rectificar.

En unas horas habrá sesionado el Congreso Nacional y tendremos elementos para analizar otra fase de este tinglado.

lunes, 30 de noviembre de 2009

LA DEMAGOGIA SOCIALISTA OBRERA ESPAÑOLA

Empiezo por decir que tengo que felicitar al Presidente Oscar Arias, quien después de tratar de reinstalar a Manuel Zelaya, el violador de la Constitución y las leyes en Honduras, a contrapelo de la legalidad hondureña, ahora ha tenido la hidalguía de manifestar que reconocerá lo que el pueblo hondureño manifestó en las urnas, lo que hace que otro presidente, después de Barack Obama, Ricardo Martinelli, Allan García y Álvaro Uribe, se hayan inclinado por lo que más he tratado de defender desde este blog, la legalidad y el sentido común en el ámbito de la política.



Por otro lado están los países recalcitrantes en decir que no reconocerán la soberanía del pueblo hondureño expresada en las urnas, con Cuba, Venezuela, Bolivia y Nicaragua a la cabeza, seguidos por Guatemala, El Salvador, Brasil, Argentina, solamente entendibles por su ideologización radical que no les permite ver más allá de que la persona de Manuel Zelaya es su aliado.



Todo lo anterior es entendible, dada la enorme carga ideológica que los partidos de gobierno de estos países tienen.



Caso aparte es el de México (que conoció y entendió, en menos de 24 horas, con la visita relámpago de Zelaya a ese país, cuál era la causa de muchos males en Honduras, a pesar de lo cual el Presidente Calderón sigue haciendo un llamado al restablecimiento del orden constitucional: ¿el que rompió Zelaya o el de los militares?); de Chile (cuya Presidenta parece que no ha leído muy bien el Acuerdo Guaymuras) y de otros países que, teniendo una ideología de centro o de centro izquierda, pertenecen a la izquierda moderna (no mencionno a Uruguay en este renglón porque, siendo parte de este grupo, ignoramos qué rumbo tomará con su nuevo Presidente electo, José Mujica, a quien aprovechamos para felicitarlo por su legítimo triunfo, tan legítimo como el de Porfirio Lobo en Honduras).



Lo que no tiene pies ni cabeza, desde nuestro punto de vista, es la última declaración del gobierno socialista español, en el sentido que no reconocerán a las elecciones de Honduras pero no pueden ignorar los resultados ni el apoyo popular recibido por Lobo. ¿Queriendo quedar bien con Dios y con el diablo? Todo esto se ha dado en el marco de la Cumbre Iberoamericana que se está llevando a cabo en la ciudad de Estoril, Portugal, en donde no he tenido la suerte de estar, pero imagino que los presentes, quizás con mayor experiencia que la nuestra, han de haber hecho un esfuerzo por contener los comentarios, las sonrisas o qué sé yo.

Fue mano pero tengo que reconocer que fue gol. La nena no ha tenido novio pero tengo que reconocer que está preñada. ¿A quién pretenden engañar? La factura de la inconsistencia del gobierno de Rodríguez Zapatero se las habrá de cobrar el pueblo español, con mayor sentido común y político de lo que pensaríamos los hispano parlantes que no los conocemos personalmente.

Afirmo que les cobrarán la factura porque ésta es la muestra inequívoca de que están siendo gobernados por demagogos, por artífices de la palabra tratando de ocultar sus verdaderas intenciones u objetivos. Afirmo que se la cobrarán porque esto viene a atarle cabos a todos, que de la misma manera han sido tratados cuando el tema es económico, cuando se habla del desempleo (que es el mayor de Europa en estos momentos, según entendemos), que se sitúa en alrededor del 19% de la PEA y del 35% en los jóvenes.

Si el proceso de elecciones en Honduras hubiese sido raquítico, nadie tendría cómo hablar en favor de él; pero, hasta donde sabemos, fue ejemplar, fue una fiesta cívica, con música en las calles, con temor por los rumores de que iban a ser golpeados por los zelayistas, especialmente en los barrios populares, pero con una asistencia masiva, de más del 61% de electores empadronados, a pesar que Nicaragua y El Salvador cerraron sus fronteras para impedir, según cuentan, que más votantes que viven en esos países pudieran pasar a ejercer su sufragio.

Luego, la elección de Porfirio Lobo, con más del 61% de los votos válidos, hasta el momento, ¿qué dudas le dejan a España? ¿Cuál es la solución que el gobierno español propone?

Repito y anticipo: los sinsentidos políticos del gobierno español, en el tema de Honduras, no los olvidarán los sencillos electores españoles, que en este campo habrán de entender que su gobierno ya ni corta ni pincha. ¡Y ésa es la voz autorizada que, en los temas hispanoamericanos, suelen seguir los demás países europeos!