domingo, 26 de junio de 2011

FACETAS NO DICHAS DE LA SEGURIDAD CIUDADANA

La ciudadanía enterada de Guatemala acaba de ver, en vivo o por la televisión por cable, el foro de los candidatos a la Presidencia de la República sobre el tema de seguridad.

Aparte de la ilegalidad de su candidatura, y del poco ético procedimiento para burlar la Constitución de la República para, en fraude de ley, divorciarse y solicitar su inscripción como tal, la señora Sandra Torres le suma varias rayas más al tigre con todas las mentiras que, sin un asomo de pena, llega a proferir públicamente, como si todos sus oyentes fuésemos ignorantes del acontecer nacional o simples idiotas que no nos damos cuenta del engaño. ¡Qué asco! Pues aparte de lo que señalamos, el foro transcurrió entre populismo, sofismas, ideas novedosas, planteamientos serios y hasta ocurrencias jocosas en donde, quizás, la presentadora de la cadena de noticias CNN, Patricia Janiot, moderadora del mismo, pudo estar un poco más a la altura de las circunstancias.

Me llamó la atención, eso sí, que se hable de las maras, del desmantelamiento del Ejército, de la debacle de la Policía Nacional, de las oportunidades que hay que darle a los jóvenes, de las ayudas solidarias que hay que llevar, del programa del adulto mayor, de la formación de mandos de policía, del equipamiento y modernización del Ejército y todos los temas que escuchamos; pero mientras todo esto se daba, no dejaba de pensar que, hace años, cuando el Presidente de turno, que era Alfonso Portillo, subió considerablemente el salario mínimo a los trabajadores, dentro de su esquema populista de hacer política, hace unos diez años, lo que advertí a quien lo quiso escuchar, porque en ese entonces no había o no se habían popularizado los blogs, es que quienes iban a pagar caro esa medida era la juventud, pues los patronos no iban a estar dispuestos a pagar esos salarios mínimos casi duplicados en muchachos y muchachas que no sabían trabajar y que la única manera que tienen de aprender es incorporándose a una línea de trabajo.

Viendo como las cosas han evolucionado diez o más años después, creo que me quedé corto, pues no solamente se le hizo difícil incorporarse al sector productivo formal a esa juventud, sino que las inversiones mermaron en un país necesitado de ellas para crear más fuentes de trabajo y, además, muchas de ellas se fueron a otros países cercanos, como Honduras, que desde entonces fortaleció su sector maquila, y especialmente Nicaragua, que fue a partir de ese momento en que se fueron muchas inversiones que acá venían, para allá.

Coincide en mi memoria la historia que sé, desde esa época, en que la señora madre del entonces Presidente Portillo anunció que estaba siendo objeto de amenazas, saliendo la noticia en todos los medios del país y algunos del resto del mundo, todo porque dicen que quería ir a una boda en Canadá gozando, ya de alguna protección, ya de la atención de todos, que un empresario español, al bajarse del avión, en donde le habían proporcionado Prensa Libre y salía la noticia en primera página, se fue al hotel Meliá a reunirse con otro grupo de españoles que ahí se hospedaban, se pusieron de acuerdo, y se llevaron las inversiones que traían a Guatemala, esa misma tarde, a Nicaragua.

Es que el tema de la percepción que se tiene de nuestros gobernantes es importantísima, y ese desgraciado péndulo de la política guatemalteca no ha dejado que haya un período largo de credibilidad en quienes podrían venir, confiar e invertir en el país, como decía el "slogan" de una campaña de cerveza hace años. Es más, las virtudes de algún mandatario no permean la prensa ni llegan a los escritorios de los ejecutivos, en otros países, como los desmadres que cometen. Pesa más en la no creación de oportunidades la eterna cantaleta de una reforma fiscal en un gobierno totalmente corrupto, que dos gobiernos benévolos funcionando sucesivamente.

Pero volviendo al tema de la seguridad ciudadana, aunque es impopular para todos aquellos trabajadores que están, hoy, ganando el salario mínimo, pero que también sufren todos los días por los embates de la violencia que se ha generalizado en las calles y que es a ellos mismos, transportándose en el servicio público, a quienes más golpea, hay que mencionar que se hace necesario un Gran Acuerdo Nacional para generar las condiciones que permitan que toda esa juventud, muchas veces recién saliendo de la niñez, pueda aprender a trabajar sin, necesariamente, costarle el jornal completo de un adulto a quienes invierten, no sólo en que haya una plaza de trabajo, sino en entrenar a ese nuevo trabajador que contrata partiendo de la base que no sabe, todavía, hacer nada.

Varias veces, en este espacio, he mencionado que muchas veces se actúa de buena fe, pero los efectos de nuestro actuar político pueden tener diversidad de factores que se hace necesario analizar antes de actuar.

Creo que una de las grandes razones por las cuales existen hoy asaltantes y matones por todos lados, entre los 15 y los 30 años de edad, especialmente, es porque en su oportunidad, para subirle el sueldo a las personas que ya tenían trabajo, se les vedó, casi sin querer, la manera en que ellos podían acceder a aprender la manera de ganarse la vida honradamente, y eso hay que revertirlo de alguna manera.

Yo apuesto por el fortalecimiento, equipamiento y modernización del Ejército y de la Policía Nacional Civil, con inclusión de cambios radicales en sus leyes orgánicas para que los malos elementos puedan ser purgados sin que un Tribunal de Trabajo ordene, después, no sólo la reinstalación sino el pago de los salarios caídos, con una Comisión de Alto Nivel que, a nivel ético y sin injerencia política partidaria, analice los expedientes que se tienen para hacerlo (de esto tampoco se habló, hasta donde sé).

Apuesto, paralelamente, por medidas que nos ayuden a elevar los niveles de desarrollo humano de la población en general; por coadyuvar en el fortalecimiento de la parte de investigación y aportación de pruebas; por promover la reforma de la ley para que el nombramiento de jueces y magistrados ya no sea un acto político de la Corte Suprema de Justicia ni del Congreso de la República, sino de la ciudadanía, que los vea en sus actuaciones administrando justicia y reeligiéndolos o sustituyéndolos; pero, especialmente, generando las condiciones para que todas las empresas del país puedan contratar jóvenes de ambos sexos, sin necesariamente erogar un salario mínimo, en calidad de aprendices, y que cientos de miles de adolescentes puedan comenzar a aprender a trabajar y ganar unos centavos en lo que se van formando y profesionalizándose, en lugar de andar aplanando calles y viendo cómo remedian las necesidades que todos tenemos volteando a ver el patrimonio ageno.

Gran parte de los problemas actuales de seguridad se deben a la falta de ocupación de toda una generación a la que los políticos de turno les dieron la espalda. No es tan difícil comprender cómo se han volteado en contra de una sociedad que, a través de sus líderes electos, los abandonó.

Total, el tema del salario mínimo proviene, como idea para generar un contrapeso necesario en esa época, de la Constitución mexicana de 1917, nacida como producto de la revolución de ese país y que se reglamentó hasta 1931 con la promulgación de la Ley Federal del Trabajo. Funcionó a nivel de comisiones municipales hasta 1936 cuando, en época de Lázaro Cárdenas (a quien el autor de un libro que compré en 1984 lo denota "en los albores del marxismo-leninismo"), sé creó la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos, la cual entra a decretarlos, a nivel nacional, hasta 1987.

De aquí podemos deducir dos cosas: la primera, que las condiciones del trabajo han cambiado radicalmente en casi 100 años de evolución; la segunda, que como todos los injertos traídos de otros países, algunas cosas funcionan bien y otras mal.

En el presente caso podemos asegurar que la totalidad de trabajadores que, actualmente, generan de sus labores un salario mínimo, si son preguntados, contestarán que no les es suficiente y que se hace necesario que el mismo se suba, y probablemente, con argumentos técnicos, que han faltado en las Comisiones Paritarias para ese efecto nombradas, se puede comprobar que así es, pues el deterioro, tanto de nuestra moneda, el quetzal, como del mismo dólar estadounidense, que sirve para fijar precio de muchas materias primas y mercaderías elaboradas en el extranjero, hacen casi imposible para un trabajador, ganando ese mínimo, comprar lo necesario para vivir decentemente. Es decir, no es este el tema de fondo. Probablemente habrá que seguir trabajando con este sistema hasta encontrar uno mejor que satisfaga a trabajadores y patronos.

El tema de fondo es que, paralelamente, debe permitirse el trabajo de aprendices bajo circunstancias de pago diferentes, pues es urgente, para el progreso de todos y para bajar los índices de inseguridad ciudadana y que haya mayores y mejores inversiones y más trabajo, que vivamos en paz, y mientras nuestra juventud no tenga cómo aprender un oficio, la zozobra reinará en las calles y, hágase lo que se haga en fortalecimiento institucional, incluyendo más y mejores presidios, nos seguirán matando y asaltando en las calles y no tendremos paz.

miércoles, 8 de junio de 2011

DOS CASOS DE BACTERIAS, PARECIDOS PERO DISTINTOS

A mediados de los años 1990's, como productor de mora para exportar, estaba enterado de que Guatemala se había metido bien al mercado estadounidense y que estaba penetrando excelentemente el mercado europeo. La fruta que producíamos, mi suegro y yo, por separado, por su calidad, era precisamente la presentación del país ante la apertura de nuevos mercados.

Sin embargo, en una oportunidad en que viajé a Miami, Florida, en los Estados Unidos de América, como siempre me fui a meter a un supermercado al área de vegetales y frutas frescas, porque ésa ha sido mi costumbre, a ver los diferentes productos en exhibición, y mi sorpresa fue grande cuando me encontré cartelones, hechos a mano, colocados en el área de las "berries" (bayas), diciendo simplemente "don't buy guatemalan berries" (no compre bayas guatemaltecas), sin haber y sin explicar razón alguna.

A mi regreso, al comentar al repecto de lo anterior, pudimos concluir que lo que sucedía es que Guatemala se había convertido en una potencia en la producción de mora, de manera que, cuando comenzaba la cosecha en Estados Unidos, concentrada en gran parte en el Estado de Oregón, bien al norte, había todavía un traslape con la producción guatemalteca que era capaz de competir, no sólo en precios sino en calidad, al grado de desplazar a la mora producida después de las nevadas y, por supuesto, a través de otras variedades, quizás menos dulces.

La campaña de cartelones fue insuficiente para hacer que el público consumidor dejara de comprarle a Guatemala un producto de calidad, de modo que pasaron a la acción infame de inventarse, con ocasión de un brote de personas enfermas por intoxicación con la bacteria ciclospora, que el origen de la contaminación estaba en las moras de Guatemala.

De nada le valieron a la pequeña Guatemala los argumentos razonados de que la ciclospora es una bacteria que se mantiene al nivel del suelo, lugar en donde las moras nunca están. Es más, la voz de Guatemala estuvo conformada más por algunos productores, entre quienes no había grandes y poderosos pues todos éramos pequeños productores, y si hubo algún apoyo del gobierno fue tan débil, que no lo recuerdo.

Era obvio que Guatemala tenía la razón, pues la contaminación por ciclospora, que sí era una realidad, tuvo que darse por vía de un alimento que estuviera en contacto con el suelo, y la mora es un arbusto espinoso que no tiene ramas rastreras ni nada que se le parezca.

Sin tener pruebas contundentes, me atrevo a señalar a los poderosos productores de Oregón, que ahí sí son grandes compañías que tenían el poder de llenar de cartelones todos los supermercados de Estados Unidos, quienes finalmente encontraron una excusa más o menos creíble y, con la connivencia de las autoridades sanitarias del gobierno estadounidense, y en perjuicio de sus propios consumidores internos, desviaron la atención de donde pudiera estar el verdadero brote, que pudieron ser hojas de espinaca o algo parecido, y enfocaron toda la atención de los medios en las ahora más que nunca famosas "berries" de Guatemala.

La pantomima fue más allá. En el afán de seguir produciendo y exportando, las autoridades fitosanitarias estadounidenses, como si fuese una graciosa concesión, acordaron con la Gremial de Productores de Berries de Guatemala, recién organizada y débil, mandar equipos de técnicos para hacer visitas de campo, revisar las granjas productoras, los procesos de selección y manejo de la fruta, así como las cadenas de frío y de distribución, incluyendo fuentes de agua y pruebas de suelos y de higiene de las mesas de trabajo, con la finalidad de certificarlas para darle certeza al consumidor estadounidense, procedimiento que sólo sirvió para que esa muerte, que debió ser súbita, se prolongara en el tiempo, pues parece que fueron un par de técnicos que certificaron para sacar todo el trabajo de campo, con lo cual primero llevaron a la quiebra a todos los productores y ocasionaron unos de los mayores despidos de gente de esa época.

Para tener una idea, en apenas dos manzanas sembradas, en tiempo de cosecha se empleaba a unas 47 personas, pues es un cultivo verdaderamente intensivo.

Ahora la queja es que muchos migrantes de nuestros países se van para allá, pero esta es una de las causas por las cuales la gente, sin fuentes de trabajo, buscan mejores oportunidades.

El final de ese cuento fue ése. Cero compensaciones, cero remordimientos por parte de esas ingratas autoridades estadounidenses, cero disculpas al pasar los años y no encontrar un solo foco de contaminación con ciclospora, lo cual hubiese, seguramente, sido noticia de primera plana en los periódicos más importantes de ese país.

Ahora pasa algo similar en Europa. Pero no igual.

Comienza un brote de contaminación por una de las cepas de la bacteria Escherichia Coli en Alemania, la encargada de sanidad de una ciudad da la voz de alarma echándole la culpa a los pepinos españoles, quienes pegan el grito en el cielo porque no se consideran responsables, el gobierno español reacciona quejándose, y ahora la Unión Europea, en tan poco tiempo como menos de un mes, ya ha aprobado ayudar a los productores que salieron perdiendo con un fondo de 150 millones de euros, los cuales no alcanzan para cubrir todas las pérdidas, pero constituyen un enorme alivio que les evita la quiebra, les ayuda a mantener pagados los sueldos de la gente y les abre la posibilidad para seguir produciendo y exportando.

Es más, las notas de prensa señalan que ha quedado abierta la puerta a la posibilidad que ese fondo de ayuda se incremente, y aún está pendiente de dilucidarse si se deducirán responsabilidades a las autoridades alemanas que, sin fundamento, dieron una correcta voz de alarma pero con una total falta de tino para con inocentes productores.

Luego, lo que recibimos de Estados Unidos son más préstamos, más deportados, y un amargo sabor de boca en un trato totalmente disparejo en donde la prepotencia de algunos funcionarios, y su connivencia con algunos productores, los ha llevado a sostener este tipo de farsas creíbles para su público, pero objeto de nuestro más grande desprecio, por tratarse de una infamia, como ha quedado bien dicho, y constituir, además, un insulto a nuestra inteligencia y dignidad.

¡Hay que estar metido en el campo, a la par de los campesinos, corriendo los riesgos que implican los mercados y la Naturaleza, para saber hasta dónde duele la mentira proconsular de algunas gentes!

lunes, 6 de junio de 2011

LAS MUJERES NO VOTAN PORQUE SÍ. CONGRESO INTERAMERICANO DE MUJERES, 1947

El 2 de junio de 2011, recién pasado, después de 73 años de haber solicitado un veredicto científico e imparcial, fue presentado el estudio filológico del libro Semilla de Mostaza, de la autora guatemalteca Elisa Hall, mi abuela materna, el cual, escrito en imitación del español antiguo, entre 1937 y 1938, narra, a manera de novela histórica, las aventuras del fundador de la rama de Álvarez de Asturias que, en Guatemala, diera lugar al apellido Asturias.

Se documentó tan bien doña Elisa, que provenía de una familia de varias generaciones de escritores y poetas y en donde la erudición era algo, si no innato, muy similar a eso, inspirada en la genealogía que, de los Asturias, mantenía al día su suegro, don Antonio Asturias Asturias, y apoyada por la biblioteca propia, que no era poca, y la del mencionado suegro, que muchos de sus detractores cayeron en el error de creer, a pie juntillas, que lo que era producto de la imaginación de la autora era una transcripción de un antiguo manuscrito en el cual el propio don Sancho Álvarez de Asturias, el protagonista de la obra, había dejado escritas sus memorias.

La polémica, según me dijo alguna vez el recordado Director de la Hemeroteca Nacional, Rigoberto Bran Azmitia en una recepción en la Embajada de Israel, es la segunda más larga de la historia guatemalteca después de la que ocupó la del intento de erigir una estatua ecuestre a Francisco Morazán (que entró a sangre y fuego al tomar la ciudad de Guatemala en 1829) en lo que todavía es el parque que lleva su nombre, que fue lo más que lograron quienes apoyaban la idea, pero el debate alrededor de la maternidad o paternidad de Semilla de Mostaza es, por cierto, el debate más original, por la cantidad de intelectuales involucrados y, especialmente, porque muchos de ellos lo utilizaron para demostrar sus conocimientos y su grado de erudición y sapiencia.

Producto de esas dudas, la autora quiso demostrar que sí era ella la mente detrás de la obra, escribiendo la segunda parte de la misma, ocasión que aprovecha para retratar a sus detractores, no sólo físicamente sino en sus manías y defectos, burlándose de ellos y demostrando, a la vez, un verdadero dominio de la pluma, pero lo único que logró fue el empecinamiento de un grupo mayoritariamente de hombres que no pudieron y no quisieron creer que una joven mujer pudiera comenzar escribiendo con la calidad y altura por donde ellos hubieran querido llegar algún día, llegando al colmo de recibir tratos poco elegantes para una dama, por ponerlo eufemísticamente, y el resultado fue que, en lugar de haberla apoyado para que prosiguiera escribiendo, aquel talento literario se amargó y simplemente prosiguió su vida entre otras facetas del arte, las obras de caridad, los viajes y su hogar.

Lo que poca gente sabe de Elisa Hall es que era una mujer nacida de manera anticipada a su época, en todo sentido.

Tenía la licencia de conducir número 10, pero fue la primera mujer en tener licencia en Guatemala. También se cree que fuera la primera dama en pilotar un avión, pues en 1917 llegó a nuestro país un aeroplano, con un piloto estadounidense, el cual aterrizó en lo que todavía es el Campo de Marte. Como su familia era, en esa época, de las pocas que hablaban inglés, pues su padre, el poeta Guillermo Francisco Hall Avilés había pasado parte de su infancia y toda su adolescencia en Londres, educándose, el piloto pronto hizo amistad con ellos, invitó a Elisa a dar una vuelta en su aeroplano y, ya arriba, le cedió el timón y los controles, retomándolos para volver a aterrizar.

Cuando murió, el expresidente Miguel Ydígoras Fuentes publicó un artículo en su memoria (Prensa Libre, 28 de junio de 1982, página 11), en el cual relata como, a principios de los años 1920's, siendo él capitán de infantería y ayudante del Ministro de la Guerra, otro expresidente, Jorge Ubico Castañeda, y estando ambos expresidentes en la esquina de la 9a. calle y 5ta. avenida de la zona uno, lugar en el cual estaba la sede de dicho Ministerio, vieron a una mujer que trataba de cambiar la llanta desinflada de su vehículo, bajo un aguacaero, con un niño recién nacido en un brazo y con el otro las herramientas para efectuar el cambio, lo cual no lograba pues, fuera de haberlo levantado debidamente, no podía aflojar las tuercas que sostienen la llanta que nosotros, popularmente, denominamos "chuchos". Baste decir que el después general Ydígoras le cambió la llanta y ahí comenzó su amistad.

Así era, atrevida, como cuando, también en los años 1920's, sin que hubiera carretera todavía, se fue en su vehículo de Antigua Guatemala a Escuintla, entre potreros y veredas, hacia la finca "Santo Tomás", la hoy conocida finca presidencial, que en esa época era de mi abuelo, su esposo, José Luis Asturias Tejada, y que, curiosamente, fue Jorge Ubico, el dictador de los catorce años (1931-1944) quien se la arrebató.

Pero lo que traigo hoy para dejar documentado es que, gracias a la popularidad a nivel continental que había logrado, paradójicamente, gracias a la polémica en donde se le acusaba por unos cuantos de plagiadora, es decir, de ladrona, lo cual fue una infamia, pues Elisa Hall lo aprovechó para otros fines.

Junto con otras damas y caballeros de la sociedad guatemalteca, entre los cuales podemos reconocer de un álbum de firmas los nombres de E. González Campo, Elisa Wyld de Tejada (a quien tuve el gusto de conocer), Guillermo Sáenz de Tejada, Elsie Díaz de Rosales, Carlos Hall, Pedro Pérez Valenzuela, José Guirola, Julio Carrillo, Mario Penedo, Roberto Guillermo Hall (su hermano), Gloria Menéndez Mina, Alfonso Drago-Bracco, Carlos Quezada, Luis Cobos S., Héctor Alfonso Leal, Eduardo Mayora, José Rodríguez Cerna, George Koltanow, L. Arévalo, Carmen Campos, J. Alberto Rosales, Raúl Aguilar Batres, Federico Hernández de Léon, Elena Aguirre V., Angelina de Mayora, C. Irigoyen, Juan Lizarralde, María A. de Hall, Manuel Cobos Batres, José Gomar, María del Pilar, Don H. Walther, Angelina Acuña, Salvador Mendieta y otras firmas poco legibles, dentro de las cuales identificamos dos personas de apellido Aguilar (¿Octavio?), González Campo, Reyes, Medina, Bianchi, Álvarez, Arias, Mayorga (¿Roberto?), Cuestas (¿Rafael?), Palomo, Quesada, Rubio, Estrada, Azmitia, sabemos de una reunión, el 17 de noviembre de 1944, que pudo ser preparatoria de la reunión continental a la cual nos referiremos ahora.

Elisa Hall de Asturias, en el círculo rojo.

Es que, el 27 de agosto de 1947, se llevó a cabo en la ciudad de Guatemala el Congreso Interamericano de Mujeres, sirviendo de anfitriona la Unión Democrática de Mujeres de Guatemala.

Recordemos que el 1 de julio de 1944 terminó la dictadura de Jorge Ubico, la cual trató de perpetuar el general Federico Ponce Vaides hasta que se dio el movimiento popular que ha dado en llamarse la Revolución del 20 de Octubre, en que el régimen fue definitivamente derrocado.

Es decir, la primera reunión, preparatoria del mencionado Congreso, se da antes de cumplirse un mes de haber retornado el país a la vida democrática.

La convocatoria ha de haber sido minuciosa pero probó ser efectiva. Pensar en las comunicaciones de aquella época para hacer saber del evento, y planificar tantos viajes de tan variados países para venir a ese Congreso denotan dos cosas: el ansia de las mujeres por obtener igualdad de derechos frente a los hombres, especialmente en aspectos políticos, y el conocimiento de quién era la persona que los convocaba, pues es increíble el nivel de concurrencia al evento.

De Bolivia acudió Ana Rosa Tornero.

De Canadá: Mildred Fahrni, de la Women's International League (4536 - 8th. Ave W., Vancouver, B. C.), Beatrice Brigdeu, del Local Council of Women (1175 Dominion St., Winnipeg, Manitoba), y Helen R. Dlury (no es muy legible), del National Council of Women and Canadian Clubs (309 Daly Ave. Ottawa).

De Colombia: Lucila Rubio de Laerdes, de la Alianza Femenina Colombiana (calle 10 #19-64, Bogotá), y Soledad Peña, de la Unión Femenina de Colombia.

De El Salvador acudieron: María Cruz Palma, delegada por la Liga Femenina Salvadoreña (18 A. N. # 62, San Salvador), Rosa Amelia Guzmán, delegada por la misma Liga y por la Asociación de Costureras (con sede en la Librería Patria de San Salvador), y Matilde Elena López.

De Chile acudió María M Rivera, delegada por las Asociaciones Cristianas Femeninas, Círculo Pro Paz y de Cooperación Americana, Consejo Nacional de Mujeres y Federación Chilena Femenina (casilla 1214, Valparaíso).

La representación que acudió de Estados Unidos de América, para esa época, es increíble: Marjorie S. Elliott (Mrs. C. Traces o Fraces), de la Zonta International (Canadian Embassy, Santiago, Chile), Sue Bailey Thurman, del National Council of Negro Women (2660 California Street, San Francisco), Lucille Mercer, de Delta Kappa Gamma (32 E. Gabley Rd., Berea, Ohio), Carolyn B. Threlkeld, del Women's International League for Peace and Freedom (170 Tamalpais Road, Berkeley 8, California), Mary Tailisoff de la Pan American Women's Association (39 Ocean Ave. Brookly, N.Y.), Rose Lutmen (o Putman) de la Women International League for Peace and Freedom (60 West, 11 Street (ilegible) Tel Aviv, Palestine) --desconocemos si esta persona cometió el error de firmar dentro de las estadounidenses--, Frances Benedict Stewart, delegada de la Liga Femenina Internacional de paz y Libertad y de la Federación Mundial (1645 Kimble St., Utica - 3 N. Y.), Mary Magdalene Wilkin (4 River Road, Youngstown, N. Y.), Lyu Smith de Mandaley (5406 Connecticut Ave, N.W. Washington, D. C.).

También Dorothy A. Hickie (34 Isabella St., Boston 16, Mass.), Elsie L. Picón, de la Liga Femenina Internacional para la Paz y Libertad (2281 Grand Boulevard, Detroit 8, Michigan), Grace K. Sabor, delegada de la WILPF y la Women Pan American Club of Minneapolis, Minnesota (4950 Harriet Ave., Minneapolis, Minn), Annalee Stewart, Presidenta de la sección estadounidense de la Women's International League for Peace and Freedom (1734 F St N.W, Washington 6, D.C.).

Por Guatemala, Victoria Moraga Martines, delegada por la "U.M.D." (Callejón Delfino No. 11 B), María Luisa Laínez, Matilde Elena López, María del Carmen Vargas Hortencia Hernández Rojas (2a. Av. S. # 24).

De Haití asistió Alice Garontes, délégueé de la Ligue Feménine d'Action Sociale avec... (ilegible) (43 Rue Christophe, Port au Prince).

De México se acreditó Judith Horcasitas de Forgerave, del Servicio Civil de Mujeres Mexicanas (Mississippi #117-11, México, D.F.), Rosa Torres G, delegada por la Liga Internacional y People's Mandate (Querétaro 102, letra E, méxico, D. F.), profesora Emilia Loyola, representante de todas las Maestras de México, D. F. (Medellín 355, Dpto.3), Alena Sánchez Valenzuela, delegada por el Magisterio Mexicano (Filmoteca Nacional, Secretaría de Educación, Coahuila 106 - apto 9).

De Honduras, la doctora Lucila Gamero de Medina, delegada por los Comités Pro Paz y Libertad de San Pedro Sula y Tegucigalpa, Helena Leiva de Holet, delegada por las Hondureñas Exiliadas en Guatemala, y Argentina Díaz Lozano.

De Ecuador asistió Ligia Guerrero Vallejo, delegada por las Damas Protectoras del obrero (calle Santa María 362, Quito).

De Nicaragua vino Alicia Fornos Ramos, de la Mesa Redonda y Liga de Mujeres (3a. calle S.E. 4a. y 5a. Ave. Managua D. N.).

De Panamá, Gumersinda Páez (calle Victoriano Lorenzo No.21, apartado 1627).

De Uruguay, Eloísa García Etchegorken, de la alianza Uruguaya de Mujeres (Santa Lucía 4638, Montevideo).

También aparecen las firmas, como parte de la Comisión Organizadora, de Carmen de Lozada, de Bolivia (12 Welwyn Road, Great Neck, New York, y casilla 51 de La Paz, Bolivia), y Heloise Bramirs, de Estados Unidos de América (1734 F Street, N. W., Washington, D. C.); y como miembro de honor, Laura Rubio de Robles.

Las anteriores son personas que, efectivamente, se registraron de puño y letra en el documento que obra en nuestro poder y que proviene de los papeles de Elisa Hall, pero es justo establecer, además, que de puño y letra de esta última, con lápiz, aparecen otros nombres de personas que no sabemos si asistieron y no se registraron o simplementet habían anunciado su participación y, al final, no llegaron. Estas son Odilia Castro Hidalgo y Corina Rodríguez López, de Costa Rica; María Rivera Urquela, de Chile; una Malin, sin apellido, de Cuba; Adelaide Baker, Aida Donnelli, Laura Albrecht y Maria E. Gardiner, de Estados Unidos; Nela Martínez Espinoza, de Ecuador; Amalia Castillo Ledono, de México; Enriqueta de Landaela, de Venezuela; y en una sección internacional, Anita Chustbed y Margorie Elliot.

Por el texto de agradecimiento que puso la representante estadounidense de las mujeres negras sabemos que el evento duró varios días, aunque el diploma de reconocimiento, firmado por Gumersinda Páez, en su calidad de Presidenta del mencionado Congreso, por Heloise Brainerd, Secretaria General, y por Carmen Sánchez Bustamente de Lozada, no lo señala expresamente.

Desconocemos, por el momento, los tópicos de la agenda que se trató, pero es innegable que uno de los puntos más importantes para las mujeres, en esa época, especialmente las intelectuales con élla, era el tema de la igualdad frente a los varones en las urnas, en una época en que las sociedades de los diversos países del planeta evolucionaban, unos más lentos que otros, en ese bregar por el concepto de igualdad que la Revolución Francesa había, desde hacía más de 150 años, esparcido por el mundo.

Es por mujeres como las mencionadas, algunas con dificultad porque todo está escrito con la letra de cada una de ellas y a veces es difícil de leerse, que las mujeres de hoy en día dan por un hecho que tienen el derecho a votar, pero muchas veces desconocen que ha habido batallas completas, en el campo ideológico y en algunas oportunidades en el plano físico, para lograr los beneficios de que hoy disfrutan nuestras sociedades.

Elisa Hall quiso estudiar medicina pero se le negó el acceso a la Facultad. Unos años después, su pariente, Francisca Fernández Hall, 21 años menor que ella, se convertiría en la primera ingeniera graduada en Guatemala. Hoy, cualquier mujer que desee superarse no le tiene que pedir permiso a nadie para estudiar y ser profesional, pero hubo gentes que tuvieron que abrir la brecha entre la ramazón del machismo para restarle supremacía al hombre en todos los órdenes y permitirle a las damas realizarse de la mejor manera.

Falta mucho por hacer, pero que sirva este pequeño ensayo, no sólo de homenaje a esos esfuerzos extraordinarios en tiempos adversos realizados por ese grupo de mujeres, sino de simiente para que colegas estudiosos, en los países mencionados, ayuden a armar el rompecabezas de este Congreso Interamericano de Mujeres y, si alguien sabe algo más, que lo vaya sumando a manera de comentario.

EDICIÓN DEL PRESENTE ENSAYO INTRODUCIDA EL 12 DE AGOSTO DE 2,013.

Este ensayo es, junto a uno que escribí sobre Aristóteles y John Locke (31 de mayo de 2,010), uno de los más leídos de este blog.  Curiosamente, ordenando "cachivaches", encontré todo un regalo para esa multitud de personas que se han interesado por los datos históricos aquí aportados: nada menos que el DIPLOMA DE HONOR que se le otorgara, a mi abuela Elisa Hall, como miembro de la comisión organizadora del aludido Congreso Interamericano de Mujeres, el cual he escaneado, aunque de manera imperfecta porque su tamaño no lo permite.  El único dato que falta es que el mismo fue impreso en Imprenta "La República", en Guatemala.  La imagen es la siguiente:




martes, 24 de mayo de 2011

MEJOR NO HABLEMOS DE FRONTERAS...

Nos parece que fue un error del Presidente de los Estados Unidos de América, Barack Obama, sugerirle al Primer Ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, volver a establecer las fronteras de ese país a como estaban antes de la guerra denominada de Los Seis Días, en 1967.

Son, en realidad, dos errores los que vemos en el asunto.

El primero, que a ese nivel siempre se tiene la oportunidad de llegar a acuerdos en reuniones previas, o por lo menos a tener acercamiento recíproco de ideas, de modo que no podemos pensar que éste haya sido un tema de la agenda que surgió por espontaneidad. Estamos seguros que el mismo ha sido motivo de discusiones y, obviamente, de discrepancias, pero el resultado es que los dos países salen de una reunión cumbre que suele utilizarse para oxigenarse, con daños colaterales.

Israel no sale del todo bien parado, pues es un hecho histórico que, al ser atacados por varias repúblicas vecinas, entre las que recordamos Siria y Egipto, la contraofensiva israelí no sólo acabó con las fuerzas aéreas de sus contrarios sino, ya controlado el espacio aéreo, el avance de los tanques por el desierto y, detrás, la infantería, terminaron resolviendo el conflicto a favor de esta nación en tan sólo seis días, pero como consecuencia del mismo, aunque no era una guerra de conquista sino una acción que, de defensiva pasó a ofensiva, Israel paró ocupando parte de los territorios de los otros países, situación que prevalece hasta el día de hoy.

Es decir, la mayoría de quienes hoy conformamos la opinión pública del mundo, no había nacido, y a estas alturas es difícil justificar que alguien se quede con algo que es de otro, por muy mal que este último se haya portado en su momento. Si hasta a los reos se les devuelven sus pertenencias una vez se ha cumplido la sentencia, no hay justificación alguna, como no sea por verdaderas razones de seguridad, y aún así difícil de entender, para que un Estado no devuelva a otro Estado lo que le corresponde.

Pero por el otro lado, al tocar Estados Unidos de América este delicado tema, nos permite a los demás, simples observadores sin vela en este entierro, cuestionar la calidad moral de un país que, ahora que se ha quedado con enormes territorios por métodos bastante discutibles y que es así como llegó a ser tan poderoso, quiera decirle a otro Estado cómo proceder en este mundo, por mucho que el Presidente Obama no haya tenido que ver con esas usurpaciones, pero es el representante legítimo del ente jurídico en nombre de quien se hicieron.

Así las cosas, ¿por qué no hablamos de que Estados Unidos de América regrese sus fronteras a las de 1846, justo antes de que se quedara con lo que ahora es Texas, Nuevo México, Arizona y California? Escupir al cielo siempre es peligroso, sobre todo para un coloso que, cuando todavía eran ingleses, comenzó arrebatándole las primeras tierras a los indios (que ellos hoy llaman nativos americanos), se las quitó a los franceses (así comenzó la etapa militar de George Washington) a quienes después les compró la Luisiana, como a los rusos les compró Alaska, pero las pequeñas porciones de tierra que son Puerto Rico y Guam, por ejemplo, se la arrebataron a España mediante una infamia que registra la historia.

Qué más quisiéramos que todas las grandes potencias, y no sólo Israel, devolvieran las porciones de tierra que fueron despojando a los demás. Guatemala saldría ganando con la devolución de Chiapas y parte del Soconusco que se quedaron los mexicanos mediante la manipulación del conteo de una especia de consulta popular o referéndum, como bien lo documentó Clemente Marroquín Rojas en uno de sus innumerables libros (cuyo nombre, en este momento, no recordamos). Inglaterra tendría que devolver no sólo Belice, el cual ocupó ilegal e ilegítimamente para robarle la madera a su rival, España, desde sus bases de Jamaica, sino honraría a toda América devolviendo las islas Malvinas, y a España el mínimo Peñón de Gibraltar, por mencionar algunos ejemplos.

Por eso, mejor no hablemos de fronteras....

ESPAÑA Y NICARAGUA: NOTAS SOBRE EL SOCIALISMO.

Europa se sacude el socialismo mientras en algunos países de América Latina trata de aferrarse al poder, a como dé lugar.

Curiosamente, los tres países europeos altamente entrampados entre las deudas impagables y ese espejismo que llaman Estado Bienestar, que las actuales generaciones comienzan a pagar, Grecia, Portugal y España, han comenzado esa caída en el abismo de las cuentas que no pueden honrar, de la mano de gobiernos no sólo socialistas sino orgullosamente socialistas.

El pueblo español, consciente o inconsciente de la equivocación en que cayó al votar al actual equipo de gobierno, todo en medio del enredo y del pésimo manejo que el gobierno anterior hizo de los atentados terroristas de aquel fatídico 11 de marzo de 2004, ahora, con las elecciones municipales y autonómicas del anterior fin de semana, preludio de las elecciones generales, le ha vuelto la espalda a las autoridades socialistas.

En 2004, después de varios años de disciplina fiscal, nueve según recordamos, de manejo prudente del presupuesto y de una economía pujante, con la tranquilidad que daba la personalidad de Rodrigo Rato, Vicepresidente del Gobierno al frente de los números, era impensable un giro político tan radical, pero el empujón se lo vino a dar, a los socialistas de Rodríguez Zapatero, nada menos que Osama bin Laden y su tenebroso grupo, Al Qaeda, pues hicieron estallar, simultáneamente, varias bombas en trenes y estaciones, y la confusión hizo que el gobierno lo atribuyera al eterno enemigo del Estado, la banda terrorista ETA, ocasión que aprovecharon, electoralmente, para darle vuelta al curso de la historia y hacerse del poder.

Sin embargo, los españoles, especialmente la juventud, han pagado cara su falta de reflexión a la hora de votar en 2004, pues el giro de los acontecimientos y la pésima gestión frente a la crisis económica mundial, especialmente a partir de 2009, vinieron a desnudar las carencias y a profundizar, tremendamente, el problema de desempleo que, poco a poco, había ido revirtiendo el gobierno anterior (curiosamente, los españoles le llaman paro al desempleo, y le llaman tiempo al clima).

Las votaciones del domingo 22 de mayo de 2011 son solamente un preludio de la salida, por la puerta trasera, del actual gobierno español. La presión por adelantar unas elecciones dentro de un ambiente de poca credibilidad por su gestión y, ahora, de un ausente respaldo del resto de partidos políticos y, especialmente, de la ciudadanía, es predecible que se irá incrementando, lo cual sólo puede augurar cambio de timonel en el futuro cercano.

Por el contrario, el socialismo del siglo veintiuno, eufemismo con el que ahora se llama a los marxistas declarados que tratan de mimetizarse en las junglas pseudodemocráticas latinoamericanas, cada día se arraiga más, cual matapalo, al árbol de las conquistas por la libertad que, unas más y otras menos, habían logrado nuestras repúblicas de habla hispana en América.

El gran modelo a seguir sigue siendo, para ellos, Fidel Castro, quien tiene unas dos décadas de haberse reciclado con el agua bendita de las elecciones, unas elecciones a la cubana, por supuesto, en donde la comunidad internacional, encabezada por los líderes de las mayores democracias, caen en la estulticia de una figurada legitimación. ¡Ésa fue una de las grandes diferencias, por ejemplo, entre Aznar y Rodríguez! (a quien la prensa española llama Zapatero); mientras al primero no se le escabapa el carácter antidemocrático de Castro, de las primeras cosas que cambió Rodríguez fue las relaciones españolas con Cuba. El resultado: que ahora el gobierno cubano ya no es sólo una dictadura, sino una dictadura hereditaria en donde la nueva aristocracia está encabezada por los hermanos Castro Ruz.

Cual primates del más bajo rango, los imitadores no se han dejado esperar, beneficiados, algunos, con las montañas de dinero que produce el petróleo, y beneficiados, otros, por la amistad incondicional y lambiscona con los líderes de las dictaduras petroleras que tienen a bien regalarles el dinero que no les pertenece.

Tenemos, por ejemplo, aunque la experiencia de Grecia, de Portugal y de España no fueran suficientes, un nuevo empobrecedor de su pueblo, Hugo Chávez de Venezuela, quien cree que el dinero del petróleo que pertenece a los venezolanos (porque no es de él, que lo regala), es eterno.

En la otra categoría entra Daniel Ortega Saavedra, de Nicaragua; Evo Morales, de Bolivia, y un cada vez más numeroso etcétera, como no sea la experiencia hondureña en que el pupilo, Manuel Zelaya, siguiendo la receta de manipular la Constitución y las leyes, característica de todos ellos porque es su denominador común para perpetuarse en el poder, se topó con un pueblo dispuesto a ponerle un alto y con líderes políticos y juzgadores valientes, dando al traste con el experimento y haciendo poner a todos sus "kamaradas", las barbas en remojo.

El descaro de Daniel Ortega, quien constitucionalmente NO puede optar a otro mandato, pero va a correr para el mismo, es enorme y, cada vez, mayor. La confianza que le da haberse robado las elecciones municipales de noviembre de 2008 sin mayores consecuencias, y tener en sus manos, a través de la manipulación y la compra, a la Asamblea Legislativa, a los tribunales de justicia (sí, así, con minúscula), a la Corte Suprema de justicia y a cuanta institución le sirva para sus designios, lo ha vuelto un tipo confiado de sí mismo en la recta final de un proceso de elecciones viciado desde sus mismos orígenes.

Llega al colmo ahora, según nuestras informaciones, que han colocado barreras para que no puedan presentarse memoriales de impugnación frente al Consejo Superior de Elecciones y, así, precluya el derecho de oponerse a cualquier cosa en materia electoral. ¿Y quién protesta? ¿Quién dice algo? ¿De qué sirven los embajadores de los países democráticos acreditados en ese país, si no son capaces de darse cuenta de nada y, si lo hacen, se quedan callados, consintiendo cuanto atropello quieren hacer las huestes sandinistas con la pobre y cada vez más indefensa población nicaragüense?

En junio de 2010, estando en Managua, me tocó ver por la televisión nicaragüense de qué manera sacaron, a empellones, las fuerzas de seguridad, a un alcalde en funciones de un grupo político opositor, y con todo el descaro del mundo entraron, después de haber sacado en peso al señor alcalde, un grupo de "auditores" para levantarle expediente. ¿Quién, aparte de quien firma en este espacio, denunció el hecho?

No recordamos si fue antes que eso o poco después, a algunos líderes opositores les enviaron turbas con palos y piedras a garrotearlos, bajo la mirada indiferente de la policía sandinista, la cual no movió un dedo para evitar el incidente.

Por eso y por otras razones parecidas o que tienen que ver con todo esto, es que desde hace tiempo venimos advirtiendo que Nicaragua está a punto de explotar y de volver a haber derramamiento de sangre.

Es natural pensar que una población pacífica no se atreverá a levantarse si no tiene las agallas, en primer lugar, o si ve que el conflicto que molesta tiene una salida pacífica, pero en Nicaragua sí hay agallas y su pueblo es de una valentía que probó ser suficiente para enfrentar a los mismos Estados Unidos de América, ocasión en la que surgió el inmortal Augusto C. Sandino, de modo que es el mismo Ortega Saavedra, con su insistencia de volver a gobernar Nicaragua, violando el principio de alternabilidad en el poder, el que está orillando a algún sector radical de la oposición, que siempre lo hay, a defender su institucionalidad de otra manera, pues no se ve por dónde pueda resolverse este abuso continuado de otra manera. O eso, o aguantarse otros seis años de dictadura.

Si a lo anterior agregamos el dinero producto del petróleo de la iniciativa Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América, más conocida como ALBA, que no destina Hugo Chávez para Nicaragua sino para Daniel Ortega en lo personal, por un monto de alrededor de 500 millones de dólares anuales que le sirven para corromper diputados, jueces, líderes políticos de la oposición o lo que sea, y, además (porque con esa cantidad de dinero, alcanza para todo), se ha comprado emisoras de radio, canales de televisión, medios escritos e invertido en proyectos productivos, en la banca y en las finanzas, lo cual lo coloca en una posición "de tú a tú" con los líderes de la empresa privada a quienes no sólo adula, sino hipnotiza, nos iremos haciendo una idea de la magnitud de dictador que, actualmente, tiene ese país, con lo cual hace ver pequeño, bien pequeño, al demonizado Anastasio Somoza que él ayudó a derrocar y después, ya Ortega en el poder, fue asesinado con un tiro de bazuca en Paraguay, América del Sur.

Y ese tipo de medidas para perpetuarse en el poder vienen, muchas veces, revestidas, como la legitimación de las burdas elecciones cubanas para los gobernantes, de una supuesta legalidad, como el subsidio a la electricidad que en estos días está implementando el gobierno nicaragüense, elevando la franja de beneficiados de menos de 100 kw/mes hasta 500kw/m, medida que pasa desapercibida para alguien que no entienda que esa energía se paga, que el gobierno de Nicaragua no tiene ese dinero para subsidiar, que es una medida implementada unilateralmente por el gobierno, no necesariamente solicitada, y que de algún lado tendrán que pagar todos: desde nuestra óptica, con seis años más de restricción de libertades, lo que es igual a dictadura.

Se siente tan poderoso el hombre fuerte de Nicaragua que ya es noticia que está mandando a diseñar el reglamento que contendrá las normas que deberán acatar los observadores internacionales a las elecciones, obviamente en el sentido de acallarlos, de no permitir su libre movilización o de impedir su llegada al establecerles condicionamientos que, por principio, no aceptarán. ¿Y los otras veces vociferantes embajadores europeos? ¿por qué están tan calladitos? ¿cuál es el papel que juega, dentro de todo esto, nuestro buen amigo, el embajador Mendel Goldstein, quien entendemos representa a la Unión Europea, tan democrática, en toda Centroamérica, pero tiene su sede en Nicaragua? ¿Tan apabullados y temerosos están los embajadores estadounidenses ante el qué dirán y las alharacas que se urden en la Organización de Estados Americanos, OEA, que parecen estar pasando el aguacero y acomodándose para seguir haciendo negocios con Ortega por seis años más?

El blindaje que brinda el dinero y el poder que hoy tiene Ortega, son enormes. En nada se ha afectado su candidatura, por ejemplo, con que aparezca en todas las noticias internacionales como uno de los líderes políticos ligados a delitos sexuales, después de haber sido denunciado por su hijastra de haber sido violada reiteradamente, por él, durante más de diez años, y acosada durante varios años más después de que ella, la tristemente famosa por este caso, Zoilamérica Narváez, se casara con uno de los funcionarios sandinistas de la cancillería.

Arnold Scharzenegger tuvo que esperar a que terminara su mandato como Gobernador de California para destapar el escándalo que todavía, hoy, lo mantiene alejado de todo y de todos. Por mucho menos cayó el Director del Fondo Monetario Internacional, FMI, Dominique Strauss-Kahn, tirando por la borda no sólo uno de los mejores puestos del planeta sino la principal candidatura de oposición por la Presidencia de Francia, y vive actualmente en una residencia vigilada por la policía después de habérsele concedido una fianza millonaria, en Nueva York. Contrastante, ¿verdad?

Luego, reiteramos nuestra preocupación: mientras en Europa la salida de los malos gobernantes está en el respeto a las urnas, en la periodicidad de los procesos electorales serios y en la posibilidad de los ciudadanos de acudir a un tribunal a exigir justicia, nos ponemos en la posición de un nicaragüense desesperado de tanto escándalo y abuso de un acaparaado poder, de modo que lo menos que podemos hacer es advertir de un escenario de violencia en ciernes.

Sacar a los socialistas que lo han hecho mal en España no les ayudará a pagar los adeudos a los españoles, pero es una válvula de escape para un colectivo agobiado por las deudas y acosado por las frustraciones, a la vez que una nueva oportunidad para un equipo de gobierno diferente que, si bien no garantiza que hará mejor las cosas, mucho menos que las hará bien, por lo menos entra con nuevos ímpetus, con novedosas ideas, con renovados respaldos y con el beneficio de la credibilidad de los electores, que tienen un respiro en sus ánimos deprimidos al renovarse su esperanza a nivel del pensamiento, del espíritu.

Mientras tanto, los venezolanos que apoyan a Chávez o los nicaragüenses que apoyan a Ortega, no se nos ocurre que lo hagan como no sea que en alguna nómina aparecen y se benefician de algo, ya sea de la piñata gubernamental o de la benevolencia que puede demostrarse gastando a manos llenas el dinero que, a sus respectivos gobernantes, no les pertenece.

En fin, las cartas no están echadas. Falta mucha agua qué recorrer bajo los puentes de la democracia. ¡Ojalá despierte la Comunidad Internacional! No confiamos mucho en que Ortega rectifique, pero el agua que corra deseamos que sea de verdadera libertad, de desarrollo, de progreso, de respeto por las leyes, por las instituciones, por la ciudadanía y por los principios democráticos, pero lo que vemos en el futuro cercano son nubarrones de opresión, de martirio y de violación a las más elementales libertades ganadas con el esfuerzo de nuestros antepasados, y de esos, el ejercicio del voto libremente emitido es la principal.

Por eso, desde este espacio, al volver a denunciar lo que pasa y a hacer responsables a los líderes democrácticos del mundo que corrieron a defender al violador constitucional de Honduras pero no hacen nada por salvar a Nicaragua, pedimos a Dios que ilumine el camino de todos, especialmente el de esta bella Centroamérica que, ya se vio, tiene a los peores enemigos de su desarrollo en algunos de sus propios líderes.

No estamos en contra del socialismo cuando se respetan los principios que hemos indicado, los líderes son ejemplo de valores y de amor por su patria, y todo se da dentro de los límites de la democracia, pero escribimos, indignados, por tanto engaño y actuaciones de lobo con piel de oveja ante el silencio de quienes debieran ser bastiones de las libertades esenciales de la raza humana.

jueves, 19 de mayo de 2011

¿TERREMOTO DE 5.1 GRADOS? COMPARACIONES CON LA VIDA POLÍTICA

El español, para el tema de los movimientos bruscos de la Tierra, es más específico que el inglés, pues hace diferencia lo que es un simple temblor, que generalmente no llega más que a asustar pero no produce daños de consideración, con lo que es un terremoto, que no sólo embate la infraestructura física sino es capaz de causar muertes.

Hace unos días hubo un movimiento telúrico de 5.1 grados en Lorca, una población española en donde no suele temblar la tierra, y ocasionó la destrucción de más del 80% de las viviendas y edificios de la localidad, además de acabar con la vida de varias personas y provocar cientos de familias evacuadas que, con total estupefacción, veían cómo sus viviendas eran marcadas como inhabitables por la autoridad, en la medida que las brigadas iban inspeccionando los barrios, casa por casa.

5.1 grados, en Guatemala, acostumbrados como estamos a este tipo de fenómenos naturales, generalmente no ocasionan más que alarma, pues las construcciones están preparadas para ese tipo de movimientos, especialmente después del terremoto de 1976, que en 33 segundos acabó con la vida de poco más de 29,000 personas.

Entiendo, por amigos constructores que me lo han comentado desde hace años, que los amarres que se diseñaron o se aprendieron a hacer en Guatemala, del hierro que va adentro de la fundición de vigas y columnas, es tan especial, que hasta los japoneses, con problemas similares (o peores, como hemos visto este año), los han venido a aprender a hacer acá.

Luego, es indudable que la falta de preparación de las construcciones en España o en cualquier otro país del mundo donde no suele temblar, es o sería la causa principal de tanta destrucción, desolación e infortunadas muertes.

Esta lección puede aplicarse a todos los ámbitos de la vida.

Por ejemplo, a un excelente levantador de pesas no se le puede exigir que entre dentro de los corredores de élite en una maratón, por muy bueno que sea en su disciplina y sea el atleta más dedicado y disciplinado en su rama.

Al mejor abogado de la localidad no se le puede confiar el diagnóstico de una rara enfermedad, ni somos tan torpes de confiarle la revisión de los frenos de nuestro automóvil a un repartidor de diarios, pues todo tiene su arte, todo tiene su ciencia, toda actividad humana tiene aristas que sólo por la experiencia se aprenden y se llegan a dominar.

Por esas mismas razones es que hemos tenido gobiernos encabezados por Presidentes desastrosos, que no saben administrar, que se enredan ellos solos, y enmarañados en sus propios desmadres pierden totalmente el rumbo, ahogándose en una agenda nacional que no pueden ni siquiera vislumbrar, mucho menos encausar.

¡Ése es el caso actual en Guatemala! Campea la ignorancia, la improvisación, la falta de capacidad, de rumbo y hasta de ideas. Caso claro es el del Vicepresidente de la República, doctor Rafael Espada, un hombre bienintencionado, eminencia en los mejores quirófanos del mundo en operaciones de corazón abierto, pero que inició con mal pie su gestión por falta de experiencia, por mucho que, como es un hombre inteligente, el tiempo de ejercicio del cargo le haya dado la oportunidad de mejorar en todos los aspectos.

Pero Guatemala ya no está para darse el lujo de entrenar gente cuando lleguen a hacer gobierno, y vemos con preocupación que varios candidatos, tanto a la Presidencia como a la Vicepresidencia de la República, así como a algunas alcaldías importantes, carecen de la experiencia necesaria en las diferentes facetas del acontecer político-administrativo, y el público elector todavía no ha aprendido a exigir cartas de recomendación en este sentido, y se conforma con la cancioncita o el vaivén de la corriente.

¡Guatemala necesita candidatos de peso específico, de experiencia probada, de buena experiencia!

Hay que tener cuidado con aquellos candidatos que hemos visto atreverse a asumir un reto y lo han abandonado en el camino. Lo mismo digo de aquellos que insisten en candidaturas en fraude de ley, sea mediante divorcios a la carta o renegando de ministerios de algún culto o de cualquier forma que sea: ¡A la Constitución de la República no se le juega la vuelta!

La experiencia para un político es lo mismo que la manera de construir una vivienda. Si no queremos que la misma se nos venga encima al menor movimiento, los cimientos de los candidatos deben ser no sólo bien pensados sino bien armados, utilizando los mejores materiales y las mejores técnicas para que resistan los embates de la naturaleza.

Si algo promete ser difícil es gobernar en el siglo XXI. Por eso las grandes mayorías, los electores, deben comenzar a exigir mejor. Sólo eso evitará los terremotos a nivel de la gobernabilidad y nos traerá una etapa de mayor estabilidad para nuestras vidas, mejor ambiente para las inversiones, mayores y de más calidad las oportunidades de trabajo y de superación, y un entorno más seguro para que, por lo menos nuestros hijos y nietos puedan hacer lo que nosotros ya no podemos por tanta violencia: ¡salir a pasear a la calle!

miércoles, 18 de mayo de 2011

ORIENTANDO EL QUEHACER DE LA SIECA EN NOMBRE DE LA CIUDADANÍA

El 14 de abril de 2011, dentro de las nuevas atribuciones del Parlamento Centroamericano, se recibió el informe del señor Ernesto Torres Chico, Secretario General de la Secretaría de Integración Económica Centroamericana, SIECA, ocasión en la cual nos permitimos orientar el trabajo de tan importante institución regional en el sentido siguiente, el cual extraigo del acta AP-229-2011 de Asamblea Plenaria del Parlamento Regional:

Yo quisiera aprovechar el tiempo, más que para ver los temas que usted nos trajo acá, que están más enfocados hacia el pasado de la SIECA y a lo que están haciendo ahora, un poco a reflexionar alrededor de por qué está usted aquí el día de hoy, y es que el nuevo elemento que existe entre la normativa comunitaria centroamericana, ahora exige una interrelación entre las instituciones que velan por la diferentes fases de la integración y este Parlamento.

Sé que usted representa una Institución que, hasta el día de hoy, en sus cincuenta años de gestión que se cumplen en este año, por lo que usted explicó, ha estado como obligada hacia los gobiernos que la sufragan y nombran a su Secretario General, pero hoy el elemento nuevo de esta relación es que nosotros representamos a la ciudadanía centroamericana y la ciudadanía centroamericana, hasta el día de hoy, no ha tenido una voz en todo ese proceso que ustedes en la SIECA manejan, en donde si mucho algunos gremios (como el de transportistas o como el de los aduaneros) se acercan a ustedes para empujar el tema que les interese.

Hoy, nuestra voz va en nombre de esta ciudadanía centroamericana que, por nuestro medio, le puede decir con claridad, señor Secretario General, que tal vez ya no queremos que se queden revolviendo reglamentos, cambiando y estructurando manuales para establecer más procedimientos.

Lo que queremos es una Centroamérica libre de fronteras, una Centroamérica donde se transite libremente, donde haya un arancel común hacia fuera pero rompamos esquemas fitosanitarios, barreras arancelarias y todo ese tema a lo interno; deseamos una Centroamérica en donde se le dé tanta validez a nuestros pasaportes, como la validez que le dan los Estados que los expiden y no la validez que le quiere otorgar otro gobierno.

Yo quiero que usted se lleve el día de hoy el mensaje, muy claro, que la ciudadanía de Centroamérica, por nuestro medio, exige que la SIECA se mire hacia adentro con otros ojos, con los ojos de la gente común, de a pie, que transita por esas carreteras, que anda por esos cielos y que siempre tiene problemas. De tal manera que esa es mi reflexión, la cual quería compartirla con usted, para que usted se la lleve y, a su vez, la medite y la comparta.

Así finalizó mi interlocución. Ojalá la misma sirva de algo para que, algún día, podamos todos percibir algo palpable en medio de tantas palabras, declaraciones y reglamentos.