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martes, 25 de febrero de 2020

PALABRAS EN "CASA DE AMÉRICA", SEPTIEMBRE DE 1999. JORNADAS CENTROAMERICANAS

PALABRAS DEL LICENCIADO RICARDO FLORES ASTURIAS, EN REPRESENTACIÓN DEL BANCO CENTROAMERICANO DE INTEGRACIÓN ECONÓMICA, BCIE, CON OCASIÓN DE LAS JORNADAS CENTROAMERICANAS ORGANIZADAS POR "CASA DE AMÉRICA" Y EL GRUPO DE EMBAJADORES CENTROAMERICANOS EN MADRID, EL 28 DE SEPTIEMBRE DE 1999.

PERMÍTASEME INICIAR MANIFESTANDO LA HONRA QUE SIENTO DE TENER LA OPORTUNIDAD DE COMPARTIR CON USTEDES PARTE DE NUESTRA MÁS QUE CENTENARIA HISTORIA INTEGRACIONISTA, EL AGRADECIMIENTO A LOS ORGANIZADORES POR CEDER POR VEZ PRIMERA ESTE ESPACIO EN LA PRESTIGIADA CASA DE AMÉRICA A LA REGIÓN CENTROAMERICANA, Y EL SENTIMIENTO DE FRATERNIDAD DENTRO DEL CUAL SE DESARROLLA LA ACTIVIDAD, NO SÓLO DENTRO DE LAS INSTITUCIONES REGIONALES REPRESENTADAS EN ESTE FORO SINO ENTRE LAS DOS REGIONES, CENTROAMÉRICA Y EUROPA, QUE DESDE NOVIEMBRE DE 1985, CON LA FIRMA EN LUXEMBURGO DEL CONVENIO QUE DIO MARCO A LAS REUNIONES DE NUESTROS CANCILLERES EN EL FORO DE SAN JOSÉ EN UNA ÉPOCA TODAVÍA CONFUSA Y DE FUTURO INCIERTO, HAN MARCADO NUESTRAS RELACIONES Y SEÑALADO AL MUNDO QUE EL VERDADERO ACOMPAÑAMIENTO DE LOS PAÍSES AMIGOS HA DADO EL FRUTO MÁS QUERIDO POR LOS SERES HUMANOS, EL CUAL ES ANHELADO AHORA EN OTRAS PARTES DEL MUNDO: LA PAZ.

PARA HABLAR DE LA PARTE ECONÓMICA DEL PROCESO DE INTEGRACIÓN ES PRECISO DEJAR DE LADO TODOS LOS INTENTOS INTEGRACIONISTAS DEL SIGLO PASADO (siglo XIX) Y DEL QUE FINALIZARÁ EN DICIEMBRE DEL AÑO ENTRANTE, QUE FUERON MÁS QUE TODO POLÍTICOS, MILITARES Y, LA MAYORÍA, EMINENTEMENTE DECLARATIVOS, PARA ENTRAR A LO QUE SE CONOCIÓ COMO EL MERCOMÚN O MERCADO COMÚN CENTROAMERICANO, QUE SURGE, COMO SEÑALARA AYER EL PRESIDENTE DE LA CORTE CENTROAMERICANA DE JUSTICIA, A RAÍZ DE ESTUDIOS DE PRINCIPIOS DE LOS AÑOS '50, Y TERMINA POR CONCRETARSE EN DICIEMBRE DE 1960 CON EL TRATADO GENERAL DE INTEGRACIÓN CENTROAMERICANA.

DENTRO DE AQUELLAS PRECARIAS ECONOMÍAS CENTROAMERICANAS, ENFOCADAS MÁS HACIA LA PRODUCCIÓN AGRÍCOLA, DE LA CUAL DEPENDÍAN SUS EXPORTACIONES EN UN 75%, ESTE ESFUERZO SE VE ESTIMULADO EN EL AFÁN DE AMPLIAR LOS MERCADOS NACIONALES HACIA UNO MÁS GRANDE, EL REGIONAL, FOMENTANDO EL LIBRE COMERCIO ENTRE ELLOS, TRATANDO DE ENFOCAR LA PRODUCCIÓN, MÁS QUE EN LA EXPORTACIÓN HACIA OTRAS REGIONES, EN LA SUSTITUCIÓN DE IMPORTACIONES.

POR PRIMERA VEZ SE HABLA, ENTONCES, DE UN PROGRAMA REGIONAL DE INFRAESTRUCTURA QUE CONTEMPLABA LA RED DE CARRETERAS Y LAS TELECOMUNICACIONES EN UNOS PAÍSES TAN CERCANOS POR SU HISTORIA COMÚN Y POR SU GEOGRAFÍA, PERO TAN SEPARADOS POR ESA FALTA DE INFRAESTRUCTURA.

ES EN ESTE MOMENTO DONDE DEBO RECONOCER QUE EL SEÑOR PRESIDENTE DEL PARLAMENTO CENTROAMERICANO, CUANDO AYER MENCIONABA LA MANERA EN QUE LAS GRANDES COMPAÑÍAS BANANERAS TRATARON A NUESTROS PAÍSES, TIENE TODA LA RAZÓN, Y SEÑALO A MANERA DE EJEMPLO QUE LOS FERROCARRILES QUE ESTAS COMPAÑIAS DESARROLLARON PARA FACILITAR LA MOVILIZACIÓN DE LAS COSECHAS HACIA LOS PUERTOS, FUERON DISEÑADAS CON TROCHAS DIFERENTES, DE TAL MANERA QUE, AUNQUE EXISTIESE INFRAESTRUCTURA FÉRREA, ESPECIALMENTE EN DIRECCIÓN NORTE-SUR, NUESTROS PAÍSES ESTARÍAN CONDENADOS A NO PODER INTERCONECTARSE POR UNO DE LOS MEDIOS DE TRANSPORTE QUE MÁS DESARROLLO LLEVÓ A LOS AHORA LLAMADOS PAÍSES INDUSTRIALIZADOS.

EL MERCADO COMÚN COMENZÓ EN 1960 CON UN INTERCAMBIO DE US$.32 MILLONES, Y LLEGÓ A US$.1130 MILLONES EN 1980; EL COMERCIO INTRARREGIONAL CRECIÓ DE UN 7% A UN 32%; EL COEFICIENTE DE  INDUSTRIALIZACIÓN SUBIÓ DE UN 12% A UN 22% EN 1978, AUNQUE EN 1980 HABÍA EMPEZADO A DESCENDER AL 18%.

LUEGO DE UN INTERCAMBIO CASI INEXISTENTE Y LA POCA COMUNICACIÓN DE ESA ÉPOCA, DEBEMOS RECONOCER QUE OTRO DE LOS GRANDES LOGROS FUE LA COOPERACIÓN TÉCNICA ENTRE PAÍSES, APROVECHADA Y COORDINADA POR UNA SERIE DE ORGANISMOS REGIONALES QUE SURGEN Y, ESPECIALMENTE, LA CREACIÓN DE LA CÁMARA CENTROAMERICANA DE COMPENSACIÓN, EL SISTEMA REGIONAL DE PAGOS QUE AÑOS ADELANTE COLAPSARÍA POR LA FALTA DE CUMPLIMIENTO DEBIDO A LAS CRISIS INTERNAS DE ALGUNOS PAÍSES.

EN LOS AÑOS 1980'S PARECÍA QUE TODOS LOS ESFUERZOS INTEGRACIONISTAS DESDE EL PUNTO DE VISTA ECONÓMICO, QUE HASTA ENTONCES HABÍAN SIDO DE MUTUO BENEFICIO TANTO PARA LOS PAÍSES COMO PARA LOS SECTORES PRODUCTIVOS Y LA POBLACIÓN, EN GENERAL, HABÍAN COLAPSADO O, POR LO MENOS, NO SE LES VEÍA FUTURO.  ESTA CRISIS FUE PROVOCADA O SE VIO ACENTUADA POR FACTORES EXTERNOS A LA REGIÓN O PROPIOS DE ÉLLA.

ENTRE LOS FORÁNEOS PODEMOS SEÑALAR, SIN PROFUNDIZAR MUCHO: EL PULSO MUDO QUE LAS SUPERPOTENCIAS MANTUVIERON DENTRO DE SU ABSURDA GUERRA FRÍA, SIN QUE CENTROAMÉRICA PUDIESE OPINAR AL RESPECTO; LA SUPEDITACIÓN DE LA REGIÓN A LA EVOLUCIÓN ECONÓMICA INTERNACIONAL, QUE INICIÓ DESDE 1972 CON LA ESCALADA DE LOS PRECIOS DEL PETRÓLEO Y SE VOLVIÓ INSOPORTBLE CON LA SUBIDA DE LA TASA DE INTERÉS, EN 1982, A NIVELES SIN PRECEDENTES, A LA PAR QUE NUESTROS PRINCIPALES PRODUCTOS DE EXPORTACIÓN CAÍAN EN PRECIO Y EN VOLÚMENES EXPORTADOS, PROVOCANDO, POR UN LADO, UN DÉFICIT COMERCIAL DE US$.12.5 MILLARDOS ENTRE 1979 Y 1989. POR OTRO LA CRISIS DE LA DEUDA PÚBLICA EXTERNA, QUE PASÓ DE US$.4.818 MILLONES EN 1979 A US$.19,981 MILLONES EN 1989, CON DIFERENCIAS SUSTANCIALES ENTRE CADA PAÍS, PERO EN TODO CASO CON GRAVES PROBLEMAS PARA PODER ATENDERLA, LLEGANDO EL SERVICIO DE LA DEUDA DE 10.2% DE LOS INGRESOS POR EXPORTACIONES EN 1979, A 45% EN 1989.  POR ÚLTIMO, VALE SEÑALAR QUE LA INVERSIÓN FORÁNEA VOLÓ FUERA DEL ÁREA, Y POR MUCHOS AÑOS FUERON INÚTILES LOS ESFUERZOS POR ATRAER CAPITAL FRESCO HACIA UNA REGIÓN DE CINCO PAÍSES, DE LOS CUALES LA PARTE CENTRAL ESTABA REGIDA POR UNA DICTADURA DE CORTE MARXISTA, MIENTRAS QUE EN OTROS DOS PAÍSES LOS COMBATES DE LOS CONFLICTOS ARMADOS INTERNOS SALÍAN TODOS LOS DÍAS EN LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN, Y DE LOS DOS PAÍSES QUE NO TENÍAN CONFLICTOS ARMADOS EN SENTIDO ESTRICTO, SERVÍAN DE BASE, YA PARA COMBATIR O APOYAR COMBATIENTES EN LOS ESCENARIOS DE GUERRA, O SUFRÍAN POR EL ENORME DESPLAZAMIENTO DE REFUGIADOS DE LOS PAÍSES EN CONFLICTO.

ALGUNAS DE LAS RAZONES INTERNAS QUE TUVIERON QUE VER CON LA CRISIS DEL PROCESO EN ESA ÉPOCA FUERON, EN PRIMER LUGAR, EL CONFLICTO ARMADO EN NICARAGUA, GUATEMALA Y EL SALVADOR, ESPECIALMENTE; EL PERÍODO RECESIVO EN QUE ENTRÓ EL COMERCIO INTRARREGIONAL, LLEGANDO EN 1989 AL 36.7% DE LOS NIVELES DE 1980, QUE OCASIONÓ UNA BAJA ABRUPTA DEL NIVEL DE VIDA DE LOS CIUDADANOS, ABRIENDO MÁS LA BRECHA ENTRE LAS NECESIDADES BÁSICAS DE LA POBLACIÓN Y LA CAPACIDAD DE LOS GOBIERNOS DE SATISFACERLAS, ACENTUANDO MÁS AÚN LAS TENSIONES SOCIALES QUE GENERABAN EN MÁS CONFLICTO EN UN IMPARABLE CÍRCULO VICIOSO; LAS CONTROVERSIAS EN CUANTO AL COSTO-BENEFICIO DEL PROCESO DE ACUERDO AL GRADO DE DESARROLLO DE CADA PAÍS (RECORDEMOS QUE YA A FINES DE 1970 HONDURAS SE RETIRÓ DEL ESQUEMA AL NO PODER NEGOCIAR FAVORABLEMENTE UN TRATAMIENTO ESPECIAL); POR OTRO LADO TENEMOS, ADEMÁS, LA SOBREPROTECCIÓN DE MERCADOS INTERNOS Y LAS DISTORSIONES QUE ESTO OCASIONÓ, LA PRETENSIÓN DE DISTRIBUIR LAS INDUSTRIAS GEOGRÁFICAMENTE, LA FALTA DE COORDINACIÓN DE POLÍTICAS ECONÓMICAS NACIONALES Y REGIONALES, LA ENORME CONCENTRACIÓN DE LOS ESFUERZOS NACIONALES HACIA LA RESOLUCIÓN DE LOS CONFLICTOS INTERNOS QUE AGOBIABAN A LOS GOBIERNOS, LA COMPETENCIA ENTRE LOS PAÍSES POR ATRAER INVERSIÓN, DESUNIFORMANDO LOS INCENTIVOS FISCALES PARA EL DESARROLLO INDUSTRIAL; POR ÚLTIMO Y SIN QUE SE PRETENDA HACER DE ESTA MODESTA INTERVENCIÓN UN ANÁLISIS EXHAUSTIVO, LO QUE PUDO HABER OCASIONADO EL MAYOR DAÑO AL PROCESO DE INTEGRACIÓN FUE, ESPECIALMENTE, LA FALTA DE PAGO DE UN PAÍS A OTRO, LO QUE PROVOCÓ EL COLAPSO DE LA CÁMARA DE COMPENSACIÓN Y QUE HA DADO LUGAR A DEUDAS BILATERALES INTRARREGIONALES QUE TODAVÍA NO SE HAN HECHO EFECTIVAS.

SIN EMBARGO, ANTE TODOS LOS PROBLEMAS SEÑALADOS AÚN PODEMOS AFIRMAR QUE LA FALTA DE UN PROGRAMA DE INTEGRACIÓN COMO EL QUE HABÍA EMPRENDIDO LA REGIÓN, HUBIESE ACENTUADO ENORMEMENTE LA CRISIS QUE VIVIÓ CENTROAMÉRICA EN ESOS AÑOS.

DENTRO DE ESA ETAPA DE CRISIS SURGE UNA LUZ AL FINAL DEL TÚNEL CON LA CUMBRE PRESIDENCIAL DE ESQUIPULAS I, EN MARZO DE 1986, OCASIÓN EN QUE SE REÚNEN DE FACTO LOS PRESIDENTES DE CENTROAMÉRICA QUE, ES BUENO RECORDARLO PARA CONSTANCIA HISTÓRICA, EN UNA ÉPOCA EN QUE NI POR TELÉFONO SE HABLABAN, QUISO EL DESTINO QUE LLOVIZNARA EN ESE DÍA MEMORABLE EN QUE LAS DIFICULTADES PROTOCOLARIAS DE CÓMO SENTAR A LOS PRESIDENTES ERAN TREMENDAS, POR LAS ENEMISTADES VELADAS.  CUENTAN LAS CRÓNICAS QUE EL TOLDO BAJO EL CUAL ESTABAN SE LLENÓ DE AGUA, SE ZAFÓ POR EL PESO DE LA MISMA Y LOS BAÑÓ, ROMPIÉNDOSE DE ESA MANERA EL HIELO QUE IMPERABA EN LA REUNIÓN Y HACIÉNDOLES ROMPER EN UNA CARCAJADA QUE PRESAGIABA NUEVOS AIRES.

A LA CUMBRE DE ESQUIPULAS NO QUIERO DARLE EL ENFOQUE QUE SE LE DIERA AYER. MÁS BIEN DESEO HACER VER QUE SURGE COMO UNA AGENDA POLÍTICA DE UNA REGIÓN EN CONFLICTO QUE BUSCABA LA PAZ.  FUE POSTERIORMENTE COMPLEMENTADA POR LA II REUNIÓN DE ESQUIPULAS, EN AGOSTO DE 1987, SE FIRMÓ EL TRATADO CONSTITUTIVO DEL PARLAMENTO CENTROAMERICANO Y OTRAS INSTANCIAS POLÍTICAS, QUE NO ERAN OTRAS SINO LA REUNIÓN MIMSMA DE PRESIDENTES, QUE ADQUIERE ASÍ UN MARCO JURÍDICO INSTITUCIONAL, Y LA REUNIÓN DE VICEPRESIDENTES.  DESDE ENTONCES EL PROCESO INTEGRADOR Y CENTROAMÉRICA TOMAN UN NUEVO IMPULSO, QUE SI BIEN REINICIA DESDE EL PUNTO DE VISTA POLÍTICO Y JURÍDICO, LUEGO SE COMPLEMENTA EN 1990 CON EL PLAN DE ACCIÓN ECONÓMICA PARA CENTROAMÉRICA, EL PAECA, QUE CONTEMPLA UNA AGENDA DE DESARROLLO ECONÓMICO Y SOCIAL.

ES DECIR, MIENTRAS LOS CENTROAMERICANOS CASI NO NOS HABLAMOS ENTRE SÍ Y LOS ESFUERZOS DE PACIFICACIÓN PROVINIERON DEL FORO DE SAN JOSÉ QUE YA HE MENCIONADO, DEL GRUPO DE CONTADORA, DEL GRUPO DE PAÍSES AMIGOS, MIENTRAS EL PNUD Y LA CEPAL HABÍAN CREADO UN PLAN QUE FUE APROBADO POR LA ONU EN MAYO DE 1988 PARA TRAER A LA REGIÓN RECURSOS CONCESIONALES EN UN AFÁN DE PALIAR LA CRISIS, SIN QUE ESOS RECURSOS ALIVIASEN ABSOLUTAMENTE NADA, ERA CENTROAMÉRICA LA QUE EMPEZABA, POR SÍ MISMA, A BUSCAR LA ANHELADA PAZ Y LA CONSIGUIENTE PROSPERIDAD ECONÓMICA.

EL RESTABLECIMIENTO DE LA DEMOCRACIA EN NICARAGUA A TRAVÉS DE ELECCIONES SUPERVISADAS POR LA COMUNIDAD INTERNACIONAL, Y LA FIRMA DE LOS ACUERDOS DE CHAPULTEPEC QUE DIERON FIN AL CONFLICTO ARMADO INTERNO DE EL SALVADOR, DIERON LUGAR A NUEVAS CAVILACIONES, AQUÉLLAS QUE HACÍAN PREVER UNA FINALIZACIÓN DEL CONFLICTO ARMADO EN GUATEMALA, COMO EFECTIVAMENTE SE DIO EN DICIEMBRE DE 1996.

FUE EN EL SENO DEL PARLAMENTO CENTROAMERICANO EN QUE SURGE LA PROPUESTA, A MANERA DE RECOMENDACIÓN, DE LA QUE DEBERÍA SER LA NUEVA AGENDA POLÍTICA DE LA REGIÓN; YA NO AQUELLA DE ESQUIPULAS COMO MECANISMO DE BÚSQUEDA DE LA PAZ, SINO LA DE LA CONVIVENCIA EN PAZ, LA DE LA CONSOLIDACIÓN DE LA PAZ CON DESARROLLO HUMANO, INICIATIVA DE LA CUAL FUI PARTE Y QUE QUEDÓ DOCUMENTADA EN EL ACTA NÚMERO AP/28-93, DE LA ASAMBLEA PLENARIA DEL PARLACÉN DE FECHAS 26 Y 27 DE OCTUBRE DE 1993, QUE FUERA PLANTEADA, POSTERIORMENTE, A LOS PRESIDENTES DEL TRIÁNGULO NORTE DE CENTROAMÉRICA (GUATEMALA, EL SALVADOR Y HONDURAS), EN ABRIL DE 1993, Y QUE LUEGO SE CONVIRTIERA, EL 12 DE OCTUBRE DE 1994, EN LA ALIANZA PARA EL DESARROLLO SOSTENIBLE, ALIDES.

HOY, EN QUE LA INTEGRACIÓN YA NO LA HACEMOS SÓLO LOS CENTROAMERICANOS, COMO BIEN HA SIDO SEÑALADO AYER POR EL PRESIDENTE DEL CONGRESO DE LOS DIPUTADOS DE ESPAÑA, SINO EN GRAN MEDIDA NOS LA IMPONE LA GLOBALIZACIÓN, EL ESCENARIO EN QUE SE DESENVUELVE CENTROAMÉRICA ES DIFERENTE.

TODOS LOS PAÍSES CENTROAMERICANOS PERTENECEN A LA ORGANIZACIÓN MUNDIAL DE COMERCIO, OMC, LO CUAL IMPLICA QUE NUESTRAS NORMATIVAS INTERNAS Y REGIONALES DEBEN ADECUARSE AL CONTEXTO MUNDIAL, Y OTRAS DISPOSICIONES HAN SIDO O DEBEN CREARSE PARA ESE FIN, HACIENDO DEL PROCESO DE INTEGRACIÓN UN MEDIO COMPLEMENTARIO, FLEXIBLE Y ADAPTABLE, ESPECIALMENTE, A LOS ACONTECIMIENTOS DEL COMERCIO MUNDIAL.

HOY, LA AGENDA POLÍTICA DE LA REGIÓN QUE HE MENCIONADO, HA SIDO EL MARCO JURÍDICO QUE HA DADO PASO, DESDE AGOSTO DE 1996, A LO QUE SE CONOCE COMO LA AGENDA DE COMPETITIVIDAD DE CENTROAMÉRICA, QUE HA VENIDO SIENDO FINANCIADA POR EL BANCO CENTROAMERICANO DE INTEGRACIÓN ECONÓMICA, BCIE, EL INSTITUTO CENTROAMERICANO DE ADMINISTRACIÓN DE EMPRESAS, INCAE, DOS DE LAS IMPORTANTES INSTITUCIONES DE LA INTEGRACIÓN CENTROAMERICANA, Y LA UNIVERSIDAD DE HARVARD.

CENTROAMÉRICA YA NO ESTÁ VIENDO SU PROCESO DE INTEGRACIÓN TAN SÓLO DESDE EL PUNTO DE VISTA POLÍTICO, JURÍDICO O ECONÓMICO, SINO COMO UN INSTRUMENTO PARA POSICIONARSE DE MEJOR MANERA DENTRO DE ESE MUNDO GLOBALIZADO QUE, A PRINCIPIOS DE LOS AÑOS 1960'S, PARECÍA NO VERSE.

LA AGENDA DE COMPETITIVIDAD CONTEMPLA TRES EJES FUNDAMENTALES: UNO DE ELLOS ES EL DE LA INFRAESTRUCTURA DE LA REGIÓN, EN EL CUAL SE HA CONTEMPLADO LA INTEGRACIÓN DE LOS PAÍSES A TRAVES DEL CORREDOR PACÍFICO, ELIMINANDO PASOS EN LAS FRONTERAS Y TRATANDO DE ELEVAR EL ACTUAL PROMEDIO DE VELOCIDAD DE TRASLACIÓN DE CARGA, QUE ES APROXIMADAMENTE DE 20 KILÓMETROS POR HORA; CON EL SISTEMA DE INTERCONEXIÓN ELÉCTRICA DE AMÉRICA CENTRAL, SIEPAC,  EN MARCHA CON EL CAPITAL SEMILLA DE US$3 MILLONES QUE APORTARA EL BCIE EN UNA DE LAS PRIMERAS SESIONES DE LAS QUE HE SIDO PARTÍCIPE; CON EL ESTABLECIMIENTO DE LA RED CENTROAMERICANA DE FIBRA ÓPTICA, ETC.

OTRO EJE ES EL AMBIENTAL, QUE NO SÓLO PREVÉ LA PROTECCIÓN DEL AMBIENTE SINO PREPARA EL ENTORNO PARA LO QUE CENTROAMÉRICA ESTÁ MEJOR PREPARADA PARA COMPETIR EN EL MUNDO: EL TURISMO ECOLÓGICO, EL MANEJO DE BOSQUES Y OTROS RECURSOS NATURALES, LA CAPTACIÓN DE CARBONO DE LA ATMÓSFERA DENTRO DEL MARCO DE LA CONVENCIÓN DE KIOTO SOBRE CAMBIO CLIMÁTICO, DE DICIEMBRE DE 1997, SON ALGUNOS EJEMPLOS DE CÓMO SE ESTÁ TRABAJANDO EN LA REGIÓN EN TEMAS EN LOS QUE PODEMOS POSICIONARNOS MEJOR QUE OTROS PAÍSES DEL MUNDO. EN ESE ASPECTO, DE UN TIEMPO A ACÁ HE VENIDO PLANTEANDO, DESDE MI POSICIÓN DE DIRECTOR POR GUATEMALA DEL BCIE, LA INVERSIÓN DE ESTE EN BONOS DE CARBONO Y CONVERTIR ASÍ AL BANCO CENTROAMERICANO DE INTEGRACIÓN ECONÓMICA EN EL PRIMER BANCO VERDE DEL MUNDO, COMO UN EJEMPLO A LOS DEMÁS ORGANISMOS MULTILATERALES DEL MUNDO QUE TIENEN MUCHÍSIMO MÁS RECURSOS QUE NOSOTROS PARA INVERTIR EN EL FUTURO DEL PLANETA.

POR ÚLTIMO, EL EJE DE LOS CONGLOMERADOS, QUE INVOLUCRA A FUNCIONARIOS, LEGISLADORES Y EMPRESARIOS, NO SÓLO ESTÁ AYUDANDO A QUE EN CADA PAÍS SE IDENTIFIQUEN LOS PRODUCTOS O SERVICIOS EN LOS QUE SE PUEDE SER MÁS COMPETITIVO, SINO SE ESTÁ ENTRANDO A FONDO EN LOS PROCESOS PARA HACERLOS CADA VEZ MÁS EFICIENTES.  SE ESTÁ TRABAJANDO, ENTRE OTROS, EN LOS CONGLOMERADOS O "CLUSTERS" DE TURISMO, DESARROLLO FORESTAL, VEGETALES Y FRUTAS FRESCAS, ETCÉTERA. UN EJEMPLO EXITOSO DE ESTO QUE LES VENGO A COMPARTIR ES EL CASO DEL CULTIVO, INDUSTRIALIZACIÓN Y COMERCIALIZACIÓN DE LA PAPA, EN GUATEMALA.

CENTROAMÉRICA ESTÁ, HOY, INMERSA EN NEGOCIACIONES DE TRATADOS DE LIBRE COMERCIO CON MÉXICO, CON PANAMÁ, CON CHILE, A LA ESPECTATIVA DE LO QUE SERÁ EL TRATADO DE LIBRE COMERCIO DE AMÉRICA LATINA, EL ALCA, QUE DEBIERA ESTAR VIGENTE PARA EL AÑO 2005.  TIENE CELEBRADOS ESTOS TRATADOS CON REPÚBLICA DOMINICANA Y, EN FORMA BILATERAL, ALGUNOS PAÍSES HAN FIRMADO CON MÉXICO.

TODO ESTO HACE PREVER LA NECESIDAD DE PREPARAR Y CAPACITAR RECURSOS HUMANOS NO SÓLO EN TEMAS DE NEGOCIACIÓN SINO DE ADMINISTRACIÓN DE TODOS ESTOS TRATADOS.  NOS PREVIENE, ADEMÁS, SOBRE LA CONVENIENCIA DE COORDINRNOS MEJOR, DE QUE NUESTRAS POLÍTICAS ECONÓMICAS Y ARANCELARIAS CONVERJAN, QUE SE AUMENTEN NUESTROS NIVELES DE COMPETITIVIDAD MEDIANTE LA TRANSFORMACIÓN Y LA MODERNIZACIÓN DE LAS ESTRUCTURAS PRODUCTIVAS, INCLUYENDO LA GENERACIÓN Y TRANSMISIÓN DE ENERGÍA.

HOY DEBE DÁRSELE AL SISTEMA DE LA INTEGRACIÓN CENTROAMERICANA, SICA, EL ROL DE LIDERAZGO QUE EL PROTOCOLO DE TEGUCIGALPA PREVEÍA AL MODIFICAR EL MODELO DE LA ANTIGUA ORGANIZACIÓN DE ESTADOS CENTROAMERICANOS, ODECA.

LAS VOCES DE CENTROAMÉRICA FRENTE A UN MUNDO CADA DÍA MÁS COMPLEJO Y GLOBALIZANTE ESTÁN, HOY MÁS QUE NUNCA, DISPERSAS ENTRE LA REUNIÓN DE PRESIDENTES, EL PARLAMENTO CENTROAMERICANO, EL SISTEMA DE LA INTEGRACIÓN CENTROAMERICANA, LA REUNIÓN DE CANCILLERES Y LA REUNIÓN DE MINISTROS DE ECONOMÍA ENCARGADOS DE LA INTEGRACIÓN Y DE TODOS LOS TEMAS DE COMERCIO MUNDIAL, A LA CUAL SIRVE LA SECRETARÍA DE INTEGRACIÓN ECONÓMICA CENTROAMERICANA, SIECA, CADA VEZ MÁS DE EJECUTORA, PERDIENDO CADA DÍA MÁS UNA INDEPENDENCIA Y UN IMPULSO ESPECIALIZADO EN EL TEMA.  TODOS TIENEN VOZ SOBRE CASI TODOS LOS MISMOS ASUNTOS, POR LO QUE ES URGENTE UNA REVISIÓN DE ROLES.

A LA PAR, HAY QUE TOMAR EN CUENTA AL CIUDADANO COMÚN Y CORRIENTE QUE NO PERCIBE EN FORMA ALGUNA LOS BENEFICIOS DE LA INTEGRACIÓN Y QUE SE PREGUNTA CUÁL ES EL COSTO DE ÉLLA.

POR ELLO, LOS ESFUERZOS DEBEN ORDENARSE; LAS AGENDAS INTERNAS Y EXTERNAS DEBEN, AL MENOS, ARMONIZARSE EN LA REGIÓN.

SI CENTROAMÉRICA HA DEMOSTRADO LA AGILIDAD NECESARIA PARA PREVER CON TIEMPO LA AGENDA REGIONAL, Y ESTÁ RÁPIDAMENTE CAMBIANDO LOS MARCOS JURÍDICOS NACIONALES, DANDO AL TRASTE CON LA INTERVENCIÓN TODOPODEROSA DEL ESTADO EN TODAS LAS ACTIVIDADES ECONÓMICAS, SUSTITUYENDO EL MODELO POR EL DE ÁRBITRO DE LA ACTIVIDAD LIBREMENTE COMPETIDA, HOY DEBE DEMOSTRAR ESA AGILIDAD Y CAPACIDAD DE ADAPTACIÓN PARA INSERTARSE EN EL COMERCIO MUNDIAL.

LA DEUDA AGOBIANTE DE, AL MENOS, DOS PAÍSES DE LA REGIÓN, NICARAGUA Y HONDURAS, QUE SON OBJETO, HOY, DE DISCUSIÓN ACERCA DE SU ALIVIO DENTRO DE LA INICIATIVA DEL BANCO MUNDIAL, BM, Y DEL FONDO MONETARIO INTERNACIONAL, FMI, (HIGHLY IMPOVERED POOR COUNTRIES INITIATIVE, HIPC), NO DEBEN SER VISTAS SOLAMENTE COMO IMPEDIMENTO PARA VER EL FUTURO CON OPTIMISMO.  NI ESE ALIVIO DEBE VERSE COMO LA CURA DE TODOS LOS MALES DE ESOS PAÍSES.  ESTOS DEBEN LUCHAR TAMBIÉN POR SÍ MISMOS POR SU PORVENIR, POR SU DESARROLLO Y POR SU INSERCIÓN EN EL NUEVO MUNDO DE INTERCAMBIO LIBRE QUE SE AVISORA.

TAL VEZ NUNCA TENGAMOS, EN CENTROAMÉRICA, LA NUEVA BIZANCIO, LA NUEVA CAPITAL DEL MUNDO QUE EN 1815 VIERA SIMÓN BOLÍVAR ENTRE LA NEBLINA DEL TIEMPO FUTURO, PERO SÍ QUE ESTAMOS GEOGRÁFICAMENTE SITUADO EN FORMA PRIVILEGIADA, CON CLIMAS Y RECURSOS QUE OTROS PAÍSES NO TIENEN.

PARA ENCONTRAR LA PROSPERIDAD ECONÓMICA DE NUESTROS PUEBLOS HABRÁ DE TRABAJARSE ARDUAMENTE POR UNA O DOS GENERACIONES EN EDUCACIÓN, EN LA SATISFACCIÓN DE LAS NECESIDADES BÁSICAS PARA QUE, SIGUIENDO A MASLOW, PODAMOS ELEVAR EL SENTIMIENTO PERSONAL DE NECESIDAD A NIVELES SUPERIORES Y PODAMOS, ALGÚN DÍA, HABLAR EN CENTROAMÉRICA, TAMBIÉN, DEL ESTADO DE BIENESTAR.

ESE DÍA LLEGARÁ.  MIENTRAS TANTO, CENTROAMERICANOS, AMIGOS EUROPEOS QUE SIEMPRE NOS HAN ACOMPAÑADO EN NUESTRAS PENAS, ¡MANOS A LA OBRA! ¡NO HAY UN SOLO MINUTO QUE PERDER!





viernes, 1 de noviembre de 2019

LAS ALIANZAS PÚBLICO PRIVADAS Y EL DESARROLLO


     Si algo hay de importancia vital para un país en vías de desarrollo es, precisa y redundantemente, su desarrollo.  El fin primordial de este es generar el ambiente propicio, educación incluida, para que haya más inversiones en infraestructura, atracción de capitales privados para montar nuevas empresas y que, por ende, haya cada vez más plazas de trabajo, mayor productividad y mejores salarios y prestaciones, lo que lleva al Estado, también, a generar mayores ingresos por impuestos.

     El desarrollo de un país, sea este subdesarrollado o del primer mundo, como suelen llamarse, es un círculo virtuoso que genera cada vez más y mejores oportunidades para todos.

     Sin embargo, algunas personas, incluyendo académicos y algunos líderes empresariales que, se supone, deben tener gran claridad de ideas, no tienen claro que el desarrollo no es un medio para enriquecer a unos pocos. De ahí la necesidad de salir a expresar estas ideas.

     Dentro del contexto de la búsqueda del anhelado desarrollo, las Alianzas Público-Privadas fueron pensadas y diseñadas para generar la necesaria infraestructura física, donde no lo hay. 

     Tomar la infraestructura de un país, por mala que esta esté, y utilizarla de pretexto para montarse en un supuesto proyecto de desarrollo, no va con nuestra manera de ver las cosas, especialmente cuando, en el país en el que vivimos, hay tantas cosas más que pueden emprenderse desde el principio.

   En el caso de Guatemala, cuando se habló de hacer, mediante esta modalidad, un gran centro administrativo en parte del predio que, anteriormente, ocupaba la estación central del ferrocarril, tema que se habló en una presentación a la cual asistimos personalmente hace algunos años, no nos opusimos.  Era un proyecto que iniciaría desde el principio, en el cual el Estado pondría los terrenos y la iniciativa privada el capital para construir el complejo, todo lo cual serviría para que se pagase una especie de renta consolidada, por cierto número de años, que sustituiría a las múltiples rentas que actualmente se pagan en muchos lugares (incluso de edificios completos) y, al final del contrato, que recordamos era por un cuarto de siglo, la infraestructura pasaba a ser propiedad del Estado y se eliminaba, para siempre, el pago de la renta.

     Pero cuando se habla de montar un esquema en donde van a cobrar el peaje de ida y de vuelta en una autopista existente, con el pretexto de que van a reparar una de las vías (porque la otra está en buen estado) y a mejorarla con carriles auxiliares y otras cosas, no estamos viendo que al Estado le vaya a quedar una nueva infraestructura; vemos a un grupo que ha visto una mina de oro y que, con “espejitos”, pretende vendernos un negocio que funcionará, en el mayor porcentaje, para “los empresarios” y, en menor medida, muchísimo menor medida, para la ciudadanía.

     Aprovechamos para señalar que la normativa jurídica está diseñada para que sea una trampa en contra de los intereses nacionales, y debe ser declarada inconstitucional. ¿Cómo es eso que, antes de que el Congreso de la República apruebe los proyectos ya existe un compromiso para erogar recursos públicos? ¿No es el Congreso, en todo caso, el que aprueba no solo el Presupuesto General sino las partidas específicas para cada gasto?

     Nos parece que la manera como están planteados dichos proyectos, por su naturaleza, debe ser revisada y modificada desde su génesis, es decir, desde la normativa ordinaria que fuera aprobada por el Congreso en 2010 y su reglamento, que data de 2011, es decir, durante uno de los períodos más corruptos de la historia política de Guatemala, tanto a nivel del Congreso de la República pero, especialmente, a nivel gubernamental.  Si de veras hubiese habido buena voluntad, jamás debió dejarse abierta la puerta para que se monten proyectos sobre infraestructura existente, mucho menos para poner en duda y en situación de vulnerabilidad, al Estado, cuando el Congreso no aprueba determinado proyecto.

     Luego no desean que uno exprese que el que acaba de ser descartado por falta de votos suficientes “apesta a chucho muerto”.

   Bienvenidas sean, eso sí, todas las inversiones que vengan a generar infraestructura nueva en donde no la hay.  El campo es inmenso en un país de tantas necesidades.

   Para finalizar, aprovecho para hacer los siguientes comentarios con relación a la Autopista Escuintla-Puerto Quetzal:

   1.  La primera pista (la que va de sur a norte) se comenzó en el gobierno de Vinicio Cerezo, con el novedoso concreto, y fueron haciendo tramo por tramo sin finalizarla en los largos cinco años de gobierno; fue hasta el gobierno de Jorge Serrano, siendo Ministro de Comunicaciones Álvaro Heredia, en que se terminó la carretera con asfalto y, por primera vez, se abrió al público.

       2. La segunda pista (la que va de norte a sur y que está en buen estado) se construyó al final del gobierno de Álvaro Arzú.  Nosotros intervenimos en la consecución de los US$.20.0 millones que el Banco Centroamericano de Integración Económica, BCIE, prestó para tal fin. Se elevó el nivel del terreno varios metros para que ambas pistas estuvieran al mismo nivel, se les puso una estricta supervisión a los constructores y el tiempo de construcción, entre la aprobación del préstamo y la inauguración, incluyendo más de 40 puentes, fue de trece meses.
    3. La intención del gobierno, cuando se completó la segunda pista, era ponerle peaje y que el mismo sirviera de garantía para conseguir un préstamo adicional para construir otro tramo de autopista en otro lugar y, así, que los ingresos de una autopista generaran el capital para otra, en un círculo virtuoso que, hoy, veinte años después, ya debiese haber producido, al menos, cinco autopistas o más. 
     4. Desafortunadamente, con el cambio de gobierno hacia Alfonso Portillo, el proyecto perdió continuidad y ya nunca se hizo nada al respecto.
     5. Debido a la mala compactación y al sobrepeso del transporte, durante el gobierno de Oscar Berger, siendo Ministro de Comunicaciones Eduardo Castillo, la pista que corre de sur a norte, casi destruida, fue cambiada por una nueva capa de concreto que, nuevamente, está dando problemas porque el pecado original de la compactación, imagino, no ha sido resuelto, y el transporte pesado sigue metiéndolo cualquier cantidad de peso a los camiones.
     Esto último hace falaz el argumento que ha circulado de que el Estado no le puede dar mantenimiento. Por supuesto que sí se le puede dar, pero tienen que ocuparse de resolver todo el problema y no solamente de maquillarlo.

Conclusión: las Alianzas Público Privadas son buenas si se tiene una ley reflejo de legisladores de buena fe, un reglamento elaborado por gente honrada y proyectos que se lleven a cabo con la honradez y transparencia debidas, no con base a propaganda y espejitos.



lunes, 2 de febrero de 2015

EL GRAN SECRETO DETRÁS DE UNAS SIMPLES PAPAS

     Dentro de las primeras decisiones que, como Director por Guatemala del Banco Centroamericano de Integración Económica, BCIE, tuvimos que tomar, estuvieron el apoyo económico a la Comisión Técnica Regional de Telecomunicaciones, COMTELCA, para proporcionarle una fuerte estructura de fibra óptica a la región que sirviese de base para conectar a los países centroamericanos al mundo a través de Internet, al Sistema de Interconexión Eléctrica de los Países de América Central, SIEPAC, para, como dice el nombre mismo, interconectar a la región en sus sistemas eléctricos, algo que hoy está comenzando a rendir dividendos al estabilizar la oferta eléctrica y los precios para todos.

     Otra decisión importante, de esa época (entre 1996 y 1997), fue la de apoyar económicamente el Proyecto de Competitividad de Centroamérica que, en Guatemala, se convirtió en el Proyecto Nacional de Competitividad, PRONACOM, una interesante iniciativa trabajada por el Instituto Centroamericano de Administración de Empresas, INCAE, y la Universidad de Harvard, en Estados Unidos de América.

     Este último proyecto es al que, hoy, deseamos referirnos, pues se trata de una "criatura" que vimos nacer desde sus inicios y a la cual le tenemos especial aprecio porque nació y comenzó a funcionar en las instalaciones del BCIE, en Guatemala, durante nuestra gestión en ese Banco Regional de Desarrollo.

     El gobierno de Guatemala no tenía presupuesto para alquilar un local para el programa pero sí estaba interesado en impulsarlo y tuvo la capacidad de convocar a un grupo destacado de empresarios y profesionales para comenzar a debatir sobre el mismo y darle impulso, de tal manera que, un par de años después, hasta le gestionó y consiguió un financiamiento con otro banco de desarrollo.

     Fue en esa época y dentro de este proyecto que se comenzó a hablar, en Guatemala, de "clusters" y de "benchmarking", y tuvimos la oportunidad de contar, varias veces, con el acompañamiento personal de Jeffrey Sachs, profesor de la Universidad de Harvard y uno de los economistas más influyentes del mundo en términos de desarrollo sostenible.

     Recordamos las interesantes discusiones del grupo, dentro de las cuales se tomó la decisión de trabajar únicamente tres temas, de tantos que había sobre la mesa de trabajo.  Uno de ellos, el primero que asumimos, fue el "Cluster de la papa".

     Era una época en que los productores de papa sufrían por la inestabilidad de los precios producida, en parte, por la inconsistencia de la oferta.  Por otro lado, se sabía que las cadenas de comida rápida estaban importando casi toda la papa que, ya procesada y congelada, freían para el consumo, de modo que el país tenía que gastar dólares para comprar un producto que podíamos producir en el país y los productores producían variedades de papa que no le interesaban a la industria de procesamiento de alimentos.

     Este es uno de los casos exitosos en donde la autoridad electa y la iniciativa privada representada por los empresarios y profesionales que formaban parte del Consejo del PRONACOM pudieron ponerse de acuerdo para establecer qué era lo que más convenía para la competitividad y el beneficio del país y, especialmente, para la multitud de campesinos productores de papa que hoy, prácticamente, surten Centroamérica y el sureste mexicano.

     Hace años que dejamos la Dirección por Guatemala del BCIE y las reuniones del PRONACOM, pero hace unos días, en una de nuestras ocasionales visitas al mercado de La Terminal en la zona 4 de la capital guatemalteca, nos encontramos con una variedad de papas poco común.  Al preguntar, se nos indicó que es la variedad "ICTA" (que quiere decir Instituto de Ciencia y Tecnología Agrícola), de modo que entendemos que ha de ser una variedad desarrollada por una prestigiosa entidad de gobierno, diseñada para su industrialización para suplir a quienes venden palillos de papa frita, más conocidas como "papas a la francesa".

Añadir leyenda
Una pequeña muestra de papas ICTA producidas en el altiplano guatemalteco.  Compárese con el tamaño del celular.

     Nada cuesta imaginar que, en este "cluster" salen ganando los productores, pues producen una variedad de producto que pueden vender a los grandes consumidores; ganan quienes antes importaban la papa, pues es lógico pensar que la podrán adquirir a mejores precios, ya que no hay transporte de congelados de país a país, ni seguros de viaje ni impuestos de importación de por medio; ganan los consumidores al obtener un producto de igual calidad a un precio más accesible y ganan el gobierno y la paz social porque hay más oportunidades de trabajo e ingresos en las áreas rurales y, por ende, algún ingreso extra por impuestos al consumo.

     Si tan sólo los gobiernos repensaran todos los procesos en que se involucra a un usuario final que se llama ciudadano, o se impulsara en todos los ámbitos la competitividad del país, en lugar de ser un motivo de zozobra y de freno a las inversiones, todos viviríamos mejor.

miércoles, 30 de julio de 2014

LOS FONDOS BUITRES DE LA DEUDA ARGENTINA. LECCIONES PARA LOS PAÍSES DEUDORES

     Nos ha parecido curioso que nadie que hayamos leído o escuchado en los canales internacionales de noticias, acerca de la sentencia dictada en Nueva York que obliga al gobierno argentino a pagar parte de la deuda contraída, lo haga, ya no digamos con la verdad, sino con sentido común.

     Todas las notas hacen ver al juez que la dictó como el malo de la película, a los tenedores de los bonos que demandaron judicialmente el pago y que ganaron el juicio, como los "buitres", y al gobierno argentino como la víctima porque hubo gente que no se quiso plegar a la "negociación" tan buena para ellos que se hizo años atrás.

     Comencemos por decir la verdad más grande: aquí, la única víctima que existe, es el pueblo argentino que, hemos visto durante décadas, no sólo paga impuestos sino que ha sido esquilmado por procesos inflacionarios absurdamente perversos que han minado su poder de compra, por una megalomanía de su clase dirigente (que incluye presidentes, ministros, directores generales, alcaldes, diputados y una pléyade de funcionarios inútiles donde sabemos que alguien habrá de salvarse pero no lo conocemos todavía) que, con una corrupción enquistada en la médula de su sistema político, no ha sido capaz de sacársela de encima y los sigue acarreando y cargando gobierno tras gobierno.  ¡Desde aquí mi solidaridad para con la gente de a pie que tiene que sufrir a estas lacras!

     Comencemos también por decir otra verdad de perogrullo: las deudas se contraen para pagarse.

     ¿Cómo sería un mundo donde toda persona individual o jurídica que contrajese una deuda lo hiciese con el ánimo de manipular las cosas, extorsionar a sus acreedores y, finalmente, no pagarles o pagarles sólo la parte que le venga en gana?

     ¿Habría un banco interesado en prestarle dinero? ¿Habría un almacén dispuesto a darle crédito para comprar el más sencillo electrodoméstico?

     ¿Se puede imaginar un mundo donde el "fiado", las entregas "en consignación" y las tarjetas y cartas de crédito no existan y toda compra deba hacerse estrictamente al contado? 

     Imagínese un mundo sin cheques, por temor a que no se lo paguen al llegar al banco porque el librador giró orden en contrario o porque el banco pagador se pone a negociar con Ud. cuánto él desea pagarle a Ud. del monto original.

     Pues esto es lo que sucede con la deuda argentina, que en años pasados fue creciendo y creciendo, por irresponsabilidad de ese puñado de políticos de turno que hemos mencionado, al contratarla, hasta que llegó alguien que quiso pasarse de listo y pagar solamente un porcentaje de la deuda total, olvidándose que los primeros políticos, aquéllos que contrataron la deuda, en un afán por lavarle la cara al negocio y por darle tranquilidad a los inversores de aquel momento, le dieron vida a las emisiones de bonos, esos que hoy no quieren pagar, bajo el amparo de leyes de otro país, en este caso de Estados Unidos de América, específicamente las leyes de Nueva York, que es un centro financiero mundial que inspira confianza.

     Anoche, en un noticiero internacional, vimos y escuchamos las declaraciones de la presidenta argentina Cristina Fernández en las que dice: "no queremos que nadie nos regale nada"; lo cual es una gran falacia porque, si no está en disposición de pagar la deuda que el gobierno que hoy representa contrató con garantía soberana (pensemos por un momento sobre la profundidad que esto conlleva, pues hablamos del honor de nuestra patria), y que seguramente recibió en su totalidad, ejerciendo presión para no cumplir lo que cada título representativo de esa deuda señala en letras y en números, lo que efectivamente desea es, precisamente, un regalo.

     Sacarle las cuentas a los tenedores actuales de esos títulos, del valor en que compraron y lo que ganarían ahora, tratando de forzar otra "negociación", pero no sacarse las propias cuentas de lo que han dejado de pagar a todos los acreedores que confiaron en la solvencia del país y se espantaron cuando los amenazaron que o aceptaban o no les pagaban nada, es, sumado a lo anterior, doblemente inmoral.  ¿Quién es el verdadero buitre de este entuerto?  Es la ciudadanía argentina la que debería sacarle las cuentas a sus gobernantes de en qué se gastaron el dinero, a qué cuentas fue a parar y, especialmente, cuál es el daño que le han hecho al entorno de negocios del país entero.

     De lo que estamos seguros es que no fueron los acreedores quienes se pusieron de acuerdo y fueron a Argentina a endeudarla.  Fueron los políticos del gobierno los geniales creadores de las emisiones de bonos y de gastar y despilfarrar la plata, y fueron los técnicos y diputados los que aprobaron la deuda: otros políticos.  Se trata de influenciar la opinión pública en el sentido que quienes quieren recuperar su dinero son buitres, pero la verdadera carroña proviene de otro origen, qué años que se dio y todavía apesta.

     ¿Por qué elevamos nuestras ideas con indignación al respecto? 

     A mediados de la década de 1990 surgió una iniciativa del Banco Mundial, BM, encaminada a aliviar la deuda de los Países Pobres Altamente Endeudados (HIPC, por sus siglas en inglés). Honduras y Nicaragua, en Centroamérica, calificaban para aplicar a este programa que les reduciría la enorme carga que tenían por servicio de la deuda, y se suponía que esto no sería gratis, pues también había unas condiciones que los países beneficiarios deberían cumplir.

     Nosotros conocimos de cerca esta iniciativa cuando, en febrero de 1996 nos incorporamos al directorio del Banco Centroamericano de Integración Económica, BCIE, el Banco de Desarrollo Regional de Centroamérica.

     En algún momento, antes de finalizar el milenio pasado, Honduras y Nicaragua finalmente fueron parte de este alivio de deuda que nunca pareció una extorsión, pues no provenía directamente de los países deudores sino de la banca multilateral, y han pasado suficiente años como para que no mantengamos frescos los detalles.

     Sin embargo, hay varios elementos que vale la pena recordar. Uno de ellos es que los beneficiarios no podían volver a contratar deuda como no fuese en términos preferenciales, lo que se entendía con largos períodos de gracia e intereses que no pasaran del 2% anual.  

     Otro, la parte más dolorosa de la HIPC, es que los grandes bancos multilaterales, el BM, el Fondo Monetario Internacional, FMI, y el Banco Interamericano de Desarrollo, BID, especialmente, involucraron en ese alivio de deuda forzoso al mismo BCIE, lo que significó que los demás socios del banco, especialmente los países fundadores como Guatemala, El Salvador y Costa Rica, que han mantenido su disciplina para endeudarse y que también son países pobres y con grandes necesidades, tuvieron que pagar las piñatas que se habían roto en los patios de sus vecinos y correr con los costos del alivio de deuda de Honduras y de Nicaragua.

     Fue tan injusto el trato que se le impuso al BCIE en contra de los otros países pobres de la región, que la propuesta de que se aliviara la deuda de estos dos países a cuenta de su capital accionario, que a la larga tampoco los habría afectado, no se aceptó, por lo que hoy continúan en calidad de socios con los mismos porcentajes que los demás.  Es más, por lo que observamos hoy día, ni siquiera la limitación para volverse a endeudar parece estarse cumpliendo.

     De modo que estamos familiarizados con lo injusto de estas condonaciones a cargo de otros y a entender cómo una acción de un país, por no pagar su deuda, le puede afectar a otro, especialmente si es el tuyo.

     ¿O somos tan ingenuos de no darnos cuenta que la irresponsabilidad de los políticos argentinos le afecta a todos los demás países latinoamericanos por el riesgo que implica meterse a financiar proyectos en una región en donde los compromisos no se honran?

     Estamos seguros que la iniciativa privada argentina, con ese trato peculiar de sus autoridades para con quienes han confiado e invertido en su país, financiándolo, o llegado a operar proyectos que luego le son arrebatados, como le sucedió a una empresa española, han sentido en carne propia cómo se les han cerrado las puertas para el financiamiento privado, pues el "capital" es ingrato (realmente quienes lo manejan) y suele no hacer distinciones entre el empresario que produce en un país y las autoridades de ese país.  Ni siquiera, insistimos, entre países de la misma parte del mundo.

     Por eso hemos sostenido en este espacio, desde hace años, que el desempeño personal de las autoridades y no sólo el marco legal de un país, hace que las cosas funcionen debidamente o se conviertan, paulatinamente, en un caos generalizado.

     Sabemos y entendemos de esa cláusula que se dio, en medio de las negociaciones anteriores para no pagar la totalidad de la deuda, que le permiten a los tenedores con quienes se negoció, optar por un mejor trato si a alguien más se le paga mejor que a ellos: la cláusula RUFO.  Como lo vemos es que fue un riesgo que se corrieron las autoridades argentinas, en esa oportunidad, con tal que los tenedores aceptaran una más que forzada negociación, y perdieron.  Así como los inversionistas compraron unos bonos que el gobierno que los emitió se encargó que valieran igual que la basura, corriéndose a su vez su propio riesgo, y ganaron.

     La mejor elección que pueda haber de todo esto es que Argentina pague lo que debe.  Sus reservas internacionales en dólares de los Estados Unidos de América se lo permiten, por un lado, pero por otro está el respeto a lo que dice un bono, respaldado por las leyes de Nueva York.  ¿Por qué? Porque detrás de esa elección está la lección: ¿Quién querría invertir, en adelante, sobre la emisión de cualquiera otro de nuestros países, si ni siquiera en Nueva York se respeta lo que en esa ciudad y bajo el amparo de su legislación se suscribió?

     No creemos que los neoyorquinos permitan que su plaza, una de las más importantes y serias del mundo para hacer negocios, sirva a politiqueros del tercer mundo, que así nos ven, para montar nuestros propios esquemas de enriquecimiento ilícito.

     Además, si quienes han gobernado Argentina y lo siguen haciendo no tienen palabra de honor, es su problema.  Nosotros abogamos por que los contratos, las emisiones de deuda, el marco legal y hasta la palabra dada, se respeten.

     El gobierno argentino le haría un inmenso favor a su ciudadanía productiva no dándole más vueltas al asunto, pasando página y dedicándose a construir una nueva etapa de la mano de los empresarios que arriesgan, de los trabajadores que la sudan duro para llevar sustento a su familia, y especialmente por ese clima de negocios que hoy no es propicio para invertir y para generar más empleos.  En el fondo todos sabemos que ese dinero lo deben.

     Además, las sentencias no se negocian.  Se cumplen.

     

viernes, 28 de marzo de 2014

SIN NECESIDAD DE FORZAR LAS COSAS. DE CÓMO LLEGAMOS A LA DIRECCIÓN POR GUATEMALA EN EL BANCO CENTROAMERICANO DE INTEGRACIÓN ECONÓMICA

     Hace unos minutos, haciendo una búsqueda por internet (insisto en que debe ir en minúscula), encontramos un antiguo artículo de prensa, del 25 de octubre de 2,001 (http://www.prensalibre.com/noticias/Puede-puede_0_40196887.html) en donde se nos alude directamente, sin mala fe alguna pero con datos inexactos.

     Fuimos electos para el cargo de Diputado Centroamericano para el período del 28 de octubre de 1,991 al 28 de octubre de 1,996, de modo que cuando nuestro pariente en 2do. grado de consanguinidad fue electo como Vice Presidente de la República estábamos más que conscientes de que, para no violar la Constitución que juramos cumplir y hacer cumplir, en virtud del razonamiento que bien explica el artículo mencionado, preparamos nuestra carta dirigida a la Presidencia del Parlamento Centroamericano para hacerles ver que, mientras durase dicho impedimento, permaneceríamos fuera de las actividades parlamentarias.

     Lo anterior obedecía a que, en las elecciones generales de 1,995, fuimos reelectos para el mencionado cargo, por cinco años más que finalizarían el 28 de diciembre de 2,001, es decir, poco más de año y medio después de que, por finalizar el período presidencial, también terminaría dicho impedimento legal.

     Por ende, no es que no asumiéramos el cargo, como dice el artículo, sino que voluntariamente nos retiramos del mismo (por cierto, el único columnista que recordamos que comentó este tema fue Mario Antonio Sandoval en su columna Catalejo, en Prensa Libre).  

     Fueron unas semanas después que el Presidente de la República, Álvaro Arzú, en su potestad legal conforme al Convenio Constitutivo del Banco Centroamericano de Integración Económica, BCIE, a través de su Gobernador, el Ministro de Economía, nos propusiera para ocupar ese honroso cargo dentro de la banca regional, el cual asumimos alrededor del 8 de febrero de 1,996, unas 3 semanas después de haber salido voluntariamente del ámbito parlamentario.

     Vale la pena decir que, años después, para la campaña política de 1,999, mientras los antecedentes en el resto de países de Centroamérica iban a contrapelo y los consejos de personas allegadas nos hacían ver que el tema pasaría inadvertido, también, por otro tipo de impedimento legal, teniendo todo el potencial para lanzar nuestra candidatura a cualquier cargo de elección popular, nos abstuvimos, pues el artículo 19 del Convenio Constitutivo del BCIE, según recordamos, era explícito en el sentido de ordenar a los Directores el abstenerse de participar en cuestiones de política interna de nuestros respectivos países.

     Estamos seguros que si lo hubiésemos hecho, nadie se hubiese percatado de una limitación que no es de carácter nacional, pero hay principios éticos y valores jurídicos bien entendidos que están por encima de una aspiración de carácter espurio con la que, estamos seguros, no habríamos estado cómodos en sentido alguno.

     No nos podemos quejar de la vida, pues sin necesidad de forzar las cosas e impulsados por una disciplina de estudio, una escala de valores y algo de sentido común, nos ha permitido tener una de las experiencias políticas más completas que hubiésemos podido imaginar.  De lo anterior, podemos agradecer a Dios y a todas esas personas que, de una u otra manera, han creído en nuestra capacidad de gestión y nuestra hombría de bien.

viernes, 10 de septiembre de 2010

LLAMADO A LA PRUDENCIA CON LA DEUDA. DIGAMOS NO A LA CORRUPCIÓN

     No ha habido gobierno, en la historia política del país, que endeude tanto a Guatemala como el actual (nos referimos al de Álvaro Colom).

     La deuda pública ha crecido tanto, que el sentido tradicionalmente conservador del funcionario guatemalteco, del manejo de las finanzas, se ha perdido, y es tiempo de corregir el rumbo.

     La deuda pública interna la dejó el Gobierno anterior (de Oscar Berber, 2004-2008) en el orden de los Q.24,200 millones y ahora, seguramente, ha sobrepasado ya los Q.34.0 millardos (o sea, 34 mil millones); y la deuda pública externa la recibió este Gobierno (el de Álvaro Colom) en el orden de los US$.4,230 millones y ahora ronda los US$.5,425 millones.

     Diez millardos (diez mil millones) de quetzales y mil ciento noventa y cinco millones de dólares, sólo en deuda, es decir, adicional a lo que todos pagamos en impuestos, no son poca cosa.

     Ahora que se comienza a discutir el presupuesto del año 2011, lo que podemos esperar es más endeudamiento, tanto en términos internos en donde todo el país pierde, a excepción de los bancos, el Instituto Guatemalteco de Seguridad Social, IGGS y el Instituto Nacional de Electrificación, INDE, especialmente, que son los grandes acreedores del Estado en esa danza millonaria de bonos y letras de tesorería; como en términos externos, en donde algunos países, pero especialmente los organismos multilaterales, han perdido la prudencia (por decirlo amablemente) al entregar tanto dinero en tan poco tiempo, por dos razones fundamentales: la primera, porque no están supervisando su utilización, por mucho que algunos funcionarios se llenen la boca con este tema; la segunda, porque están utilizando, para las aprobaciones, únicamente los datos referentes de nuestro nivel de endeudamiento, comparado con los índices de otros países, en donde salimos muy bien librados, pero no están tomando en cuenta el mejor disparador que debieran tener para frenar las aprobaciones y los desembolsos: el terrible índice de corrupción que campea en prácticamente todas las instituciones del Estado, en donde la mayoría de los recursos destinados, supuestamente, al desarrollo del país, se están perdiendo en cualquier cosa, menos en el destino original al cual fueron originalmente asignados.

     Por otro lado, una oposición política conculcada, que más se opone por ver qué negocia y qué raja saca, a través de los diputados de los diferentes partidos políticos, mercenarios de la corrupción con sus, cada vez menos, contadas excepciones. Todo a los ojos del mundo a través de los reportes de prensa, sin que los Directorios, tanto del Banco Mundial, BM, como del Banco Interamericano de Desarrollo, BID, o del Banco Centroamericano de Integración Económica, BCIE, hagan algo o reaccionen ante esta danza corrupta de millones.  Igual crítica para los acreedores de la deuda bilateral.

     De ahí que no nos quede sino alzar nuestra voz en el sentido de pedir prudencia, si no al IGSS o al INDE, donde hay un control gubernamental, sí a los bancos locales y a los países cooperantes y a las entidades multilaterales. Su sola negativa a continuar apoyando este festín obligaría a todos los corruptos involucrados a tener, por lo menos, prudencia en lo que hoy hacen a la vista de todos con total descaro. No hace falta recordar en este momento las compras y las contrataciones asquerosas que, en poco menos de tres años, han salido a la luz.

     Nuestra voz se alza, también, para que todos los guatemaltecos que amamos nuestra patria comencemos a elevar nuestra voz, nuestros pensamientos, si no al unísono, por lo menos en el mismo sentido.

     Cada niño que desea estudiar o que se está muriendo de hambre, cada paciente en un hospital nacional o centro de salud que no puede ser atendido, cada humilde agricultor que quiere sacar sus cosechas y la pésima infraestructura no lo permite, cada madre que llora la pérdida de un hijo por la violencia irrefrenada con el pretexto de que no hay recursos, se los agradecerán.

     Estamos tan cerca de topar fondo que quisiera pensar que es una señal de que pronto tendremos un renacimiento, un nuevo amanecer.  La noche, dicen, es más obscura precisamente antes de la alborada.

viernes, 22 de enero de 2010

LA BURBUJA INMOBILIARIA, LA CRISIS FINANCIERA, LA DEBACLE ECONÓMICA, LA NORMATIVA DE BASILEA Y EL BCIE

El hoyo tremendo que hicieron, alrededor del mundo, los grandes bancos globalizados, especulando con las inversiones a su cargo y arriesgando a límites insospechados el dinero confiado a su manejo; la manera como esa crisis financiera mundial, que luego evolucionó en crisis económica al involucrar otros aspectos en una vorágine pocas veces vista, y la manera diferente de impactar en Centroamérica, ahora que en Estados Unidos de América, origen de esa contaminación global, se centra ahora el debate, como una secuela inevitable, en las instancias políticas, me permite hacer algunos comentarios debido a mi experiencia de poco más de cuatro años en el Banco Centroamericano de Integración Económica, BCIE, que además de ser un banco de desarrollo funcinaba, en esa época, como banco de segundo piso, financiando a los bancos locales de los países beneficiarios pero, a la vez, ejerciendo una cercana y sana supervisión.

Debo comenzar indicando que existe una doble moral por parte de los países ricos, industrializados, porque son ellos quienes, con sus grandes participaciones mayoritarias de capital en las grandes instituciones multilaterales como el Fondo Monetario Internacional, FMI, el Banco Mundial, BM, y otras, proceden a dictarle a los países pobres, en vías de desarrollo (lo cual muchas veces es discutible, como el caso de Haití, cuyo desarrollo ha estado estancado por décadas), las normativas que ellos mismos diseñan para que nosotros, en nuestros pequeños países, que así nos han de ver, las cumplamos, pero a ellos les cuesta comprometerse con lo que nos recomiendan.

Es así como en 1974, los Gobernadores de los Bancos Centrales del G-10 se reunieron en Basilea, Suiza, constituyendo lo que ha dado en llamarse el Comité de Basilea, el cual emitió las primeras recomendaciones para la banca, como montos de capital mínimo, requisitos, capacidad de absorción de pérdidas, protección ante eventuales quiebras, riesgos devenientes del crédito, del propio mercado o el cambiario, dado que muchos bancos se endeudan, asumiendo riesgos en monedas duras, para prestar en moneda local. Estas recomendaciones, que por este carácter no eran obligatorias, están hoy vigentes en muchísimos países.

Sin embargo, como el BCIE funcionaba, por lo menos entre 1996 y 2000 en que conocí estos aspectos de primera mano, como banco de segundo piso, es decir, como fuente de crédito de los bancos locales en los países beneficiarios, Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua y Costa Rica (aunque hoy, por gestiones que hice posteriormente desde el Parlamento Centroamericano, también son beneficiarios Panamá y República Dominicana), me tocó ver de cerca la supervisión técnica y eminentemente profesional que, aprovechando la normativa de Basilea, hacía el banco regional de desarrollo sobre la banca local, como requisito previo para aprobarles líneas de crédito o para continuar con el programa de desembolsos de éstas.

Eran, según recuerdo, doce índices que se medían matemáticamente que, además, permitían darle a los bancos un seguimiento en el tiempo, pudiendo analizarse gráficamente el comportamiento de dichos índices, y el banco beneficiario de las líneas de crédito del BCIE tenía que estar por encima de los estándares internacionales que la normativa de Basilea especificaba, caso contrario los expedientes para aprobar nuevos créditos o las solicitudes de nuevos desembolsos se quedaban congelados, provocando, con esto, un círculo virtuoso que, aunado a lo conservadora que es, frecuentemente, la banca centroamericana, presiento que fueron las razones fundamentales para que, cuando se dio la debacle a nivel internacional, el sistema bancario de nuestros países estuviera mejor preparado para resistir los embates que se dieron, ocasionando un beneficio en general a la población, dada la estabilidad y solvencia del sistema, el cual no se contaminó como en la mayoría o la totalidad de países que, para nuestro bien, aprobaron las reglas que ellos, por lo visto, no cumplen todavía.

Existe doble moral, también, en este tema, porque los grandes bancos, los globalizados, al inflar esa inmensa burbuja inmobiliaria y crear ese enorme agujero en el sistema bancario y financiero mundial cuando aquella estalló, recibieron cantidades nunca vistas de dinero de los contribuyentes de los países ricos para salvarse, pero estando al borde de la quiebra, jamás dejaron de pagar dividendos, y bastante jugosos, a sus accionistas; lo que es peor, no dejaron de repartirse, las personas responsables de ese manejo que paró en desgracia, unos sueldos, opciones de acciones y prebendas que el mismo Presidente Barack Obama, de Estados Unidos, ayer calificó de obscenas.

Luego, la costumbre de los bancos de nuestros países de apegarse a prácticas bancarias sanas, impulsados por el banco más grande de Centroamérica, el BCIE, es un activo intangible de valor incalculable para la región, como quedó demostrado ante todo lo que ha sucedido en el mundo estos últimos dos años alrededor del estallido de la burbuja inmobiliaria.

Hay que entender que los bancos, en cualquier país, tienden a ser elementos de equilibrio en la economía, y en el pasado reciente hemos podido ver cómo la crisis económica mundial nos ha afectado pero no llegó a situaciones dramáticas. Otra cosa habría sido si, además de la reducción del monto de las remesas, la rebaja de los ingresos por exportaciones, las dos ocasionadas precisamente por lo mal que estaban otros países, y el desempleo que estas pequeñas fluctuaciones a la baja en dos renglones sensibles ocasionaron, hubieran sido acompañadas de la quiebra de uno o varios bancos del sistema por haber sido contaminados, como sucedió en otros países.

Ahora el debate, en Estados Unidos, está en manos de los políticos, quienes tratarán de ponerle freno a instituciones que, asegura el Presidente Obama, se han olvidado de los ciudadanos promedio. Este debate por supuesto que estará ligado a dos temas importantes: la reciente resolución de la Corte Suprema de Justicia de ese país de permitir que las empresas inviertan capital, directamente, en las campañas políticas, y no como ha sido durante las últimas dos décadas, a través de un Comité, lo que augura una defensa publicitaria increíble por parte de quienes manejan los bancos para mantener el statu quo y sus privilegios; la otra, la campaña de medio período, con elecciones en noviembre de este año 2010, en donde se renovarán algunos diputados del Congreso, algunos Senadores y algunos Gobernadores, la cual prácticamente comenzó con la reciente elección senatorial de Massachusetts en la cual, con el triunfo del candidato republicano no sólo rompió con la tradición estatal de casi 5 décadas de apoyar a los demócratas, sino dio por terminada la mayoría del partido oficial, el Demócrata, en el Senado estadounidense.

El Comité de Basilea, ahora, entiendo que tiene 13 miembros. No estoy seguro que Estados Unidos sea parte del mismo, pero sí estoy claro que siempre ha sido parte del G-7, del G-8 y, por supuesto, del G-10 (que son los países más industrializados del mundo). Luego, si tiene la moral para dictarnos esas recomendaciones, ¿por qué, en tantas décadas transcurridas, no ha sido capaz de implementarlas en su territorio? Ya quedó demostrado que creerse especiales no los salvó de la bancarrota y el fracaso, sino el dinero de todos los contribuyentes estadounidenses, sin el cual hubieran tenido que dar por finalizadas sus operaciones y los funcionarios salir a la calle a buscar trabajo, pero si se optó por inyectarles esas sumas enormes de dinero es porque también allá se piensa que la banca es un elemento de equilibrio de la economía, y no podían, en medio de los problemas en que estaban de despidos por todos lados, de cierre de enormes industrias, como algunas de fabricación de automóviles, permitirse el lujo de que los bancos se fueran por el canal del desagüe.

Yo no soy partidario más que de la opinión de que, en estos momentos, no es la banca sino el Presidente de Estados Unidos quien está hablando con sentido común. Si la mayoría de políticos estadounidenses y la misma población no están de acuerdo con él en su política de salud y, como dicen, ese 51% de la población de Massachusetts que no pertenece a partido político alguno, apoyó al candidato republicano (que sólo tiene 12% de afiliados en ese Estado), en franca oposición a las políticas presidenciales hasta anteayer, hoy sí debieran apoyarlo, ambos partidos y la población independiente que genera opinión a través de encuestas, en el establecimiento de normas claras, transparentes, comprobables matemáticamente, para el sistema bancario, todo en favor del público usuario.

La envergadura de la banca estadounidense y la influencia económica y financiera que puede producir en el mundo cuando funciona mal, nos hacen desde este humilde espacio, y por el sentido común, apoyar toda medida que tienda a impedir futuras debacles. Además, también hace sentido que si una empresa está siendo rescatada, no pague dividendos ese año; como lo es también que los "genios" que inventaron nuevos sistemas para burlar los índices de riesgo no sigan ganando lo que antes ganaban o se vayan a la calle en lugar de que se les siga considerando genios de la banca, lo cual es discutible ante el daño que ocasionaron.

Por de pronto, lo que veo es que el Presidente Obama ha venido defendiendo una política disociadora, como lo es su propuesta de reforma al sistema de salud, pero seguramente encontrará una veta donde pueda volver a unir a la nación en contra de unos pocos pero muy poderosos avorazados. Ojalá que la reforma legal que plantee incluya a las empresas calificadoras de riesgo, cómplices desde mi punto de vista de todo lo acaecido.

lunes, 16 de noviembre de 2009

FALLO DE LA CORTE CENTROAMERICANA DE JUSTICIA BENEFICIA A CIUDADANOS COSTARRICESES

Muchas de las personas que, como quien escribe, participan de una manera o de otra del proceso de integración, suelen ver con desprecio la actitud costarricense frente al mismo: o no quieren estar en esta parte del mismo, o llegan tarde a las instituciones que se han creado para el efecto, o proceden a minar parte de ese proceso.

Yo no lo veo así. Están en todo su derecho de querer estar o de querer no estar en tales o cuales instituciones. Por eso, tal vez, es que en el seno de la Asamblea Plenaria, hace unos meses, cuando se discutían furibundamente las declaraciones del Presidente Oscar Arias, descalificando la calidad del trabajo de las Reuniones de Presidentes, a manera de explicación de por qué no tenía interés de asistir a la próxima, fui la única voz que hizo un llamado a la cordura e insistió en que, en lugar de descalificar, a nuestra vez, al Presidente Arias, que le pusiéramos atención a sus declaraciones y profundizáramos en el sentido de sus palabras, porque no es ningún secreto, por lo menos en mi caso, que tengo poco más de 19 años de tratar de impulsar el proceso de integración de nuestros pueblos, y todo parece casi igual que cuando comenzara, en 1990.

Es, simplemente, de sentido común, de tolerancia y de madurez política, que no todos pensemos igual; que haya una sana visión diferente de lo que es o debiera ser; que se hable franca y abiertamente sobre los desacuerdos, sin que nos espantemos por ello ni estigmatizemos a los demás. Si todos pensáramos igual no se justificarían los Congresos o Parlamentos. Si todo estuviera bien hecho, pongamos entonces una máquina a ejecutar el programa preestablecido.

Sin embargo, dentro del proceso de integración de Centroamérica, hay que entender que el mismo es en conjunto, no por celdas (como también pretende, ahora, el Presidente Ricardo Martinelli, de Panamá). Existe un marco jurídico constitutivo, el Protocolo de Tegucigalpa a la Carta de Organización de Estados Centroamericanos, ODECA, Convenios y Tratados Constitutivos de varias instituciones (la SIECA, el BCIE, por decir algunos), y sus tres poderes, el Ejecutivo a cargo de la Secretaría General del Sistema de la Integración de Centroamérica (SG-SICA), el Parlamento Centroamericano y la Corte Centroamericana de Justicia.

Un país miembro del SICA no puede escoger a cuáles instituciones pertenecer y de cuáles salirse, porque eso no es integración; media vez se es parte del mismo, el Derecho Comunitario es de aplicación general (en el caso de Costa Rica, además, preeminente, según fallo de la Sala Cuarta , de lo Constitucional), eso quiere decir que los fallos de la CCJ, aunque Costa Rica no haya ratificado el Estatuto de dicha Corte, son de aplicación en territorio costarricense; o que las resoluciones del PARLACEN, cuando este tenga facultades vinculantes, también lo serán. Lo anterior porque el Protocolo de Tegucigalpa, que es como la Constitución de Centroamérica, reconoce esas instancias como parte del Sistema y le da validez a sus resoluciones en todo el ámbito en donde dicho Protocolo tiene aplicación (la jurisdicción obligatoria de la Corte está contemplada en el artículo 35).

El caso concreto es que, dentro de los avances relativos de ese Derecho Comunitario Centroamericano, existe un Código Aduanero Centroamericano (CAUCA), que rige para toda la región y tiene sus procedimientos propios para hacerle modificaciones, es decir, no se acepta que un país, unilateralmente, cambie la aplicación de esas normas en el ramo aduanero. Sin embargo, la Dirección General de Aduanas de Costa Rica emitió una circular cambiando, según entendemos, los porcentaje o aforos de aparatos de la línea blanca, (lavadoras de ropa, me parece), gravando de diferente manera a como, entre todos los países, acordaron realizarlo, dañando directamente el bolsillo de los consumidores costarricenses.

Como los funcionarios de turno decidieron no dar marcha atrás, la Asociación de Agentes de Aduanas de Costa Rica demandó al Estado de Costa Rica ante la CCJ y, luego de un proceso que desconocemos, finalmente emitió la sentencia condenando al Estado de Costa Rica y ordenándole dar marcha atrás en su decisión unilateral y respetar, en ese sentido, la normativa del CAUCA.

Ha habido comunicados de la Cancillería de Costa Rica protestando por el fallo, señalando que es una violación a su soberanía, que el Estado nunca ha suscrito el Estatuto de la CCJ y, por ende, no acepta su jurisdicción y su competencia, etc., lo cual es bastante discutible, no sólo en el fondo, por las razones ya indicadas arriba, sino porque en la forma, Costa Rica sí ha aceptado, suscribiendo, en primer lugar, el Protocolo de Tegucigalpa y sus reformas, que así lo contemplan, sino a través de varios fallos de la Sala Constitucional de su Corte Suprema (la Sala Cuarta), no sólo la existencia de la CCJ sino la premacía del Derecho Comunitario, al cual considera complementario del Derecho Interno, de aplicabilidad inmediata y efecto directo.

En este caso es el Derecho Comunitario (CAUCA, Protocolo de Tegucigalpa), y las instituciones de la integración de Centroamérica (la Corte Centroamericana de Justicia) los que, de una manera u otra, han beneficiado a los ciudadanos costarricenses. Si el sistema no operara así, los bolsillos de los ciudadanos de Costa Rica se podrían ver cada vez más cargados, de acuerdo a las ocurrencias del funcionario de turno.

Sólo este caso aislado podría hacer que algunos o muchos costarricenses se den la oportunidad de ver las cosas de una manera diferente. Si Costa Rica no hubiese llegado, aunque fuese varios años tarde, al Banco Centroamericano de Integración Económica, BCIE, probablemente hoy sería diferente la vida de sus ciudadanos, con menos energía eléctrica, menos teléfonos, menos carreteras, menor calidad de aeropuertos, menos hoteles, computadoras, hospitales, etc.

La integración puede verse como una carga, pero puede verse también desde otra perspectiva.