martes, 31 de agosto de 2010

CARTA DE BALDE A COLOM

De antemano califico la inutilidad de una carta de esta naturaleza por la poca capacidad de entender o la terquedad de la persona a quien va dirigida. Es como si se le hubiese escrito a Colón, no a Colom, porque igual de perdido andaba por el mundo.

La motivan las últimas declaraciones presidenciales en el sentido de convocar gente para llevar al Congreso de la República porque éste, en el ejercicio de sus atribuciones, no le aprueba la ampliación presupuestaria que desea, según él, para atender a la población damnificada a causa de la erupción del volcán de Pacaya, de la tormenta tropical Ágatha o de las pertinaces lluvias de este copioso invierno.

Para comenzar, mal hace en convocar a la confrontación cuando es culpa suya, o de sus testaferros, en este caso el diputado Mario Taracena, quien sin saber nada de finanzas ni de economía ocupa, políticamente, la Presidencia de la Comisión de Finanzas del Congreso de la República, porque ya había acuerdo acerca de la ampliación presupuestaria a la cual nos referimos pero, tratando de pasarse de listo, en lugar de ingresar el documento consensuado, trató de sorprender a las diferentes bancadas, metiendo, para su aprobación, un documento que no habían visto en las reuniones de trabajo y que sólo le interesaba al Gobierno de la República, es decir, a quien hoy, en contra de lo que la Constitución le manda, representar la unión de todos los guatemaltecos, lanza a los cuatro vientos convocatorias para confrontar, como ha sido su peculiar y despreciable estilo.

No extrañaría, por supuesto, que el mismo Colom ni siquiera se haya enterado de las jugarretas de Taracena y que todo se deba, como podría ser, a otra de las conocidas llamadas telefónicas de la supuesta candidata oficial y mal llamada Primera Dama, doña Sandra de Colom. En todo caso, Taracena ha demostrado, en los últimos años, representar los obscuros y obscenos intereses que vienen de Casa Presidencial.

Ojalá los líderes de las diferentes comunidades afectadas por la falta de atención en estos momentos que lo necesitan sepan distinguir una cosa de otra y no se dejen manipular.

Si han de manifestar, es en Casa Presidencial donde lo deben hacer. Quien esté acostumbrado a leer lo que escribo sabe que jamás, ni una sola vez, he defendido al Congreso de la República, pero sí soy capaz de poner las cosas en su verdadero contexto y no me trago las declaraciones malintencionadas de quienes nos gobiernan.

La carta de balde, a Álvaro Colom, se limitaría a decirle que deje de engañar, que deje de manipular, que deje de robar, que deje de confrontar. Que si el dinero no alcanza es porque por todos lados ha permitido o fomentado la corrupción. Que si no se hace nada es porque no se trabaja sino se politiza, y las comunidades están esperando resultado, ya no más discursos ni excusas, ni achacarle a otros lo que su incapacidad y mala fe dan por resultado.

Ya basta de tonteras. La gente, en su inmensa pobreza, está sufriendo, y con este gobierno tan corrupto no existen condiciones para subir impuestos ni para seguir endeudando al país.

La desesperanza de los campesinos damnificados se debe, en primer lugar, a los fenómenos naturales, pero Ud., Álvaro Colom, y su insistencia de hacer política en lugar de trabajar, manipulando a los mismos diputados, la ha agravado.

Desista, ya, de sus tonteras, ponga sus ideas en orden, sea consecuente con los llamados de su corazón, tenga compasión por quienes sufren y utilice el poder que los electores le dieron para construir, no para enredarnos, como sociedad, en conflictos que ya no necesitamos.

¡Entienda, hombre!

GUATEMALA NECESITA UN VIRAJE

     Así como para burro no se estudia, no existe una escuela para gobernantes. Hace décadas, especialmente en la sucesión de gobiernos militares, muchas familias metían a sus hijos a la Escuela Politécnica con la idea de que, al llegar a generales, pudieran, a la vez, aspirar a ser Presidentes de la República.   La idea, hoy, de un general del ejército gobernando, ya no es tan pegadera o fuerte como antes. El inicio de la era democrática, en 1985, terminó con esa tendencia.

     En el reparto que la Constitución Política hace del Gobierno de la República, entre Presidentes y Vicepresidentes hemos tenido gobernantes abogados, ingenieros, dentistas y, ahora, un médico. Entre los Ministros hemos visto, además, administradores, periodistas, educadores y otro tipo de profesionales, entre quienes la gestión pública se va llevando a cabo como por inspiración, improvisadamente.

     Hoy, conforme la era democrática evoluciona a la par de los tiempos, la cosa es más complicada. Las interferencias en los hilos del poder desde el despacho de la Primera Dama, con órdenes directas a los Ministros, gritadas que trascienden como también sus llamadas para ordenarle a los diputados, con aquel estilo que, durante la campaña política, documentaron los medios de prensa al sacarles la parentela materna, en público, a sus mismos correligionarios, hacen que todo el mundo trabaje con miedo, que no exista la capacidad de tomar decisiones sin preguntar y, cuando finalmente las toman, desde arriba venga la contraorden, creando incertidumbre, malestar y caos, inhibiendo esa capacidad de decidir sobre la marcha en futuras oportunidades, volviendo totalmente lento y autoritario todo el proceso de implementación de cualquier política.

     El enorme poder que el Presidente de la República ha concentrado en la señora Torres, sin ser funcionaria, no sólo desvaloriza los textos legales, comenzando por la mismísima Constitución Política de la República, sino ha venido a fomentar, además, un ambiente de corrupción escandaloso que involucra ya no sólo a la rosca de poder del Presidente sino a una más avorazada de parientes y allegados de "la señora".

     En la medida que se acerca el proceso electoral, hay que estar pendientes de aquellos candidatos que hoy demuestran su falta de respeto por la ley haciendo campaña política anticipada, llámesele reparto de víveres, de láminas o de bolsas de comida, así se les llame solidarias o como sea, sea mediante inversiones millonarias en vallas publicitarias, en supuestos programas de opinión con los colores del partido político que representan y toda esa parafernalia que sólo demuestra su desesperación, su falta de respeto y hasta desprecio por la ley y sus ansias infinitas de poder.

     Guatemala necesita un cambio, no sólo de sus autoridades sino de la capacidad que estas tengan de manejar la cosa pública, un cambio de personas con otro tipo de escala de valores. Guatemala necesita líderes que sepan y, como saben y entienden, no se desesperan. Líderes que no se aprovechen ni del sistema ni de los demás (especialmente de los más desafortunados, los que tenemos tiempo de denominar "los sin voz"); que sepan diferenciar entre lo que debe cambiarse y lo que no les parece pero está vigente y, por ende, hay que respetar, aunque no sea de su agrado, porque del respeto a la ley y a los demás nace el fortalecimiento del sistema democrático, de la oposición misma y de las instituciones que tanta falta nos hacen para enfrentar los retos que nos imponen la violencia, la discriminación, la falta de desarrollo, el hambre.

     Guatemala necesita un electorado que se involucre, que se prepare, que estudie, que se organice y se ponga de acuerdo en no regalar su voto a cambio de dádivas, sino lo entregue con la convicción de un mañana mejor para él, para ella o para sus hijos o nietos.

     Nuestra bella Guatemala necesita refundarse sobre la base de un entendimiento entre los electores y una nueva cepa de dirigentes políticos que vean más allá de su nariz; que tengan la capacidad demostrada porque el liderazgo no se improvisa ni se crea en el ejército ni en las iglesias; una unión sinérgica entre ciudadanos y autoridades que vean a todos los guatemaltecos, incluyendo a quienes viven fuera del país, como el conglomerado a quien deben servir.

     Cuando Guatemala sea gobernada de la mano de sus ciudadanos y no por encima de ellos, apoyándose en la verdad y con metas claras de largo plazo, estaremos en capacidad de comenzar a revertir tanto índice que nos coloca, hoy, a la zaga de casi todos los países del mundo y que a muchos avergüenza.

     Nuestro país es lindo por sus paisajes, por la mayoría de su gente, de sus niños; por sus riquezas naturales inefables pero poco o mal explotadas. No es posible que la cuna de una civilización que, perdido en los anales de los siglos, manejó la astronomía, hizo cálculos matemáticos casi perfectos del tiempo o de la predicción de eclipses, que tuvo esas manos maravillosas para tallar en piedra, en madera, en concha u otros materiales, que cultivó, entre las artes, el tejido, la danza, la música, la literatura, por causa de unos pocos malos líderes que, entre todos, llevamos a ejercer el poder, esté como esté, cuando debiese ser una cuna límpida y olorosa que debiéramos mostrar al mundo y ser estandarte de una industria de visitantes que cada día crezca y nos deje enormes dividendos y, con ellos, mejores niveles de bienestar en las familias, especialmente las del interior del país.

     ¡Ya es hora, guatemaltecos, de abrir los ojos!

     La muestra que el pueblo dio en las pasadas elecciones para cruzar el voto, emitiéndolo de una forma para la Presidencia, de otra para el Congreso de la República y de manera diferente para la alcaldía, nos da indicios de que el electorado está atento, está pendiente; tiene y sostiene sus preferencias y no es solamente un borrego. Por eso apelamos, desde ahora, desde este mirador en donde, sin tener partido político al cual debernos, vemos las cosas como un todo, a la sensatez del ciudadano, de las comunidades que hemos visto trabajar sin descanso y organizadamente, de las cooperativas que tanto producen para esos miles de trabajadores propietarios.  ¡La población sí es capaz de abrir esos hojos y provocar ese viraje!

     En la medida que todos nos enteremos y formemos un criterio a su debido tiempo, estaremos ayudando a construir, y no a destruir, a Guatemala. ¿Quién no desea una Guatemala fuerte, próspera, encaminada en el sendero de la virtud de la cual podamos presumir con otro nivel de indicadores económicos y, especialmente, sociales y de bienestar de la población?

     Lo decimos así porque la capacidad de destruir de algunos políticos es impresionante, como lo estamos viendo en el actuar del actual Gobierno.

     No nos cansaremos de insistir en este tema por el amor que profesamos por nuestro país, por ese idealismo intacto que nos hace sentir que las cosas todavía pueden ser mejores, y por la convicción de que no todo está perdido, a pesar de los pesares.

     Como formadores de opinión desde este modesto espacio nos hemos formado el propósito de emplear a fondo nuestras modestas habilidades para convencer a quien quiera de participar, de no quedarse en casa indiferente, aunque se viva en otro país o se lleve una enorme cruz a cuestas.

     Confundidos porque no sabemos si es un sueño o una visión, vemos un camino difícil, lleno de obstáculos, pero más allá distinguimos una Guatemala sin deudas, próspera, trabajadora, que produce, exporta y genera suficiente dinero para sus habitantes que cada día estudian y se preparan para enfrentar los retos del futuro, y que viven más felices porque, entre todos, han logrado ir enfrentando tanta violencia, por lo cual ahora se puede vivir y convivir en armonía, trasladarse de un lugar a otro sin voltear a ver y abrir los negocios sin sentirnos atemorizados.

     ¡Soñar ese cambio de rumbo es el primer paso; ahora todos debemos llevarlo a la práctica!

AMOLADOS ENTRE LA LEY Y LA PRÁCTICA CON LA IDENTIFICACIÓN CIUDADANA.

Guatemala es de los últimos países del mundo en contar con un documento de identificación. El Decreto Legislativo 1735, de finales de 1931, vigente a partir del 1 de enero de 1932, que contiene la Ley de Cédula de Vecindad, un documento obligatorio sólo para las personas comprendidas entre los 18 y los 60 años que, más que tender a identificar a su titular, pretendía llevar un control del lugar donde vivía.



Debido a que fui Registrador de Vecindad del municipio de Guatemala, conozco relativamente los pros y contras de esta ley, y algunas interioridades, como por ejemplo, que fue el Presidente de la República de aquella época, Jorge Ubico, quien estaba atrás de la promoción de la misma, el primero en violarla, si así se puede decir, ya que su ansiedad por obtener la cédula número uno lo llevó a inscribirse en diciembre de 1931, es decir, sin una ley vigente que respaldara ni el documento que le extendieron ni la legalidad del libro de registro.



A fines de 1982, el gobernante de facto Efraín Ríos Montt trató de instaurar un documento personal de identidad pero, aún que tenía el poder sobre todos los organismos del Estado, pues no existía Congreso y él legislaba a través de Decretos-Leyes, y nombró a su propia Corte Suprema de Justicia, no lo pudo hacer porque los fotógrafos, especialmente de la 6a. Avenida "A" de la zona 1 de la capital, que vivían de fotografiar a los ciudadanos para que sacaran su cédula en la Municipalidad de la misma, se levantaron en protesta y la cosa ya no caminó. Absurdo, pero cierto.



Ahora que, finalmente, había voluntad política para modernizar al país y llevarlo al siglo XXI en materia de identidad de las personas, el Registro Nacional de las Personas, RENAP, creado para el efecto, se convirtió en botín de los financistas de campaña de Álvaro Colom, lo tomaron por asalto y, ahora, tienen al país metido en un tremendo caos por la trampa en que se convirtió la nueva institución.



Hay tanto qué decir al respecto, pero nos enfocaremos en dos cosas: la mala práctica que, ante tanta deficiencia, se viene dando por décadas en el país y cómo, ahora, trasciende nuestras fronteras, y la segunda unos comentarios acerca de cómo debieron haberse hecho las cosas y cómo debieran ser.



Las malas prácticas devienen de la antigüedad de una ley y la manera oficial de identificar a las personas a través de unas libretas que sólo debió imprimir la Tipografía Nacional, pero que en la práctica eran elaboradas por cualquier imprenta del interior del país.



Lo anterior también tuvo otro tipo de consecuencias, la más importante que ya no existía control sobre las libretas en blanco y, manufacturadas en los pueblos, solían venderse en la calle, en tiendas, y cada ciudadano llevaba su carnet en blanco para que la municipalidad del lugar se lo llenase, lo que derivó en un comercio de documentos falsos con una facilidad descarada, al grado que dichos documentos, de otros municipios, eran ofrecidos y vendidos en las gradas de acceso al edificio de la propia Municipalidad de Guatemala, aunque ahí sí se compraban las libretas oficiales y numeradas.



Es decir, la delincuencia, las personas que se encontraban ilegalmente en el país, siempre han contado con mafias que les surten de documentos "creíbles" de identidad, que pasan en oficinas públicas, en bancos, en comercios, y hasta sirven para sacar pasaportes que les dan otro manto de legalidad cuando en el fondo no hay nada cierto.



Paralelamente, aunque la mencionada ley establece que uno tiene la obligación de renovar su cédula de vecindad cada diez años, en la práctica, la gente honrada no lo hace y, por no hacerlo, el documento no pierde validez, de manera que llega un momento en que las cédulas, legítimas, tienden a no corresponder con la persona que, físicamente, está frente a nosotros.



Esto trajo, como consecuencia, que se empezase a identificar a las personas con aquellos cartoncitos insignificantes que eran las licencias de conducir, precisamente porque, como no tenían una duración mayor a tres años, aunque se usase una fotografía relativamente vieja nunca llegaba a ser tan lejana en el tiempo como la de una primera cédula identificando una persona de 60 años.



Sin embargo, el tráfico de licencias falsas fue y sigue siendo una realidad, además que no existía ley que respaldase este tipo de identificación.



Con el tiempo, el documento que ampara la capacidad de una persona para conducir cambió de calidad. Hoy no nos da vergüenza alquilar un vehículo en cualquier país del mundo y sacar la licencia para demostrar que sí sabemos conducir, sin embargo, detrás de esos documentos extendidos con tecnología todavía hay un sinnúmero de cédulas de vecindad falsas que sirvieron de respaldo para "identificar" una persona.



En los bancos del sistema hemos visto, durante años, los rótulos indicando que sólo se exige cédula de vecindad para efectos de identifiación de las personas, pero la práctica es distinta porque si no, los bancos no funcionarían.



Si bien es cierto el pasaporte es un documento válido para identificar extranjeros ante notario, tanto la cédula de vecindad, la licencia de conducir como el pasaporte han sido utilizados para que nos paguen algún cheque en la ventanilla de cualquier banco del sistema.



Ahora el país está sumido en un caos de la identificación, especialmente los jóvenes que no tenían cédula de vecindad y que ahora está costando muchísimo que les puedan extender el DPI. La Ley de Cédulas de Vecindad fue derogada a través del Decreto 29-2007 del Congreso de la República, busqué de qué manera es que, ante el caos inoperante del RENAP, volvieron a darle vida jurídica a la cédula de vecindad, pero no pude encontrar nada en internet.

Lo que sí encontré es que el RENAP fue creado mediante Decreto 90-2005 del Congreso de la República, de fecha 23 de noviembre de 2005, así como el Decreto 008-2010 del Congreso de la República, de fecha 18 de febrero de 2010, mediante el cual se aprueba la contratación de un préstamo por US$.115.0 millones para apoyar la implementación del DPI a nivel nacional.

Considero que hay errores conceptuales desde la creación de esta Institución en el Congreso de la República. Tratar de documentar a todos los ciudadanos en forma simultánea, por ejemplo, ha sido craso error. Establecer, por ley, que será un ingeniero en sistemas quien dirija una institución tan complicada, y determinar la ley que el Directorio estará integrado por el Ministro de Gobernación, que de antemano se sabe que no va a hacerlo, limitando a dicho funcionario para nombrar a uno de los Viceministros, o establecer, a priori, que quien nombre el Congreso para integrar dicho Directorio también deberá ser ingeniero en sistemas, o nombrar a uno de los Magistrados del Tribunal Supremo Electoral, no garantiza el necesario liderazgo para sortear la clase de obstáculos, de toda índole, ha de tener que solucionar el Director Ejecutivo.

Todos los profesionales tendemos a tener una manera peculiar de pensar. Los abogados seremos abogados, los ingenieros civiles también, como los arquitectos o los veterinarios, o los ingenieros agrónomos. He trabajado con ingenieros en sistemas y la vocación primigenia en ellos es desarrollar sistemas informáticos, pero un Registro se apoya en los sistemas, no es, per se, uno de ellos.

Porque he sido parte importante del equipo que rescató del caos al Registro General de la Propiedad, después del colapso informático que tuvo en mayo de 2003, que dio al traste con casi todo lo que, durante años, se había hecho por avanzar, conozco de perfiles de puestos y a lo que se están enfrentando, y puedo hablar con suficiente autoridad de estas cosas. El liderazgo no tiene profesión.

El reto de que todo ciudadano guatemalteco tuviese un documento de identidad confiable debió segmentarse por departamentos, dejando a los gobiernos locales, mientras tanto, la responsabilidad legal de continuar documentando, con cédulas de vecindad, a sus vecinos, e ir, en la medida que avanzara el fortalecimiento de la Institución, cubriendo, uno a uno, más departamentos.

Desde mi particular punto de vista, en la medida que avancemos en la implementación del DPI, la legislación, para efectos de identificar personas, debiera flexibilizarse. Un pasaporte nacional o una licencia de conducir, extendidos con base en el DPI (diferenciación fácil de hacer), debiera ser suficiente para que, de buena fe, nos podamos identificar ante la banca, el comercio o las dependencias oficiales, incluyendo tribunales.

A la par, debieran endurecerse las normas que penalizan la utilización de documentos falsos para desincentivar una práctica que también es aprovechada por pilotos del transporte colectivo o del transporte pesado, lo cual facilita la evasión de responsabilidades a la hora de un percance.

Son ejemplos de algunas cosas que vienen funcionando al revés y que, algún día, tenemos que comenzar a componer.

lunes, 30 de agosto de 2010

EL PROCESO REVOLUCIONARIO Y EL BUEN EJERCICIO DEMOCRÁTICO

La historia de las revoluciones marxistas del mundo ha sido, prácticamente, la misma. Los levantamientos populares en contra de una oligarquía, generalmente aristocrática o de derechas, esgrimiendo la bandera en contra de la burguesía y de aquélla; algunas veces en contra de alguna dictadura y, con el paso de los años, aquellos comandantes revolucionarios que irradiaban juventud y algo parecido al idealismo (o por lo menos una rebeldía entendible), se convierten en una réplica de lo que, años atrás, fue precisamente lo que los motivó a levantarse en armas.

Eso lo hemos visto en Cuba, que en los 50 años de proceso revolucionario el poder del proletariado que le vendieron a sus seguidores paró, al mejor estilo aristocrático, en manos de dos hermanos.

Lo vemos, también, en Nicaragua, en donde el comandante que triunfó en aquella gesta de julio de 1979, 31 años después es una réplica de Anastasio Somoza Debayle, el dictador que derrocaran; con el manoseo constante de la Constitución, el fraude electoral, los atentados en contra de los líderes de la oposición, sacando a los alcaldes en funciones que no son de su partido de sus propios despachos ediles, y utilizando el dinero que le dan sus aliados, de otros países (nos referimos a los dólares venezolanos que le regala a sus aliados, Hugo Chávez), para comprar voluntades con total descaro.

¿Y qué decir de Venezuela? Prácticamente lo mismo, con la diferencia que esta última no tuvo dictadores que derrocar. No fue una gesta revolucionaria la que llevó al actual dictador de este país al poder, sino una especie de cuartelazo mezclado con una campaña diseñada para engañar ingenuos, pero el resultado es el mismo. La ruta está marcada como, de alguna manera un poco distinta, con acosos a la prensa y otro tipo de manipulaciones, se da en Argentina, Bolivia y Ecuador.

Un caso distinto es el de El Salvador, país en donde acabamos de estar toda una semana, tanto en la XIX Conferencia Centroamericana y del Caribe de Partidos Políticos como en el XI Foro de Integración y Desarrollo Turístico de Centroamérica y República Dominicana y la Asamblea Plenaria del Parlamento Centroamericano, ocasión propicia para intercambiar opiniones directamente con los actores, enterarse por los medios locales de la situación política del país y percibir, conociendo de dónde viene, la ruta que sus dirigentes llevan.

El Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional, FMLN, es un partido político nacido de la lucha armada salvadoreña, que durante varios períodos, después de la firma de los Acuerdos de Paz de ese país, en el Castillo de Chapultepec, en México, a principios de 1992, trataron de acceder al poder por la vía democrática, lográndolo únicamente hasta 2009.

Cuando comenzamos a relacionarnos con los amigos del FMLN, a raíz de la fundación del Parlamento Centroamericano, en octubre de 1991, eran ex-comandantes guerrilleros, pero este ya largo proceso los ha convertido, al día de hoy, en verdaderos líderes dentro de la democracia, aunque cueste creerlo.

Podemos asegurar lo anterior porque, lo que observamos en El Salvador, la semana anterior, fue un proceso eminentemente democrático en marcha, que no es fácil, pues trasciende la lucha por el poder entre la Asamblea Legislativa y la Presidencia de la República, aún dentro del mismo partido político que hace gobierno, pero todo se da dentro de la normativa legal y, lo más importante, sin que haya abusos qué reportar por este medio.

El devenir de El Salvador no es un lecho de rosas. Nuestros vecinos tienen los mismos problemas sociales que nosotros, con maras violentas, pobreza extrema, fenómenos naturales implacables, migrantes asesinados, falta de liquidez y todo lo que vemos en Guatemala, menos un gobierno que dé tumbos y se equivoque a cada rato. Por lo menos comparando lo que ambos países tenemos en estos momentos.

Como representantes que somos del pueblo centroamericano en el parlamento regional, sentimos orgullo de los hermanos salvadoreños que, después de cuatro gobiernos sucesivos a cargo de otro partido, que representan 20 años de trayectoria, han efectuado un cambio de rumbo que hará historia y será digno, si no de ejemplo para las futuras generaciones, por lo menos sí de estudio, pues todo se da dentro de los cánones democráticos.

Por supuesto que hay otros enfoques en el quehacer gubernamental que puedan no ser del agrado de todos, pero ningún gobierno en país alguno es capaz de complacer a todos. El tiempo dirá hacia dónde van yendo nuestros países.

Existe, entonces, una gran diferencia entre el buen ejercicio democrático y convertirse en lo que los pueblos más aborrecen en el mundo, un dictadorzuelo que necesita recurrir a cualquier argucia disfrazada de legalidad para continuar ejerciendo un poder que, por ley natural y por la ley de los hombres, le debe corresponder a otra persona que venga, con ideas renovadas, a ejercer un mejor gobierno.

Botar una tiranía para ingeniárselas y montarse en otra es lo más desleal que se le puede hacer a un pueblo, y es de esperarse que ese pueblo se rebele y empuñe las armas en contra de quienes, por las mismas razones, las empuñaron años atrás.

Por eso es que hemos venido utilizando este medio para cantar, con la debida anticipación, la enorme posibilidad de baño de sangre que pueda haber en Nicaragua, que cuenta con circunstancias diferentes a las de Cuba y de Venezuela como para hacernos pensar que podría suceder lo que no quisiéramos, jamás, que sucediera.

LOS MENORES DEBEN SER RESPONSABLES, PERO LOS ADULTOS MÁS CUANDO LOS UTILIZAN PARA DELINQUIR

Las notas radiales de prensa señalaban, hoy, que una banda de delincuentes fue atrapada; que de los 8 integrantes de la misma sólo hay dos mayores de edad y 6 menores.

Ya nos hemos referido en este espacio, anteriormente, acerca de la necesidad de modificar la ley para estar en posibilidad de deducirle responsabilidad a los menores que delinquen, lo que al día de hoy la misma considera inimputables, es decir, no se les puede achacar la comisión de delito alguno, aunque se tenga la certeza de que lo ha cometido.

Lo que se nos venía ocurriendo hoy es que, a la par de esta necesaria reforma para juzgar como adultos a los menores de edad, bajo ciertas circunstancias y cumpliendo algunos requisitos, es que el tratamiento que se le da, actualmente, a quienes, siendo mayores de edad, no sólo utilizan a los menores para acompañarlos en sus aventuras delictivas, sino fomentan la intromisión de estos precisamente porque, si son sorprendidos, quedan al margen de cualquier castigo, también debe revisarse y modificarse, no sólamente para multiplicar su grado de responsabilidad social, tanto penal como civilmente, sino en la utilización de medidas sustitutivas de la privación de libertad.

Un ciudadano, es decir, un adulto que se hace acompañar de menores de edad para cometer delitos, jamás debiera gozar, por ejemplo, de los beneficios de una fianza.

Utilizar menores de edad para delinquir, como simples instrumentos de la impunidad, no sólo es algo que debiera erradicarse sino verse como una situación agravante para quienes convierten a niños y jóvenes en instrumentos de sus elaborados planes para fastidiar a la sociedad.

Los bienes jurídicos tutelados, la niñez, la juventud, no los ha sabido proteger debidamente el Estado.

Hacerlos imputables y restringirle el ámbito de acción a sus pervertidores y quienes se aprovechan de su juventud, vienen siendo dos acciones paralelas que deben encaminarse para tender a una patria mejor.

jueves, 26 de agosto de 2010

MAÑANA HARÁ 23 AÑOS QUE ME INICIÉ EN LA POLÍTICA ACTIVA

Políticos somos todos. Cuando opinamos en la barbería, las mujeres en el mercado o en el salón de belleza, los mismos jóvenes que todavía no son ciudadanos y manifiestan su desacuerdo con algo, están expresándose políticamente.

Sin embargo, dar un paso más e involucrarse en algún proyecto lo puede convertir a uno en seguidor, en aficionado, en activista u otras variantes en los niveles de participación.

Hoy hace 23 años que tomé una decisión, y mañana hará esos mismos años que me involucré, en la Municipalidad de Guatemala, como Asistente Ejecutivo del Señor Alcalde, título algo pomposo para las humildes tareas que tenía, que eran las de ocuparme de todo lo que el Alcalde, que era Álvaro Arzú, no quería hacer, como leer los anónimos que le llegaban de los mercados, atender delegaciones humildes de peticionarios, normalmente individuales y para pedir empleo y cosas así.

Han sido 23 años de leer, de prepararse, de asumir diferentes y nuevos retos y de acumular experiencia a la par de transcurrir por la vida formando una numerosa framilia, con la convicción que no he dejado de estudiar por mi cuenta y mantenr, incólume, la escala de Principios y Valores que mamé en casa y que he tratado, a su vez, de transmitir a mis hijos.

En plena madurez de la vida me doy cuenta que, de pasar años escuchando, ahora soy de las personas escuchadas. No hace falta tener una falsa modestia.

Sentirse escuchado por los demás es producto del esfuerzo por prepararme debidamente en todas las agendas posibles. Así es como he aprovechado, con enorme entusiasmo por aprender, los diferentes puestos públicos en donde me ha tocado servir.

De todos ellos guardo especiales recuerdos. De la experiencia municipal, que me cambió para siempre la vida, el amor por trabajar muy cerca de la comunidad; de la experiencia parlamentaria, varias cosas, entre éllas la disciplina para hacer las cosas sin jefe alguno y la paciencia por escuchar todas las facetas que rodean una misma idea, por ejemplo; de los años en la banca de desarrollo pude aprender casi de todo, pues me leí cuanto expediente pasó por mis manos y, en esos cuatro años, estuve metido en casi todo lo que en un país y en nuestra región se pueda hacer; de esos años me quedó la manía de irme a meter, personalmente, a los proyectos, para entenderlos mejor que quienes sólo se quedan en la comodidad de las oficinas con aire acondicionado y sus escritorios relucientes; de la experiencia registral también aprendí muchísimo acerca del funcionamiento de la administración pública, de los sistemas Estatales de los cuales pienso que casi todo hay que cambiar para que funcione, del trato con sindicatos para mejorar, a través de acuerdos, las condiciones de los empleados, aunque a veces sea difícil hacerse entender, de la creación de alguna normativa administrativa y las reacciones que pueden generarse, colateralmente, en la población... en fin, mucho se ha aprendido.

Pasar por la vida aprendiendo, reforzando lo que se aprende con lecturas variadas y apropiadas, ha sido provechoso.

Definitivamente, con todo ese equipaje acumulado y la vitalidad propia de los hombres de mi edad, ahora que lo pienso, en la medida que más entiendo de qué manera se pueden hacer las cosas, debidamente, más me duele mi país y más sufro por la ineptitud que, muchas veces, las noticias de lo que pasa en nuestras instituciones denota.

Sin embargo, sigo insistiendo que, en lugar de quedarnos en casa, cruzados de brazos, criticando muchas veces con el hígado en la mano, hay que involucrarse en lo que sucede.

Un mensaje especial para la juventud en este sentido: ¡Hay que involucrarse! No esperamos que lo sepan todo, pero sí esperamos que participen, así como yo lo hice al principio, escuchando, aprendiendo, empapándose, aportándole con su presencia un contrapeso para que no nos sigan robando y estafando aquellos malos políticos a quienes mi generación, o varias generaciones, hemos dejado navegar solos.

Será el tiempo y el interés que le pongan por aprender el que hará de todos esos jóvenes que logre motivar por que se involucren, los políticos sanos del futuro que sean capaces de defender la legalidad y moralidad de una actividad necesaria para cualquier país y, a la vez, de imprimirle ese sentido común que tanto venimos necesitando.

¡Arriba Guatemala!

DE LA COOPERACIÓN INTERGUBERNAMENTAL A LA INTEGRACIÓN COMUNITARIA. AVANCES, OBSTÁCULOS Y RETOS.

Ayer, miércoles 25 de agosto de 2010, dentro del marco de la XIX Conferencia Centroamericana y del Caribe de Partidos Políticos que se llevó a cabo en San Salvador, El Salvador, auspiciada por el Parlamento Centroamericano, me tocó el honor de presentar, a primera hora de la mañana, una síntesis de lo que aconteció el día anterior en que se inauguró y tuvieron lugar las primeras presentaciones del evento.

Por tratarse de algo de valor político e histórico, a continuación transcribo una versión escrita de lo que, apoyado en mis notas, dije ante la audiencia.

Comencé por indicar que, al tener la tarea de hacer una síntesis, no podía dejar de lado el hecho que he acompañado, casi todas las Conferencias Centroamericanas de Partidos Políticos, desde que el finado Mario Sandoval Alarcón, en aquella época Presidente de la Comisión Política del PARLACÉN, organizó la primera en la ciudad de Guatemala, haciendo ver lo poco que, en el marco del proceso de integración de la región, han hecho los partidos políticos.
Luego, inicié la síntesis con la presentación del diputado salvadoreño Sigfrido Reyes, en su calidad de Presidente en funciones de la Asamblea Legislativa de El Salvador.

El diputado Reyes comenzó indicando que, en 1811, se iniciaron los movimientos independentistas; que luego vino la Federación de Centroamérica y que, al desintegrarse la misma, comenzaron los esfuerzos por reconstruir lo que teníamos, a veces unionistas, luego integracionistas, deteniéndose a hacer énfasis en el Protocolo de Tegucigalpa que reformó y le dio nuevo impulso al proceso de integración.

Señaló la confusión que existe entre lo que es integración con lo que son acuerdos comerciales o relaciones entre gobiernos, por lo que hay que precisar términos e identificar actores claves, destacando papel de los partidos políticos.
Estableció, luego, que tenemos Instituciones débiles y con escasas facultades, y que no debiéramos preocuparnos por ceder soberanía cuando buscamos conseguir una supranacionalidad.

Sugiere que, de pensar en nación, pasemos a pensar en región-nación, una con nuevas competencias para esos órganos comunitarios como el Sistema de la Integración de Centroamérica, SICA, la Corte Centroamericana de Justicia, CCJ, el Parlamento Centroamericano, PARLACÉN, y otros.

Indicó que el Proceso de Integración debe evaluarse conforme al artículo 3º. del Tratado de Tegucigalpa, el cual establece los propósitos, sin dejar por un lado las facultades nacionales, haciendo énfasis en que la base debe ser el respeto al sistema democrático y los derechos humanos.

Finalizó haciendo claro el respaldo institucional de la Asamblea Legislativa de El Salvador y el suyo personal al Parlamento Centroamericano.

Prosiguió el evento con las palabras del Presidente del PARLACÉN, diputado Jacinto Suárez, quien comenzó diciendo que la Centroamérica de hace 20 años no es la misma de hoy; que es necesario recordar el pasado para fundamentar los derechos cívicos de la ciudadanía; que pese a los esfuerzos por la pacificación, se observa una ausencia de los Estados en los órganos de la integración. Un efecto inmediato de la “integración a la carta” que buscan algunos Estados es la debilitación de los órganos de la integración, pasando de reforma en reforma para complacer los gustos de cada quien. Recordó el Golpe Estado de Honduras (de junio de 2009), habló sobre la pretensión de Panamá de retirarse del PARLACÉN, decisión que considera ilegal e ilegítima, y manifestó que los acuerdos comerciales con terceros han sido negociados a espaldas de la propia normativa centroamericana integracionista.

Continuó el evento con las palabras de inauguración del Presidente de la República de El Salvador, Mauricio Funes, quien recordó que el MERCOSUR avanza con la unión aduanera, lo que implica ceder soberanía para ampliar el mercado.

Recordó, además, que acaba de celebrarse una Cumbre Extraordinaria del SICA para relanzar el proceso de integración, en donde la nota novedosa fue que no hay que hacer a un lado las diferencias de los socios sino aceptarlas y asumirlas bajo un enfoque regional.

Hizo ver que la caída de los mercados de Estados Unidos de América dejó una historia para aprender al caer salarios en nuestros países, perderse empleos, cerrar empresas, etc., de modo que, señaló, no estamos en condiciones de hacer la vida individualmente porque nos la hacen los mercados; que los vaivenes de la economía individualizada son demasiado fuertes para superarlos individualmente.

Compartió la visión de que la patria nuestra es más Panamá, más Honduras, más el Caribe, etc. Que debemos proponernos como tarea el fortalecimiento de nuestra integración, y que esta nueva etapa no debe obedecer a la dinámica comercial sino incorporar la temática política, social y ambiental, y tener en cuenta tres pilares que sufren nuestros pueblos: la democracia, la lucha contra la pobreza y el combate ante la inseguridad y el crimen organizado.

Siendo esta una Conferencia de partidos políticos, señaló, hay que recordar la participación ciudadana; mencionó un estudio de FLACSO (Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales) que da cuenta de la realidad de la representatividad y apatía política de los ciudadanos, mencionando cifras del 22% que participó en alguna organización social en los 12 meses anteriores, cuando en partidos políticos sólo 17%, así que la participación ciudadana y la confianza del pueblo es baja, y eso debe llevarnos a reflexionar sobre las causas y las soluciones posibles, e investigar si hay razones objetivas para el escepticismo de la gente ante la representación y las instituciones políticas.

Las instituciones no han sabido o podido resolver sus problemas, indicó. La pobreza sigue azotando a más de la mitad de las familias, somos la región no más pobre sino más injusta del planeta, destruyendo nuestro más caro capital, nuestras nuevas generaciones; pero hizo ver que estos retos pendientes no deben llevarnos a cambiar el sistema; ‘si la democracia no ha podido resolver los problemas eso no es causa de golpes de Estado o de actitudes mesiánicas, ya que los problemas de la democracia se resuelven con más democracia’.

Recordó el Golpe de Estado de Honduras y citó un discurso de Francisco Morazán al ocupar la Jefatura del Estado, resaltando el juramento que hizo, como soldado y como ciudadano, a la Constitución…

Señaló que, dentro de la precariedad de nuestras instituciones, hay que quedar del lado de la democracia y defenderla institucionalmente.

Insistió en que hay partidos y organizaciones políticas que dieron apoyo completo al Golpe de Estado de Honduras, y señala que hay que darle un “nunca más” rotundo a los Golpes de Estado, en general, y a las actitudes totalitarias. Al presentar la síntesis a la audiencia me permití hacer el comentario, acá, que ojalá se estuviese refiriendo al Golpe de Estado que actualmente se viene dando en Centroamérica.

De los tres pilares, el segundo, señaló, es la lucha contra la pobreza, en donde se necesita una acción decidida a favor de quienes más lo necesitan si queremos recuperar la confianza ciudadana. La miseria, la exclusión, la desnutrición, la falta de salud y educación, el atraso, todo lo anterior trasciende fronteras, colores políticos, no hace distinciones y es prioridad para acabar con esta situación; no somos viables si no enfrentamos juntos este desafío, y debe haber una política social regional para acabar con las desigualdades, indicó.

El tercer tema lo calificó como una “buena” batalla contra la violencia y el crimen organizado. Hay limitantes, nos indicó, pero por eso es urgente que el SICA sume esfuerzos y establezca una agenda frente al narcotráfico, el tráfico de armas, la infiltración de bandas del crimen organizado que colocan a las instituciones en situación de gran fragilidad. Debemos actuar como una patria y con gran solidaridad, señaló.

Finalizó indicando que los partidos políticos tienen la oportunidad, pero también la responsabilidad, de cambiar la vida de nuestros pueblos, ya que la tarea de la unión es la más trascendente e impostergable.

Seguidamente hizo una presentación el Secretario General del Sistema de la Integración de Centroamérica, SG-SIC, doctor Juan Daniel Alemán, quien inició recordando que la institución que representa comenzó en 1993 para tratar de constituir una región de paz, libertad, democracia y desarrollo. Hizo, a su vez, una síntesis de lo que han sido los Tratados Constitutivos del PARLACEN, de la CCJ, aprovechando para destacar su importancia, mencionando, a su vez, varios Tratados que sustentan los ejes transversales dentro del sistema.

Presentó un organigrama con la estructura del SICA de acuerdo a los tratados ratificados por los países. Recordó quiénes son los miembros, los observadores regionales, extrarregionales; habló de los avances que pretenden tener impacto en el ciudadano, como la unión aduanera que está en proceso, lo cual calificó como pieza histórica, así como los avances integracionistas en temas como pesca, acuicultura, la hipoteca centroamericana, la compra sinérgica de medicamentos en Centroamérica; habló del nivel de intercambio de bienes y servicios, situándolo en un volumen del orden de alrededor de 12,000 millones de dólares, especificando, de acuerdo a los niveles de exportación y de importación por país, quiénes salen ganando y quiénes salen perdiendo en el mismo, añadiendo datos sobre cantidad de empresas y empresarios en la región. Prosiguió con el tema de la estrategia centroamericana de seguridad, la cual está dotada de alrededor de entre 900 y 950 millones de dólares en la región.

También habló de lo que viene haciéndose alrededor de la protección al migrante e indicó que Centroamérica es la 8ª. economía latinoamericana, señalando lo débiles que podemos ser en forma individual, dado que la misma Latinoamérica tiene, dentro del contexto mundial, relativamente poca importancia en términos económicos.

Planteó un reto: si no estamos de acuerdo con renovarnos constantemente no tendremos un proceso vigoroso, indicando que debemos estar abiertos a replantearnos nuevas ideas para enfrentar las nuevas circunstancias que se dan cada día. Indicó, también, que es un clamor el tema de la seguridad democrática, por lo que se viene trabajando, regionalmente, en la protección de testigos, en los tratados de recuperación de vehículos robados (sobre este tema escribiré un ensayo por separado, dado que vale la pena para el registro histórico), etcétera, pidiendo que el PARLACEN levante la bandera en materia de seguridad democrática, ya que la seguridad es prevención, reinserción.

Mencionó el Tratado General de Integración del 13 de diciembre de 1960 e indicó que hay que dejar la evocación del pasado y darle vigor y celeridad a los conceptos que, desde entonces, se mencionaron, dando un salto de calidad.

También hizo alusión a que hay que ser más cercanos con el ciudadano, que todavía no se identifica con las instituciones de la integración, y mejorar el clima para las inversiones, armonizando intereses, apoyando los proyectos de generación de energía sustentable; habló de la categoría de bien público regional de algunas políticas públicas que tiendan a apoyar la integración.

Finalizó manifestando que es necesario que, en este proceso, se involucre a la juventud, que haya una renovación, que se fortalezca la cultura jurídica en los liderazgos, viendo la integración como un instrumento y no como un fin.
Posteriormente, los doctores José Juan Romero y Pedro Caldentey expusieron el tema UNIÓN EUROPEA: PUNTO DE REFERENCIA.

Inició el doctor Romero hablando sobre La Unión Europea, UE, en el contexto de la crisis, deteniéndose en un análisis del último tratado, el Tratado de Lisboa. En su introducción explicó por qué hablaba de crisis, especialmente la crisis económica que el contexto global llevó a Europa, cómo algunos países de la zona Euro han entrado en graves problemas de endeudamiento y cómo, sin ser una función de la UE, la nueva Presidencia ha logrado establecer las alianzas necesarias para plantear, recientemente, un plan de rescate financiero, pero ampliando la concepción de la crisis hasta los cuestionamientos de la moneda única, la falta de liderazgo mundial, el cambio de actitudes de los países y de los electores. Explicó el camino azaroso de la construcción de la Constitución Europea, cómo se dio el mencionado Tratado de Lisboa, el proceso de su ratificación, explicó cómo el texto legal es ininteligible, de modo que la lectura legible del texto ha sido gracias a la labor de algunas instituciones, pero lo que al leerse se puede entender, no es un texto legal (está en institutoelcano.org), y finalizó hablando un poco de los retos del sueño europeo.

Apoyado por mapas ilustrativos, explicó cómo, en el tiempo, el proceso de incorporación de más países a la UE no se ha detenido, a pesar de las crisis políticas, económicas o de cualquier naturaleza.

Luego, expuso una tabla de los diferentes tratados referentes durante el proceso de integración europeo, que ya dura unos 60 años, el de París (que se refiere a la visión conjunta de la utilización y del acero), el de Roma (que se refiere a la Unión Aduanera), el Acta Única Europea (que constituyó el camino hacia el mercado interior), el de Maastricht (que contempla la constitución de la UE y la Unión Monetaria), el de Amsterdam (que contempla lo social), el de Niza (que prepara la ampliación hacia el este, ante la caída de la Cortina de Hierro y la democratización de los países del este europeo) y, por último, el de Lisboa (el cual calificó como una Constitución con rebajas).

Antes de continuar hizo un paréntesis para establecer que, en mayo de 2010, los Ministros de Finanzas europeos alcanzaron un acuerdo sobre un paquete crediticio por hasta 750 mil millones de euros para rescatar a los países de la zona euro sumamente endeudados.

Que en Berlín, en agosto 2010, se han dado a conocer las cifras de desempeño de la economía alemana, la cual ha crecido más que nunca desde la reunificación hace casi dos décadas, por lo que se espera que Alemania, con su solvencia económica, lidere la estabilización de los países de la zona euro que se encuentran en problemas económicos y financieros.

Agrega que el Tratado de Lisboa se considera una Constitución para Europa, pero su ratificación fue un fracaso, ya que lo rechazó la izquierda por considerarlo neoliberal, y lo rechazó la derecha, nacionalista, por considerarlo de corte federalista.

La elaboración del Tratado de Lisboa se comprende por el liderazgo alemán con la Canciller Ángela Merkel al frente (durante el primer semestre de 2007), desbloqueando el camino para su aprobación al rebajar las pretensiones del texto constitucional, quitarle todo lo que sonaba a federalismo y la palabra “constitución”, pero encontrando, ahora, nuevos retos, que no especificó, dentro de los votantes en Inglaterra, Polonia y República Checa.

Insistió en que la intuición de la canciller Merkel de reformar los tratados anteriores y renunciar a la pretensión constitucional, fue la que salvó la posibilidad de tener un texto que sirviera a los fines de todos.

El proceso de ratificación del Tratado de Lisboa, así llamado porque correspondía, en el tiempo, a la Presidencia portuguesa, fue firmado el 13 de diciembre de 2007 y entró en vigencia el uno de diciembre de 2009, en plena crisis económica.

El modelo europeo, señaló, se caracteriza por el pragmatismo, el cual fue la manera como convencieron a los electores irlandeses, que por fin lo aprobaron en un segundo referendo.

Preguntó al auditorio, ¿Es eso intergubernamental o comunitario? Contestando él mismo la pregunta en el sentido que da igual, porque ha sido negociado, porque media vez se ha llegado a un acuerdo, lo que se ha firmado, se cumple.

Nos hizo ver que las opiniones públicas se vuelven más nacionalistas en tiempos de crisis, y más europeístas cuando la cosa va bien, lo cual consideró patológico porque, en lugar de ayudar a resolver el problema, lo acentúa.

Hace énfasis en los 60 años de negociaciones leales, una lealtad básica europeísta, a la cual los líderes nacionales no renuncian porque se juegan mucho ante sus electores.

Continuó su exposición indicando que el Tratado de Lisboa contiene disposiciones que cambian el “triángulo de poder”, ya que

  1. El Parlamento gana en materia de legitimidad democrática, le pone un piso de 6 diputados y un techo de 96 por Estado, y un techo de 751 diputados en total, estará implicado en la elección de las personas clave de la UE, con nuevas funciones presupuestarias;
  2. El Consejo contempla un nuevo sistema de doble presidencia de carácter semestral, una del Consejo y otra de la UE, y la mayoría, para la toma de decisiones, se convierte en regla, ya que anteriormente era por mayoría ponderada, lo cual complicaba las cosas, de modo que ahora cuentan con un sistema de doble mayoría en que la igualdad de los 27 se corrige por el peso demográfico de cada uno de los Estados miembros; y,
  3. La Comisión, que mantiene su monopolio de propuesta.

Nos hace ver que, dentro de 23 países, Alemania, Luxemburgo, Bélgica y España son los más federalistas, mientras que el Reino Unido y Francia, los países con más tendencias intergubernamentales dentro de los dos modelos.

Finalizó su presentación recomendando, para quienes quieran profundizar en estos temas, la lectura del Proyecto Europa 2030, escrito por muchos autores liderados por Felipe González, el ex Presidente del Gobierno de España.

A continuación, el doctor Pedro Caldentay procedió a exponer cuáles son las tres claves basadas en el modo de hacer integración en Europa, recomendadas para Centroamérica:

  1. El gradualismo, entendido como avances lentos e irreversibles, ilustrándolo con un texto de uno de los formadores de Europa, Robert Shuman;
  2. La juridicidad, basados en el Derecho, lo cual, indicó, va más allá de las leyes y los tratados, leyendo un texto de quien es considerado uno de los padres de la Europa que hoy conocemos, Jean Monnet, quien señaló que las Instituciones son más importantes que los hombres, haciendo ver que los acuerdos se materializan en textos legales, que las instituciones funcionan o no, que lo que se firma, se cumple, que los plazos se respetan y que los incumplimientos se pagan (con multas, intereses o de otra manera). Al comparar lo que en este sentido sucede en Europa señaló que lo que ve, en Centroamérica, es una lucha de intereses;
  3. La Supranacionalidad. Señaló que existe un equilibrio entre los intereses regionales y los nacionales en el marco institucional de la UE; que los Gobiernos nacionales y Consejos de Ministros defienden sus intereses, mientras que la Comisión Europea, el Parlamento Europeo y el Tribunal Europeo de Justicia defienden los intereses regionales. La construcción europea se basa, indicó, en la cesión de soberanía, en la idea de “Europa”, y habló del sueño de Víctor Hugo, el escritor que, sobre el tema, dejó plasmadas sus ideas en el siglo XIX.

¿Hasta qué punto es la UE una referencia para el proceso CA?, preguntó.
Seguidamente, habló de algunos avances institucionales recientes en el SICA, los cuales no son de interés de los ciudadanos, ilustrándolos con una tabla en donde se leían asuntos de reglamentos y nada que calificó de “sexy” para los ciudadanos de a pie.

Recordó la alianza de los dos grandes bloques de partidos políticos en Europa, el demócrata cristiano y el social demócrata, que lograron ponerse de acuerdo, en el largo plazo, alrededor de la idea de Europa y de impulsar los acuerdos regionales.

Expuso una hipótesis sobre la integración, indicando que la integración regional ofrece un marco más adecuado que otros para combatir parcialmente algunos de los problemas estructurales del desarrollo en Centroamérica, como la lucha contra la pobreza, el dualismo estructural, la falta de diversificación y la desarticulación productiva, la gobernabilidad y los temas de fortalecimiento de la democracia.

Señaló que la integración tiene pocas herramientas, y hasta parciales en algunos ámbitos, pero no hay que ser tan exigente como para pedirle que resuelva el problema de la pobreza, porque no es su función. Cuando se valora la integración se tiende a olvidar los límites del proceso, indicó.

Seguidamente señaló algunos factores críticos de la Integración en Centroamérica:

El problema principal: la dinámica de la integración regional ha estado insuficientemente vinculada a los procesos nacionales de desarrollo y a los actores estratégicos en la región, y no está suficientemente respaldada por mecanismos institucionalizados de toma de decisiones. La solución: la mejora del proceso de toma de decisiones y su aplicación efectiva mediante el reforzamiento de las capacidades institucionales y la implicación de la sociedad civil;

La toma de decisiones y la reforma institucional:
El papel y necesario empuje político de los países miembros;
La coordinación interinstitucional para la promoción de los intereses regionales, ¿quién hace qué y cuándo? ¿quién propone? ¿quién opina? ¿quién decide o ejecuta?
Liberando de la ortodoxia sobre la supranacionalidad pero sin dejar de avanzar hacia ella.

Habló de los modos de integración en Europa:

  1. El comunitario, es el más supranacional. La Comisión propone, el Consejo dispone y se dota de fondos, tiene ventajas y desventajas.
  2. El modo regulativo, que se aplicó al mercado único interior. Existe una gran discrecionalidad para los interesados. La Comisión regula y tiene el liderazgo; el Consejo y el Parlamento apoyan.
  3. El distributivo, se vincula a la cohesión territorial, la comisión trata directamente con las autoridades regionales y se asignan los fondos, los Estados y el Consejo juegan un papel secundario.

Finalmente, el diputado Rodolfo Dougherty, miembro de la Comisión Política y de Asuntos Partidarios del PARLACÉN, presentó la Visión del Proceso de Integración desde el Parlamento Centroamericano, recordándonos que la integración ha dejado de ser económica para ser una integración política, cómo los Ministros violan constantemente las resoluciones de los órganos de la integración, desvalorizando la seguridad jurídica, y de qué manera debe haber más transparencia en la toma de decisiones, con menor discrecionalidad y más institucionalidad.

Señaló que la línea socialista o liberal de los gobiernos no debe incidir en la visión de largo plazo. Que hay vaivenes en nuestro proceso; que los esfuerzos se han limitado a la unión de Estados soberanos donde la estructura nacional queda intacta; que se parte de la idea que la soberanía es intocable e indivisible.

Mencionó la capacidad de legislar, a través de reglamentos, del Consejo de Ministros, mientras el PARLACEN no lo puede hacer, lo cual debe modificarse por la legitimidad que tiene este último, así como los problemas de inestabilidad que produce la actitud de Panamá, con sus protestas ilegales ante algunas instancias del sistema.

Después de la anterior síntesis, los representantes de los partidos políticos de Centroamérica y de República Dominicana procedieron a un diálogo político enmarcado dentro del tema de la Conferencia, en donde, lamentablemente, afloraron cuesitones coyunturales de cada partido y de cada país y, a excepción de un partido político de Guatemala que se refirió a problemas reales que acontecen en las fronteras de los países centroamericanos, fue decepcionante ver que nuestros líderes políticos parecieron no entender a qué habían llegado.

Por eso es que el mundo avanza y nosotros seguimos quejándonos de nuestro rezago.