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jueves, 14 de mayo de 2015

EL ILEGAL NOMBRAMIENTO DEL VICEPRESIDENTE

     Cuando la vicepresidenta Roxana Baldetti planteó su renuncia, inmediatamente saltaron los objetores de siempre, alegando que no se habían cumplido los requisitos que la Constitución establece, los cuales rápidamente fueron subsanados por el Congreso de la República.  Nos referimos al tema de la autenticidad de la firma, la cual algunos medios señalaron de haberse autenticado notarialmente, lo que sería otra ilegalidad, pues lo que correspondía era legalizarla mediante un acta de reconocimiento de firma de la que nunca han dicho nada.  ¡En fin...!

     Aceptada la renuncia presentada, por el Congreso de la República, el presidente se precipita y, mal asesorado y poco meditadamente, presenta "LA" terna a la que el artículo 192 constitucional alude (en singular), con la finalidad de que, de la misma, dicho Congreso elija a quien debía suceder a la ahora ex-vicepresidenta.

     Al caer en cuenta que uno de los integrantes de la terna tenía impedimento constitucional, el Congreso de la República debió dejarlo fuera de consideración y elegir a quien sustituyera en el cargo a Roxana Baldetti de los dos que quedaban, pero lejos de eso, de común acuerdo con el presidente Otto Pérez Molina, manosearon la Constitución y este último presentó una segunda terna.

     Como la estulticia no anda en burro, resulta que el nuevo integrante de esta ya ilegal terna presentada sin fundamento legal (si lo tuviese, el artículo constitucional aludido diría que el presidente "presente LAS ternas que sean necesarias para complacer a los señores y señoras diputados..."), renuncia a la misma (lo apropiado habría sido indicar que declina su participación) y: ¡Oh, sorpresa! ¡El presidente Otto Pérez Molina les manda una tercera terna a los exigentes diputados!, de donde finalmente resulta electo, para más deshonra del gremio de abogados y para más inri de nuestro país, un ex-constituyente y, además, ex-presidente de la Corte de Constitucionalidad, el licenciado Alejandro Maldonado Aguirre.

     ¿Será que una persona de tan vasta experiencia no sabe siquiera diferenciar el singular del plural? Si él mismo ayudó a promulgar la Constitución y ha estado dentro de sus funciones durante años juzgar sobre la constitucionalidad de muchos asuntos, ¿por qué no entiende que fue parte de una terna y de un nombramiento ilegal conforme al sentido literal y al espíritu de la Constitución?

     Eso sí: la mayoría de diputados se llenaron la boca diciendo que estaban cumpliendo con un mandato constitucional, pretendiendo ver en toda la ciudadanía, como suelen hacerlo, al votante tonto que no sabe o no entiende. ¡Pero se equivocan!

     El Congreso de la República debió elegir, como vicepresidente(a), a cualquiera de los dos integrantes que quedaron de la terna original, la única que contempla la Constitución.

     El nombramiento del ciudadano Alejandro Maldonado Aguirre, como vicepresidente de la República, es a todas luces ilegal y, por ende, también lo serán todas las actuaciones que, pretendiendo ejercer dicho cargo, lleve a cabo.

     Algo imperdonable para una persona con su trayectoria, que debió encausar las cosas por el sendero legal.  Especialmente en las horas de incertidumbre que vivimos.

     Si el presidente llegase a faltar por cualquier causa (ya hasta apuestas públicas hay de que se va), tendríamos ejerciendo la primera magistratura de la nación a una persona con un nombramiento a todas luces ilegal.

     ¡Qué vergüenza que no entiendan ni la "o" por lo redondo!

     ¡Y les llaman letrados!