En teoría, el sistema penitenciario debe apoyar la rehabilitación del reo, pero en la práctica, en Guatemala es uno de los sistemas más corruptos que hay, sin que nadie haya hecho lo suficiente por cambiar el rumbo de las cosas.
La talacha es uno de los negocios carcelarios. Así se le conoce a la contribución forzada que los mandamases del penal o del centro de detención preventiva, obtienen de la comunidad recluida, bajo amenazas. Es una verdadera extorsión en la cual participan, activamente, los mismos detenidos o reos en cumplimiento de sentencias, muchas veces, la mayoría, con la anuencia o la participación de las autoridades.
Adentro de los reclusorios todo es negocio: la cubeteada, los cigarrillos, el licor, el uso del piso en el patio, la protección, la comida, las revistas, las visitas conyugales, la ubicación en tal o cual lugar, los celulares, la televisión, las drogas y hasta las armas.
Cuando hemos sostenido, públicamente, nuestros argumentos con relación a la pena de muerte, algunos pocos interlocutores sacan el argumento de que no es un disuasivo, con el cual no estoy de acuerdo, pero la otra noche un amigo me recordó que el "sistema" debe velar por la reincorporación del reo a la sociedad.
Luego, si la totalidad de los presidios son escuelas del mal, ¿de qué reincorporación estamos hablando? ¿de una reincorporación de delincuentes a la sociedad?
Esta situación tiene de cambiar. Se necesita verdadera voluntad política, no sólo a nivel de la Dirección del Sistema Penitenciario sino al más alto nivel, para que nuestras cárceles cambien. En primer lugar, en beneficio de aquellas personas que tienen que cumplir condenas por delitos no violentos que, al caer entre delincuentes acostumbrados al olor de la sangre y de la pólvora, se vuelven verdaderas víctimas del sistema y, al salir, seguramente habrán aprendido otro tipo de mañas con las cuales reincorporarse a la sociedad, pero para fastidiarla.
Pero se hace imperativo el cambio para procurar que quienes cumplen una pena impuesta salgan a la calle a volverse seres activos y productivos, que hayan aprendido de la experiencia y no quieran volver, lo cual es contrario a lo que actualmente sucede, pues los delincuentes con decenas de ingresos a las cárceles así lo indican.
Por otro lado, aquellos delincuentes de difícil reinsersión, violentos, malos, deben estar adecuadamente aislados de la sociedad y de los demás reclusos no violentos, en ambientes en donde dejen de producir más daño desde adentro de las propias instituciones del Estado, desde donde se les da alimentación y techo solamente para seguir delinquiendo.
La selección del personal del Sistema Penitenciario también debe ser objeto de atención. Nosotros pensamos que habría que darle prioridad, para ocupar estas plazas, a personas que han tenido, en su experiencia personal, razones para no permitir que los delincuentes sigan organizados, liderando sus pandillas desde los penales.
La selección del personal y su sometimiento, periódicamente, al detector de mentiras, deben ser parte de los cambios, así como inversión en infraestructura moderna y cambio de algunos esquemas legales para revertir la situación.
Algún día habrá de llegar alguien con voluntad política, claridad de ideas y suficientes atributos para somatar la mesa del sistema de prisiones y poner orden en este desmadre.
lunes, 9 de agosto de 2010
RELEGAR A LA CULTURA O LIMITARLA SON CRASOS ERRORES
Durante toda la vida hemos visto, como ayer, la manera en que los mexicanos despiden a sus artistas cuando finalizan sus vidas terrenales. Son verdaderos héroes populares, reconocidos por la sociedad donde se desenvuelven, a la cual le han aportado valores inmateriales que alimentan al espíritu de todas las gentes.
En Guatemala, por el contrario, ser artista es sufrido, es condenarse a sí mismo a la pobreza y a las penurias para transportarse, para comprar medicinas, para alimentarse y tener un techo digno. Ser artista en nuestro país significa jamas poder terminar de trabajar.
Criticamos hoy, en primer lugar, a las autoridades culturales que, entendemos, en lugar de apoyar el arte y la cultura en su universalidad, pretenden ver como tal únicamente los aspectos vernáculos, lo cual es un error.
En segundo lugar, la crítica va para autoridades culturales, financieras y al Gobierno de la República, en general, pues al producir y avalar el recorte presupuestario más grande de quienes, dentro de la estructura del Estado, se dedican a temas de arte y cultura, demuestran su estrabismo político y una incapacidad feraz para entender lo que estas ramas de la actividad humana pueden hacer dentro del anhelado combate a la delincuencia.
En alguna oportunidad anterior hemos mencionado en este espacio cómo nuestros músicos, los artistas de la plástica, los actores de teatro, por mencionar algunos, están en capacidad de apoyar programas gubernamentales de actividades lúdicas que puedan ayudarnos a rescatar a la niñez y a la juventud del brazo peludo de las maras.
No habría actividades más sanas para nuestra niñez y juventud en riesgo que establecer centros, en los diferentes barrios, en donde puedan aprender a pintar, a tocar batería, saxofón, clarinete, marimba o cualquier instrumento musical, a bailar ballet, hip hop, break dance, salsa, tango o todo lo anterior, a involucrarse en alguna obra de teatro, a hacer boxeo, lucha libre o cualquier arte marcial que desee. Organizar grupos para practicar park tour, por ejemplo, no saldría tan caro, pero sí se hace necesario que exista un apoyo institucional.
En lugar de hacer recortes en esta parte del presupuesto de la Nación, que ya es exigua, deberían no sólo ir fortaleciéndolo con mayores asignaciones, sino promoviendo una coordinación con el deporte federado.
En síntesis, la cultura es tan amplia como el pensamiento universal y no debemos limitarla sólo a las cuestiones originarias de Guatemala; y es tan importante para ayudarnos a salir del obscuro callejón de violencia en que estamos, que lejos de quitarle dinero y estrangular a las actividades culturales y a los artistas, debemos fortalecerlas.
No esperemos a que nuestros artistas terminen sus existencias pasando penas para comenzar a recordarlos y a homenajearlos. Empecemos desde ya a darles, en vida, el lugar que se merecen dentro de nuestra sociedad.
En Guatemala, por el contrario, ser artista es sufrido, es condenarse a sí mismo a la pobreza y a las penurias para transportarse, para comprar medicinas, para alimentarse y tener un techo digno. Ser artista en nuestro país significa jamas poder terminar de trabajar.
Criticamos hoy, en primer lugar, a las autoridades culturales que, entendemos, en lugar de apoyar el arte y la cultura en su universalidad, pretenden ver como tal únicamente los aspectos vernáculos, lo cual es un error.
En segundo lugar, la crítica va para autoridades culturales, financieras y al Gobierno de la República, en general, pues al producir y avalar el recorte presupuestario más grande de quienes, dentro de la estructura del Estado, se dedican a temas de arte y cultura, demuestran su estrabismo político y una incapacidad feraz para entender lo que estas ramas de la actividad humana pueden hacer dentro del anhelado combate a la delincuencia.
En alguna oportunidad anterior hemos mencionado en este espacio cómo nuestros músicos, los artistas de la plástica, los actores de teatro, por mencionar algunos, están en capacidad de apoyar programas gubernamentales de actividades lúdicas que puedan ayudarnos a rescatar a la niñez y a la juventud del brazo peludo de las maras.
No habría actividades más sanas para nuestra niñez y juventud en riesgo que establecer centros, en los diferentes barrios, en donde puedan aprender a pintar, a tocar batería, saxofón, clarinete, marimba o cualquier instrumento musical, a bailar ballet, hip hop, break dance, salsa, tango o todo lo anterior, a involucrarse en alguna obra de teatro, a hacer boxeo, lucha libre o cualquier arte marcial que desee. Organizar grupos para practicar park tour, por ejemplo, no saldría tan caro, pero sí se hace necesario que exista un apoyo institucional.
En lugar de hacer recortes en esta parte del presupuesto de la Nación, que ya es exigua, deberían no sólo ir fortaleciéndolo con mayores asignaciones, sino promoviendo una coordinación con el deporte federado.
En síntesis, la cultura es tan amplia como el pensamiento universal y no debemos limitarla sólo a las cuestiones originarias de Guatemala; y es tan importante para ayudarnos a salir del obscuro callejón de violencia en que estamos, que lejos de quitarle dinero y estrangular a las actividades culturales y a los artistas, debemos fortalecerlas.
No esperemos a que nuestros artistas terminen sus existencias pasando penas para comenzar a recordarlos y a homenajearlos. Empecemos desde ya a darles, en vida, el lugar que se merecen dentro de nuestra sociedad.
sábado, 7 de agosto de 2010
NECESARIA RENUNCIA DEL PRESIDENTE DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA
Nos parece una aberración jurídica y, de paso, una nueva actitud antiética, que el Presidente de la Corte Suprema de Justicia se inhiba de participar en la Comisión de Postulación para nombrar a quien deba de ocupar el cargo de Fiscal General de la República, aduciendo razones de salud, pero que sí la tenga para continuar presidiendo la Corte Suprema de Justicia.
Por donde se vea, la actitud torcida de dicho Presidente de uno de los Organismos del Estado, no puede respaldarse sin fallar uno mismo a la legalidad, a la ética, al Derecho (que es distinto) y al sentido común.
La presión que ha tenido de parte de muchos sectores y por la cual el resto de la totalidad de Magistrados de dicha Corte Suprema, por unanimidad, le han solicitado que se inhiba de participar en la Comisión de Postulación, es porque una concatenación de actos que él mismo ha decidido llevar a cabo, lo descalifican, lo hacen una persona no idónea para hablar, no digamos juzgar sobre la idoneidad de los demás.
Luego, si el Presidente de la Corte es una persona no idónea para participar en la Comisión de Postulación mencionada, ¿cómo es posible que sí sea idóneo para ocupar el cargo de Presidente de un Organismo del Estado, y lo que es peor, para conocer y juzgar los asuntos sometidos a su competencia?
Por eso sostenemos que si la persona del Presidente de la Corte no tiene salud para una cosa, no debiera tenerla para la otra; y si no es idóneo para lo accesorio, tampoco lo es para lo principal.
Su renunicia a la Presidencia de la Corte, por el bien del país, es necesaria. No la pide el ciudadano Ricardo Flores Asturias; es un imperativo legal y moral.
Por donde se vea, la actitud torcida de dicho Presidente de uno de los Organismos del Estado, no puede respaldarse sin fallar uno mismo a la legalidad, a la ética, al Derecho (que es distinto) y al sentido común.
La presión que ha tenido de parte de muchos sectores y por la cual el resto de la totalidad de Magistrados de dicha Corte Suprema, por unanimidad, le han solicitado que se inhiba de participar en la Comisión de Postulación, es porque una concatenación de actos que él mismo ha decidido llevar a cabo, lo descalifican, lo hacen una persona no idónea para hablar, no digamos juzgar sobre la idoneidad de los demás.
Luego, si el Presidente de la Corte es una persona no idónea para participar en la Comisión de Postulación mencionada, ¿cómo es posible que sí sea idóneo para ocupar el cargo de Presidente de un Organismo del Estado, y lo que es peor, para conocer y juzgar los asuntos sometidos a su competencia?
Por eso sostenemos que si la persona del Presidente de la Corte no tiene salud para una cosa, no debiera tenerla para la otra; y si no es idóneo para lo accesorio, tampoco lo es para lo principal.
Su renunicia a la Presidencia de la Corte, por el bien del país, es necesaria. No la pide el ciudadano Ricardo Flores Asturias; es un imperativo legal y moral.
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viernes, 6 de agosto de 2010
LA INSUFICIENCIA DE LA INICIATIVA MÉRIDA Y LA VULNERABILIDAD DE LOS PAÍSES CENTROAMERICANOS
La iniciativa Mérida, un Tratado suscrito por Estados Unidos de América y aprobado por el Congreso de ese país, relacionado con la cooperación técnica y financiera del poderoso país del norte con los demás países que, en su frontera sur, conformamos el corredor de la droga, comenzando por Panamá, es importante desde el punto de vista que es la primera vez que Estados Unidos acepta compartir el problema de la droga, ya que posee la población consumidora de estupefacientes más grande del planeta, pero hasta antes de la suscripción los problemas derivados del tráfico de drogas, desde su punto de vista, eran de cada uno de los países por donde la droga pasaba, no de ellos.
Sin embargo, aunque el plan, que también así es llamado, que tiene una duración de 3 años que iniciaron, en teoría, el 30 de junio de 2008, y que contempla desembolsos por US$.1.6 millardos, de los cuales US$.1.4 son para México y los otros US$.400.0 millones para 8 países, incluidos Belice (sic.) y Haití, se vislumbran como insuficientes, tomando en cuenta que parte de esos recursos de cooperación, como siempre, se quedarán en Estados Unidos, como los US$.74.0 millones para combatir, supuestamente, el tráfico ilegal de armas, desde el sur de Estados Unidos, hacia México.
De entrada, conocemos que existe un gran retraso en el desembolso de fondos, de manera que si la iniciativa finaliza en junio de 2011, nos atrevemos a pensar que les queda poco tiempo para ejecutar esa enorme cantidad de plata, como no se la gasten, a la carrera, en compra de equipo de guerra o blindados estadounidenses para, supuestamente, combatir el narcotráfico en México, con lo cual, finalmente, el dinero quedaría en manos de los productores de armamento y poco se habría hecho en el fortalecimiento institucional o en el entrenamiento de personal al sur de la frontera.
El tema es complicado, pero a Centroamérica, con tan poco apoyo y, encima, dividido por tantas fronteras, pero sirviendo de corredor para la misma cantidad de droga que, al final, para también pasando por México, le podría ir peor de lo esperado, especialmente si tomamos en cuenta las previsiones que se hacen al respecto de la presión que se le pone a los narcotraficantes del norte de América Latina, en el sentido que tomarán la ruta del sur, hacia nuestros países, huyendo de la presión de las autoridades mexicanas, para continuar operando (lo que han denominado la "Teoría del Globo", porque lo asemejan con la manera que se infla el extremo opuesto de un globo que es apachado).
Nosotros no lo creemos así. La violencia en nuestros países tiene múltiples raíces, pero la mayoría de éllas está en las desigualdades en que se vive, en la falta de oportunidades para muchos niños y jóvenes, aunque es innegable que, desde que expertos señalan que se comenzó a pagar a quienes trasladaban la droga con un porcentaje de la misma, viéndose obligados a venderla localmente, creando nuevos mercados de consumidores, el problema social derivado de tanto drogadicto que necesita conseguir de qué manera hacerse con una nueva dosis, ha empeorado, pues hay múltiples asaltos a mano armada, extorsiones, secuestros rápidos y hasta asesinatos relacionados con la consecución de dinero fácil para estos fines.
Independientemente de si se cumplen las profecías de uno u otro lado de esta macabra medalla de la violencia alrededor del tráfico y consumo de drogas, los Estados Centroamericanos deben comenzar a enfrentar el problema, con un mayor soporte de los grandes mercados de consumidores, tanto en Norteamérica (Canadá incluido) como en Europa, si queremos ir no sólo cerrando filas sino combatiendo una de las vertientes de la ola de terror y de violencia de comienza a azotar a nuestras sociedades.
Desde este espacio reconocemos el esfuerzo que hacen los mexicanos por normalizar una situación que, por dejarla pasar tanto tiempo, da la impresión de habérseles ido de las manos, aunque no es así. La lucha que están emprendiendo tomará más tiempo que lo que nos gustaría predecir, y es probable que sobrepase varios sexenios. Lo importante es que, sea el gobierno que sea, se continúe en la misma línea hasta lograr lo que Colombia ya demostró que, con paciencia y perseverancia, se puede lograr.
Así como las redes criminales se han globalizado para operar mejor, es importante que quienes hemos sido defensores de la soberanía de nuestros países pensemos en conformar una policía internacional, con parámetros distintos a la manera como opera la Interpol, para que el combate sea mejor estructurado y más eficiente. Esto se lograría con el apoyo de fondos, profesionales, técnicos e instrumental de los países industrializados, es decir, los consumidores finales, lo que, de entrada, ayudaría a sustraer a esta nueva fuerza de los tentáculos de dinero que todo lo compran, todo lo corrompen.
También aprovechamos este espacio para dejar establecido que la iniciativa Mérida, como está planteada, no es suficiente. Hay que involucrar a los países que son los mayores productores de hoja de coca, como Perú y Bolivia, a los transformadores de la hoja en cocaína y otras sustancias, como Colombia, que tiene la mayor parte de laboratorios y profesionales de la química dedicados a este "negocio". Aunque sabemos que se trabaja por separado, creemos que el problema no se puede enfrentar por separado sino de manera integral.
Mientras tanto, estaremos pendientes y observando cuanto suceda alrededor de la implementación de una iniciativa que no termina de aterrizar.
Sin embargo, aunque el plan, que también así es llamado, que tiene una duración de 3 años que iniciaron, en teoría, el 30 de junio de 2008, y que contempla desembolsos por US$.1.6 millardos, de los cuales US$.1.4 son para México y los otros US$.400.0 millones para 8 países, incluidos Belice (sic.) y Haití, se vislumbran como insuficientes, tomando en cuenta que parte de esos recursos de cooperación, como siempre, se quedarán en Estados Unidos, como los US$.74.0 millones para combatir, supuestamente, el tráfico ilegal de armas, desde el sur de Estados Unidos, hacia México.
De entrada, conocemos que existe un gran retraso en el desembolso de fondos, de manera que si la iniciativa finaliza en junio de 2011, nos atrevemos a pensar que les queda poco tiempo para ejecutar esa enorme cantidad de plata, como no se la gasten, a la carrera, en compra de equipo de guerra o blindados estadounidenses para, supuestamente, combatir el narcotráfico en México, con lo cual, finalmente, el dinero quedaría en manos de los productores de armamento y poco se habría hecho en el fortalecimiento institucional o en el entrenamiento de personal al sur de la frontera.
El tema es complicado, pero a Centroamérica, con tan poco apoyo y, encima, dividido por tantas fronteras, pero sirviendo de corredor para la misma cantidad de droga que, al final, para también pasando por México, le podría ir peor de lo esperado, especialmente si tomamos en cuenta las previsiones que se hacen al respecto de la presión que se le pone a los narcotraficantes del norte de América Latina, en el sentido que tomarán la ruta del sur, hacia nuestros países, huyendo de la presión de las autoridades mexicanas, para continuar operando (lo que han denominado la "Teoría del Globo", porque lo asemejan con la manera que se infla el extremo opuesto de un globo que es apachado).
Nosotros no lo creemos así. La violencia en nuestros países tiene múltiples raíces, pero la mayoría de éllas está en las desigualdades en que se vive, en la falta de oportunidades para muchos niños y jóvenes, aunque es innegable que, desde que expertos señalan que se comenzó a pagar a quienes trasladaban la droga con un porcentaje de la misma, viéndose obligados a venderla localmente, creando nuevos mercados de consumidores, el problema social derivado de tanto drogadicto que necesita conseguir de qué manera hacerse con una nueva dosis, ha empeorado, pues hay múltiples asaltos a mano armada, extorsiones, secuestros rápidos y hasta asesinatos relacionados con la consecución de dinero fácil para estos fines.
Independientemente de si se cumplen las profecías de uno u otro lado de esta macabra medalla de la violencia alrededor del tráfico y consumo de drogas, los Estados Centroamericanos deben comenzar a enfrentar el problema, con un mayor soporte de los grandes mercados de consumidores, tanto en Norteamérica (Canadá incluido) como en Europa, si queremos ir no sólo cerrando filas sino combatiendo una de las vertientes de la ola de terror y de violencia de comienza a azotar a nuestras sociedades.
Desde este espacio reconocemos el esfuerzo que hacen los mexicanos por normalizar una situación que, por dejarla pasar tanto tiempo, da la impresión de habérseles ido de las manos, aunque no es así. La lucha que están emprendiendo tomará más tiempo que lo que nos gustaría predecir, y es probable que sobrepase varios sexenios. Lo importante es que, sea el gobierno que sea, se continúe en la misma línea hasta lograr lo que Colombia ya demostró que, con paciencia y perseverancia, se puede lograr.
Así como las redes criminales se han globalizado para operar mejor, es importante que quienes hemos sido defensores de la soberanía de nuestros países pensemos en conformar una policía internacional, con parámetros distintos a la manera como opera la Interpol, para que el combate sea mejor estructurado y más eficiente. Esto se lograría con el apoyo de fondos, profesionales, técnicos e instrumental de los países industrializados, es decir, los consumidores finales, lo que, de entrada, ayudaría a sustraer a esta nueva fuerza de los tentáculos de dinero que todo lo compran, todo lo corrompen.
También aprovechamos este espacio para dejar establecido que la iniciativa Mérida, como está planteada, no es suficiente. Hay que involucrar a los países que son los mayores productores de hoja de coca, como Perú y Bolivia, a los transformadores de la hoja en cocaína y otras sustancias, como Colombia, que tiene la mayor parte de laboratorios y profesionales de la química dedicados a este "negocio". Aunque sabemos que se trabaja por separado, creemos que el problema no se puede enfrentar por separado sino de manera integral.
Mientras tanto, estaremos pendientes y observando cuanto suceda alrededor de la implementación de una iniciativa que no termina de aterrizar.
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UN EJEMPLO DE VIDA


Las fotografías que anteceden corresponden a un homenaje que le hiciera La Organización para las Artes Francisco Marroquín, de la cual fui Director durante más de 20 años, en el Teatro Nacional, al doctor Manuel Ayau, fundador y, me parece, todavía Rector de la Universidad del mismo nombre, bajo cuyo amparo pude participar durante tanto tiempo impulsando las artes y los eventos culturales y, a veces, científicos.
Nunca tuve un trato directo con él pero reconozco que ejercía un fuerte liderazgo, especialmente frente al grupo de Fiduciarios que, en su mayoría, le ayudaron a fundar la Universidad Francisco Marroquín, y entre las nuevas generaciones de profesionales formados dentro de la misma, que hoy se destacan, no sólo en sus respectivos campos, sino como generadores de opinión en radios, medios escritos y audiovisuales.
Afortunadamente, por provenir mi formación académica de otro ámbito, he podido sacar de mi experiencia por la Universidad Francisco Marroquín, lo mejor de élla sin caer en los odiosos dogmatismos. Es más, a mis hijos siempre los he apoyado en lo que ellos quieran estudiar y jamás les he sugerido dónde hacerlos, y de los 6, uno es profesional de esa casa de estudios, otra lo es de una Universidad estadounidense, otro estudia en esta misma Universidad y el cuarto, que este año se gradúa del colegio, ingresará en enero a estudiar ahí mismo.
Además, mi esposa tiene varios años de ser catedrática de esa casa de estudios, lo cual nos permite conocer un poco más de cerca la labor del doctor Ayau, quien tuvo hasta la sensatez de retirarse a tiempo de la misma y de poder, con toda la lucidez que le caracterizaba, observar y hasta aconsejar, en ese relevo académico, de manera que hoy, cuando falta físicamente, su obra más visible lo llora pero no sufre por su partida.
Recuerdo su participación política, hace unos años, primero como pre candidato presidencial y luego como compañero de fórmula, como candidato a vicepresidente, con otro candidato. No era su tiempo y, sin juzgarlo, sólo opino que, al agregale ingredientes de economía a la campaña, quizás a nivel de licenciatura, de maestría o hasta de doctorado, puede ser que haya forzado la discusión de algunos temas que le interesaran pero se hizo ininteligible para las grandes mayorías.
Sin embargo, sus ideas, controvertidas a veces, estuvieron siempre dirigidas a ensanchar la esfera de derechos de las personas, a fortalecer el ambiente de libertad, a batallar por que el Estado redujece su tamaño y, en general, a que hubiese un ambiente en donde las personas, utilizando las reglas del libre mercado, fuesen mejores emprendedores y generadores de riqueza, a través de la misma se aumentara la prosperidad de los pueblos y, al final, todos viviésemos mejor.
Mucha gente, especialmente la formada bajo la influencia de otras escuelas económicas o de otras ideologías, nunca estuvieron de acuerdo con él, pero independientemente de eso, sí comparto el sentimiento que fue un verdadero líder que supo utilizar su intelecto para establecer los cimientos de varias empresas e instituciones que habrán de perdurar mucho más de cuando nosotros mismos tengamos que partir de este mundo.
No fue monedita de oro para caerle bien a todo el mundo, pero vivió trabajando, creando, produciendo como pocos. ¡Así hay que ser!
Para la familia Ayau, para la familia de la Universidad Marroquín, mis condolencias.
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58,934 ADHESIONES A LA SOLICITUD DE UN TPS PARA LOS MIGRANTES GUATEMALTECOS
Hoy fui recibido por el licenciado Erick Mauricio Maldonado Ríos, Secretario Ejecutivo del Consejo Nacional de Atención al Migrante de Guatemala, CONAMIGUA, a quien le hice entrega de una caja que contiene hojas de adhesión a la solicitud cívica que, públicamente, planteara en un medio escrito y en este blog, el 19 de junio de 2010.
La entrega se hizo por medio de una carta que transcribimos a continuación, haciendo la salvedad que tenía idea que se trataba de una Comisión y no de un Consejo. La misiva dice, textualmente:
"Ciudad de Guatemala, 6 de agosto de 2,010.
Licenciado
Erick Mauricio Maldonado Ríos
Secretario Ejecutivo
Comisión Nacional del Migrante de Guatemala, CONAMIGUA
Ciudad.
Estimado Lic. Maldonado Ríos:
Por este medio tenemos a bien hacerle entrega de una caja que contiene 58,934 firmas y adhesiones de voluntad de igual número de guatemaltecos que apoyan la solicitud, efectuada finalmente por el Ministerio de Relaciones Exteriores de Guatemala al Gobierno de los Estados Unidos de América, de aprobar un Estatuto de Protección Temporal, TPS por sus siglas en inglés, para los migrantes guatemaltecos en ese país, similar al que ya gozan otros países de Centroamérica y el Caribe.
Las hojas de adhesión que hoy le entregamos se refieren a una publicación en campo pagado que quien suscribe efectuara, el sábado 19 de junio del presente año, en uno de los medios escritos del país, cuyo texto puede leerse bajo el apartado “APOYEMOS EL TPS” que también publicáramos en el blog politicaysentidocomun.blogspot.com en esa misma fecha.
Hemos de advertirle al señor Secretario Ejecutivo que la idea original era recolectar firmas para apoyar una gestión que consideramos no sólo justa sino necesaria y, en algunos casos, vital para la supervivencia de algunos connacionales, especialmente después de la serie de fenómenos naturales que causaron tantos daños, viéndose mayoritariamente afectadas las personas que se encuentran entre los rangos de mayor pobreza y vulnerabilidad del país.
Sin embargo, al enterarse las comunidades de esta gestión eminentemente cívica, hubo muchísimas personas que, conforme a los usos y costumbres de sus respectivas organizaciones comunitarias, aún sin saber firmar, pidieron que se les tomara en cuenta y que sus respectivos líderes las representaran en esta gestión que ellos ven tan importante para que sus parientes, en el extranjero, gocen de algunos derechos para que, bajo esa protección temporal, puedan conseguir algún trabajo honrado y, desde tan lejos, apoyarlos económicamente en estos momentos tan duros que están pasando, de tal manera que nosotros cumplimos con entregar a las autoridades, aunque no sean realmente firmas la totalidad de adhesiones, esas decenas de miles de manifestaciones de voluntad que provienen, especialmente, de la Guatemala más profunda y necesitada de atención y apoyo.
Deseamos dejar constancia, para efectos de la historia, que a mediados de julio del presente año, días en que no paró de llover, en un vehículo que se embarrancó viniendo de poblaciones del norte del país en donde hubo heridos pero no fallecidos, se nos informó que se perdieron, entre el lodo y las correntadas, alrededor de 80,000 firmas y adhesiones adicionales.
La solicitud que hacemos, ahora, es que este masivo apoyo a la medida de protección, sea, a su vez, trasladada al Departamento de Estado de los Estados Unidos de América, que encabeza la señora Hillary Clinton.
Sin otro particular, aprovechamos para saludarlo y para suscribirnos,
Atentamente,
Lic. Ricardo Alfredo Flores Asturias
Cédula A-1 516158 de Guatemala, Guatemala."
Licenciado
Erick Mauricio Maldonado Ríos
Secretario Ejecutivo
Comisión Nacional del Migrante de Guatemala, CONAMIGUA
Ciudad.
Estimado Lic. Maldonado Ríos:
Por este medio tenemos a bien hacerle entrega de una caja que contiene 58,934 firmas y adhesiones de voluntad de igual número de guatemaltecos que apoyan la solicitud, efectuada finalmente por el Ministerio de Relaciones Exteriores de Guatemala al Gobierno de los Estados Unidos de América, de aprobar un Estatuto de Protección Temporal, TPS por sus siglas en inglés, para los migrantes guatemaltecos en ese país, similar al que ya gozan otros países de Centroamérica y el Caribe.
Las hojas de adhesión que hoy le entregamos se refieren a una publicación en campo pagado que quien suscribe efectuara, el sábado 19 de junio del presente año, en uno de los medios escritos del país, cuyo texto puede leerse bajo el apartado “APOYEMOS EL TPS” que también publicáramos en el blog politicaysentidocomun.blogspot.com en esa misma fecha.
Hemos de advertirle al señor Secretario Ejecutivo que la idea original era recolectar firmas para apoyar una gestión que consideramos no sólo justa sino necesaria y, en algunos casos, vital para la supervivencia de algunos connacionales, especialmente después de la serie de fenómenos naturales que causaron tantos daños, viéndose mayoritariamente afectadas las personas que se encuentran entre los rangos de mayor pobreza y vulnerabilidad del país.
Sin embargo, al enterarse las comunidades de esta gestión eminentemente cívica, hubo muchísimas personas que, conforme a los usos y costumbres de sus respectivas organizaciones comunitarias, aún sin saber firmar, pidieron que se les tomara en cuenta y que sus respectivos líderes las representaran en esta gestión que ellos ven tan importante para que sus parientes, en el extranjero, gocen de algunos derechos para que, bajo esa protección temporal, puedan conseguir algún trabajo honrado y, desde tan lejos, apoyarlos económicamente en estos momentos tan duros que están pasando, de tal manera que nosotros cumplimos con entregar a las autoridades, aunque no sean realmente firmas la totalidad de adhesiones, esas decenas de miles de manifestaciones de voluntad que provienen, especialmente, de la Guatemala más profunda y necesitada de atención y apoyo.
Deseamos dejar constancia, para efectos de la historia, que a mediados de julio del presente año, días en que no paró de llover, en un vehículo que se embarrancó viniendo de poblaciones del norte del país en donde hubo heridos pero no fallecidos, se nos informó que se perdieron, entre el lodo y las correntadas, alrededor de 80,000 firmas y adhesiones adicionales.
La solicitud que hacemos, ahora, es que este masivo apoyo a la medida de protección, sea, a su vez, trasladada al Departamento de Estado de los Estados Unidos de América, que encabeza la señora Hillary Clinton.
Sin otro particular, aprovechamos para saludarlo y para suscribirnos,
Atentamente,
Lic. Ricardo Alfredo Flores Asturias
Cédula A-1 516158 de Guatemala, Guatemala."
Me siento honrado de haber podido ser instrumento de "Los Sin Voz" en apoyo de sus familiares en Estados Unidos, a quienes les agradezco la confianza que tuvieron en utilizar este mecanismo para expresar su sentimiento.
De la conversación con el funcionario visitado pude establecer que es el Departamento de Estado (así le llaman al equivalente al Ministerio de Relaciones Exteriores), a cargo de la señora Hillary Clinton, quien tomará la decisión final, pero que, dentro del proceso, ha efectuado consultas acerca de los daños ocasionados por los fenómenos naturales, tanto a la Comisión Económica para América Latina, CEPAL, como al Banco Mundial, y que es la Fiscalía General de Estados Unidos la que está coordinando estas investigaciones, incluyendo las misiones de campo a Guatemala, y que será hasta que esta última rida su informe que el mencionado Departamento esté en condiciones de tomar una decisión, la cual se espera pueda ser tomada este mes o, a más tardar, durante el mes de septiembre de 2010.
Si tomamos en cuenta que son alrededor de 25,000 guatemaltecos los que Estados Unidos dejaría de deportar anualmente, el potencial de que estos migrantes apoyen a sus familiares, que tanto lo necesitan en estos momentos, es de aproximadamente Q.5.0 millones mensuales que hoy, debido a esas deportaciones masivas, se están perdiendo.
Son poco más de 2.5 millones de personas, las más pobres del país, las que dependen de las remesas familiares que sus parientes les puedan enviar como fruto de su trabajo honrado, y el Estado de Guatemala no está en capacidad de atenderlos, como tampoco lo está la Comunidad Donante, de manera que desde todo punto de vista es mejor que se les pueda brindar, a nuestros connacionales en ese país, que no son delincuentes, la oportunidad de desenvolverse en condiciones de igualdad con salvadoreños, hondureños y haitianos, quienes no se ven acosados al salir a buscar un empleo por el Estatuto que los protege.
Esperemos que el granito de arena que cada quien puso en esta gesta cívica produzca los frutos que tanto necesitamos para llevar algo de estabilidad a los pobres entre los pobres.
miércoles, 4 de agosto de 2010
LA MADUREZ POLÍTICA, EL DISENSO Y LOS CONSENSOS
Desde que salió a luz que tres Ministros de Estado votaron en contra de la prórroga del contrato de exploracion y explotación de petróleo en la Laguna del Tigre, un Área de Reserva de la Nación, hemos estado con la inquietud de pergeñar unas líneas que perfilen nuestras ideas al respecto.
Ahora que uno de los Magistrados de la Corte Suprema de Justicia ha salido, públicamente, a pedirle la renuncia al Presidente de la misma, con razones fundamentadas en la Ética y en la Constitución y con gran educación, aprovechamos para hacerlo y dejar asentado nuestra visión y pensamiento al respecto del grado de madurez política que se necesita para ver el disenso como algo normal dentro de la participación democrática.
En la medida que un pueblo no está acostumbrado al debate político y su evolución y entendimiento del funcionamiento de la política es limitado, la tendencia a ver como algo negativo que existan ideas diferentes en los cuerpos colegiados de la institucionalidad, es mayor. A contrario sensu, en la medida que un pueblo comienza a entender que la confrontación de ideas diferentes, en lugar de hacer un daño, cuando el debate es de altura, lo enriquecen, el disenso comienza a ser visto como algo cotidiano en un esquema en donde la regla siempre es la misma: la mayoría decide.
Cosa aparte es que la mayoría esté equivocada o que parte o todas las personas que la conforman sea obediente y no deliberante, circunstancias que, a nuestro parecer, parecen coincidir en el caso del Acuerdo que otorga la concesión, por quince años más, a la compañía transnacional francesa para continuar explotando nuestros recursos naturales bajo las condiciones ya conocidas por quienes se han interesado en leer y enterarse.
El caso de la Corte Suprema de Justicia que comentáramos es similar. Es más, el año pasado le cayeron enormes críticas a la misma porque hubo muchísimas rondas para tratar de elegir a su Presidente pero no lograban la mayoría de votos requeridos, pero nosotros consideramos que eso no era culpa de los Magistrados sino de los legisladores que cambiaron la ley y politizaron la Corte, por un lado, y por los afanes de grupos obscuros que todos sabemos que existen, que trataban de hacerse con el control de esa importante Corte y, con élla, de la posibilidad de nombrar peones y de su importante presupuesto, lo cual se arreglaría con cambios sustanciales a la Ley que limiten la actuación de Magistrados al conocimiento de los casos sometidos a su jurisdicción, y una Gerencia, independiente, que se ocupe de los asuntos administrativos.
La obtención de consensos, en temas importantes para el país, es importante pero no vital. Por eso, en estos asuntos también hay que destacar la característica que ya hemos señalado anteriormente, que va por encima de Maestrías y Doctorados, que es el liderazgo innato de quienes presiden Instituciones, especialmente cuando, en el quehacer de gobernar o de administrar, existen cuerpos colegiados integrados por profesionales de alto nivel intelectual.
Más que consensos, lo que un líder con visión y amor de país debe lograr son compromisos coherentes con las necesidades del mismo y de su población, especialmente la más vulnerable.
Los problemas comienzan cuando, como decía Aristóteles, en lugar de gobernarse en la búsqueda del bien común, las actuaciones denotan más un interés personal. En este orden de ideas, lo deseable, para el país, hubiese sido un Acuerdo Gubernativo en donde se optase por una solución como la que los ecuatorianos encontraron con sus áreas de reserva, aunque fuese con el voto razonado en contra de varios Ministros de Estado.
Ahora que uno de los Magistrados de la Corte Suprema de Justicia ha salido, públicamente, a pedirle la renuncia al Presidente de la misma, con razones fundamentadas en la Ética y en la Constitución y con gran educación, aprovechamos para hacerlo y dejar asentado nuestra visión y pensamiento al respecto del grado de madurez política que se necesita para ver el disenso como algo normal dentro de la participación democrática.
En la medida que un pueblo no está acostumbrado al debate político y su evolución y entendimiento del funcionamiento de la política es limitado, la tendencia a ver como algo negativo que existan ideas diferentes en los cuerpos colegiados de la institucionalidad, es mayor. A contrario sensu, en la medida que un pueblo comienza a entender que la confrontación de ideas diferentes, en lugar de hacer un daño, cuando el debate es de altura, lo enriquecen, el disenso comienza a ser visto como algo cotidiano en un esquema en donde la regla siempre es la misma: la mayoría decide.
Cosa aparte es que la mayoría esté equivocada o que parte o todas las personas que la conforman sea obediente y no deliberante, circunstancias que, a nuestro parecer, parecen coincidir en el caso del Acuerdo que otorga la concesión, por quince años más, a la compañía transnacional francesa para continuar explotando nuestros recursos naturales bajo las condiciones ya conocidas por quienes se han interesado en leer y enterarse.
El caso de la Corte Suprema de Justicia que comentáramos es similar. Es más, el año pasado le cayeron enormes críticas a la misma porque hubo muchísimas rondas para tratar de elegir a su Presidente pero no lograban la mayoría de votos requeridos, pero nosotros consideramos que eso no era culpa de los Magistrados sino de los legisladores que cambiaron la ley y politizaron la Corte, por un lado, y por los afanes de grupos obscuros que todos sabemos que existen, que trataban de hacerse con el control de esa importante Corte y, con élla, de la posibilidad de nombrar peones y de su importante presupuesto, lo cual se arreglaría con cambios sustanciales a la Ley que limiten la actuación de Magistrados al conocimiento de los casos sometidos a su jurisdicción, y una Gerencia, independiente, que se ocupe de los asuntos administrativos.
La obtención de consensos, en temas importantes para el país, es importante pero no vital. Por eso, en estos asuntos también hay que destacar la característica que ya hemos señalado anteriormente, que va por encima de Maestrías y Doctorados, que es el liderazgo innato de quienes presiden Instituciones, especialmente cuando, en el quehacer de gobernar o de administrar, existen cuerpos colegiados integrados por profesionales de alto nivel intelectual.
Más que consensos, lo que un líder con visión y amor de país debe lograr son compromisos coherentes con las necesidades del mismo y de su población, especialmente la más vulnerable.
Los problemas comienzan cuando, como decía Aristóteles, en lugar de gobernarse en la búsqueda del bien común, las actuaciones denotan más un interés personal. En este orden de ideas, lo deseable, para el país, hubiese sido un Acuerdo Gubernativo en donde se optase por una solución como la que los ecuatorianos encontraron con sus áreas de reserva, aunque fuese con el voto razonado en contra de varios Ministros de Estado.
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