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lunes, 9 de mayo de 2016

LA PASIÓN. UN LLAMADO AL RESCATE DE LA PATRIA.

     Curiosamente, de las nueve acepciones que la palabra "pasión" tiene en el Diccionario de la Lengua Española, es a las 6a. y 7a. a las que queremos referirnos.

     Cuando somos niños y jóvenes, es normal que cualquier juego o actividad la hagamos con energía, con total entrega sin averiguar consecuencias, con pasión. La desnutrición a estas edades puede anular esa pasión y hacer que le gane la indiferencia (el estoicismo dicen quienes no entienden el hambre); lo hemos visto tantas veces, especialmente en nuestros periplos por las montañas y comunidades del interior del país.

     Es en algún momento de nuestra juventud que mucha gente comienza a perder ese ímpetu natural y, diferenciando las oportunidades que da la vida, se va incursionando en los diferentes senderos con más reserva y hasta con cautela.

     A través de la vida hemos compartido con una familia apasionada. Cuando hemos sido deportistas, hemos sido serios y comprometidos con la rama que escogimos. Cuando discutimos, defendemos nuestras ideas con vehemencia. Hemos visto practicar su profesión a nuestros parientes con una entrega total que ha hecho que sus colegas los respeten y los admiren por lo que hacen y lo que representan.  Es decir, en nuestro ya largo periplo en esta existencia, lo normal ha sido hacer las cosas "como Dios manda", con cierto dejo de perfeccionismo, con un ánimo inclaudicable y tenaz, sin pensar en el cansancio o en el abatimiento.

     Dificultades en la vida todos tenemos.  Hay subidas y bajadas como en todo, pero el empuje de siempre, esa chispa natural y ese brillo en la mirada y ese verbo determinado debieran mantenerse hasta el final de la existencia, aunque no siempre es así.

     Con casi tres décadas, ya, haciendo política activa, nos podemos percatar que la fuente de nuestra energía no mengua, pero que en el camino no sólo nos vamos quedando solos, hasta de las astillas del mismo palo, sino que la juventud que debiera venir renovando las bajas de elementos de otros tiempos, es muchísimo más indiferente que antes; carece del nivel de compromiso que nosotros, el grupito con el que nos iniciamos hace décadas, teníamos (y, por lo menos dos, seguimos manteniendo).

     ¿Qué ha pasado? ¿Puede ser tan distinta la misma gente con el paso de una sola generación? Es cierto que el ambiente político de hoy es adverso y asqueroso, pero igual era hace treinta años. ¡Eso fue, precisamente, lo que nos motivó a participar! ¡Restarle espacios a los malos políticos que hacían y deshacían con descaro!

     Hacer política en solitario es bien difícil. No hay recursos, no hay apoyo, no hay comprensión; no hay, siquiera, un alero para comentar algo antes de emitir una declaración.  Es un camino tortuoso y sombrío.

     Reconocemos que esa soledad puede afectar el nivel de pasión que, en una carrera política larga, podamos tener; pero también templa, como aquellas hojas de acero damasquino, nuestras calidades y cualidades de líder. 

     No sabemos qué pasa con esos hombres y mujeres jóvenes a quienes el país les ha dado todo pero que, o no están dispuestos a devolverle nada y se hacen los desentendidos, o se hacen de rogar cuando son convocados para rescatarlo. Algunos hablan de hacer patria pero parecen reacios a actuar y, teniendo tanta tecnología para comunicarse, les cuesta hasta hacerlo.

     ¿Tan duro le ha pegado al ciudadano común tanto hecho de corrupción? ¿Saldrán esos hombres y mujeres tan valiosos, de su letargo, y darán un paso al frente ante el llamado de una patria lastimada que los necesita para cambiar el rumbo?

     Mientras escribimos estas líneas dudamos de esa participación que esperamos, pero aprovechamos para hacer de nuestra pasión inclaudicable una declaración de fe que vaya contagiando y sumando.  

     Los destinos del país han estado en manos de bandas de pícaros y, ante un repentino pero corto despertar ciudadano, ahora están en manos de la inexperiencia, que puede ser, para el mismo, igualmente costoso en deuda, en más prebendas para los sindicatos de siempre, en duplicidad de funciones y un largo etcétera.

     ¡Hacemos un llamado a los hombres y mujeres de bien, de cualquier edad, para que incendien su pasión, para que llenen de aire sus pulmones, bombeen sangre roja por sus venas y acudan al rescate de la patria!

     No basta con criticar desde las redes o sugerir tal cosa al vecino o compañero de clase o de trabajo. ¡Hay que mojarse los pantalones en los senderos del porvenir que hay que construir! ¡No dejemos que los pícaros y los mediocres nos hagan como que construyen el futuro!

viernes, 4 de septiembre de 2015

LA PRIMAVERA CHAPINA

     Es difícil explicar el amor por la patria, ese que engloba su defensa, la defensa de lo que es correcto y que conlleva una dosis de indignación cuando sabemos que la mancillan; indignación que, debemos decir, ha sido constante en las últimas dos o tres generaciones.

     Son pocas veces las que un apasionado y ardoroso defensor de algo intangible, como el concepto "patria", se alegra, especialmente en un país en donde sus instituciones y los procesos políticos han sido copados por mafias, por bandas criminales y, en algunos casos, hasta por extranjeros que buscan un interés económico a través de sus negocios ilícitos o defienden agendas foráneas y se creen con derecho de venir a decirnos qué hacer y qué no hacer.

     Sobre gran variedad de temas que tienen que ver con la defensa de un orden institucional, de un Estado de Derecho y de valores y principios que debieran regir nuestra vida política hemos venido escribiendo en este medio desde marzo de 2009, con planteamientos utópicos, con propuestas de solución, con críticas fundadas, con valentía pero, sobre todo, con ese amor que profesamos por lo nuestro, por el ideal moral del deber ser, por los valores familiares que se nos inculcaron y que tienen aplicación práctica en la cosa pública, por la elevación de los valores cívicos y la defensa, a ultranza, de lo que es debido dentro del sentido común.

     Navegar en estas aguas en medio de una sociedad muchas veces indiferente ha sido difícil.  Bien se dice que un leño no arde solo, y la realización de los ideales democráticos se pueden empujar en solitario mas no pueden concretarse sino en la medida que la colectividad los asume y los defiende.

     Ese despertar ciudadano es el que se ha venido dando desde que, hace cuatro meses, en el mes de abril de 2015, la revelación formal de las actividades delictivas de unos gobernantes, cuyos actos ilegales han venido siendo vox populi desde antes de que llegaran a tener poder, fueron algo así como la gota que rebalsó el vaso de nuestra paciencia colectiva, y la Primavera Chapina, ese florecer de la conciencia ciudadana de los gobernados en su conjunto, sin distinción de clases, de sexos, de etnias, aunque al principio un poco desconfiados por cuestiones ideológicas que, al final, fueron olvidadas, se comenzó a dar y a fortalecerse cada día, dando sus primeros frutos.

     La petulancia de la ex-vicepresidenta Roxana Baldetti Elías y la posición de confrontación del ex-presidente Otto Pérez Molina ayudaron a formar el crisol de la ciudadanía guatemalteca que se amalgamó en su contra y, finalmente, doblegó hasta a sus antiguos aliados en el Congreso de la República, ganándoles el pulso que, en contra de todo sentido común, se empañaban en sostener en contra de una mayoría que le exigía rendición de cuentas ante los tribunales.

     La historia se escribe, generalmente, con violencia y hasta con sangre; pero esta página de nuestra historia habrá de convertirse en una de las más gloriosas gestas ciudadanas guatemaltecas, precisamente porque, sin líderes que nos guiaran, el conglomerado social optó por la no violencia, por la exigencia firme de derechos expresados en pancartas, en entrevistas y hasta en los hasta hace poco desconocidos memes en las redes sociales.

     Hubo protestas ciudadanas en donde pudimos ver cómo, después de la misma, la gente se organizó para recoger su propia basura en la plaza y en las calles. Vimos gente que llegó a acompañar a los denominados picapollos, los trabajadores municipales que pasan recogiendo basura, para aliviar su carga, en un gesto cívico sin precedentes.

     Las fotografías de familias enteras protestando con los padres cargando a sus hijos sobre los hombros, o de niños ofreciéndole algún tipo de comida o bebida a los agentes del orden, o la determinación de hacer una valla humana para que los diputados pudiesen ingresar al edificio del Congreso a sesionar; o los jóvenes que, durante esa jornada cívica repartieron rosas mientras los diputados le levantaban la inmunidad al presidente de la República, son actitudes dignas de hacer constar para la posteridad y para ejemplo del resto del mundo.

     Es triste ver que estamos en las noticias de todos lados porque hemos sometido a proceso tanto al presidente como a la vicepresidenta de la República, ambos en funciones. ¡Algo sin precedentes! Pero a la vez es alentador porque, como iniciamos indicando, la ciudadanía despertó del letargo que produce esa mezcla de indiferencia por lo político, repugnancia porque todo lo que se escucha da verdadero asco, y malestar porque cada noticia nos indigna.

     Es de reconocer que gran parte del aliciente para que la protesta tomara forma y se fortaleciera en las calles tuvo, como contraparte, la buena gestión de algunos funcionarios públicos clave, como la Fiscal General del Ministerio Público o el Juez Contralor, que pone, con su sola actuación, en otro lugar del imaginario colectivo al Organismo Judicial completo, que ha sido parte, tradicionalmente, de la decepción ciudadana.

     Los ciudadanos han despertado y se han dado cuenta del poder que, entre todos, tenemos para que la corrupción vaya siendo, cada vez más, cosa del pasado.

     Hoy no basta con la función contralora de los mismos políticos, jueces o cualquier funcionario.  Ahora el pueblo soberano ha asumido la función de supervisor de la cosa pública, y esperemos que, en lugar de bajar la guardia, asuma cada vez un rol más cercano a lo que sucede y, con su inmediatez, prevenga de alguna manera el despilfarro que ha sido la constante o los fallos amañados o cualquier cosa que dé una señal de alarma y que suene no sólo a injusticia sino a contubernio para actuar en contra de la ley.

     La Primavera Chapina está en marcha y habrá de someter a su vigilancia no sólo a los políticos y funcionarios públicos, sino a esa parte de la sociedad civil y empresarial que ha sido corruptora y que merece, también, ser llevada a juicio.  Hasta la gestión abusiva de embajadores estará en el escrutinio público.

     Esperemos que este fervor patrio asumido por nuestras grandes mayorías no muera.  La patria merece y necesita nuestro acompañamiento.  La han enfermado sus malos hijos y requiere nuestro cuidado, el de sus buenos hijos, y la entrega de nuestra energía para sanarla y preservarla.

     Como dice nuestro himno nacional: ¡Guatemala, tu nombre inmortal!

jueves, 5 de febrero de 2015

LA FUNCIÓN CONTRALORA DEBE CORRESPONDER AL CIUDADANO. IDEAS SOBRE LA FISCALIZACIÓN DE FONDOS

     Varias veces hemos expresado que, antes de poner más impuestos, hay que arreglar el tema de las compras y contrataciones del Estado.  En ese orden de ideas debemos reiterar que, si seguimos haciendo las cosas de la manera tradicional, los resultados siempre serán los mismos.

     Una Contraloría General de Cuentas que permite todo lo que los ciudadanos ya conocemos debería haber desaparecido hace tiempo.  Por el contrario, como un cambio de esta naturaleza corresponde a quienes tienen el control político, que son precisamente quienes tienen el control sobre los fondos públicos, este cambio no se dará sino hasta que haya alguien con los atributos y la claridad de ideas necesarias para implementarlo.  ¿Que se necesita reformar la Constitución? ¡Exacto! Por nosotros no habría problema.

     Para comenzar, el nombramiento del Contralor no debería de estar a cargo de los políticos sino de los contribuyentes (nos negamos a utilizar el término "tributario", el cual no terminamos de comprender).  Nuestra propuesta es simple.  Para el Estado es fácil establecer quiénes son las personas jurídicas y físicas que más contribuyen con sus impuestos, y con esta información debería sacarse un listado con los 2,000 mayores contribuyentes.

     Con este listado se procedería a formar varios grupos: el primero, de los 100 mayores contribuyentes que, entre ellos, elegirían una persona que los represente por 7 años; el segundo, de los siguientes 150 contribuyentes que, entre ellos, elegirían una persona que los represente por 6 años; el tercero, de los siguientes 200 contribuyentes que, entre ellos, elegirían una persona que los represente por 5 años; el cuarto, de los siguientes 250 contribuyentes que, entre ellos, elegirían una persona que los represente por 4 años; y el quinto, de los siguientes 300 contribuyentes que, entre ellos, elegirían su representante cada 3 años.

     Al final, tendremos un Consejo de la Contraloría de cinco miembros que se irían renovando de diferente manera y le aportarían ideas renovadas y estabilidad, al mismo tiempo.  Este Consejo sería el encargado de nombrar, fiscalizar y, en su caso, destituir al Contralor General de Cuentas de la Nación.  Es decir, si alguien debe fiscalizar las cuentas del Estado, que dependa y esté fiscalizado por un grupo de personas conformado por quienes más contribuyen a las arcas del mismo, y no de quienes está a cargo el manejo de las cuentas y del gasto público.

     Este Consejo de la Contraloría debería tener no sólo iniciativa de ley con respecto a aspectos de transparencia y de procedimientos administrativos, sino total independencia de cualquier instancia de gobierno y de los demás órganos del Estado y, sin capacidad alguna de sugerir o de nombrar personal dentro de la misma, sí tener la potestad de regular su política interna, de fiscalizar las actuaciones y de transmitir sus hallazgos a la ciudadanía.

     Por su parte, el Contralor General de Cuentas tendría responsabilidad total de nombrar o de remover a su personal y, específicamente, de su gestión.  No se le puede exigir a alguien que cumpla si se le nombra gente extraña.  Debe trabajar con personal de su confianza y brindar resultados, o hacerse a un lado.  No debería ser, por fuerza, un profesional de la Auditoría sino la persona idónea que el Consejo estime en condiciones de brindar los resultados que se esperan.

     Finalmente, la gestión administrativa de comprar o de contratar obra o servicios debe ser auditada antes de que se hagan los pagos y no después, como sucede actualmente.  Si se establecen los procedimientos administrativos, los sistemas informáticos tanto para darle la publicidad debida y oportuna a cada cosa como en el manejo de los fondos en las cuentas bancarias, con los controles cruzados que sean necesarios, el funcionario podría solicitar tal o cual compra o contratación, la ciudadanía en general se enteraría de todo lo que se pretende comprar o negociar, habría un tiempo mínimo de publicidad para que cualquier ciudadano, a través de mensajes de texto, electrónicos y hasta fotografías, dé alguna señal de alarma o se oponga, y si no hay argumentos válidos para oponerse, si los precios y las calidades están dentro de los rangos permitidos, y si existen los fondos en la partida para hacer pago contra entrega o conforme sean las bases de la licitación de que se trate, entonces la Contraloría aprobaría, electrónicamente, las negociaciones.

     Las lealtades, hoy, están invertidas; los tiempos también, pues de nada sirve, está demostrado, que después del trueno los contralores griten: ¡Jesús, María!  Son inmensas fortunas las que funcionarios corruptos se llevan, cual ratas, gobierno tras gobierno, y las cosas verdaderamente tienen qué cambiar para bien del país.

     En una nación donde los niños se mueren en el campo, los médicos no tienen cómo atender pacientes en los hospitales y centros de salud y la educación está por los suelos para una niñez y juventud mayoritaria, cada centavo cuenta.

     Estamos seguros que con una Contraloría dependiente de quienes más contribuyen y los sistemas administrativos apropiados, el dinero alcanzaría mejor para tanto que falta hacer, atender y construir en nuestro país.  Si no cambiamos esta parte de la historia será sumamente difícil salir de la pobreza, eliminar el hambre y combatir la ignorancia, tres jinetes apocalípticos a quienes hay que doblegar, y seguimos teniendo confianza en que, más que los políticos de turno, somos los ciudadanos quienes, enfocados como uno solo, tenemos muchos qué decir al respecto.


lunes, 10 de noviembre de 2014

NO ES DEBILIDAD TRIBUTARIA. ES DESMADRE ADMINISTRATIVO

     La publicación de hoy del suplemento Mundo Económico de Prensa Libre http://www.prensalibre.com/economia/recaudacion-gasto_publico_0_1244875634.html nos invita a hacer las presentes reflexiones:

     1. La recaudación de impuestos en Guatemala, salvo el año 2009 en que pegó más duro la crisis financiera internacional y se consolidaba el desmadre administrativo del gobierno de Álvaro Colom, ha sido consistentemente creciente.  Si en 2006 los ingresos fueron del orden de Q.27.2381 millardos y este año se esperan recaudar Q.49 millardos, no hay argumento sólido en contra, aunque la prensa caiga en la trampa de repetir lo que los malos gobernantes de turno, ávidos de más dinero, dicen constantemente faltando a la verdad.

     2. No es el gasto público el que se pone en riesgo, sino los programas sobredimensionados que algunos políticos, en el ejercicio de sus respectivos cargos (en el Organismo Ejecutivo, en el Organismo Legislativo, desde la mayoría de municipalidades y desde la Universidad de San Carlos y sindicatos, y hasta desde el contubernio de la iniciativa privada), se han dado en aprobar, obviando el hecho de que los ingresos del Estado son limitados, y nuestra capacidad de endeudamiento, también.

     3. Es muy fácil echarle la culpa a las impugnaciones a la última reforma tributaria, pero si los cambios a la legislación que norma lo relativo a los impuestos hubiese sido bien hecha, y no el galimatías y las "fumadas" que, a la carrera, aprobó un Congreso de la República servil e irreflexivo a principios de 2012, otra cosa sería. Debemos comenzar por reconocer que todo Estado necesita de los impuestos, pero nunca hay que perder el balance entre lo que puede ser enmarcado dentro de lo legal (constitucionalmente), el sentido común pero, especialmente, el respeto a la ciudadanía.

     4.  Antes de hablarse de reforma tributaria, los contribuyentes necesitan que nuestras autoridades fomenten un cambio radical en lo que respecta a compras y contrataciones.  De nada sirve que tributemos más y que endeuden hasta la décima generación de no natos, si no hay inversión, si no queda obra, si no mejora la infraestructura del país y las condiciones de vida de la gente.  Este es un problema de fondo de los más grandes, y hay que dar señales claras de atajarlo antes de exigir más impuestos del ciudadano.

     5. Insistimos en que el divorcio entre Ministerio de Finanzas y Superintendencia de Administración Tributaria hay que zanjarlo y poner a trabajar a cada quién en lo suyo, sin interferencias, o repensar el modelo "experimental" que viene funcionando desde finales del siglo pasado, y cambiarlo por uno que funcione.

     6. La carga impuesta a quienes ya tributamos, de auditar los estados que se presentan, solamente fue una clara prebenda para el gremio de los Auditores Públicos, de donde provino la iniciativa que se convirtió en ley, y no vino a mejorar en nada la recaudación. Las autoridades deben ser más creativas y aprovechar los adelantos tecnológicos para auditar en tiempo real, y no obligar a quien ya paga impuestos a contratar más personal para, finalmente, entregar al ente recaudador la opinión personal de alguien sobre la opinión de otra persona.  Hay que darle valor al trabajo que hacen decenas de miles de contadores y revisar más por el área de los inventarios, que obligar a la gente a gastar más para mantener sus declaraciones al día.

     7. El clima de negocios tan turbio que produce un gobierno dedicado a ver cómo se gasta hasta el dinero que no ha logrado recaudar, y la criminalización que hace el ente recaudador del ciudadano que contribuye, en nada ayudan a que la economía del país capte más inversiones, genere mayores niveles de empleo y, por ende, impulse los niveles de consumo y, al crecer el Producto Interno Bruto, PIB, lo haga también el nivel de captación de recursos para el Estado.  Pongamos un gobierno que entienda esta premisa y que deje a todo el mundo ponerse a producir sin sentirse perseguido, y la captación de ingresos tributarios subirá por encima de los niveles porcentuales históricos.

     8.  El liderazgo poniendo orden en los aumentos de sueldo de los funcionarios, en las compras y contrataciones superfluas y amañadas, en los despilfarros en viajes y viáticos, en las negociaciones de pactos colectivos y un largo etcétera de cuestiones que son mal vistas y bien interpretadas por los ciudadanos que contribuyen a la cosa pública, cada días más exasperados de declarar ingresos y pagar impuestos a sabiendas que están contribuyendo al "desmadre", tiene que darse antes de tener la altura moral de hablar de que el ciudadano no paga, que se necesita más dinero del contribuyente o endeudar al país entero.  Urge que surja un liderazgo que entienda esta premisa y se ponga del lado del gran empleador: el ciudadano votante.

     9.  Las declaraciones de los organismos multilaterales, como el Fondo Monetario Internacional, FMI, el Banco Mundial, BM, o el Banco Interamericano de Desarrollo, BID, todas vienen cargadas y lo que hacen es tratar de impulsar la carga impositiva, para arriba, porque actúan, antes que de buenos consejeros, en su calidad de acreedores soberanos del Estado, y su interés está no sólo en asegurarse un repago de lo ya prestado, sino en seguir colocando su dinero en nuestros países, razón por la cual, a pesar de que parecen provenir con absoluta buena fe y técnicamente sustentadas, hay que tener cuidado con ellas y tener siempre en mente, en primer lugar, los intereses del país a la hora de tomar decisiones de fondo.

      10. Por último para efectos de este ensayo, para no cansar a los lectores, nos sumamos a quienes sabemos y entendemos que Guatemala es un país sui generis para efectos de medir la tasa impositiva, pues no es la totalidad de la población económicamente activa la que contribuye, sino una parte de ella, y tampoco es cuestión de meter a todo el mundo, como algunos quisieran, a pagar impuestos, pues la pobreza es agobiante y se hace necesario un proceso de educación, desde la niñez, para cambiar las estructuras de producción en el campo y, así, dentro de una, dos o más generaciones, poder comenzar a hablar que, aquí, todos pagamos impuestos.  Pretender subir la tasa impositiva sin entender estas diferencias es castigar, innecesariamente, a un sector productivo que es ejemplar y que, a pesar de los gobiernos y las legislaturas que ha tenido, sigue produciendo y haciendo crecer al país.

     Ojalá se dé la oportunidad de exponer bien estas ideas, algún día, y que quien nos gobierne, a partir de 2016, no sea un personaje de escritorio sino conozca las comunidades del interior tanto como la dinámica de las clases urbanas, las haga suyas y actúe en consecuencia.

lunes, 22 de septiembre de 2014

EJERCITANDO LA REBELDIA EN LA ENCRUCIJADA

     Toda persona que tenga sangre en la venas, al verse acorralada en su papel de gobernada y de ciudadana, tanto por gobernantes corruptos e irresponsables como por políticos sin vergüenza alguna que pretenden llegar a gobernarla, ve inflamados sus ánimos y está en derecho de ejercer esa rebeldía que todos llevamos dentro.

     La rebeldía ciudadana, la rebeldía política, si provienen de un corazón puro y de un espíritu limpio, son bienvenidas y hasta beneficiosas para encausar la gestión de los primeros y el comportamiento de los segundos, en alguna medida.

     Esas diversas clases de la misma capacidad humana de rebelarse son benéficas en la medida que, quien se rebela, lo hace con argumentos, con conocimientos de causa, razonando debidamente, con un fin altruista o positivo en la mente, y siempre por amor a su país.

     Llevar una espina rebelde en el corazón sin visualizar una manera de cambiar las causas de esa molestia solamente origina más desazón, más malestar, más desesperanza.

     Esa necesidad de levantarse y oponerse a lo que está mal de nuestra vida en sociedad, para que tenga los efectos beneficiosos que todos, en el fondo, intuimos, debe ser articulada de alguna manera.

     La articulación del conjunto de esas rebeliones individuales puede ser encausada de varias maneras, las que requieren, siempre, de algún tipo de liderazgo, pero la que mejores efectos producirá, intuimos con algún grado de certeza, es la que encabeza un líder nacional que comparte el mismo sentimiento de frustración que el resto de los ciudadanos, que ha experimentado en carne propia sus causas, que también tiene alguna experiencia en la resolución de las mismas y, además, que ha desarrollado su intelecto al nivel de quien comprende el conjunto de la problemática, que a nivel de una sociedad completa es compleja y profunda; y, por ende, puede visualizar, con relativa mayor facilidad, las posibles soluciones en el campo rural, en la ciudad, en el tiempo, en el exterior donde tantos conciudadanos viven, en todos los escenarios que componen esa complejidad de la que hablamos.

     Nuestro país, como muchos en vías de desarrollo, especialmente en América Latina, está en la encrucijada.  Hemos tenido gobiernos igual de peores (sic. a nosotros mismos) que éste, pero nunca habíamos tenido tan malos candidatos para optar a seguirnos mal gobernando como en este momento.

     El malestar ciudadano de la oferta política es tal, que la rebeldía que detectamos en estos momentos no tiene precedentes en la historia política del país.

     La mesa está puesta para que aparezca un verdadero líder político que ame con la entrañas a su país, que tenga conciencia social, que comprenda el manejo de la administración pública, que tenga una capacidad de convocatoria para hacer gobierno de los más altos niveles, que su escala de valores familiares sea conocida y aceptada por la generalidad, que actúe apoyado en principios en lugar de conveniencias y que, por alguna vez en nuestra historia política, privilegie a la ciudadanía frente al capital o a los poderosos que se dedican a hacer negocios y a esquilmar y destruir las instituciones del Estado.  Un verdadero líder que tome, por fin, las decisiones apropiadas para cambiar las cosas a favor de la gente.

     La rebeldía está en cada uno, y las redes sociales están ayudando para que una parte de la población vaya unificando criterios en los sentidos anteriores.  Sólo falta que el campesinado del país, con poco acceso a esas redes sociales pero que también está frustrado de tanta mentira, abandono y traición, se vaya poniendo en sintonía.

     Esa rebeldía bien entendida de la población urbana y del campo podrá cambiar, para siempre, a nuestro país.  Todo está en articular ese malestar y cerrarle la puerta, para siempre, a quienes nos quieren gobernar pero no nos respetan.  Nosotros, los ciudadanos, nos merecemos el mejor gobierno para salir del atraso y del subdesarrollo en que nos tienen.

miércoles, 30 de julio de 2014

LOS FONDOS BUITRES DE LA DEUDA ARGENTINA. LECCIONES PARA LOS PAÍSES DEUDORES

     Nos ha parecido curioso que nadie que hayamos leído o escuchado en los canales internacionales de noticias, acerca de la sentencia dictada en Nueva York que obliga al gobierno argentino a pagar parte de la deuda contraída, lo haga, ya no digamos con la verdad, sino con sentido común.

     Todas las notas hacen ver al juez que la dictó como el malo de la película, a los tenedores de los bonos que demandaron judicialmente el pago y que ganaron el juicio, como los "buitres", y al gobierno argentino como la víctima porque hubo gente que no se quiso plegar a la "negociación" tan buena para ellos que se hizo años atrás.

     Comencemos por decir la verdad más grande: aquí, la única víctima que existe, es el pueblo argentino que, hemos visto durante décadas, no sólo paga impuestos sino que ha sido esquilmado por procesos inflacionarios absurdamente perversos que han minado su poder de compra, por una megalomanía de su clase dirigente (que incluye presidentes, ministros, directores generales, alcaldes, diputados y una pléyade de funcionarios inútiles donde sabemos que alguien habrá de salvarse pero no lo conocemos todavía) que, con una corrupción enquistada en la médula de su sistema político, no ha sido capaz de sacársela de encima y los sigue acarreando y cargando gobierno tras gobierno.  ¡Desde aquí mi solidaridad para con la gente de a pie que tiene que sufrir a estas lacras!

     Comencemos también por decir otra verdad de perogrullo: las deudas se contraen para pagarse.

     ¿Cómo sería un mundo donde toda persona individual o jurídica que contrajese una deuda lo hiciese con el ánimo de manipular las cosas, extorsionar a sus acreedores y, finalmente, no pagarles o pagarles sólo la parte que le venga en gana?

     ¿Habría un banco interesado en prestarle dinero? ¿Habría un almacén dispuesto a darle crédito para comprar el más sencillo electrodoméstico?

     ¿Se puede imaginar un mundo donde el "fiado", las entregas "en consignación" y las tarjetas y cartas de crédito no existan y toda compra deba hacerse estrictamente al contado? 

     Imagínese un mundo sin cheques, por temor a que no se lo paguen al llegar al banco porque el librador giró orden en contrario o porque el banco pagador se pone a negociar con Ud. cuánto él desea pagarle a Ud. del monto original.

     Pues esto es lo que sucede con la deuda argentina, que en años pasados fue creciendo y creciendo, por irresponsabilidad de ese puñado de políticos de turno que hemos mencionado, al contratarla, hasta que llegó alguien que quiso pasarse de listo y pagar solamente un porcentaje de la deuda total, olvidándose que los primeros políticos, aquéllos que contrataron la deuda, en un afán por lavarle la cara al negocio y por darle tranquilidad a los inversores de aquel momento, le dieron vida a las emisiones de bonos, esos que hoy no quieren pagar, bajo el amparo de leyes de otro país, en este caso de Estados Unidos de América, específicamente las leyes de Nueva York, que es un centro financiero mundial que inspira confianza.

     Anoche, en un noticiero internacional, vimos y escuchamos las declaraciones de la presidenta argentina Cristina Fernández en las que dice: "no queremos que nadie nos regale nada"; lo cual es una gran falacia porque, si no está en disposición de pagar la deuda que el gobierno que hoy representa contrató con garantía soberana (pensemos por un momento sobre la profundidad que esto conlleva, pues hablamos del honor de nuestra patria), y que seguramente recibió en su totalidad, ejerciendo presión para no cumplir lo que cada título representativo de esa deuda señala en letras y en números, lo que efectivamente desea es, precisamente, un regalo.

     Sacarle las cuentas a los tenedores actuales de esos títulos, del valor en que compraron y lo que ganarían ahora, tratando de forzar otra "negociación", pero no sacarse las propias cuentas de lo que han dejado de pagar a todos los acreedores que confiaron en la solvencia del país y se espantaron cuando los amenazaron que o aceptaban o no les pagaban nada, es, sumado a lo anterior, doblemente inmoral.  ¿Quién es el verdadero buitre de este entuerto?  Es la ciudadanía argentina la que debería sacarle las cuentas a sus gobernantes de en qué se gastaron el dinero, a qué cuentas fue a parar y, especialmente, cuál es el daño que le han hecho al entorno de negocios del país entero.

     De lo que estamos seguros es que no fueron los acreedores quienes se pusieron de acuerdo y fueron a Argentina a endeudarla.  Fueron los políticos del gobierno los geniales creadores de las emisiones de bonos y de gastar y despilfarrar la plata, y fueron los técnicos y diputados los que aprobaron la deuda: otros políticos.  Se trata de influenciar la opinión pública en el sentido que quienes quieren recuperar su dinero son buitres, pero la verdadera carroña proviene de otro origen, qué años que se dio y todavía apesta.

     ¿Por qué elevamos nuestras ideas con indignación al respecto? 

     A mediados de la década de 1990 surgió una iniciativa del Banco Mundial, BM, encaminada a aliviar la deuda de los Países Pobres Altamente Endeudados (HIPC, por sus siglas en inglés). Honduras y Nicaragua, en Centroamérica, calificaban para aplicar a este programa que les reduciría la enorme carga que tenían por servicio de la deuda, y se suponía que esto no sería gratis, pues también había unas condiciones que los países beneficiarios deberían cumplir.

     Nosotros conocimos de cerca esta iniciativa cuando, en febrero de 1996 nos incorporamos al directorio del Banco Centroamericano de Integración Económica, BCIE, el Banco de Desarrollo Regional de Centroamérica.

     En algún momento, antes de finalizar el milenio pasado, Honduras y Nicaragua finalmente fueron parte de este alivio de deuda que nunca pareció una extorsión, pues no provenía directamente de los países deudores sino de la banca multilateral, y han pasado suficiente años como para que no mantengamos frescos los detalles.

     Sin embargo, hay varios elementos que vale la pena recordar. Uno de ellos es que los beneficiarios no podían volver a contratar deuda como no fuese en términos preferenciales, lo que se entendía con largos períodos de gracia e intereses que no pasaran del 2% anual.  

     Otro, la parte más dolorosa de la HIPC, es que los grandes bancos multilaterales, el BM, el Fondo Monetario Internacional, FMI, y el Banco Interamericano de Desarrollo, BID, especialmente, involucraron en ese alivio de deuda forzoso al mismo BCIE, lo que significó que los demás socios del banco, especialmente los países fundadores como Guatemala, El Salvador y Costa Rica, que han mantenido su disciplina para endeudarse y que también son países pobres y con grandes necesidades, tuvieron que pagar las piñatas que se habían roto en los patios de sus vecinos y correr con los costos del alivio de deuda de Honduras y de Nicaragua.

     Fue tan injusto el trato que se le impuso al BCIE en contra de los otros países pobres de la región, que la propuesta de que se aliviara la deuda de estos dos países a cuenta de su capital accionario, que a la larga tampoco los habría afectado, no se aceptó, por lo que hoy continúan en calidad de socios con los mismos porcentajes que los demás.  Es más, por lo que observamos hoy día, ni siquiera la limitación para volverse a endeudar parece estarse cumpliendo.

     De modo que estamos familiarizados con lo injusto de estas condonaciones a cargo de otros y a entender cómo una acción de un país, por no pagar su deuda, le puede afectar a otro, especialmente si es el tuyo.

     ¿O somos tan ingenuos de no darnos cuenta que la irresponsabilidad de los políticos argentinos le afecta a todos los demás países latinoamericanos por el riesgo que implica meterse a financiar proyectos en una región en donde los compromisos no se honran?

     Estamos seguros que la iniciativa privada argentina, con ese trato peculiar de sus autoridades para con quienes han confiado e invertido en su país, financiándolo, o llegado a operar proyectos que luego le son arrebatados, como le sucedió a una empresa española, han sentido en carne propia cómo se les han cerrado las puertas para el financiamiento privado, pues el "capital" es ingrato (realmente quienes lo manejan) y suele no hacer distinciones entre el empresario que produce en un país y las autoridades de ese país.  Ni siquiera, insistimos, entre países de la misma parte del mundo.

     Por eso hemos sostenido en este espacio, desde hace años, que el desempeño personal de las autoridades y no sólo el marco legal de un país, hace que las cosas funcionen debidamente o se conviertan, paulatinamente, en un caos generalizado.

     Sabemos y entendemos de esa cláusula que se dio, en medio de las negociaciones anteriores para no pagar la totalidad de la deuda, que le permiten a los tenedores con quienes se negoció, optar por un mejor trato si a alguien más se le paga mejor que a ellos: la cláusula RUFO.  Como lo vemos es que fue un riesgo que se corrieron las autoridades argentinas, en esa oportunidad, con tal que los tenedores aceptaran una más que forzada negociación, y perdieron.  Así como los inversionistas compraron unos bonos que el gobierno que los emitió se encargó que valieran igual que la basura, corriéndose a su vez su propio riesgo, y ganaron.

     La mejor elección que pueda haber de todo esto es que Argentina pague lo que debe.  Sus reservas internacionales en dólares de los Estados Unidos de América se lo permiten, por un lado, pero por otro está el respeto a lo que dice un bono, respaldado por las leyes de Nueva York.  ¿Por qué? Porque detrás de esa elección está la lección: ¿Quién querría invertir, en adelante, sobre la emisión de cualquiera otro de nuestros países, si ni siquiera en Nueva York se respeta lo que en esa ciudad y bajo el amparo de su legislación se suscribió?

     No creemos que los neoyorquinos permitan que su plaza, una de las más importantes y serias del mundo para hacer negocios, sirva a politiqueros del tercer mundo, que así nos ven, para montar nuestros propios esquemas de enriquecimiento ilícito.

     Además, si quienes han gobernado Argentina y lo siguen haciendo no tienen palabra de honor, es su problema.  Nosotros abogamos por que los contratos, las emisiones de deuda, el marco legal y hasta la palabra dada, se respeten.

     El gobierno argentino le haría un inmenso favor a su ciudadanía productiva no dándole más vueltas al asunto, pasando página y dedicándose a construir una nueva etapa de la mano de los empresarios que arriesgan, de los trabajadores que la sudan duro para llevar sustento a su familia, y especialmente por ese clima de negocios que hoy no es propicio para invertir y para generar más empleos.  En el fondo todos sabemos que ese dinero lo deben.

     Además, las sentencias no se negocian.  Se cumplen.

     

lunes, 31 de marzo de 2014

MÁS DE Q.800.0 MILLONES PARA UNA EMPRESA TRAMPOSA

     Es hasta la 6a. acepción de la palabra trampa que  el Diccionario de la Real Academia Española le comienza a dar el sentido que deseamos darle en el título: Contravención disimulada a una ley, convenio o regla, o manera de eludirla, con miras al provecho propio.  La 8a. acepción es categórica: Ardid para burlar o perjudicar a alguien.  Entre las dos, en el caso de esta empresa constructora existe el ardid para burlar las reglas y para perjudicar a la ciudadanía que paga los impuestos o que es beneficiaria de las obras, pero especialmente ese detrimento en la calidad de las mismas porque se hace con miras al provecho propio.

     Del artículo de prensa que saca a la luz estas sinvergüenzadas (http://www.elperiodico.com.gt/es/20140331/pais/245098/) se deduce que no es casualidad que la empresa haya fallado o que la empresa está en manos de alguien que no sabe construir, pues existe el registro de las enormes cantidades de dinero que, desde el año 2,004 y durante más de diez años, se le viene otorgando en jugosos contratos, año con año, durante ya tres gobiernos consecutivos, y los chapuces que ha venido dejando en puentes, movimientos de tierra y carreteras asfaltadas nuevas son lo único consistente de la misma.

     La nota de prensa señala, lo más triste, que a sabiendas de los daños que se le han ocasionado a la infraestructura del país a través de hacer como que se construye y entregar solamente el maquillaje de las obras ordenadas, jamás se ha ejecutado fianza alguna.

     De lo que no habla la prensa es de la colusión que, obviamente, ha habido en esta larga serie continuada de malas obras, no solamente entre las autoridades de turno que le otorgan los contratos, sino las que no supervisan, las que le siguen pagando, las que le reciben las obras como buenas y, finalmente, las que ven el desastre de obras que han recibido y no ejecutan o hacen ejecutar las fianzas, lo cual hace pensar que el sistema de otorgamiento de esas fianzas podría, además, estar igualmente coludido.

     Estos malos empresarios y estos malos funcionarios se aprovechan, en gran medida, porque las obras de infraestructura que les sirven de mecanismo para enriquecerse cortan montañas y sirven a comunidades que, pensarán ellos, con que les pinten el asfalto con brocha quedarán agradecidas, lo cual le agrega otro toque a lo vergonzoso que ya es todo esto, pues esas comunidades, sin esa infraestructura, jamás saldrán de la pobreza y del abandono en que están.

     Afortunadamente, la prensa se da cuenta y denuncia todas esas maneras de despilfarro, y nosotros, desde esta humilde tribuna virtual, asumimos la palabra de esas comunidades "sin voz" para reclamar no sólo la restitución de las obras mal efectuadas sino cárcel para estos corruptos.

     Estos son el tipo de hechos que tenemos mucho tiempo de venir denunciando (http://politicaysentidocomun.blogspot.com/2010/02/carretera-villa-canales-y-carretera.html), y nuestro conocimiento de personas correctas para hacer cualquier tipo de infraestructura en el país nos hace preguntarnos: ¿por qué insistir en contratar ineptos o corruptos? ¡Solamente hay una explicación! ¡Piensa mal y acertarás!

     Insistimos nuevamente que el sistema nacional de compras y contrataciones tiene que ser, forzosamente, revisado.  No podemos seguir sacándole el agua a una embarcación que se hunde con una cubeta llena de hoyos, pues todos terminaremos con el agua al cuello.

     ¿Y la Contraloría General de Cuentas de la Nación? ¿Y el Ministerio Público? ¿No ha sido suficiente una trayectoria abyecta de casi 11 años de este proveedor del Estado, regando corrupción e ineptitud por donde pasa?

martes, 23 de noviembre de 2010

INVITACIÓN DE LA ORGANIZACIÓN MUNDIAL DE PARLAMENTARIOS CONTRA LA CORRUPCIÓN

El 27 de octubre de 2010, la Asamblea Plenaria del Parlamento Centroamericano concedió una cortesía de sala al senador mexicano Ricardo García Cervantes, Presidente del capítulo mexicano de la Organización Mundial de Parlamentarios Contra la Corrupción (GOPAC, por sus siglas en inglés), para asistir a la Conferencia Mundial sobre ese tema, la cual se llevará a cabo en México en febrero de 2011.

Las partes conducentes, tanto de la intervención de dicho senador como de la mía, vienen a continuación, tomadas del Diario de Debates de ese día:

"SENADOR RICARDO GARCÍA CERVANTES:
Muy buenos días, señor Presidente, don Jacinto Suárez Espinoza, me da mucho gusto saludarlo y antes que otra cosa, quisiera expresar el honor que me significa el estar con ustedes y quiero descargar un poco los bolsillos que traigo cargados de saludos para usted, señor Presidente, y para todas y todos ustedes. El primero de ellos que quiero poner en su conocimiento, es el saludo del Presidente del Senado de México, quien a la Directiva que termina le envía un abrazo muy afectuoso, un saludo de todo el senado mexicano, y a la Directiva que iniciará mañana su gestión, pues los mejores deseos.

También quiero empezar por agradecer, a nombre de la Organización Mundial de Parlamentarios Contra la Corrupción, de su Presidente fundador y Director Ejecutivo actual, el señor John Williams, de su Presidente Mundial y de todos los miembros del Comité Mundial de esta Organización, que en todas partes del mundo donde están representados, a través del Comité Mundial, tienen muy claras las implicaciones que tiene el que ustedes hayan sido tan generosos en otorgarnos esta Cortesía de Sala, para poder presentarnos ante ustedes y entonces cambiándome un poco el sombrero de senador y Vicepresidente del senado de México, para asumir frente a ustedes el compromiso de hablar, como miembro del Comité Mundial y como Presidente del Capítulo Latinoamericano de la Organización de Parlamentarios Contra la Corrupción.

Repito las gracias y la esperanza que se tiene en muchas partes del mundo, de que el PARLACEN, dentro de su proceso de integración, las responsabilidades que como representantes electos por sus pueblos, para generar desde este foro político de esta representación geográfica, pero sobre todo, de la responsabilidad que cada uno de ustedes tiene, por ser electos por sus pueblos, de que sean serviciales en este Parlamento y en su gestión personal, a las causas no sólo de la integración centroamericana, sino d de la justicia, de la paz y particularmente de la atención a los que más tiempo han esperado y más necesitan de la justicia, a los más pobres.

Es precisamente el tema de la corrupción el que ha venido convocando a parlamentarios de todo el mundo y se han venido integrando capítulos en todas las regiones del mundo, y para no variar, en Latinoamérica vamos rezagados. Cuando en otras partes del mundo, cuando en África, cuando en Asia, se han establecido capítulos de parlamentarios contra la corrupción, en Latinoamérica hemos dejado pasar el tiempo y esta organización que se fundó en el año 2002, a partir por supuesto, del impulso de la Convención Interamericana Contra la Corrupción primero, y de la Convención de Naciones Unidas Contra la Corrupción después, Latinoamérica se queda rezagada y no tiene aún un capítulo regional funcional.

Y más allá de Latinoamérica, como Presidente de ese capítulo, pero como mexicano también, me doy cuenta que el ejemplo puede surgir de este Parlamento y de esta región. Un subcapítulo centroamericano es fundamental para atender temas relacionados, como digo, con la justicia y con atención a los más débiles.

Si este Parlamento decide participar activamente en el análisis, la revisión y la puesta en práctica de soluciones concretas a temas relacionados con la corrupción, por ejemplo en la migración, no sé cómo un Parlamento como este, y cada una y cada uno de ustedes no pueda visualizar una responsabilidad frente al sufrimiento que se genera a los más vulnerables, a los que estando en tránsito, a los que estando en búsqueda de mejores condiciones de vida, luego son victimados por autoridades y aún por no autoridades, pero hasta por la delincuencia organizada, producto de que en su tráfico, en su tránsito, en su debilidad, la corrupción genera condiciones peores de angustia y de sufrimiento. Ese tema no está en la agenda de GOPAC ahora, y esa es la convocatoria, esa es un poco, mi intención.

La Organización Mundial de Parlamentarios Contra la Corrupción, es una red de parlamentarios mundial, es una convocatoria a título personal, esta organización no recoge ni Partidos Políticos ni afilia Parlamentos; convoca a la conciencia de quienes tienen la responsabilidad de representar a otros, les llama a quienes tienen la voz que a otros les falta, para establecer con claridad en qué consiste el flagelo de la corrupción, que se lleva los recursos que necesitan los pueblos que administran los gobiernos para satisfacer necesidades básicas, ingentes, urgentes.

Los cálculos de cuánto se distrae en la atención a la pobreza, cuánto se distrae en la atención a la salud, educación, justicia, por procesos de corrupción, implican que en la medida en que sean toleradas estas prácticas, estaremos demorando o cancelando las posibilidades de desarrollo de muchos pueblos y la atención a muchas necesidades de muchos seres humanos.

Esta red, que está conformada como una Organización Mundial, insisto, afilia a personas, mujeres y hombre que por su calidad de electos, de diputados, de asambleístas, de parlamentarios, quieran asumir un compromiso para combatir la corrupción en todas las esferas.

Yo me he permitido poner a su disposición, y gracias a la atención que en este Parlamento nos han ofrecido y a la generosidad con que nos han atendido, me parece que todos ustedes tienen una información básica de qué es la organización Mundial de Parlamentarios Contra la Corrupción.

En el próximo mes de febrero, en la Ciudad de México, se realizará una Conferencia Mundial, una Asamblea Mundial de Parlamentarios, que libremente se han venido afiliando a esta organización para analizar una agenda global en contra de la corrupción y para estimular las agendas regionales.

Que en una ocasión como ella no esté presente una representación centroamericana en lo particular, y latinoamericana en forma regional en lo general, será una de las muestras que, a mi juicio, dejarán en claro por qué nuestra región está en los indicadores de corrupción en los lugares que ocupa.

Algunos de los países, como el mío por ejemplo, lejos de venir avanzando en materia de combate a la corrupción, en la percepción de nuestros ciudadanos, viene decayendo. Muchos centroamericanos piensan que si se erradicara la corrupción, o cuando menos se combatiera en serio, tendrían mejores posibilidades de desarrollo y por supuesto, de integración.

En el material que amablemente ustedes aceptan o reciben, encontrarán las primeras líneas, las primeras informaciones que les bastarán para saber que la Organización Mundial de Parlamentarios Contra la Corrupción, es hoy en el mundo una de las voces más calificadas y que a su llamado acuden los expertos más connotados en las diferentes disciplinas del mundo.

Esta organización tiene, por supuesto, los contactos institucionales y la relación permanente, no sólo con las diferentes agencias de la Organización de Naciones Unidas, del Banco Mundial, de Organizaciones No Gubernamentales, Transparencia Internacional, sino que también con el esfuerzo conciliado y armónico, particularmente con universidades del mundo, ponen al servicio de los diferentes capítulos nacionales o regionales, la presencia de expertos para el apoyo de la actividad política y parlamentaria, y quienes tienen funcione legislativas, en el diseño de la legislación de sus países y de las regiones.

En la parte final del material que ustedes tienen ahora en su poder, vienen las respectivas hojas de afiliación. Quiero insistir en que vengo a hacer una invitación formal al Parlamento Centroamericano, pero particularmente a cada uno de ustedes, por su condición de depositarios de la confianza de sus pueblos; no fueran ustedes depositarios de la confianza y la esperanza de sus pueblos y podrían no sentirse responsables y yo no podría sentirme menos interesado en su participación.

Los vengo a invitar a participar en un evento mundial, a través de la formalización de su compromiso personal. Estaremos por aquí atendiendo cualquier inquietud, cualquier duda o pregunta que ustedes quieran formular, en los espacios de los trabajos que ustedes tienen programados para el día de hoy y por supuesto, para el día de mañana, con un renovado entusiasmo, a partir de la renovación de su Mesa Directiva, pero quiero insistirles que es porque la Organización Mundial de Parlamentarios Contra la Corrupción, y particularmente Parlamentarios Latinoamericanos Contra la Corrupción, ven en cada uno de ustedes las esperanzas y la confianza de sus pueblos, en que puedan aportar algo en combatir lo que está claro, es el principal obstáculo para el desarrollo, entendiendo ése como el acceso a la justicia de quienes más tiempo han esperado por ella, principalmente los más pobres.

Yo termino, señor Presidente, agradeciendo de nuevo el que me hayan permitido traer esta información, el que me permitan formularles y ojalá y pudiera tener la palabra exacta que moviera a su entusiasmo y a su compromiso, de valorar la posibilidad de integrarse a esta organización y acompañarnos en la Ciudad de México, con una expresión clara de voluntad de combatir este flagelo, que nos aleja de las posibilidades de desarrollo.

Esta organización no va a recoger las siglas de los Partidos, ni siquiera va a recoger el compromiso o la agenda de los Parlamentos o de los Congresos, va a recoger solamente el compromiso y la voluntad personal de quienes son depositarios de la esperanza de su pueblo.

No sé, Presidente, si pudiera tener algunos minutos para responder alguna pregunta que alguno de ustedes quesera formular. Yo estoy a sus órdenes y no quiero abusar de su amabilidad, Presidente. Muchas gracias."


"DIPUTADO RICARDO ALFREDO FLORES ASTURIAS:
Mi nombre es Ricardo Flores Asturias, y soy representante de los ciudadanos por el Estado de Guatemala en este Parlamento, señor senador.

..... siéntase bienvenido acá y creo que lo que usted viene a tocar el día de hoy a esta Asamblea Plenaria, lo viene a hacer en el momento oportuno.

Usted habla un poco del entusiasmo con el que uno pueda tomarlo y yo lo tomo con el mayor de los entusiasmos, precisamente porque está el Parlamento Centroamericano en una etapa de transición; ha sido criticado durante los diecinueve años que tiene de funcionar, porque no tiene dientes, sólo delibera y recomienda, y recién acaban de aprobarse algunas reformas al Tratado Constitutivo y el nuevo Reglamento Interno, que aunque no le dan todas las posibilidades de tener control sobre algunos asuntos, sí le dan algunas facultades adicionales.

En ese proceso estamos, pero con qué credibilidad vamos a salir a mediar a los demás, cuando el problema –no vamos a decir de corrupción- pero hay una línea divisoria ente la corrupción y lo que es la falta de transparencia, que están muy ligadas y que es necesario tener toda la transparencia del mundo en los Parlamentos, para que los ciudadanos crean en ellos.

Cuando se habla de que hay una Organización Mundial de Parlamentarios, preocupados por el tema de la corrupción, yo quisiera pensar que no solamente es porque líricamente se piensa en que hay que combatir la corrupción, es que realmente es un problema enorme de los Parlamentos, que son odiados en muchas sociedades, porque precisamente son percibidos como focos de corrupción, como focos en donde las cosas no se hacen transparentemente y me imagino que es una necesidad sentida hacer algo al respecto en todas partes del mundo, de tal manera que esta Organización viene a ayudar en lo que necesitan todos los Congresos, Asambleas Legislativas y Parlamentos del mundo, que es conectarse con los ciudadanos de una manera positiva y directa, y sin normas claras de transparencia y sin normas claras en contra de la corrupción, eso es imposible.

Entonces, yo lo tomo con el mayor entusiasmo, especialmente porque en este Parlamento, esos temas, según mi experiencia (que es muy larga acá) son tomados en serio por muy pocas personas. Por ejemplo, y sólo a manera de ejemplo, desde el 18 de febrero de este año, presenté por escrito una petición que venía haciendo desde hace meses, de forma verbal, por que se nos informase -como representantes de esas personas que usted mismo ha dicho, que han depositado la confianza en nosotros- una información de cómo se ejecuta el presupuesto de esta Institución, con relación a temas de viajes y viáticos, que son un problema en todos los Parlamentos y Asambleas del mundo, pero se niegan, y se niegan porque no hay transparencia ni siquiera para adentro.

Entonces, usted ha venido a poner el dedo en la llaga y de alguna manera se lo agradecemos, porque en la medida que no seamos transparentes, ni siquiera para lo interno, no vamos a poder comunicar a la ciudadanía un mensaje de que nuestro trabajo lo hacemos correctamente.

Yo por mi parte, no sé si voy a contar con el aval de la nueva Junta Directiva, porque también hay que decirlo, a veces las Juntas Directivas se dedican a ser agencias de viajes y sólo deciden quién viaja, a dedo, y no dejan trabajar a todos los demás, pero yo sí me comprometo, aunque sea pagando yo mis gastos, a estar en ese foro, que me parece que es un foro apropiado para ir a hablar sobre temas de administración integrada financiera del Estado, sobre procedimientos de compras y contrataciones que tienen que ser llevados de otra manera, para que se pueda hablar eventualmente, que eso también se hace en los Parlamentos, sobre tasas impositivas y sobre reformas fiscales y no al revés. O sea, todo esto es importantísimo para llevar desarrollo, como usted decía, a los más débiles, a los más pobres.

Sin combatir la corrupción en donde se da, que es en el procedimiento de compras y contrataciones, va a ser imposible que haya suficiente presupuesto en los renglones apropiados para apoyar a la población indefensa, de tal manera que en la visión integral que yo tengo del problema, me parece que es un foro totalmente apropiado para ir a hablar sobre esos temas y me comprometo desde ya para estar ahí, señor senador. Muchas gracias por su visita y muchas gracias a todos."


Transparencia, acercamiento a la ciudadanía, aniquilamiento de la corrupción, cualquiera podría decir que son quimeras, que la humanidad tiene siglos de venir hablando de lo mismo, lo cual es cierto, pero mientras tenga un aliento de vida será mi divisa, tal como lo fue al iniciarme en el tema político hace casi un cuarto de siglo, ver que se hagan las cosas debidamente, con honradez, dentro de la legalidad y con sentido común, de modo que no dejé pasar la oportunidad de apoyar una iniciativa sana y estaré dispuesto a expresar, en nombre de mis electores a quienes siempre tengo en mente, la cara de la verdad que creo abanderar en nombre de mis representados.

martes, 12 de octubre de 2010

SOBRE EL PRETENDIDO IMPUESTO DE RECONSTRUCCIÓN

Para comenzar, las notas de prensa que dan cuenta que hoy, en el marco de la reunión de cooperantes para la reconstrucción de la devastación que dejaron en el país los fenómenos naturales este año 2010, el Ministro de Finanzas, Edgar Balsells, anunció que será creado un Impuesto de Reconstrucción que será de un diez por ciento del salario de las personas que ganan de Q.3,000.00 para arriba, o algo parecido, no están ajustadas a la realidad, porque nuestra Constitución Política, al hacer la separación de poderes, le da potestad al Organismo Ejecutivo de proponer impuestos, pero es únicamente el Congreso de la República el que puede decidir su aprobación o improbación, de manera que no se sabe si el Ministro o los medios de comunicación están espantando más con el petate del muerto.

Desde nuestro punto de vista, el planteamiento viene haciéndose al revés, de manera que esta propuesta jamás encontrará el eco suficiente para verse aprobada y, así como está la administración pública de corrupta en estos momentos, no habrá disposición del pueblo, aunque el dinero sea para una causa noble, de apoyar el incremento de impuestos para que un gobierno encabezado por una "pareja presidencial", que así lo cataloga el mismo Presidente de la República porque, quizás, no ha leído la Constitución, tenga más disponibilidad para seguir haciendo campaña en lugar de estar haciendo lo que la ley y el sentido común le mandan y le indican que debe hacer.

Ya lo hemos dicho en otros ensayos: mmientras no se arreglen las tuberías y continúen las fugas por todos lados, nadie estará dispuesto a meterle más caudal a las mismas, lo que quiere decir que, antes de proponer subir impuestos, para comenzar deben modificarse completa y sustancialmente el sistema de compras, contrataciones, ejecución y supervisión de obras, y para complementar, deberá haber una gestión administrativa que busque hacer eficiente el gasto y no aprovecharse del erario público para cargarle la mano en contratación de proselitistas, familiares, amigos ineptos y gente que no llega a aportar sino a "cologarse de la hamaca".

Por otro lado, un impuesto de esta magnitud a personas trabajadoras que ganan tan poco y que ya contribuyen en la proporción que la vida y la actual legislación les permite y les impone, es darle el tiro de gracia a la clase media y, con élla, asegurar la muerte de innumerables o múltiples pequeñas y medianas industrias y empresas cuyo segmento de mercado es, precisamente, la clase media.

Aquí no tenemos duda alguna de si el huevo va antes que la gallina. Mientras la autoridad sea ejercida por gente corrupta y los sistemas permitan que, con cada cambio de gobierno llegue más gente pobre a corruptirse y salir millonaria, no existirá ambiente propicio para discutir y aprobar reformas que tiendan a elevar la carga tributaria, con la cual estamos de acuerdo que se vaya subiendo gradualmente, pero asegurando primero la eficacia y la eficiencia en la utilización de todo lo recaudado.

Innumerables veces hemos escuchado decir que los gobierno no crean riqueza sino se nutren de la que las personas crean. Eso es una verdad de Perogrullo. Pero es darse un tiro en la sien, bajo las actuales circunstancias de pobreza y enajenación de la población de escasos recursos, esquilmarlos de esta manera sin tener la certeza de transparencia y honradez en su utilización.

Esta visto que con el combate a la delincuencia, aquella inteligencia que se ofreció nunca ha aparecido, y parece que lo contrario a la inteligencia está copando el resto de oficinas de gobierno.

Lo siento por tantos guatemaltecos desvalidos que realmente dependen de alguien más para sacarlos adelante después de las erupciones, lluvias de cenizas ácidas, tormentas tropicales, aguaceros y correntadas de este año. Con un gobierno que prácticamente los más necesitados ayudaron a instalar, hoy tendrán que esperar a que termine su gestión para recibir algún tipo de ayuda, a menos que el gobierno estadounidense verdaderamente entienda la situación de urgencia y, en algunos casos, de vida o muerte, en que muchos pobres y extremadamente pobres hoy se encuentran, y que la única ayuda que les podría venir es de algún pariente que necesita del Estatuto de Protección Temporal, TPS, por sus siglas en inglés, para encontrar allá alguna estabilidad para poder conseguir el más humilde de los trabajos que, dicho sea de paso, los estadounidenses ya no quieren efectuar.

Es un poco de humanidad, de entender cómo funcionan las instituciones y de sentido común.

miércoles, 29 de septiembre de 2010

LO PEOR EN POLÍTICA ES TRAICIONAR A LOS ALIADOS

     La cúpula del sector privado organizado de Guatemala, el CACIF, al apoyar al Presidente Álvaro Colom en su afán por intervenir el Registro Nacional de las Personas, RENAP, se quedó burlado en el apoyo político que le había brindado, semanas atrás, en esta pretendida medida a todas luces ilegal, por mucho que una Corte de Constitucionalidad, acomodaticia, le haya otorgado su bendición, en un voto dividido y controvertido, al opinar favorablemente, equiparando al RENAP, que es un Registro, con una empresa a la que se le concesiona la prestación de algún servicio público, tratando de crear una ficción legal en donde no existe.

     Lo que tratamos de resaltar, ahora que el Presidente anunció la intervención y luego parece que se volvió a retractar, es el innecesario desgaste que, con sus perennes dudas e indecisiones, pero más por sus caprichos revestidos de ilegalidad, produce en una Corte de Constitucionalidad en donde parece privar el interés por reelegirse de los Magistrados --ya que en abril de 2011 se renovará dicha Corte--, o en el sector privado organizado que, quién sabe por qué razones, sólo ellos las sabrán, se plegó ante la posibilidad de que el menos indicado en el país, y posiblemente en la historia republicana nuestra, interviniera una institución, que no es una empresa, por motivos de la corrupción e ineptitud imperante, como si el interventor, de darse el caso, tuviese poderes extraordinarios para limpiar una institución, cuando sería nombrado por quien encabeza uno de los gobiernos más corruptos de la historia.

     Ahora, que les quede de lección a estos dos aliados que el Presidente encontró en su camino. A ver qué tanto lo apoyarán en su siguiente capricho.

     Deberían leer el cuento aquel del pastorcito y el lobo.

     No hay cosa más asquerosa en la política que traicionar a los aliados.

viernes, 10 de septiembre de 2010

LLAMADO A LA PRUDENCIA CON LA DEUDA. DIGAMOS NO A LA CORRUPCIÓN

     No ha habido gobierno, en la historia política del país, que endeude tanto a Guatemala como el actual (nos referimos al de Álvaro Colom).

     La deuda pública ha crecido tanto, que el sentido tradicionalmente conservador del funcionario guatemalteco, del manejo de las finanzas, se ha perdido, y es tiempo de corregir el rumbo.

     La deuda pública interna la dejó el Gobierno anterior (de Oscar Berber, 2004-2008) en el orden de los Q.24,200 millones y ahora, seguramente, ha sobrepasado ya los Q.34.0 millardos (o sea, 34 mil millones); y la deuda pública externa la recibió este Gobierno (el de Álvaro Colom) en el orden de los US$.4,230 millones y ahora ronda los US$.5,425 millones.

     Diez millardos (diez mil millones) de quetzales y mil ciento noventa y cinco millones de dólares, sólo en deuda, es decir, adicional a lo que todos pagamos en impuestos, no son poca cosa.

     Ahora que se comienza a discutir el presupuesto del año 2011, lo que podemos esperar es más endeudamiento, tanto en términos internos en donde todo el país pierde, a excepción de los bancos, el Instituto Guatemalteco de Seguridad Social, IGGS y el Instituto Nacional de Electrificación, INDE, especialmente, que son los grandes acreedores del Estado en esa danza millonaria de bonos y letras de tesorería; como en términos externos, en donde algunos países, pero especialmente los organismos multilaterales, han perdido la prudencia (por decirlo amablemente) al entregar tanto dinero en tan poco tiempo, por dos razones fundamentales: la primera, porque no están supervisando su utilización, por mucho que algunos funcionarios se llenen la boca con este tema; la segunda, porque están utilizando, para las aprobaciones, únicamente los datos referentes de nuestro nivel de endeudamiento, comparado con los índices de otros países, en donde salimos muy bien librados, pero no están tomando en cuenta el mejor disparador que debieran tener para frenar las aprobaciones y los desembolsos: el terrible índice de corrupción que campea en prácticamente todas las instituciones del Estado, en donde la mayoría de los recursos destinados, supuestamente, al desarrollo del país, se están perdiendo en cualquier cosa, menos en el destino original al cual fueron originalmente asignados.

     Por otro lado, una oposición política conculcada, que más se opone por ver qué negocia y qué raja saca, a través de los diputados de los diferentes partidos políticos, mercenarios de la corrupción con sus, cada vez menos, contadas excepciones. Todo a los ojos del mundo a través de los reportes de prensa, sin que los Directorios, tanto del Banco Mundial, BM, como del Banco Interamericano de Desarrollo, BID, o del Banco Centroamericano de Integración Económica, BCIE, hagan algo o reaccionen ante esta danza corrupta de millones.  Igual crítica para los acreedores de la deuda bilateral.

     De ahí que no nos quede sino alzar nuestra voz en el sentido de pedir prudencia, si no al IGSS o al INDE, donde hay un control gubernamental, sí a los bancos locales y a los países cooperantes y a las entidades multilaterales. Su sola negativa a continuar apoyando este festín obligaría a todos los corruptos involucrados a tener, por lo menos, prudencia en lo que hoy hacen a la vista de todos con total descaro. No hace falta recordar en este momento las compras y las contrataciones asquerosas que, en poco menos de tres años, han salido a la luz.

     Nuestra voz se alza, también, para que todos los guatemaltecos que amamos nuestra patria comencemos a elevar nuestra voz, nuestros pensamientos, si no al unísono, por lo menos en el mismo sentido.

     Cada niño que desea estudiar o que se está muriendo de hambre, cada paciente en un hospital nacional o centro de salud que no puede ser atendido, cada humilde agricultor que quiere sacar sus cosechas y la pésima infraestructura no lo permite, cada madre que llora la pérdida de un hijo por la violencia irrefrenada con el pretexto de que no hay recursos, se los agradecerán.

     Estamos tan cerca de topar fondo que quisiera pensar que es una señal de que pronto tendremos un renacimiento, un nuevo amanecer.  La noche, dicen, es más obscura precisamente antes de la alborada.

lunes, 9 de agosto de 2010

LA TALACHA, UNO DE LOS NEGOCIOS CARCELARIOS

En teoría, el sistema penitenciario debe apoyar la rehabilitación del reo, pero en la práctica, en Guatemala es uno de los sistemas más corruptos que hay, sin que nadie haya hecho lo suficiente por cambiar el rumbo de las cosas.

La talacha es uno de los negocios carcelarios. Así se le conoce a la contribución forzada que los mandamases del penal o del centro de detención preventiva, obtienen de la comunidad recluida, bajo amenazas. Es una verdadera extorsión en la cual participan, activamente, los mismos detenidos o reos en cumplimiento de sentencias, muchas veces, la mayoría, con la anuencia o la participación de las autoridades.

Adentro de los reclusorios todo es negocio: la cubeteada, los cigarrillos, el licor, el uso del piso en el patio, la protección, la comida, las revistas, las visitas conyugales, la ubicación en tal o cual lugar, los celulares, la televisión, las drogas y hasta las armas.

Cuando hemos sostenido, públicamente, nuestros argumentos con relación a la pena de muerte, algunos pocos interlocutores sacan el argumento de que no es un disuasivo, con el cual no estoy de acuerdo, pero la otra noche un amigo me recordó que el "sistema" debe velar por la reincorporación del reo a la sociedad.

Luego, si la totalidad de los presidios son escuelas del mal, ¿de qué reincorporación estamos hablando? ¿de una reincorporación de delincuentes a la sociedad?

Esta situación tiene de cambiar. Se necesita verdadera voluntad política, no sólo a nivel de la Dirección del Sistema Penitenciario sino al más alto nivel, para que nuestras cárceles cambien. En primer lugar, en beneficio de aquellas personas que tienen que cumplir condenas por delitos no violentos que, al caer entre delincuentes acostumbrados al olor de la sangre y de la pólvora, se vuelven verdaderas víctimas del sistema y, al salir, seguramente habrán aprendido otro tipo de mañas con las cuales reincorporarse a la sociedad, pero para fastidiarla.

Pero se hace imperativo el cambio para procurar que quienes cumplen una pena impuesta salgan a la calle a volverse seres activos y productivos, que hayan aprendido de la experiencia y no quieran volver, lo cual es contrario a lo que actualmente sucede, pues los delincuentes con decenas de ingresos a las cárceles así lo indican.

Por otro lado, aquellos delincuentes de difícil reinsersión, violentos, malos, deben estar adecuadamente aislados de la sociedad y de los demás reclusos no violentos, en ambientes en donde dejen de producir más daño desde adentro de las propias instituciones del Estado, desde donde se les da alimentación y techo solamente para seguir delinquiendo.

La selección del personal del Sistema Penitenciario también debe ser objeto de atención. Nosotros pensamos que habría que darle prioridad, para ocupar estas plazas, a personas que han tenido, en su experiencia personal, razones para no permitir que los delincuentes sigan organizados, liderando sus pandillas desde los penales.

La selección del personal y su sometimiento, periódicamente, al detector de mentiras, deben ser parte de los cambios, así como inversión en infraestructura moderna y cambio de algunos esquemas legales para revertir la situación.

Algún día habrá de llegar alguien con voluntad política, claridad de ideas y suficientes atributos para somatar la mesa del sistema de prisiones y poner orden en este desmadre.

lunes, 26 de julio de 2010

CUIDADO CON LOS GATOS

Acaban de ordenarse las capturas de cuatro personas, sindicadas de conspirar para cometer fraude en la licitación por casi 900 millones de quetzales en el Registro Nacional de las Personas, RENAP.

De ellos, el de más alto rango es un ex Ministro de Gobernación de efímero paso por ese puesto.

Como tengo suficiente tiempo de andar bregando en el acontecer nacional, cuesta creer que estos peones, en el tablero de ajedrez de esta multimillonaria defraudación, sean realmente los autores de dicho desfalco, no porque no tengan la inteligencia para hacerlo, sino porque no tienen la "palanca" para haber armado esta trama, para tener acceso a ese chorro de millones de quetzales del presupuesto nacional, sin que nadie de arriba "pataleara", término despectivo con el cual el Presidente de la República se refiere a quienes no están de acuerdo con él.

Por eso señalo que hay que tener cuidado con los gatos, no sea que distraigan nuestra atención de quienes, verdaderamente, se están nutriendo detrás de toda esa farsa que han montado.

Luego, no nos quejemos si el RENAP no funciona. No se ha trabajado para que funcione sino para saquearlo. ¡Una mancha más al tigre!

lunes, 19 de julio de 2010

TODO ERA UNA FARSA. NO HABÍA TAL INTELIGENCIA

Es inobjetable que estamos siendo gobernados por alguien que, de candidato, nuevamente dijo lo que la gente quería escuchar para llevarlo al ejercicio del poder en su tercer intento. Todo era mentira.

Se llenó la boca al decir que la delincuencia no se combatía con mano dura, que era el lema de campaña de su principal opositor, quien por cierto no aparece y pocas veces sabemos qué piensa de los temas qu nos agobian, que había que combatirla con inteligencia. A poco más de dos años y medio de este pobre gobierno ya estamos en condiciones de afirmar que la inteligencia no se le acabó; es que nunca se tuvo.

Por más que veamos los esfuerzos que hace el actual Ministro de Gobernación, Carlos Menocal, en quien identificamos a un hombre preparado y bien intencionado; o los de Helen Mack desde adentro de la Policía Nacional Civil, la inteligencia que, desde arriba, tiene que integrar toda una política de combate a la delincuencia organizada, no la vemos aparecer.

Ha valido más el "temor reverencial" de estar en desacuerdo con la todopoderosa Primera Dama, quitándole recursos a las instituciones que deben velar por la seguridad pública para pasárselos a los programas de cohesión social, que el escarnio público por no hacer el trabajo para el cual fue electo y, en el camino, abandonar a la gente a su suerte.

Ha valido más la tentación de nombrar gente corrupta, mafiosa y ladrona, tanto en la Policía Nacional Civil como en el Ministerio de Gobernación y en el Ministerio Público, acusados algunos de ellos, además, de organizar una banda de sicarios desde el seno de una de esas instituciones, que hacer las cosas con una ya no cuestionada sino inexistente inteligencia.

El colmo es la desvergüenza de declarar, ante cámaras, que el asesinato de una familia, niños incluidos, le arruinó el día de su santo maya, con lo cual no sólo se nos da una triste pauta de lo desubicado que el Presidente de la República está de la realidad nacional, sino que su gobierno ya no tiene cosa alguna que aportar en este campo como no sean más fracasos, incertidumbre, indiferencia, falta de credibilidad y, obviamente, más luto y derrramamiento de sangre inocente para la familia guatemalteca, que es la que al final está pagando las consecuencias de esa terrible combinación que consiste en la falta de inteligencia y de otros atributos.

No se diga después que soy un desestabilizador (así, en primera persona) y que busco que en Guatemala haya un golpe de Estado, pero ante tanto sinvergüenza e incapaz que hoy hace gobierno y ante la cadena de fracasos en todo sentido, lo más sensato, si algo le queda de vergüenza al Presidente, sería que renunciara y dejara el gobierno en manos de quien, constitucionalmente, así se ha previsto. Por lo menos da la impresión que el Dr. Rafael Espada es un hombre honrado que podría dejarse asesorar bien.

Todo era una farsa. No hay nada más qué aportar. No había inteligencia. No había nada. Aún no hay nada. Nada de nada.

EL NECESARIO EJERCICIO DE LA HONRADEZ Y DE LA TRANSPARENCIA

La cantaleta del gobierno actual, el tan publicitado de Álvaro Colom, es la Reforma Fiscal, mientras que los caballitos de batalla han sido los programas de cohesión social, especialmente el denominado “Mi Familia Progresa”.

Paradójicamente, no existe congruencia entre una y otros cuando, en el medio de ambas, lo que existe y se percibe es una gran incapacidad para gobernar que se traduce en malversación, ingobernabilidad, comisiones bajo la mesa, amiguismo, corrupción, despilfarro, enriquecimiento ilícito e irresponsabilidad, entre otras cosas que sólo producen efectos negativos en la población.

Para que cualquier programa de gobierno sea exitoso, se requiere un ejercicio impecable de honradez y de transparencia frente a los actores sociales y la generalidad de gobernados y observadores internacionales.

Mal hace la denominada Comunidad Internacional en repetir, como loros, la necesidad de subir la tasa impositiva, cuando no se acompañan tales declaraciones con las que tienden al arreglo de los grandes problemas que tenemos en aspectos de compras y contrataciones.

De nada sirve subir impuestos y castigar más la producción si tenemos gobernantes corruptos y sistemas que ya han demostrado su ineficiencia en ese sentido, que sólo sirven para que las autoridades de turno se enriquezcan y que, al final, nada pase en términos de desarrollo, como siempre.

Por eso es que una elevación de impuestos disfrazada de “Reforma Fiscal” jamás va a ser apoyada y acompañada por la ciudadanía trabajadora de este país, ya que es como pretender meterle más agua a una cañería podrida y agujereada que no es capaz de llevar el vital líquido a donde se necesita.

Es indispensable, primero, arreglar, en el fondo, la capacidad del Estado de hacer compras y contrataciones de manera honrada y transparente para todos.

Solamente cuando la ciudadanía tenga claro que los recursos se están invirtiendo en las obras y programas que tiene décadas de estar esperando, estará dispuesto a aceptar, aunque sea de mala gana porque a nadie le gusta que le suban la carga impositiva, que es necesario hacer cambios para conseguir más recursos en beneficio de todos.

Mientras la percepción sea que los beneficios serán para unos pocos que ya nos han demostrado su carencia de principios y de lo que son capaces, Guatemala estará condenada a no salir del subdesarrollo en que se encuentra.

miércoles, 14 de julio de 2010

INTERPELACIÓN AL ESTADO GUATEMALTECO Y A SUS AUTORIDADES

La obstinación del actual mandatario, Álvaro Colom, por endosarle la Presidencia de la República, al mejor estilo aristocrático, a la señora Sandra Torres, tiene sumido al país en una crisis permanente que abarca a todos los ministerios, secretarías y dependencias ligadas al Organismo Ejecutivo, generando un ambiente idóneo para el desorden, el despilfarro, el enriquecimiento ilícito y la corrupción, donde los buenos empleados y funcionarios (que los hay) han de sentir vergüenza de trabajar en esta administración que se la lleva de ser la de los "Tiempos de Solidaridad", pero con ellos mismos.

Si a eso agregamos las generaciones de diputados que, en su inmensa mayoría, legislatura tras legislatura, se empeñan en llegar a hacer negocios desde sus curules en lugar de llegar a servir y a representar a las comunidades que los eligieron, como prometieron en campaña...

Si, seguidamente, entramos a analizar las actitudes de jueces, magistrados y funcionarios del Organismo Judicial, con pocas excepciones pero admirables, dignas de orgullo y reconocimiento...

Y, finalmente, si metemos en nuestro análisis esa serie de instituciones autónomas y descentralizadas, como el Tribunal Supremo Electoral, TSE, el Registro Nacional de las Personas, RENAP, la Corte de Constitucionalidad, CC, la Procuraduría de los Derechos Humanos, PDH y los cientos de alcaldías y corporaciones municipales, nos daremos cuenta que, insistimos, aunque hay excelentes funcionarios haciendo lo que deben hacer, es poco lo que nos va quedando digno de resaltar como ejemplo de virtudes.

El Presidente Colom, digno ejemplo del Principio de Peter o Regla de la Incompetencia, pudo haber sido un buen funcionario en el Fondo Nacional para la Paz, FONAPAZ, o pudo haber sido un buen ingeniero, pero lo que la naturaleza le ha dado para gobernar esta nación está muy por debajo de sus capacidades, de modo que ahora, ya investido como Presidente de la República, comienza a mostrar sus inconsistencias y debilidades que derivan en incompetencia, y al ritmo de "lo malo es enemigo de lo peor y lo bueno es enemigo de lo malo", suele no tomar decisiones, tartamudeando cuando se le pregunta y, cuando las toma, alguien se las revierte porque son las equivocadas o están fundadas en principios ilegales, de manera que estos 30 meses de gobierno han sido de "chapuces", renuncias, fugas de funcionarios (con el "pisto", por supuesto), y el gobernante, no sabemos si fingiendo o siendo realmente lo que aparenta, no se entera sino después que cayó el rayo, sonó el trueno y exclamamos: ¡Jesús, María!

¿Qué calidad de personas puede atraer un Presidente de la República que asume el cargo bajo fianza porque su campaña política fue financiada con recursos del Estado que salieron de manera más que ilegal, de la Contraloría General de Cuentas de la Nación? ¿Cuál es el mensaje que proyecta cuando se quedó, porque no los devolvió, con el medio millón de quetzales del Estado que le dio el "empresario" (según él, por supuesto) Marco Tulio Abadío a través del grupo "Amigos en Acción"?

Curiosamente, hoy mismo saldrá libre Byron René Abadío Carrillo, hijo de Marco Tulio Abadío, ex Superintendente de Administración Tributaria, y hermano de Junior Abadío, luego de ser condenado a pagar Q.160,000.00 y a cumplir una condena de seis años de prisión que, sin oposición del fiscal del Ministerio Público y con la venia del juez, se convirtieron en poco más de 3 años (comenzó a purgarla el 20 de abril de 2007). Los contratos falsos de adquisición de suministros en los que el "chichito" estuvo involucrado suman unos Q.50.0 millones. ¡Ese mensaje, donde los "chirices" se mueren de hambre y la gente honrada no consigue trabajo, llora sangre.

No es nuestro objeto analizar caso por caso sino hacer ver que, en una interpelación global al Estado guatemalteco, pocas instituciones sacan buena nota, y poquísimas personas también.

La mayoría de funcionarios del Organismo Ejecutivo, de los involucrados en la Administracion de Justicia (donde algunas mujeres merecen todo mi respeto) y de los diputados del Congreso de la República, no sólo no pasan la prueba sino son objeto de la mayor vergüenza.

¡Pobre Guatemala! Tan lindo país el que tenemos y tan podridas nuestras actuales autoridades.

martes, 18 de mayo de 2010

LA HONORABILIDAD, EL TIEMPO Y LA PRESIDENCIA DE LA REPÚBLICA

Si algo cambió después de la muerte del abogado Rodrigo Rosenberg Marzano, es la discusión acerca de la honorabilidad de las personas que han de ocupar puestos importantes dentro de la administración pública.

Resulta que el proyecto de Ley de Comisiones de Postulación estaba destinado a quedarse en la gaveta del olvido en el Congreso de la República cuando, a raíz del asesinato del mencionado profesional, la sociedad civil, especialmente la juventud, comenzó a exigir cambios.

La histórica manifestación pacífica del domingo 17 de mayo de 2009, en la Plaza Italia, fue el marco en el cual, públicamente, pedí que se apoyase a la diputada Nineth Montenegro en su intento por aprobar dicho proyecto de ley, el cual hoy es una de las leyes ordinarias del país, pero también recordé que Guatemala era el único país del mundo que tenía un Presidente de la República que se encontraba libre bajo fianza.

Es que ya a todos se nos olvidó que Álvaro Colom estuvo inmiscuído en el saqueo de recursos públicos a través de Marco Tulio Abadío, el anterior Contralor General de Cuentas de la Nación, hoy recluído en prisión, y que para el tiempo que hablé, hace un año, todavía estaba vigente la libertad bajo fianza, decretada el 9 de agosto de 2005, dentro de la causa 2376-2004, expediente a cargo del Juzgado Décimo de Primera Instancia Penal. Hoy desconozco qué ha sido del mismo y si dicha fianza ya se revocó.

La consecuencia de la entrada en vigencia de la mencionada Ley de Comisiones de Postulación, especialmente, ha sido el debate que ha habido alrededor de la honorabilidad de los candidatos a ocupar puestos públicos, lo cual es un gran avance dentro del proceso de escogencia de nuestros más importantes servidores.

Sin embargo, nada se dijo en la Ley acerca de la honorabilidad de quienes serían parte del proceso de selección y, especialmente, de las autoridades que, al final, debían nombrar funcionarios al amparo de dicho cuerpo de normas legales.

Aunque las normas vigentes no digan nada al respecto, no deja de llamar la atención, y eso sí se puede discutir porque, aunque fuera de la esfera del Derecho, sí queda en el ámbito de las esferas de la Moral y de la Ética, que el cuestionado Presidente de la República, que se apropió de medio millón de quetzales provenientes de una institución del Estado para su uso personal, y que no hay constancia que los mismos hayan sido siquiera devueltos, sea, al final del proceso, quien deba nombrar a alguien que ha sido escogido a la vista de la sociedad, en general, discutiéndose, hasta por orden precisa de la Corte de Constitucionalidad, acerca de su honorabilidad.

En la próxima elección presidencial que, por cierto, se avecina, es de vital importancia que este tema sea objeto de un intenso debate, además de la acreditación de experiencia, aunque no estén contemplados estos requisitos en la ley. Así le evitaríamos a Guatemala el bochorno de tener un Presidente que anda saludando por el mundo, a sabiendas que tiene cuentas pendientes con la justicia de su país.

Si este debate sobre moralidad y experiencia se hubiese llevado a cabo con anterioridad, probablemente no habríamos tenido de presidentes, ni al que está sujeto a procesos penales, ni al actual, que tanto se parece al otro y que va por sus mismos pasos en muchos aspectos.

sábado, 24 de abril de 2010

APLAUSO PARA EL GOBIERNO LOCAL DE SANTA CRUZ DEL QUICHÉ

Notas de prensa dan cuenta, hoy, que la Municipalidad de Santa Cruz del Quiché, sospechando el "arcaico timo", mandó a hacer pruebas de laboratorio al concreto que una constructora echó en una de las calles de la población, demostrando las mismas que no cumplía con las especificaciones técnicas contratadas y, consiguientemente, ordenando la suspensión de los trabajos, la demolición de la parte mal construida y la refundición, con el concreto apropiado (que es más caro que el que se puso, por supuesto), del tramo mal construido.

No hay mucho que explicar alrededor de esta nota, pero sí mucho que difundir y señalar como ejemplo a las demás municipalidades, comunidades, ONG's, Consejos de Desarrollo, etcétera, que siendo estructuras colegiadas muchas veces se coluden sus miembros para aceptar sobornos y entregarle a las poblaciones, a cambio de "comisiones" o, para hablar en buen chapín, "mordidas", en detrimento de la calidad de vida y del erario o fondos públicos a su cargo.

Es por eso que hoy vale la pena invitar a todos a tronar un sonoro aplauso a las autoridades electas de ese municipio. Nadie, con su actitud, duda que entre constructor y el gobierno local no hay componenda alguna, y con la defensa del contrato defienden, a su vez, la integridad de sus respectivos nombres y los de sus descendientes y, además, la eficiencia en el manejo de los recursos que sus electores han confiado a su custodia.

No me canso de decirlo. ¡Aplausos para estos buenos funcionarios que demuestran que se puede hacer política sin mancharse! Es seguro que, cuando entreguen sus cargos, podrán andar por cualquier lugar de su comunidad o de donde quieran con la frente en alto.

No se me olvida, por cierto, un sonoro abucheo desde este sitio para esos malos empresarios que, apostándole a la ignorancia de las autoridades, no les basta la utilidad que han calculado matemáticamente a la hora de ofertar y ganar el concurso para efectuar la obra. Este tipo de empresarios debiera quedar señalado de por vida para que ya no participe más que en proyectos de carácter privado. Entiéndanlo: los recursos públicos son sagrados.