lunes, 19 de abril de 2010

SOLIDARIDAD PARA CON EL PUEBLO POLACO


Es increíble cómo la cultura acerca a los pueblos y a las personas que los integran. No conozco Polonia; sin embargo, siempre me ha simpatizado ese país y su gente. Desde antes de conocer a mi recordada profesora de piano, de orgien polaco, ya sentía esa simpatía.
Hoy que lo pienso, no sé si es por la aniquilación que sufrió su valiente ejército durante la Segunda Guerra Mundial, el cual, totalmente inútil con su caballería tipo siglo XIX, fue destrozado por las divisiones blindadas alemanas (panzer) durante la invasión de aquel 1 de septiembre de 1939.
Influye, también, el sometimiento a la garra del imperio socialista soviético hasta la década de 1980's en que el movimiento sindical encabezado por Lech Walesa, cofundador del movimiento Solidaridad, con el respaldo de otro gran polaco, el Papa Juan Pablo II, lograron emancipar a su patria sin derramamiento de sangre.
Sin embargo, me parece que lo que más me ha acercado a Polonia durante mi vida ha sido mi vocación por la música de Federico Chopin. Es más, la foto que he colocado corresponde a una actividad en la Universidad Francisco Marroquín, UFM, durante la cual estoy pronunciando la disertación inaugural de la fundación del grupo de Amigos de Chopin, una iniciativa de otro gran polaco, don Adam Praun, quien con su esposa Danuta se quedaron en Guatemala para fundar y hacer crecer y prosperar a su familia.
No sé cuántos polacos murieron en la batalla de Smolensko, de los 45 mil que se calcula que hubo, en 1941, durante la Segunda Guerra Mundial, patrocinada especialmente entre los rusos y alemanes; o la de 1943, que produjo más de medio millón de bajas a los bandos en pugna, pero ahora es un lugar que siempre será recordado por los polacos porque ahí perdieron a sus más altas autoridades electas.
La consternación por este suceso ha sido enorme en todo el mundo, y no deseo dejar de manifestarles a todos los polacos mi solidaridad para con un puebo trabajador, honrado y que siempre ha sido ejemplo de fomentar los grandes valores, entre los cuales está el de la cultura, tan necesaria para todos los habitantes del planeta.
Mis deseos por que esa herida colectiva sane lo más pronto posible.

domingo, 18 de abril de 2010

EL CONGRESO IDENTIDAD Y DESARROLLO RURAL

Este espacio me ha servido desde que fuera creado, a finales de marzo de 2009, para señalar, invariablemente, los desatinos y sinsentidos que, funcionarios y políticos, suelen cometer, tanto en nuestro propio entorno como en el internacional.

Sin embargo, hoy me encuentro con la sorpresa que las noticias traen, acerca de la petición conjunta que 843 líderes comunitarios le plantearan al Gobierno de la República a través de su Presidente, Álvaro Colom (y no al gobierno de Álvaro Colom, como dice la cantaleta publicitaria), sorpresa a todas luces positiva porque, por fin, va en el rumbo que el país entero necesita para salir de ese subdesarrollo crónico en que se encuentra.

Primero, señala la nota (Prensa Libre, domingo 18 de abril de 2010, página 6), solicitaron programas de educación trilingüe, a manera de hablar inglés para negociar sus productos con otros países, lo que denota, aunque la nota periodística no lo dice, que están pensando en no abandonar su lengua materna indígena, en estudiar el español y, además, el inglés. Esta primera solicitud, digna de aplauso para mis compatriotas comunitarios.

Otra demanda comunitaria, dice el artículo de prensa, es el fortalecimiento y ampliación de los incentivos a la educación preprimaria y rural, así como la capacitación en tecnología. Lo primero todo el mundo lo entiende y es bueno saber que ya existe conciencia, en el interior del país, de la importancia de comenzar el proceso educativo a temprana edad. También lo aplaudo. Lo que no queda muy claro, por lo amplio, es lo que los líderes comunitarios requieren por capacitación en tecnología.

Por el final de la nota, que hace énfasis en la tecnología para la producción y se refiere a invernaderos y sistemas de riego, creemos entender que se refieren a la tecnología agroindustrial, lo cual también es plausible pero insuficiente.

Las comunidades del interior se merecen más que eso. El país tiene una ventaja comparativa que ha pasado desapercibida, y es la Gremial de Productores de Software, la cual puede ser de gran utilidad para elevar la capacidad tecnológica virtual de muchos niños y jóvenes del interior del país que pueden, con su esfuerzo personal pero con el acompañamiento de la infraestructura del Estado, lo cual sí puede traer beneficios inconmensurables, por el momento, en el desarrollo rural, así como una radical elevación del nivel de ingresos de muchos habitantes del interior del país.

Lástima que hoy tenemos un gobierno encabezado por alguien cuya palabra de honor y niveles de compromiso están totalmente por los suelos, porque el final de esta nota estimulante, por el vigor que demuestran nuestros líderes comunitarios, es una promesa más de las múltiples a las cuales ya nos tiene acostumbrados Álvaro Colom; primero como candidato y luego como Presidente de la República, quien solamente tiene palabras para defender el programa Mi Familia Progresa, el cual sería excelente para las comunidades si se institucionalizara y transparentara, y no fuese, como es hoy, un instrumento político, discriminatorio y foco de corrupción.

¡Felicitaciones para esas comunidades que sí visualizan su porvenir de una manera sensata!

sábado, 17 de abril de 2010

EL YIN YANG, LOS VOLCANES DE ISLANDIA Y LA GOBERNABILIDAD

El Yin Yang es un concepto que los pensadores chinos desarrollaron hace miles de años, y tiene que ver con el equilibrio de todas las cosas en el Universo, con la dualidad intrínseca en todas las cosas existentes, dentro de las cuales, por supuesto, están las actuaciones, las circunstancias, los hechos históricos.

Para estos antiguos filósofos todo lo positivo tiene su negativo, todo lo que sube tiene que bajar, si hay un norte también hay rumbo sur, cuando hay momentos de claridad hay que esperar los de obscuridad, a toda tormenda le precede y le sigue la paz. Son dos fuerzas generadoras de todo lo que existe y nos sirven, además, para explicar la existencia: hombre-mujer, niño-viejo, rico-pobre, trabajador-haragán, listo-tonto.

Por otro lado, las curiosidades de Islandia. Para empezar, su nombre viene del inglés Iceland, tierra del hielo, pero es uno de los lugares más candentes del planeta por el tamaño de sus volcanes, que los científicos han identificado llegar hasta bien profundo dentro del globo terráqueo, y por la magnitud de sus erupciones, que también están registradas como de las más grandes de nuestro planeta.

En Islandia operan las fuerzas del yin yang tratando de mantener ese delicado equilibrio que ha permitido que en esa isla, la más grande que existe de origen volcánico, hayan prosperado los asentamientos humanos.

Es una lucha inefable entre el hielo de las latitudes del norte y el tremendo calor proveniente del centro de La Tierra, en un juego cíclico en donde el primero reprime al segundo que trata de surgir por los múltiples volcanes isleños, y lo más que logra hacer durante la parte larga del ciclo es derretir parte del hielo y provocar tremendos hundimientos, visibles desde la superficie congelada.

Esos ciclos suelen ser de alrededor de 10 años. La gran erupción que hace un par de días comenzara de nuevo tardó 14 años desde la anterior, de 1996, que devastó el país, más que por las erupciones mismas, por las inundaciones gigantescas provocadas por el súbito derretimiento de una capa de hielo tan espesa como tienen los glaciares en esos alejados parajes.

Sin embargo, hay registros de una histórica erupción en 1783, tan grande, que se cree que provocó más de 2 millones de personas muertas en todo el planeta por las consecuencias globales que tuvo. Se cree que dicha erupción lanzó a la atmósfera más de 100 millones de toneladas de dióxido de sulfuro, formando una nube roja que, en tres días, se había extendido por todo el hemisferio norte, provocando un cambio climático súbito y, con él, una hambruna en todo el planeta.

La nube tóxica, al mezclarse con el agua de las nubes se convirtió en lluvia de ácido sulfúrico; el río Mississippi, al otro lado del planeta, se congeló hasta muy cerca de su desembocadura en Nueva Orleáns; en la India fueron centenas de miles de muertos los que provocó la hambruna por el cambio repentino del clima. La misma población de Islandia se vería más que diezmada por las mismas causas.

Hay quienes se atreven a decir que los grandes cambios sociales que se dieron en Francia tan solo seis años después, fueron producidos por la gran hambruna que venían sufriendo desde hacía tiempo, cambios que, más de 200 años después, siguen teniendo consecuencias en la vida democrática y republicana de la mayoría de naciones.

Hoy traigo el concepto del Yin Yang y la anécdota de las erupciones volcánicas en Islandia, porque siento que en algo puedo relacionarlos con la gobernabilidad.

Lo que deseo establecer es que los conglomerados humanos, como todo en esta vida, necesitan un equilibrio mínimo para desarrollarse y prosperar; que si ese equilibrio se pierde, como sucede con ese delicado balance de fuerzas en islandia, se produce el inicio del caos, por decirlo de alguna manera.

Nuestras sociedades, especialmente la guatemalteca, están hechas para aguantar mucho, se acostumbran a lo inaudito porque lo que no debiera ser se convierte en el pan nuestro de cada día; pero el punto que deseo establecer es que esas sociedades, incluyendo la nuestra, tan apática, indiferente y, ahora, curtida, tienen un límite.

Los gobernantes de turno se apoyan en la idea de que la sociedad que gobiernan es olvidadiza, que todo lo aguanta, que sus integrantes somos sujetos de sus desmanes y abusos, de su falta de palabra, de honradez, de principios, y a eso le han venido apostando.

Esa fue la apuesta del gobierno de Alfonso Portillo y ya se ve: han ido a parar a prisión desde el Presidente y Vicepresidente de la República para abajo, con varios Ministros. Algo insólito en cualquier país pero que aquí se comienza a sentir con algo normal y cotidiano.

Esa es la apuesta del actual gobierno, el gobierno "corrupto" de Álvaro Colom, que es el adjetivo que le falta a la multimillonaria campaña publicitaria que mantiene el "angelito". Y esa es la apuesta que mantienen, por lo que se ve, casi todos sus Ministros, Secretarios, Directores y simples funcionarios. Al grito de "el último que robe que cierre la puerta" han salido, literalmente, a saquear al Estado.

Lo peor de todo es que la señora Primera Dama también, es evidente, ha efectuado su apuesta; y esa apuesta es exactamente la misma: populista, electorera, partidista, poco transparente y, probablemente, de lo más corrupto que, dentro de toda la fauna existente, hay.

Sin embargo, basta conversar con las personas de la calle, con los líderes de las comunidades, incluyendo a aquéllos a quienes el gobierno o la señora benefician, para darse cuenta que esos altos niveles de corrupción lastiman, hieren en las carencias de la gente, en su hambre, en la variedad de penas que sufren calladamente.

Ojalá no estemos a las puertas de una ruptura de equilibrio en nuestro país. Ojalá no estemos al borde de una convulsión social que cambie el rumbo de la historia del país. Ojalá las personas adineradas del mismo, que hoy se han acomodado con el actual gobierno, recapaciten y se den cuenta hacia dónde vamos, cuál es el derrotero que nos espera con líderes y liderezas políticas que, en su afán por enriquecerse, porque es claro que el país no les importa mucho, están dispuestos a hacer lo que sea, incluso hipotecar y vender a las próximas diez generaciones.

Por eso, desde este espacio, mi opción siempre será por los más necesitados del país, en quienes siempre pienso cuando hay sequía, pensando en la hambruna que se viene, cuando llueve fuerte, por los riesgos de las construcciones que no aguantan y por los ocasionados por una topografía que es, de por sí, difícil en terreno seco.

Para todas esas personas que ven cómo los funcionarios de turno de enriquecen a millones, y que no consiguen un trabajo honrado con qué sustentar a su familia, aunque sea de medio tiempo, mis más elevados pensamientos. Recuerden que ese concepto chino nos dice que si hay tiempos malos, habrá tiempos mejores.

viernes, 16 de abril de 2010

DEL CIVISMO A LA ACCIÓN. EL EJEMPLO DE NETO RUIZ

Fue Ernesto Ruiz Sáenz de Tejada un personaje; mi pariente también, pero ante todo un hombre decidido que, siendo un empresario de mucho éxito como fundador de una cadena de supermercados, supo reconocer su faceta cívica y, saliéndose de lo común, ocupó un corto tiempo un cargo público de importancia.

Es, probablemente, el hombre más adinerado que haya llegado vez alguna a ser Director de la Policía. Quién sabe cuáles serían sus motivaciones, pero indudablemente llegó a ese puesto con un afán distinto a enriquecerse.

Cada vez que me encontraba en la calle, en un almacén, charlábamos largo rato, especialmente cuestiones de antaño, de cuando mis tíos le enseñaron a pelearse en la calle cuando tenía apenas doce años. Yo gozaba escuchando sus anécdotas e imaginándome cómo le iría a los contrarios al enfrentarse a un niño, a un joven o a un hombre tan fuerte como lo fue, con sus muñecas más gruesas que mis bíceps o sus brazos más gruesos que mis piernas.

Traerlo a colación a este espacio en donde se exponen temas políticos, de sentido común y de legalidad es honrar al ser humano que, teniendo armada su vida y asegurado el sustento de su familia, hizo lo que todos los guatemalteco debiéramos hacer: involucrarse.

No hay absolutamente nada que podamos cambiar del país desde afuera. Criticando a los diputados no evitaremos sus abusos, sus desmanes, sus despropósitos para con la patria. Comentando los últimos saqueos de las arcas nacionales por parte de los pícaros de turno, tampoco.

Es esa senda cívica que Neto marcara hace tantos años, que hasta recuerdo haberse granjeado el lanzamiento de una o varias granadas de fragmentación, la que debemos seguir. Seguramente, si en lugar de haber sido él solo haciéndole frente a la agenda policial, hubiese sido acompañado por miles de guatemaltecos de bien, en todas las instituciones de gobierno, los malosos que siempre andan rondando para espantar a la gente de bien, no se hubiesen atrevido a intimidarlo.

Por eso hoy, desde este espacio no envío una nota de pésame al resto de su familia, sino una felicitación por el padre, abuelo, bisabuelo que todos conocieron.

¡No hay que llorar familiarmente a quienes la patria despide con aplausos!

jueves, 15 de abril de 2010

LOS TRES ALEGRES COMPADRES O LA TRAICIÓN DE LOS DIPUTADOS

El cine de la época de oro de México tiene unas verdaderas joyas para quienes sabemos apreciarlo. Una de éllas es la película "Los Tres Alegres Compadres", protagonizada por Andrés Soler, Pedro Armendáriz y Jorge Negrete. Es una historia del padre que viaja con sus dos hijos cometiendo picardías para ganarse la vida en las ferias pueblerinas, sólo que cuando el padre está de buenas, sus dos hijos son sus compadres, pero cuando está de malas les exige el debido respeto como su padre que es.

Hay una escena especial que quiero recordar el día de hoy; es cuando, después de despojar a otros jugadores de naipes, llegan a la habitación del hotel donde se hospedan a repartirse el dinero. El padre (Soler), como buen pícaro que es, comienza a repartir un billete para cada uno, solamente que cada vez que entrega uno para un hijo, se pone uno enfrente de sí mismo, y así alternadamente: "pa tú, pa mí, pa tú, pa mí", lo cual, al final, hace que los hijos (Negrete y Armendáriz) duden de su imparcialidad para repartir, y se arma nuevamente la bronca.....

Así como estos alegres pícaros, así están hoy los integrantes de las tres alegres bancadas, la de la UNE, la de la GANA y la LIDER (las oportunistas minibancadas, ni vale la pena mencionarlas).

Yo veo a los diputados integrantes de estas bancadas, especialmente quienes conforman la poderosa, por su poder destructivo, Comisión de Finanzas del Congreso de la República, como simples traidores de su electorado, por la manera irresponsable como están endeudando al país y, con él, a los actuales y futuros ciudadanos, porque alguien ha de pagar, alguna vez, los compromisos que estos traidores a su patria están, en nombre de todos, contrayendo.

Llama la atención que el Presidente de dicha Comisión haya declarado que ya tenía el aval del Organismo Ejecutivo para aprobar un dictámen para endeudar al país por Q.7.0 millardos, cuando la propuesta oficial es de un endeudamiento (adicional, se entiende) por Q.4.5 millardos, y que luego haya salido el propio Presidente de la República diciendo que, si le pasan el decreto que aprueba la emisión de bonos, por ese monto, que él lo vetaría, y luego sale el mismo diputado Presidente de la Comisión referida, de una reunión en Casa Presidencial, indicando que el Presidente ya aceptó que ese techo sea de Q.5.o millardos. ¿A quién le había consultado, entonces, la primera vez que ya tenía el aval, según dijo? ¿Quién manda, realmente, en el Organismo Ejecutivo?

No le hace bien alguno al país ni que "ninguneen" al Presidente, ni que lo endeuden y, mucho menos, que la propuesta cocinada por los alegres compadres sea por nada menos que 2,500 millones más.

En este espacio he dejado establecida mi posición al respecto y hoy, que a la par de las notas alrededor de este nuevo escándalo del Congreso y de la relación con el Gobierno, sale información comparativa acerca de cómo han evolucionado los ingresos fiscales, la reitero: no tienen necesidad de endeudar más al país.

Si se prioriza el gasto; si se hace lo mejor por transparentar la utilización de los recursos, todo este esfuerzo por endeudar al país no sería necesario.

Baste ver los actos de corrupción que prácticamente todos los días aparecen salpicando de lodo y descrédito al gobierno para darse cuenta que primero hay que reparar las cañerías para que no haya fugas y luego, después de hacer las reparaciones, echar el agua.

Si seguimos inyectándole cantidades millonarias a un gobierno corrupto que, por las declaraciones del Presidente de la Comisión de Finanzas, no encabeza el Presidente de la República, el año entrante estarán nuevamente negociando, alegre y compadrezcamente, si es que existe el término, un nuevo paquete que ronde los 10 millardos de quetzales.

Desde este espacio de opinión, mi rotundo no al endeudamiento y a la corrupción.

miércoles, 14 de abril de 2010

EL MONOPOLIO DE LA POLÍTICA Y EL ABSURDO DE LOS TESTAFERROS EN LA GENERACIÓN DE DELITOS POLÍTICOS

Hace unos días escribí sobre el sinsentido de la ley electoral guatemalteca, pero omití señalar que ese sinsentido continúa dándose hasta en las recientes reformas que efectuó el Congreso de la República al Código Penal, al tipificar como delitos electorales y establecer penas contra los supuestos agresores.

Esa sinrazón de nuestros legisladores, no cabe duda, viene ligada a las órdenes superiores a las que también me refería hace unos días al escribir sobre el poder real de los Poderes del Estado, y sería fácil ponerle, bajo las actuales circunstancias del país, nombre de mujer. ¿O me equivoco? Una clara intromisión del caudillo de turno en la creciente desvaloración e independencia del Organismo Legislativo.

Notas de prensa, hoy, señalan que la Corte de Constitucionalidad ha dejado en suspenso tales reformas al Código Penal, amparándose en un artículo que la faculta a hacerlo cuando la inconstitucionalidad fuere notoria y susceptible de causar gravámenes irreparables.

Ahora le toca pronunciarse, dentro de dicho proceso incoado por el representante-propietario de un partido político, al Tribunal Supremo Electoral, TSE, al Congreso de la República y al Ministerio Público, MP. Yo, por mi parte, lo haré en este espacio porque es un tema de legalidad, de política y de sentido común, algo que tanta falta hace en nuestro país.

Lo primero que se me viene a la mente es la estulticia del género de políticos que están detrás del asunto, quienes, siendo políticos, pretenden satanizar la política.

Por mi parte, yo pertenezco a esa rara especie de políticos que pretenden, utopía todavía, que el proceso político de Guatemala tenga un curso natural en donde las familias enteras participen, en donde la juventud se involucre porque es la única manera de ir formando un criterio, que sea una fiesta cívica no penalizada. Esos espacios lúdicos alrededor de la política, y esos espacios políticos, hoy que escribo, en lugar de ser ocupados por gente de bien proveniente de todos los estratos sociales y enriqueciendo el debate de las ideas, tiende a ser ocupado por una limitada gama de personas, muchas de ellas ruines, que contagian a las instituciones políticas.

Como diría Martín Fierro (el famoso personaje argentino de José Hernández): ¡Entendámosló! Los partidos políticos son instituciones de Derecho Público y la política es una actividad humana que, girando alrededor o con aquéllos, no va a desaparecer. Es totalmente necesaria para escoger cada cierto tiempo a nuestras autoridades, de modo que es bueno que vayamos santificándola en lugar de satanizarla, que la vayamos valorizando y limpiando de gentes ruines, para que vayamos, cada día, teniendo la posibilidad de mejorar las instancias políticas, especialmente los vehículos electorales y, de esa manera, mejor gente pueda participar para optar a los puestos de elección popular.

El afán de limitar cada vez más la actividad política, cuando es evidente que el oficialismo llega a hacer campaña para perpetuarse en el ejercicio del poder desde el día en que toma posesión, y encima tipificar como delito cualquier cosa que vaya dirigida hacia los opositores, pero que no tiene aplicación práctica para quienes gobiernan, reparten y hacen publicidad política multimillonaria con recursos del Estado, es nefasto para el proceso de selección de autoridades que, bajo tales parámetros, habrá de darse.

Las reformas a las leyes electorales o penales, en torno al tema político, no debieran estar enfocadas en penalizar las actividades políticas sino encaminadas a propiciar la participación en los asuntos políticos de Guatemala, de los casi dos millones de guatemaltecos que viven fuera del país pero que, con el envío de sus remesas, ayudan a sostener la economía. De este tema que vengo defendiendo desde principios de los años 1990's, cuando fui Fiscal del Partido de Avanzada Nacional ante el TSE, ofrezco elaborar otro ensayo. Baste decir que tienen que estar enfermos quienes patrocinan encarcelar a unos pocos y se olvidan de las grandes mayorías.

Por eso, hoy, públicamente, le pido a la Corte de Constitucionalidad que declare la inconstitucionalidad de ese decreto que, más que reforma penal, es un monumento a la estupidez y a la intolerancia. Argumentos legales no faltan. Basta leer los artículos 1 y 2, en los cuales se establece que el fin supremo del Estado es el bien común y que es deber de este el desarrollo integral de la persona; o el 35 que garantiza la libre emisión del pensamiento; o el 44 que establece la nulidad ipso jure las leyes y las disposiciones gubernativas o de cualquier otro orden que disminuyan, restinjan o tergiversen cualquier derecho que la Constitución establece.

El artículo 136 constitucional establece que son deberes y derechos de los ciudadanos, entre otros, participar en actividades políticas, lo cual merece un análisis más detenido: por un lado, participar en actividades políticas no sólo es un derecho inherente a la persona; desde elmomento en que la Constitución lo establece, además, como un deber, constituye una obligación de todos participar en la política nacional. Este artículo es intemporal, es decir, tan solo establece el deber y el derecho del ciudadano pero no lo restringe a determinada época ni lo condiciona a que el TSE o cualquier otra institución dé su banderazo de salida o indique cuándo sí o cuándo no se puede o se debe participar en política.

Desde este espacio le pido, tanto al TSE como al Congreso de la República y al MP, al primero y al último, que defiendan la Constitución y los derechos y deberes de todos los guatemaltecos y guatemaltecas; al segundo, que haga algo inédito en la historia política del país: que comparezca a evacuar la audiencia aceptando que se ha equivocado, de manera que allane el camino de la Corte de Constitucionalidad, en el presente caso, y regresemos todos a la cordura, a la legalidad, al sentido común que se ha perdido.

La actividad política la debemos rescatar todos del fango en donde pocos la han metido, primero porque es necesario limpiar el vehículo por donde los mejores hombres y mujeres del país deben montarse para gobernarse, caso contrario sólo se montarán quienes estén dispuestos a mancharse, y eso ya es limitar la participación de la mejor gente. Segundo, porque no lo hacemos por la legalidad, por nosotros o nuestro tiempo; todo lo que hoy hagamos por la patria y sus derroteros, todo es en beneficio de las generaciones futuras a quienes se suele mencionar pero no solemos involucrarnos en hacer algo concreto por dejarles un mejor país, y esto es un acto concreto en pro de construir una nación más fuerte, más digna, más acorde con el idealismo que nunca debemos perder. El lirismo de las típicas declamaciones de las fiestas de independencia con estos actos concretos dejan de serlo y se convierten, poco a poco, en beneficios tangibles.

La Corte de Constitucionalidad, en su corto historial, ha tenido de todo, pero generalmente, hay que reconocerlo, ha sido un instrumento de reserva moral, de reencausamiento de la dignidad y del Estado de Derecho. Hoy tenemos grandes esperanzas puestas en su actuación.

Finalizo diciendo que no es delito hacer política porque, involucrándose, haciéndola, hacemos patria. Son nuestros legisladores y los gobernantes de turno, entre otros, quienes con el tiempo han venido haciendo ver como que todo lo que no se haga de esta o de otra manera es ilegal o ilegítimo.

Considero que Guatemala se merece una total libertad de expresión en el ámbito político, y a excepción del tema de financiamiento, que con la incursión del narcotráfico y del crimen organizado es un problema real, no debería haber limitación alguna para que las personas o las instituciones políticas funcionen todos los días. La democracia se distorsiona si todos deben callar y solamente la primera dama o el delfin de turno se dedica a hacer campaña cuatro años antes de las elecciones siguientes. Si a eso sumamos que mediante argucias legales quieren, además, silenciar totalmente a los grupos opuestos a sus ideas e intereses políticos, resulta, entonces, que quienes violan la Constitución y estafan las aspiraciones del pueblo, son ellos y sus testaferros actuando desde los tres poderes y, a veces, desde los órganos descentralizados e independientes, como el TSE y la misma Corte de Constitucionalidad.

Por eso es hora que todos estemos vigilantes de lo que sucede en este entorno. En su defensa va en juego la calidad de nuestro futuro.

domingo, 11 de abril de 2010

NICARAGUA RECONOCE GOBIERNO HONDUREÑO. ¿DÓNDE ANDA LA CANCILLERÍA MEXICANA?

Hace meses escribí, en este espacio, que los gobiernos que objetaban el proceso electoral hondureño y no reconocían al gobierno que la mayoría eligió libre, democrática y popularmente, conforme a las leyes y los procesos establecidos, se tendrían que ir tragando sus palabras.

Uno a uno han ido bajando su tono beligerante, reconociendo al gobierno constitucionalmente electo e instalado en Honduras y, algunos de ellos, como el de Guatemala, que tantos yerros cometió durante la parte álgida de la crisis política del vecino, se han convertido en procuradores oficiosos de la causa hondureña.

Lo poco que hay que reconocerle a la política exterior guatemalteca del actual gobierno, por cierto (y este tema debería ser otro ensayo), es haber logrado el reconocimiento del sandinista Daniel Ortega, precisamente porque es el más visible testaferro de los intereses de Hugo Chávez, el petro poderoso czar de la Alianza Bolivariana, ALBA, en Centroamérica, la cual no valdría centavo alguno si no estuviera respaldada por una montaña de dinero proveniente del petróleo. Y no me refiero sólo al valor en nuestra región.

Por cierto, cuentan mis buenas fuentes de información que Daniel Ortega llegó a recibir a Porfirio Lobo al aeropuerto y hasta de piloto le sirvió en su tránsito hacia la capital de Nicaragua, Managua.

Recordemos que fue la intromisión de Hugo Chávez y su política neo imperialista la que causó, originalmente, la crisis política hondureña, y como el pueblo y las instituciones de ese país no accedieron a caminar por la ruta trazada por Caracas y le salió el tiro por la culata, poco cuesta imaginarse que su gobierno de corte marxista será de los más duros para reconocer el triunfo de la libertad expresada en las urnas de un pequeño pero valiente país centroamericano.

Gobiernos grandemente ideologizados como el de República Dominicana o el de España, después de dirigir el sainete de declaraciones de los países europeos, se han tenido que ir tragando sus palabras.

Sin embargo, cabe preguntarse: ¿qué pasa con la política exterior mexicana? Es cierto que la agenda presidencial está más que ocupada con la problemática interna, pero México, con tanto peso político en el área, como lo hiciera en la década de los 1970's en que tomó partido y apadrinó la Revolución Sandinista y luego participó en el Grupo Contadora para tratar de encontrar la paz perdida en el istmo, en el caso de la crisis política volvió a tomar partido, el de Manuel Zelaya, el mismo que mal le pagó al Presidente Calderón en la visita que le hizo, como Jefe de Estado, estando derrocado, a ese país, en una visita histórica por haber finalizado en la expulsión inmediata del invitado de honor.

México no puede seguir dando palos de ciego en su profesional política exterior y debe voltear a ver, nuevamente, a Centroamérica. Si bien somos sus vecinos pobres, no dejamos de ser sus vecinos, como ellos lo son con relación a los Estados Unidos.

A México le urge revisar su política exterior hacia Centroamérica, con la cual mantenía un intercambio comercial importante hasta el final de la Segunda Guerra Mundial. No es cualquier bicoca habernos llegado a exportar el 12% del total y recibir el 5% de sus importaciones de esta región; sin embargo, algo sucedió después de la Segunda Guerra Mundial en que Centroamérica dejó de ser importante para México.

Hoy, con el mundo tan globalizado, parece increíble que con el vecino del norte mantengamos tan malas relaciones políticas, de comercio, sociales, económicas, cuando provenimos de un mismo origen.

Es más, me parece que México ha descansado gran parte de su diplomacia hacia Centroamérica en el ámbito multilateral, en donde fue baluarte en el diseño de la defensa conjunta de los intereses económicos de los países de la región (como el Sistema Económico Latinoamericano, SELA, fundado en 1975), pero ha venido descuidando por completo esa relación directa, bilateral, que fomenta las relaciones y que hermana a las naciones.

No bastan las relaciones frías de los foros como la ONU o la OEA, donde México tradicionalmente defendió los principios de autodeterminación y de no intervención que ahora ha olvidado, o utilizando las mejores armas que existen en estos foros, que son las de la argumentación jurídica; o el de instituciones de desarrollo como el FMI, el BID, el Banco Mundial o el BCIE, del cual México es socio extrarregional, para acercar a los pueblos y los gobiernos.

En ese contexto la Cancillería Mexicana lleva un rezago de varias décadas, aunque he conocido, personalmente, embajadores de primer nivel en nuestro país que se han empleado, en su misión, más allá de lo que normalmente vemos en funcionarios de esta naturaleza, que fácilmente se acomodan al nuevo país y a la actividad social. He sido testigo, por ejemplo, del impulso de México al Programa de Desarrollo Fronterizo, PRODESFRO, en Guatemala, en la época del Presidente Ernesto Zedillo.

A lo lejos recuerdo la visita oficial del Presidente Gustavo Díaz Ordaz a Guatemala, a mediados de la década de 1960's, y luego la del mencionado Presidente Zedillo, y eso me parece que ha sido la totalidad de visitas de presidentes mexicanos a Guatemala, su vecino del sureste.

Hoy, aunque observamos una situación difícil en México, que ha de tener ocupada la mente y agenda presidencial, nos atrevemos a sugerir una visita del Presidente Felipe Calderón a Honduras, la cual perfectamente puede arreglarse, por la vía diplomática, para que se haga con todos los presidentes de Centroamérica, el corredor previo de la droga antes de llegar a México.

Esta reunión fortalecería, políticamente, a todas las partes: al gobierno actual de Honduras frente al mundo, porque realmente no tiene cosa que ver con lo que provocó la crisis y el Presidente Porfirio Lobo ha hecho hasta lo que quien escribe no hubiera efectuado, con tal de tener contentos a todos; al gobierno de México, que obtendría un respaldo unánime en su lucha contra el narcotráfico; y al resto de los gobiernos de la región, que no sólo posarían en la foto, porque estarían revitalizando sus lazos políticos, diplomáticos, económicos, comerciales, sociales y hasta culturales con el gran vecino del norte.

Ojalá la canciller mexicana, Patricia Espinoza, tenga buenos asesores en estos puntos.

La política exterior mexicana de los últimos tiempos, independientemente de sus yerros con la crisis política hondureña, se ha hecho dura para con sus vecinos del sur, a quienes discrimina totalmente a través de los también fríos funcionarios consulares, en donde cada vez se inventan más requisitos para conseguir una visa para poder viajar.

Una anécdota como muestra: en un viaje a Europa, viajando con pasaporte guatemalteco con visa estadounidense vigente, pero sin tener visa de turismo mexicana, se me hizo hacer una espera de siete horas, ni siquiera en una sala de espera sino en un pasillo, con una custodio como de metro y medio de alto y desarmada, a la que le pregunté: "¿a dónde cree que me voy a fugar, a Estados Unidos, de donde aquí está mi visa, o a Guatemala, de donde vengo?". Menciono lo anterior, aunque se sienta fuera de contexto, porque es una pequeña muestra de la falta de interés que le han puesto a su frontera sur, donde también habemos personas que valemos, que pensamos y que no los vemos como enemigos.

Este ensayo, más que tratar de hacer ver los fallos en general de una cancillería, trata de hacer el mejor de sus esfuerzos por hacerla reflexionar. México, más tarde o más temprano, ha de reconocer que el gobierno hondureño es legítimo, popularmente electo y constitucional. Mientras más pronto lo haga, más fácil se reanudarán las relaciones normales en el área, y eso es lo que más le conviene tanto a México como a todos los centroamericanos.