Nuestro país siempre había sido cauteloso para contratar deuda hasta que los niveles de corrupción fueron tan altos que, mientras más hipotecado dejaban al país las autoridades de turno, más dinero había para hacer "chinche", todo con sus honrosas excepciones.
Un ejemplo de lo anterior fue el proyecto "Desarrollo de Autopistas de Guatemala", DAG, de la época del gobierno ejercido por el general Fernando Romeo Lucas García, derrocado por un Golpe de Estado el 23 de marzo de 1982, en donde se hacía la obra pero ésta salía al doble o triple de lo que, en realidad, debió haber costado.
Si bien es cierto los niveles de endeudamiento no son, por el momento, motivo de problemas estructurales, sí son preocupantes, pero preocupa, más que el nivel de deuda, el proceso de endeudamiento en el que estamos metidos con nuestras actuales autoridades, unas, desde el Organismo Ejecutivo, gastando y despilfarrando a manos llenas, otras, desde la Banca Central, alcahueteando, y las últimas, desde el Organismo Legislativo, lambisconeando para ver de qué manera participan en esta danza de millones.
La reforma constitucional promovida hace algunos años para, según los patrocinadores de la idea, terminar con la impresión de moneda inorgánica, la famosa "maquinita de hacer billetes", no ha detenido el endeudamiento del Estado. Antes se le metían billetes sin respaldo a la economía; hoy es la banca privada la que le viene prestando, con garantía soberana y perfecto ánimo de lucro, miles de millones de quetzales que salen del sector productivo, donde se corre otro tipo de riesgo, para continuar nutriendo de fondos los negocios turbios y aplacando las ineptitudes de las autoridades que no pueden ajustar un presupuesto a la realidad de lo que se tiene.
El país debiera entrar en una etapa de moratoria en esta carrera por endeudar a las generaciones de guatemaltecos que ni siquera han nacido.
No estamos seguros si bastaría, pero con establecer que no se contratarán préstamos de entidades multilaterales como no sea bajo cierto tipo de condiciones, como tantos puntos básicos por encima de la tasa de interés concesional y no más, o contratar únicamente aquellos préstamos que contemplan sus propios medios de pago, sería un paso en la dirección correcta.
Endeudarse por endeudarse no es válido ni siquiera para países ricos, no digamos para países como el nuestro en donde un fenómeno natural mata a las personas que vivían en pobreza extrema, convierte en supervivientes en pobreza extrema a quienes sólo eran pobres, y en pobres a quienes algo tenían.
Démonos cuenta que, cada año que pasa, son más recursos los que se destinan al pago de intereses y capital de préstamos que vienen del exterior y de préstamos a los bancos locales, y la poca obra que viene quedando que pueda ligarse a los mismos, que quisiera ver cuantificada alguna vez, tiende a destruirse con el primer aguacero o temblor.
Esta espiral de endeudamiento tenemos que detenerla. Hay maneras más inteligentes de utilizar los recursos. Y más honradas también.
viernes, 9 de julio de 2010
ETAPA DE TRANSICIÓN POLÍTICA
Es normal que las personas tiendan a percibir la época que se vive en términos presentes como lo último o lo máximo. Es así que muchos creen que estamos en el cenit de la era de la información, cuando nosotros pensamos que, aunque hemos avanzado bastante, estamos en pañales, comparado con lo que la sociedad de la información será, por ejemplo, en 2,070.
Se ha avanzado muchísimo en aspectos tecnológicos, especialmente de telecomunicaciones, en la última década, y eso es, precisamente, lo que provoca el espejismo, pero todavía es una realidad que la mayoría de las personas que habitamos este mundo no ha experimentado cómo se hace una llamada telefónica.
Muchos de los beneficios de la era de la información pertenecen, en estos momentos, a unas élites, dentro de las cuales, comparados con los miles de millones de personas que nunca han visto una computadora ni siquiera en una revista, incluyo a los niños del área rural de nuestros países que comienzan a verse beneficiados con programas especiales que les permiten acceder a este tipo de tecnología.
Es decir, hay dos razones para afirmar que, en términos tecnológicos, estamos comenzando: una, el evidente desarrollo que los constantes descubrimientos continúan agregando a lo que ya se tiene funcionando; la otra, que mientras esos descubrimientos no se democraticen y no lleguen a las grandes mayorías y continúen siendo accesibles sólo a la menor parte de la población, como parte de esta sociedad global no tenemos más que sostener que el proceso está en marcha pero no hemos llegado a meta alguna.
En términos políticos, también con una visión global y no de país, podemos asegurar que vivimos una etapa de transición.
El modelo político socialista de corte marxista, como tal, fracasó, y de ello son muestras la caída del Muro de Berlín, en 1989 (y con él, Alemania Oriental, la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas y su esfera de países dominados con garra de hierro, como Polonia, Checoeslovaquia, Rumanía, etc.), que marca un hito en la historia a partir del cual cambia la geografía del planeta y comienzan a liberalizarse las economías en pro del libre mercado y a ganarse, que no concederse, mayores libertades políticas y a participarse, en muchos países, de un sistema democrático y representativo, quedando todavía resabios de esas teorías, como Corea del Norte, Mianmar (la antigua Birmania) y Cuba, con enormes dificultades económicas y hasta para proveer de una alimentación básica a su población, con unas restricciones al ámbito de libertad de las personas impropias para los inicios del siglo XXI.
Caso aparte el de China, que continúa gobernada por el Partido Comunista pero en donde domina el pragmatismo, y ahora que han probado lo que es ser empresario, industrial y comerciante global, generando la mayor cantidad de millonarios y multimillonarios que país alguno ha sido capaz de crear en la historia del planeta, su comunismo, que nunca fue realmente marxista sino más bien maoísta, les irá quedando de nombre únicamente.
Por su lado, el capitalismo globalizante se encuentra en crisis luego de los desmanes de los especuladores y apostadores de las bolsas de valores y de los poderosos e internacionales bancos que, en contubernio con las agencias calificadoras de riesgo y otros agentes, han metido al mundo entero en un embrollo financiero y económico de enormes dimensiones, poniendo en duda el principio aquél de “dejar hacer, dejar pasar”, en donde los pesos y contrapesos los producen en forma natural las fuerzas del mercado en un ambiente de total libertad.
Para hacerla más sencilla, hablemos finalmente de la social democracia imperante, especialmente, en los países europeos, la cual ha llevado a las sociedades por esta teoría política gobernadas a gozar de un espejismo denominado Estado Bienestar, con beneficios dignos del paraíso predicho por Karl Marx al jubilarse a edad temprana y poder dedicarse a lo que cada quien más quisiera todavía en una etapa productiva de la vida, prestaciones que, durante décadas, han costado verdaderas montañas de dinero que no se tenía sino se tuvo que ir prestando cada año, de manera que hoy comienza el sistema a hacer crisis y obliga a los políticos a comenzar a dictar las medidas necesarias para dos cosas: revertirlo poco a poco y sostenerlo económicamente.
Si los tres sistemas, que durante tantos años fueron gobernando el rumbo del mundo, sucesiva y paralelamente, se encuentran hoy en crisis, podemos afirmar que estamos en una etapa de transición en la que podemos atrevernos a predecir que será la puerta al advenimiento de un sistema diferenciado de los anteriores que, como ellos, se convierta en la moda del momento y sea, como fueron los tres mencionados, defendido a capa y espada y aborrecido y atacado por unos y otros.
Conclusión: los sistemas políticos que previeron la salvación de la humanidad no son perfectos; han sido, todos, una ficción que se pone de moda y nada más.
Por el momento, mientras se viene la siguiente ficción que atrape a las futuras generaciones de políticos del mundo, nosotros preferimos que nuestros gobernantes sigan los consejos sabios que instauraron los romanos hace más de dos mil años.
Nosotros nos conformamos con que los políticos, los gobernantes, se comporten como lo haría un buen padre de familia.
Se ha avanzado muchísimo en aspectos tecnológicos, especialmente de telecomunicaciones, en la última década, y eso es, precisamente, lo que provoca el espejismo, pero todavía es una realidad que la mayoría de las personas que habitamos este mundo no ha experimentado cómo se hace una llamada telefónica.
Muchos de los beneficios de la era de la información pertenecen, en estos momentos, a unas élites, dentro de las cuales, comparados con los miles de millones de personas que nunca han visto una computadora ni siquiera en una revista, incluyo a los niños del área rural de nuestros países que comienzan a verse beneficiados con programas especiales que les permiten acceder a este tipo de tecnología.
Es decir, hay dos razones para afirmar que, en términos tecnológicos, estamos comenzando: una, el evidente desarrollo que los constantes descubrimientos continúan agregando a lo que ya se tiene funcionando; la otra, que mientras esos descubrimientos no se democraticen y no lleguen a las grandes mayorías y continúen siendo accesibles sólo a la menor parte de la población, como parte de esta sociedad global no tenemos más que sostener que el proceso está en marcha pero no hemos llegado a meta alguna.
En términos políticos, también con una visión global y no de país, podemos asegurar que vivimos una etapa de transición.
El modelo político socialista de corte marxista, como tal, fracasó, y de ello son muestras la caída del Muro de Berlín, en 1989 (y con él, Alemania Oriental, la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas y su esfera de países dominados con garra de hierro, como Polonia, Checoeslovaquia, Rumanía, etc.), que marca un hito en la historia a partir del cual cambia la geografía del planeta y comienzan a liberalizarse las economías en pro del libre mercado y a ganarse, que no concederse, mayores libertades políticas y a participarse, en muchos países, de un sistema democrático y representativo, quedando todavía resabios de esas teorías, como Corea del Norte, Mianmar (la antigua Birmania) y Cuba, con enormes dificultades económicas y hasta para proveer de una alimentación básica a su población, con unas restricciones al ámbito de libertad de las personas impropias para los inicios del siglo XXI.
Caso aparte el de China, que continúa gobernada por el Partido Comunista pero en donde domina el pragmatismo, y ahora que han probado lo que es ser empresario, industrial y comerciante global, generando la mayor cantidad de millonarios y multimillonarios que país alguno ha sido capaz de crear en la historia del planeta, su comunismo, que nunca fue realmente marxista sino más bien maoísta, les irá quedando de nombre únicamente.
Por su lado, el capitalismo globalizante se encuentra en crisis luego de los desmanes de los especuladores y apostadores de las bolsas de valores y de los poderosos e internacionales bancos que, en contubernio con las agencias calificadoras de riesgo y otros agentes, han metido al mundo entero en un embrollo financiero y económico de enormes dimensiones, poniendo en duda el principio aquél de “dejar hacer, dejar pasar”, en donde los pesos y contrapesos los producen en forma natural las fuerzas del mercado en un ambiente de total libertad.
Para hacerla más sencilla, hablemos finalmente de la social democracia imperante, especialmente, en los países europeos, la cual ha llevado a las sociedades por esta teoría política gobernadas a gozar de un espejismo denominado Estado Bienestar, con beneficios dignos del paraíso predicho por Karl Marx al jubilarse a edad temprana y poder dedicarse a lo que cada quien más quisiera todavía en una etapa productiva de la vida, prestaciones que, durante décadas, han costado verdaderas montañas de dinero que no se tenía sino se tuvo que ir prestando cada año, de manera que hoy comienza el sistema a hacer crisis y obliga a los políticos a comenzar a dictar las medidas necesarias para dos cosas: revertirlo poco a poco y sostenerlo económicamente.
Si los tres sistemas, que durante tantos años fueron gobernando el rumbo del mundo, sucesiva y paralelamente, se encuentran hoy en crisis, podemos afirmar que estamos en una etapa de transición en la que podemos atrevernos a predecir que será la puerta al advenimiento de un sistema diferenciado de los anteriores que, como ellos, se convierta en la moda del momento y sea, como fueron los tres mencionados, defendido a capa y espada y aborrecido y atacado por unos y otros.
Conclusión: los sistemas políticos que previeron la salvación de la humanidad no son perfectos; han sido, todos, una ficción que se pone de moda y nada más.
Por el momento, mientras se viene la siguiente ficción que atrape a las futuras generaciones de políticos del mundo, nosotros preferimos que nuestros gobernantes sigan los consejos sabios que instauraron los romanos hace más de dos mil años.
Nosotros nos conformamos con que los políticos, los gobernantes, se comporten como lo haría un buen padre de familia.
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Política,
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jueves, 8 de julio de 2010
LOS ESCENARIOS POLÍTICOS Y SOCIALES Y SUS CONSECUENCIAS, DE NO ATENDERLOS
Trataremos de hacer un análisis de los más importantes escenarios que vienen gobernando el actuar político y social de nuestra comunidad, la guatemalteca, y de establecer unas líneas generales de hacia dónde vamos.
Para comenzar, parece que hubiera más gobernabilidad desde adentro de los presidios hacia sus clicas operativas en la calle que en el interior del Gobierno, con la consecuente manifestación de la delincuencia en actos de extorsión, asesinatos de pilotos, comerciantes, pasajeros y demás particulares, represalias macabras contra el personal penitenciario, secuestros, robo de vehículos, etcétera, mismos que las autoridades no han podido combatir y reducir.
Por otro lado, los constantes casos de corrupción que conoce la ciudadanía, provenientes de los tres Organismos del Estado, desde viajes con la secretaria hasta inversiones millonarias que se esfuman en el aire, pasando por todo tipo de triquiñuelas para desfalcar los fondos públicos, que llevaron al Vicepresidente de la República (Espada) a creer que todos quienes integramos esta sociedad somos iguales, sí producen desaliento a quienes, no siendo corruptos, desde afuera, vemos cómo desaparecen millones de quetzales de recursos que sí nos obligan a pagar en impuestos, lo cual genera animadversión generalizada hacia la gestión pública.
La perpetua cantaleta del Presidente de la República (Colom) y su anterior Ministro de Finanzas, unas veces hablando de Reforma Fiscal y otras de subir los impuestos, ha generado un clima adverso de negocios cuyos impactos negativos en la actividad generadora de empleo son difíciles de medir y ha hecho que vaya perdiendo, paulatinamente, el apoyo de aliados importantes.
Sólo el hecho de tener procesado a un ex Presidente de la República (Portillo), el cual se viene a sumar al anterior o actual procesamiento de muchos de sus Ministros y Funcionarios de Estado, incluido su ex Vicepresidente (Reyes), plantea un escenario que da a entender que la corrupción, o es un péndulo que va y viene con los gobiernos, o es algo que se ha venido transmitiendo de gobierno en gobierno hasta llegar a los límites que hoy se están viviendo y que agobian a la población trabajadora que lee y escucha cómo, todos los días, viene apareciendo un caso distinto de este tipo.
Si bien es cierto ha habido innumerables asesinatos sin mayor investigación o resultados positivos de la misma, en los últimos tiempos, el parteaguas de este manto de impunidad lo constituye el caso del asesinato del abogado Rodrigo Rosenberg, en donde la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala lideró la investigación y está aportando al tribunal las pruebas científicas de esta conspiración. La CICIG es, por sí misma, un escenario independiente, pero prefiero mencionarla ligada a este caso que viene ventilándose, el cual también está relacionado con el asesinato previo del señor Khalil Mussa y su hija Marjorie Mussa, de cuyos resultados investigativos también estamos pendientes y estamos seguros que pronto los tendremos y serán interesantes de seguir.
El papel de la sociedad civil, potenciada, especialmente en el espectro más joven de la población, a raíz del asesinato del abogado Rodrigo Rosenberg y la consecuente aprobación de la Ley de Comisiones de Postulación, ha venido a complicar el escenario de nombramiento de funcionarios porque, estimamos, el procedimiento hay que mejorarlo. Lo complicado de este escenario es lo nefasto que puede ser, a futuro, si no se le imprime moderación a los procedimientos, pues lo que vemos es una enorme dificultad de conseguir gente de bien y, encima, preparada, que quiera sufrir el tipo de desgaste, a veces injusto, que hemos visto, para ocupar un puesto público. Guatemala necesita nutrirse de sus mejores hombres y mujeres y el proceso de escogencia es importante, pero nuestro punto de vista es que hoy tenemos un proceso perverso que ya comenzó a dar problemas hasta para las personas probas que han integrado las Comisiones, de modo que este es un tema que habrá de modificarse para mejorar.
Hoy vivimos inmersos en un escenario articulado hace muchos años: para despolitizar algunos nombramientos se procedió a dejar recaer en la Academia y los Colegios de Profesionales estas tareas, y el efecto que se produjo es que hoy se han politizado tanto la primera como los segundos. ¿Hacia dónde nos lleva todo esto?
La terquedad de la Primera Dama, Sandra Torres, de acaparar nombramientos, de dictar las órdenes, de encabezar los programas, todo con el afán de convertirse, supuestamente, en Presidenta de la República, es el escenario que más caos e ingobernabilidad aportan al país. Personalmente creemos que, finalmente, se dará cuenta de cómo se le han revertido las cosas, medirá los lugares donde está más fuerte y optará, mejor, por buscar una diputación, aunque también se lo vede el artículo 164 de la Constitución Política de la República de Guatemala.
La ingobernabilidad, que parece ser la compañera del actual Presidente Colom, y que lo ha hecho desesperarse y cometer el error de arremeter en contra de opositores políticos, analistas independientes, prensa y sociedad civil, parece que lo acompañará hasta el cada vez más cercano final de su mandato. Después de todas las criticas sensatas, tanto al comunicado del Gobierno como al de su partido político, en lugar de entender que representa, constitucionalmente, la Unidad de la Nación, persiste en su error al denominar a sus críticos como “sapos que se tiene que tragar un presidente”, lo cual es una clara señal de que, si antes no había entendido, hoy tampoco.
Desde esta posición privilegiada que nos permite observar, creemos que el sapo que se tendrá que tragar es a su Vicepresidente (Espada), que ya da signos, por fin, de tener cierto carácter independiente, de mayor sensatez que su Presidente, y de que, por lo menos, no tiene horchata en la sangre después de los desmanes que ha recibido de la pareja presidencial. Este será un escenario interesante de ver cómo evoluciona.
El que conforman Gobierno y Sector Privado Organizado, aunque hoy publiciten que han limado asperezas, no lo vemos así. Más bien creemos, por la actitud presidencial y los consejos que le da su poderosa Primera Dama, que lo que estamos viendo es una especie de tregua o "calma chicha" en un pulso de largo aliento que finalizará cuando asuma el siguiente Gobierno, así que creemos que la Guerra Fría, más que la limada de asperezas, se ha instalado entre estos dos sectores.
El escenario donde viene jugando el Tribunal Supremo Electoral es complicado. Por un lado suprimió dos comités pro formación de partido político por hacer campaña anticipada, pero no sanciona al partido oficial que se ha mantenido en campaña, lo cual le resta la credibilidad que aquellos patriarcas que lo fundaron le imprimieron. Este escenario lo complica, además, la incertidumbre acerca de los efectos que tendrá, en el proceso electoral, la pésima gestión que ha habido, no sabemos si intencionalmente y de mala fe o simplemente por negligencia, en el Registro Nacional de las Personas, RENAP, encargado de sustituir la cédula de vecindad, que ya no pueden reponer las alcaldías municipales, por el Documento Personal de Identidad, DPI, que no están en capacidad de entregar a toda la población antes de que se llegue el día de las elecciones.
Esto nos trae a otro escenario que la mayoría de la población, por joven, ya no conoce: se trata del fantasma del fraude electoral. Es el fraude en una elección el que motivó el Golpe de Estado del 23 de marzo de 1982, y es por eso que la Constitución Política, promulgada en mayo de 1985 e influida por lo que había sucedido, previó una institucionalidad separada e independiente a cargo de los procesos electorales, lo cual no sólo ha garantizado sino, efectivamente, ha producido procesos limpios, transparentes, en donde nadie puede decir que alguien se robó una elección.
Sin embargo, el elemento externo que genera la manera de identificar a los ciudadanos que emitirán el sufragio nos pone, desde ya, a pensar que no todo es ignorancia y falta de capacidad, sino que podría ser un macabro plan de algunas personas que todos conocemos, que no tienen principios ni escrúpulos, para tener el sartén por el mango en caso la preferencia ciudadana y el reparto de fondos públicos no sea suficiente para ganar simpatías en las urnas. Abona a este análisis la poco transparente licitación y que la haya ganado una empresa de poca monta, ligada a uno de los mayores financistas de la campaña política del actual mandatario, Gregorio Valdez, para manejar un presupuesto de más de mil millones de quetzales. En este campo la duda es razonable y por eso damos la señal de alarma.
Siempre en el campo político, girando alrededor del TSE, los dimes y diretes entre el partido oficial y el partido patriota, ambos metiendo muchísimos millones en campaña política, el primero prácticamente en forma abierta sin que el TSE le diga nada (como no sea haberle impuesto una multa ridícula de 100 dólares, que nos parece que no ha pagado), el segundo disfrazándola a través de foros, pero utilizando los colores, las figuras y todos los medios de publicidad conocidos. De esto no se escapan otros políticos ansiosos.
Ya hemos dicho en este espacio que la política debe ser una fiesta más cívica que política, pero en Guatemala todo tiende a ser prohibido, así que vemos a quienes nos gobiernan y a quienes nos quieren gobernar, violando la ley, lo cual no es el mejor ejemplo para la juventud ni el mejor aliciente para la población activa para que participe. Necesitamos, mientras no se cambien las leyes, políticos moderados, que sepan poner toda la carne en el asador pero cuando sea el momento oportuno; no antes.
Especial mención merece el escenario, ligado con el anterior, que representa todas las transferencias de las entidades gubernamentales a los programas que maneja la Primera Dama, que abonan a la ingobernabilidad y que tiene a dichas entidades al borde del colapso financiero, mientras se permite, sin que nadie más que la diputada Nineth Montenegro, desde el Congreso de la República, haga absolutamente nada por impedirlo. En este escenario debiéramos estar viendo a un Contralor de Cuentas de la Nación procesado, junto con todos los funcionarios del Gobierno que, haciendo de factótum, se prestan a darle a la Primera Dama las firmas que necesita para emitir los cheques, hacer las transferencias y hacer campaña política, con foto de la primera incluida, por todo el territorio nacional.
El escenario de los desastres naturales es complicado también, primero porque no hemos podido, como país, sanar las heridas producidas, anteriormente, por otros fenómenos ocurridos hace años; luego, es poco probable que este gobierno, que ya ha demostrado su falta de capacidad, haga mayor cosa al respecto. Tiempo vital para atender a la población se la han pasado discutiendo cuánto dinero van a meter en esto o en lo otro, pero no se ve, realmente, que se haga algo por quienes lo perdieron todo, como no sea esperar que llegue la Primera Dama con su batallón de pick ups y gente armada a entregar bolsas de “ayuda” con su foto, en franca campaña política, cuyo colmo fue ordenar que no levantaran las avionetas que gentilmente ofreció el Aeroclub si no iban cargadas con estos elementos y dirigidas hacia donde ella decidía.
Un escenario derivado de los desastres naturales es nuestra debilidad en infraestructura, que pone en entredicho a funcionarios, a constructores, a supervisores y hasta a las entidades multilaterales de desarrollo que financian nuestros proyectos, cobran la supervisión y, cuando la obra se hace pedazos, nos siguen cobrando el préstamo con sus intereses y comisiones. Puentes, carreteras, drenajes, cortes y rellenos en cerros y barrancos, tendrán que ser diseñados y construidos de otra manera.
Eso nos trae a otro escenario, el de la contratación de Organizaciones No Gubernamentales, ONG’s, para la construcción de obra, circunstancia que debe cambiar para bien de todos.
Existe otro escenario complicado, el de la minería abierta y los contratos de exploración y explotación petrolera frente a los ambientalistas. Nosotros somos de la opinión que la minería debe apoyarse en el país, pero no la de cielos abiertos, y mucho menos con concesiones que les permiten hacer pedazos el entorno y llevarse la parte valiosa de las entrañas de la Madre Tierra por una contraprestación de un uno por ciento de su valor, lo cual es ridículo; no basta con que nos restrieguen en la radio el número de empleos que dan o que ha surgido alguna empresita de transporte a sus alrededores. Con el tema petrolero somos de la misma opinión: si nosotros no sacamos el oro negro, lo sacarán desde el lado mexicano y su valor pasará a engrosar las reservas internacionales de otro país en lugar de apoyar el desarrollo del nuestro, pero sí somos de la opinión de apretar bien las tuercas con los contratos, no sólo a nivel de regalías sino a nivel de medidas de prevención y de mitigación de riesgos, así como obtener las fianzas internacionales necesarias para poder garantizarse cualquier cosa con relación a eventualidades.
El escenario de que la extracción de petróleo que llama, hoy, nuestra atención, está en un área protegida, nos lleva a este escenario, el cual es más complejo. Somos de la opinión que más desgaste sufren nuestras áreas protegidas por las invasiones, la quema de sus bosques para siembras efímeras y la instalación de poblados sin control alguno dentro de sus núcleos, que la suma de derrames que haya habido en el pasado. Ni siquiera ha tenido el Estado la capacidad de tener todas estas áreas registradas con su número de finca, folio, libro y polígono, de modo que la extensión de títulos de propiedad, muchos de ellos falsos, nos ha hecho mucho más daño que el petróleo, sin contar las invasiones provocadas por conocidos narcotraficantes, con comunidades importadas y trasladadas desde otros lugares, para asegurar con gente de ellos los entornos de donde instalan sus pistas de aterrizaje.
Otro escenario al que no se le suele poner atención es el del terrorismo que, de alguna manera, ejerce la Superintendencia de Administración Tributaria, SAT, sobre quienes ya estamos inscritos como contribuyentes, tratándonos como esclavos sin derechos, no como lo que somos, ahuyentando de esta manera a quienes debieran estar inscribiéndose en sus registros. No se combate la informalidad económica haciendo los trámites más engorrosos, más complicados y más ininteligibles para todos, sino dándole facilidades a la gente para inscribirse y para declarar lo que ganan y lo que gastan, así de sencillo. Sin embargo, hay muchas actuaciones que hoy emprenden, en contra de los contribuyentes, hasta sin fundamento legal, como bloquear el NIT e impedir que uno pueda pagar sus impuestos a tiempo y declarar, como no aceptar documentos legalizados por notario, olvidándoseles que es el Estado el que le otorga la fe pública a los mismos. Ha de haber muchísima gente justificando un sueldo en esta institución, ya que me ha tocado ver, varias veces, impugnaciones que hace por el monto de un centavo de quetzal. Es éste un escenario que habrá de ponérsele atención si queremos despegar como país en búsqueda del desarrollo y del crecimiento económico, y hacerle las modificaciones necesarias para que sea una institución amigable con quienes ayudan a mantener todo el aparato estatal.
El escenario de la estabilidad de nuestro más de un millón de migrantes en el extranjero es vital para la estabilidad de muchos escenarios locales y para la supervivencia, en muchísimos casos, de personas en condición de pobreza y de pobreza extrema que, encima, han venido siendo afectados por los fenómenos de la naturaleza y son quienes corren mayor riesgo de serlo, en el futuro. De ahí que consideremos de vital importancia la aprobación, por parte del Gobierno de Estados Unidos de América, del Estatuto de Protección Temporal, TPS (por sus siglas en inglés), del cual gozan, ya, El Salvador, Honduras y Haití, razones que nos motivaron a solicitar, públicamente, el apoyo a esta aprobación.
Otro escenario al que no se le suele poner atención pero que es importante es el de la integración de Centroamérica, el cual está en crisis desde hace tiempo, o por los sucesos políticos acaecidos en Honduras, o por las posiciones de Costa Rica y Panamá, por ejemplo, frente al Acuerdo de Asociación con Europa o la integración a una sola parte del Sistema de la Integración de Centroamérica, SICA, respectivamente, aunque el riesgo de mayores problemas en Nicaragua que puedan cortar el corredor centroamericano son inminentes. Recordemos que muchos de nuestros productos, especialmente agrícolas o de la industria alimentaria, se venden en la región, y muchos de los artículos que consumimos, que ayudan a mejorar la oferta y la calidad de los nuestros, provienen de élla.
Mientras la mayoría de quienes lean estas líneas tiene su casa, su hogar, muchos guatemaltecos se enfrentan todos los días antes un escenario complicado por la falta de vivienda, así que este es un tema para tenerlo en mente también.
La reinserción de la niñez y la juventud, especialmente la huérfana y la desamparada, en programas que los instruyan, los preparen hacia el futuro y los mantengan alejados de las maras, es de vital importancia para desarticular el escenario de muerte, extorsión, promiscuidad y drogas que han traído estas últimas. En este apartado es bueno hablar del tema del deporte, en donde los contribuyentes invertimos grandes sumas de dinero pero no existen los programas masivos para encausar la energía de estos dos sectores y parece como si toda esa plata se fuera en otro tipo de gastos que poco o nada tienen que ver con la promoción deportiva que tanto necesitan nuestros segmentos poblacionales más jóvenes.
La violencia doméstica y el asesinato de jóvenes y de mujeres es otro que debe ser atendido y combatido con los programas de prevención y con la modificación de leyes que sean necesarias.
Un escenario que podría cambiar con relativa facilidad es el de la participación de los indígenas en la toma de decisiones. Sé de algunas comunidades indígenas en donde prácticamente todos sus jóvenes son estudiantes universitarios, de modo que la falta de capacidad no es el pretexto. En Quetzaltenango, de fuerte población indígena, se han instalado ya, según entendemos, nueve universidades. Es cuestión de voluntad política y estimamos que es un cambio que ya debiera comenzar a hacerse. Sentimos que dichas comunidades tienen razón de sentirse burladas cuando se les dan puestos decorativos, cuando hemos tenido la oportunidad de verlos trabajar a nivel comunitario y nos han maravillado por su entrega y dedicación.
¿Por qué traemos a colación, en estos momentos, todos estos escenarios? Es una manera de comprobar que el Presidente de la República tiene una agenda pendiente con el país y que su tiempo, en lugar de emplearlo en promover campañas políticas en las que lo han involucrado, debiera invertirlo en la agenda del país.
Si en lugar de escenarios tan complicados como estos hubiese un mejor ambiente para hacer negocios, la economía crecería, habría mayores y mejores fuentes de trabajo, se atraería la inversión extranjera para crear mayores oportunidades, vendría el doble o el triple de turistas y, en general, habría más ingresos por tributos con los cuales invertir en mejor infraestructura, en mejorar los servicios, en prevenir enfermedades y desastres naturales.
Con todos estos escenarios de un país sumergido en la pobreza es una total torpeza dedicarse los cuatro años de gobierno a hacer campaña política; la población más culta como la menos afortunada lo saben y lo entienden, y de todos modos habrán de pagar las consecuencias de los desmanes que han llegado a hacer al Gobierno, en donde todo político que se divorcia de la realidad y de su pueblo lo hace: en las urnas. ¡He ahí el temor del fraude electoral!
Para comenzar, parece que hubiera más gobernabilidad desde adentro de los presidios hacia sus clicas operativas en la calle que en el interior del Gobierno, con la consecuente manifestación de la delincuencia en actos de extorsión, asesinatos de pilotos, comerciantes, pasajeros y demás particulares, represalias macabras contra el personal penitenciario, secuestros, robo de vehículos, etcétera, mismos que las autoridades no han podido combatir y reducir.
Por otro lado, los constantes casos de corrupción que conoce la ciudadanía, provenientes de los tres Organismos del Estado, desde viajes con la secretaria hasta inversiones millonarias que se esfuman en el aire, pasando por todo tipo de triquiñuelas para desfalcar los fondos públicos, que llevaron al Vicepresidente de la República (Espada) a creer que todos quienes integramos esta sociedad somos iguales, sí producen desaliento a quienes, no siendo corruptos, desde afuera, vemos cómo desaparecen millones de quetzales de recursos que sí nos obligan a pagar en impuestos, lo cual genera animadversión generalizada hacia la gestión pública.
La perpetua cantaleta del Presidente de la República (Colom) y su anterior Ministro de Finanzas, unas veces hablando de Reforma Fiscal y otras de subir los impuestos, ha generado un clima adverso de negocios cuyos impactos negativos en la actividad generadora de empleo son difíciles de medir y ha hecho que vaya perdiendo, paulatinamente, el apoyo de aliados importantes.
Sólo el hecho de tener procesado a un ex Presidente de la República (Portillo), el cual se viene a sumar al anterior o actual procesamiento de muchos de sus Ministros y Funcionarios de Estado, incluido su ex Vicepresidente (Reyes), plantea un escenario que da a entender que la corrupción, o es un péndulo que va y viene con los gobiernos, o es algo que se ha venido transmitiendo de gobierno en gobierno hasta llegar a los límites que hoy se están viviendo y que agobian a la población trabajadora que lee y escucha cómo, todos los días, viene apareciendo un caso distinto de este tipo.
Si bien es cierto ha habido innumerables asesinatos sin mayor investigación o resultados positivos de la misma, en los últimos tiempos, el parteaguas de este manto de impunidad lo constituye el caso del asesinato del abogado Rodrigo Rosenberg, en donde la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala lideró la investigación y está aportando al tribunal las pruebas científicas de esta conspiración. La CICIG es, por sí misma, un escenario independiente, pero prefiero mencionarla ligada a este caso que viene ventilándose, el cual también está relacionado con el asesinato previo del señor Khalil Mussa y su hija Marjorie Mussa, de cuyos resultados investigativos también estamos pendientes y estamos seguros que pronto los tendremos y serán interesantes de seguir.
El papel de la sociedad civil, potenciada, especialmente en el espectro más joven de la población, a raíz del asesinato del abogado Rodrigo Rosenberg y la consecuente aprobación de la Ley de Comisiones de Postulación, ha venido a complicar el escenario de nombramiento de funcionarios porque, estimamos, el procedimiento hay que mejorarlo. Lo complicado de este escenario es lo nefasto que puede ser, a futuro, si no se le imprime moderación a los procedimientos, pues lo que vemos es una enorme dificultad de conseguir gente de bien y, encima, preparada, que quiera sufrir el tipo de desgaste, a veces injusto, que hemos visto, para ocupar un puesto público. Guatemala necesita nutrirse de sus mejores hombres y mujeres y el proceso de escogencia es importante, pero nuestro punto de vista es que hoy tenemos un proceso perverso que ya comenzó a dar problemas hasta para las personas probas que han integrado las Comisiones, de modo que este es un tema que habrá de modificarse para mejorar.
Hoy vivimos inmersos en un escenario articulado hace muchos años: para despolitizar algunos nombramientos se procedió a dejar recaer en la Academia y los Colegios de Profesionales estas tareas, y el efecto que se produjo es que hoy se han politizado tanto la primera como los segundos. ¿Hacia dónde nos lleva todo esto?
La terquedad de la Primera Dama, Sandra Torres, de acaparar nombramientos, de dictar las órdenes, de encabezar los programas, todo con el afán de convertirse, supuestamente, en Presidenta de la República, es el escenario que más caos e ingobernabilidad aportan al país. Personalmente creemos que, finalmente, se dará cuenta de cómo se le han revertido las cosas, medirá los lugares donde está más fuerte y optará, mejor, por buscar una diputación, aunque también se lo vede el artículo 164 de la Constitución Política de la República de Guatemala.
La ingobernabilidad, que parece ser la compañera del actual Presidente Colom, y que lo ha hecho desesperarse y cometer el error de arremeter en contra de opositores políticos, analistas independientes, prensa y sociedad civil, parece que lo acompañará hasta el cada vez más cercano final de su mandato. Después de todas las criticas sensatas, tanto al comunicado del Gobierno como al de su partido político, en lugar de entender que representa, constitucionalmente, la Unidad de la Nación, persiste en su error al denominar a sus críticos como “sapos que se tiene que tragar un presidente”, lo cual es una clara señal de que, si antes no había entendido, hoy tampoco.
Desde esta posición privilegiada que nos permite observar, creemos que el sapo que se tendrá que tragar es a su Vicepresidente (Espada), que ya da signos, por fin, de tener cierto carácter independiente, de mayor sensatez que su Presidente, y de que, por lo menos, no tiene horchata en la sangre después de los desmanes que ha recibido de la pareja presidencial. Este será un escenario interesante de ver cómo evoluciona.
El que conforman Gobierno y Sector Privado Organizado, aunque hoy publiciten que han limado asperezas, no lo vemos así. Más bien creemos, por la actitud presidencial y los consejos que le da su poderosa Primera Dama, que lo que estamos viendo es una especie de tregua o "calma chicha" en un pulso de largo aliento que finalizará cuando asuma el siguiente Gobierno, así que creemos que la Guerra Fría, más que la limada de asperezas, se ha instalado entre estos dos sectores.
El escenario donde viene jugando el Tribunal Supremo Electoral es complicado. Por un lado suprimió dos comités pro formación de partido político por hacer campaña anticipada, pero no sanciona al partido oficial que se ha mantenido en campaña, lo cual le resta la credibilidad que aquellos patriarcas que lo fundaron le imprimieron. Este escenario lo complica, además, la incertidumbre acerca de los efectos que tendrá, en el proceso electoral, la pésima gestión que ha habido, no sabemos si intencionalmente y de mala fe o simplemente por negligencia, en el Registro Nacional de las Personas, RENAP, encargado de sustituir la cédula de vecindad, que ya no pueden reponer las alcaldías municipales, por el Documento Personal de Identidad, DPI, que no están en capacidad de entregar a toda la población antes de que se llegue el día de las elecciones.
Esto nos trae a otro escenario que la mayoría de la población, por joven, ya no conoce: se trata del fantasma del fraude electoral. Es el fraude en una elección el que motivó el Golpe de Estado del 23 de marzo de 1982, y es por eso que la Constitución Política, promulgada en mayo de 1985 e influida por lo que había sucedido, previó una institucionalidad separada e independiente a cargo de los procesos electorales, lo cual no sólo ha garantizado sino, efectivamente, ha producido procesos limpios, transparentes, en donde nadie puede decir que alguien se robó una elección.
Sin embargo, el elemento externo que genera la manera de identificar a los ciudadanos que emitirán el sufragio nos pone, desde ya, a pensar que no todo es ignorancia y falta de capacidad, sino que podría ser un macabro plan de algunas personas que todos conocemos, que no tienen principios ni escrúpulos, para tener el sartén por el mango en caso la preferencia ciudadana y el reparto de fondos públicos no sea suficiente para ganar simpatías en las urnas. Abona a este análisis la poco transparente licitación y que la haya ganado una empresa de poca monta, ligada a uno de los mayores financistas de la campaña política del actual mandatario, Gregorio Valdez, para manejar un presupuesto de más de mil millones de quetzales. En este campo la duda es razonable y por eso damos la señal de alarma.
Siempre en el campo político, girando alrededor del TSE, los dimes y diretes entre el partido oficial y el partido patriota, ambos metiendo muchísimos millones en campaña política, el primero prácticamente en forma abierta sin que el TSE le diga nada (como no sea haberle impuesto una multa ridícula de 100 dólares, que nos parece que no ha pagado), el segundo disfrazándola a través de foros, pero utilizando los colores, las figuras y todos los medios de publicidad conocidos. De esto no se escapan otros políticos ansiosos.
Ya hemos dicho en este espacio que la política debe ser una fiesta más cívica que política, pero en Guatemala todo tiende a ser prohibido, así que vemos a quienes nos gobiernan y a quienes nos quieren gobernar, violando la ley, lo cual no es el mejor ejemplo para la juventud ni el mejor aliciente para la población activa para que participe. Necesitamos, mientras no se cambien las leyes, políticos moderados, que sepan poner toda la carne en el asador pero cuando sea el momento oportuno; no antes.
Especial mención merece el escenario, ligado con el anterior, que representa todas las transferencias de las entidades gubernamentales a los programas que maneja la Primera Dama, que abonan a la ingobernabilidad y que tiene a dichas entidades al borde del colapso financiero, mientras se permite, sin que nadie más que la diputada Nineth Montenegro, desde el Congreso de la República, haga absolutamente nada por impedirlo. En este escenario debiéramos estar viendo a un Contralor de Cuentas de la Nación procesado, junto con todos los funcionarios del Gobierno que, haciendo de factótum, se prestan a darle a la Primera Dama las firmas que necesita para emitir los cheques, hacer las transferencias y hacer campaña política, con foto de la primera incluida, por todo el territorio nacional.
El escenario de los desastres naturales es complicado también, primero porque no hemos podido, como país, sanar las heridas producidas, anteriormente, por otros fenómenos ocurridos hace años; luego, es poco probable que este gobierno, que ya ha demostrado su falta de capacidad, haga mayor cosa al respecto. Tiempo vital para atender a la población se la han pasado discutiendo cuánto dinero van a meter en esto o en lo otro, pero no se ve, realmente, que se haga algo por quienes lo perdieron todo, como no sea esperar que llegue la Primera Dama con su batallón de pick ups y gente armada a entregar bolsas de “ayuda” con su foto, en franca campaña política, cuyo colmo fue ordenar que no levantaran las avionetas que gentilmente ofreció el Aeroclub si no iban cargadas con estos elementos y dirigidas hacia donde ella decidía.
Un escenario derivado de los desastres naturales es nuestra debilidad en infraestructura, que pone en entredicho a funcionarios, a constructores, a supervisores y hasta a las entidades multilaterales de desarrollo que financian nuestros proyectos, cobran la supervisión y, cuando la obra se hace pedazos, nos siguen cobrando el préstamo con sus intereses y comisiones. Puentes, carreteras, drenajes, cortes y rellenos en cerros y barrancos, tendrán que ser diseñados y construidos de otra manera.
Eso nos trae a otro escenario, el de la contratación de Organizaciones No Gubernamentales, ONG’s, para la construcción de obra, circunstancia que debe cambiar para bien de todos.
Existe otro escenario complicado, el de la minería abierta y los contratos de exploración y explotación petrolera frente a los ambientalistas. Nosotros somos de la opinión que la minería debe apoyarse en el país, pero no la de cielos abiertos, y mucho menos con concesiones que les permiten hacer pedazos el entorno y llevarse la parte valiosa de las entrañas de la Madre Tierra por una contraprestación de un uno por ciento de su valor, lo cual es ridículo; no basta con que nos restrieguen en la radio el número de empleos que dan o que ha surgido alguna empresita de transporte a sus alrededores. Con el tema petrolero somos de la misma opinión: si nosotros no sacamos el oro negro, lo sacarán desde el lado mexicano y su valor pasará a engrosar las reservas internacionales de otro país en lugar de apoyar el desarrollo del nuestro, pero sí somos de la opinión de apretar bien las tuercas con los contratos, no sólo a nivel de regalías sino a nivel de medidas de prevención y de mitigación de riesgos, así como obtener las fianzas internacionales necesarias para poder garantizarse cualquier cosa con relación a eventualidades.
El escenario de que la extracción de petróleo que llama, hoy, nuestra atención, está en un área protegida, nos lleva a este escenario, el cual es más complejo. Somos de la opinión que más desgaste sufren nuestras áreas protegidas por las invasiones, la quema de sus bosques para siembras efímeras y la instalación de poblados sin control alguno dentro de sus núcleos, que la suma de derrames que haya habido en el pasado. Ni siquiera ha tenido el Estado la capacidad de tener todas estas áreas registradas con su número de finca, folio, libro y polígono, de modo que la extensión de títulos de propiedad, muchos de ellos falsos, nos ha hecho mucho más daño que el petróleo, sin contar las invasiones provocadas por conocidos narcotraficantes, con comunidades importadas y trasladadas desde otros lugares, para asegurar con gente de ellos los entornos de donde instalan sus pistas de aterrizaje.
Otro escenario al que no se le suele poner atención es el del terrorismo que, de alguna manera, ejerce la Superintendencia de Administración Tributaria, SAT, sobre quienes ya estamos inscritos como contribuyentes, tratándonos como esclavos sin derechos, no como lo que somos, ahuyentando de esta manera a quienes debieran estar inscribiéndose en sus registros. No se combate la informalidad económica haciendo los trámites más engorrosos, más complicados y más ininteligibles para todos, sino dándole facilidades a la gente para inscribirse y para declarar lo que ganan y lo que gastan, así de sencillo. Sin embargo, hay muchas actuaciones que hoy emprenden, en contra de los contribuyentes, hasta sin fundamento legal, como bloquear el NIT e impedir que uno pueda pagar sus impuestos a tiempo y declarar, como no aceptar documentos legalizados por notario, olvidándoseles que es el Estado el que le otorga la fe pública a los mismos. Ha de haber muchísima gente justificando un sueldo en esta institución, ya que me ha tocado ver, varias veces, impugnaciones que hace por el monto de un centavo de quetzal. Es éste un escenario que habrá de ponérsele atención si queremos despegar como país en búsqueda del desarrollo y del crecimiento económico, y hacerle las modificaciones necesarias para que sea una institución amigable con quienes ayudan a mantener todo el aparato estatal.
El escenario de la estabilidad de nuestro más de un millón de migrantes en el extranjero es vital para la estabilidad de muchos escenarios locales y para la supervivencia, en muchísimos casos, de personas en condición de pobreza y de pobreza extrema que, encima, han venido siendo afectados por los fenómenos de la naturaleza y son quienes corren mayor riesgo de serlo, en el futuro. De ahí que consideremos de vital importancia la aprobación, por parte del Gobierno de Estados Unidos de América, del Estatuto de Protección Temporal, TPS (por sus siglas en inglés), del cual gozan, ya, El Salvador, Honduras y Haití, razones que nos motivaron a solicitar, públicamente, el apoyo a esta aprobación.
Otro escenario al que no se le suele poner atención pero que es importante es el de la integración de Centroamérica, el cual está en crisis desde hace tiempo, o por los sucesos políticos acaecidos en Honduras, o por las posiciones de Costa Rica y Panamá, por ejemplo, frente al Acuerdo de Asociación con Europa o la integración a una sola parte del Sistema de la Integración de Centroamérica, SICA, respectivamente, aunque el riesgo de mayores problemas en Nicaragua que puedan cortar el corredor centroamericano son inminentes. Recordemos que muchos de nuestros productos, especialmente agrícolas o de la industria alimentaria, se venden en la región, y muchos de los artículos que consumimos, que ayudan a mejorar la oferta y la calidad de los nuestros, provienen de élla.
Mientras la mayoría de quienes lean estas líneas tiene su casa, su hogar, muchos guatemaltecos se enfrentan todos los días antes un escenario complicado por la falta de vivienda, así que este es un tema para tenerlo en mente también.
La reinserción de la niñez y la juventud, especialmente la huérfana y la desamparada, en programas que los instruyan, los preparen hacia el futuro y los mantengan alejados de las maras, es de vital importancia para desarticular el escenario de muerte, extorsión, promiscuidad y drogas que han traído estas últimas. En este apartado es bueno hablar del tema del deporte, en donde los contribuyentes invertimos grandes sumas de dinero pero no existen los programas masivos para encausar la energía de estos dos sectores y parece como si toda esa plata se fuera en otro tipo de gastos que poco o nada tienen que ver con la promoción deportiva que tanto necesitan nuestros segmentos poblacionales más jóvenes.
La violencia doméstica y el asesinato de jóvenes y de mujeres es otro que debe ser atendido y combatido con los programas de prevención y con la modificación de leyes que sean necesarias.
Un escenario que podría cambiar con relativa facilidad es el de la participación de los indígenas en la toma de decisiones. Sé de algunas comunidades indígenas en donde prácticamente todos sus jóvenes son estudiantes universitarios, de modo que la falta de capacidad no es el pretexto. En Quetzaltenango, de fuerte población indígena, se han instalado ya, según entendemos, nueve universidades. Es cuestión de voluntad política y estimamos que es un cambio que ya debiera comenzar a hacerse. Sentimos que dichas comunidades tienen razón de sentirse burladas cuando se les dan puestos decorativos, cuando hemos tenido la oportunidad de verlos trabajar a nivel comunitario y nos han maravillado por su entrega y dedicación.
¿Por qué traemos a colación, en estos momentos, todos estos escenarios? Es una manera de comprobar que el Presidente de la República tiene una agenda pendiente con el país y que su tiempo, en lugar de emplearlo en promover campañas políticas en las que lo han involucrado, debiera invertirlo en la agenda del país.
Si en lugar de escenarios tan complicados como estos hubiese un mejor ambiente para hacer negocios, la economía crecería, habría mayores y mejores fuentes de trabajo, se atraería la inversión extranjera para crear mayores oportunidades, vendría el doble o el triple de turistas y, en general, habría más ingresos por tributos con los cuales invertir en mejor infraestructura, en mejorar los servicios, en prevenir enfermedades y desastres naturales.
Con todos estos escenarios de un país sumergido en la pobreza es una total torpeza dedicarse los cuatro años de gobierno a hacer campaña política; la población más culta como la menos afortunada lo saben y lo entienden, y de todos modos habrán de pagar las consecuencias de los desmanes que han llegado a hacer al Gobierno, en donde todo político que se divorcia de la realidad y de su pueblo lo hace: en las urnas. ¡He ahí el temor del fraude electoral!
miércoles, 7 de julio de 2010
BREVE ANÁLISIS DE LA FUNCIÓN VICEPRESIDENCIAL EN GUATEMALA
Las recientes declaraciones del Vicepresidente Rafael Espada, que contradicen en tono y contenido tanto las del Presidente Álvaro Colom, como el comunicado del Gobierno de la República y el del partido oficial, nos motivan a recordar que el Vicepresidente de la República es el único funcionario del Organismo Ejecutivo que no puede ser despedido porque fue electo por la mayoría de los ciudadanos guatemaltecos.
Contrario a lo que dijo hace un tiempo el Presidente Colom, con relación a que el Vicepresidente simplemente hace lo que se le dice, vale la pena recordar, también, que las funciones vicepresidenciales están contempladas en la Constitución Política, la cual, en el artículo 191 que contiene las funciones del cargo, establece su participación con voz y voto en el Consejo de Ministros, y le da la facultad de coadyuvar, junto con el Presidente de la República, en la dirección de la política general del Gobierno, así como la de participar, del mismo modo, en la formulación de la política exterior y las relaciones internacionales.
Coadyuvar es contribuir, asistir o ayudar a la consecución de algo; y participar es tomar parte en algo, de modo que si la Constitución Política le da a la Vicepresidencia de la República estas facultades es porque, a contrario sensu, no le ha dado carta libre al Presidente de la República para hacer o actuar por sí mismo, así que constituye una falacia la posibilidad que le ordene al Vicepresidente, sencillamente, qué hacer.
Todo esto es importante porque, cuando el Presidente de la República parece perder el rumbo, como en estos últimos días, lanzando cortinas de humo ante su propio fracaso o distorsionando la realidad y, encima, atacando opositores políticos, prensa y al sector empresarial, prácticamente sin discriminación, el Vicepresidente es la persona que ejerce el cargo que moral y constitucionalmente está llamado a restablecer, sin consecuencias para quien lo ocupa, ese equilibrio perdido.
¡Y vaya si hace falta!
La distancia entre quienes ocupan ambos puestos debe ser cercana, armoniosa, para que la coordinación que los diputados constituyentes establecieron en la Carta Magna, se dé sin tropiezos, pero las declaraciones denigrantes del Presidente de la República y sus últimos desatinos parecieran llevar las cosas por un curso distinto al legalmente previsto y al que el sentido común reclama, separándolos cada día más el uno del otro.
Todavía no sabemos qué hace un magnífico médico, cirujano cardiovascular de renombre mundial, sin experiencia en política, acompañando a un gobierno comandado por personas ideologizadas que, por lo que han demostrado, no han llegado a cumplir con la funciónn para la cual fueron electos sino a manipular las cosas, inescrupulosamente, con la finalidad de eternizarse en el poder.
El camino de los dos hombres que ocupan formalmente estos cargos (aunque sea otra persona la que mande) se separa cada vez más. El Vicepresidente estará, por el tiempo que le falte cumplir y a causa de sus últimas declaraciones, más marginado de la toma de decisiones que nunca. El Presidente, encima que no manda nada, no solamente está divorciado de la sociedad a la cual se debe por tanta indecisión, malas decisiones que le han tenido que revocar o que hacer dar marcha atrás y por sus últimas actitudes, sino, habiendo transcurrido más de la mitad de su período, con el proceso electoral para encontrar su sucesor en ciernes, la tendencia es que estará más solo que nunca.
En lugar de haber llegado a hacer campaña para reelegir a una su pariente, aunque no forme grado, el Presidente de la República debiera haber llegado a gobernar, para que la gente clamara por que el partido de gobierno siguiera en el poder.
Si hubiese llegado a gobernar, posiblemente habría tenido muy cerca la voz de la persona que él mismo escogió para acompañarlo en la Vicepresidencia: un hombre sin experiencia política pero, hasta donde sabemos, con experiencia en la vida y honrado, que lo hubiera podido ayudar, conforme a la Constitución y el sentido común, a hacer un mejor gobierno que el desastre que está quedando registrado para la historia.
Contrario a lo que dijo hace un tiempo el Presidente Colom, con relación a que el Vicepresidente simplemente hace lo que se le dice, vale la pena recordar, también, que las funciones vicepresidenciales están contempladas en la Constitución Política, la cual, en el artículo 191 que contiene las funciones del cargo, establece su participación con voz y voto en el Consejo de Ministros, y le da la facultad de coadyuvar, junto con el Presidente de la República, en la dirección de la política general del Gobierno, así como la de participar, del mismo modo, en la formulación de la política exterior y las relaciones internacionales.
Coadyuvar es contribuir, asistir o ayudar a la consecución de algo; y participar es tomar parte en algo, de modo que si la Constitución Política le da a la Vicepresidencia de la República estas facultades es porque, a contrario sensu, no le ha dado carta libre al Presidente de la República para hacer o actuar por sí mismo, así que constituye una falacia la posibilidad que le ordene al Vicepresidente, sencillamente, qué hacer.
Todo esto es importante porque, cuando el Presidente de la República parece perder el rumbo, como en estos últimos días, lanzando cortinas de humo ante su propio fracaso o distorsionando la realidad y, encima, atacando opositores políticos, prensa y al sector empresarial, prácticamente sin discriminación, el Vicepresidente es la persona que ejerce el cargo que moral y constitucionalmente está llamado a restablecer, sin consecuencias para quien lo ocupa, ese equilibrio perdido.
¡Y vaya si hace falta!
La distancia entre quienes ocupan ambos puestos debe ser cercana, armoniosa, para que la coordinación que los diputados constituyentes establecieron en la Carta Magna, se dé sin tropiezos, pero las declaraciones denigrantes del Presidente de la República y sus últimos desatinos parecieran llevar las cosas por un curso distinto al legalmente previsto y al que el sentido común reclama, separándolos cada día más el uno del otro.
Todavía no sabemos qué hace un magnífico médico, cirujano cardiovascular de renombre mundial, sin experiencia en política, acompañando a un gobierno comandado por personas ideologizadas que, por lo que han demostrado, no han llegado a cumplir con la funciónn para la cual fueron electos sino a manipular las cosas, inescrupulosamente, con la finalidad de eternizarse en el poder.
El camino de los dos hombres que ocupan formalmente estos cargos (aunque sea otra persona la que mande) se separa cada vez más. El Vicepresidente estará, por el tiempo que le falte cumplir y a causa de sus últimas declaraciones, más marginado de la toma de decisiones que nunca. El Presidente, encima que no manda nada, no solamente está divorciado de la sociedad a la cual se debe por tanta indecisión, malas decisiones que le han tenido que revocar o que hacer dar marcha atrás y por sus últimas actitudes, sino, habiendo transcurrido más de la mitad de su período, con el proceso electoral para encontrar su sucesor en ciernes, la tendencia es que estará más solo que nunca.
En lugar de haber llegado a hacer campaña para reelegir a una su pariente, aunque no forme grado, el Presidente de la República debiera haber llegado a gobernar, para que la gente clamara por que el partido de gobierno siguiera en el poder.
Si hubiese llegado a gobernar, posiblemente habría tenido muy cerca la voz de la persona que él mismo escogió para acompañarlo en la Vicepresidencia: un hombre sin experiencia política pero, hasta donde sabemos, con experiencia en la vida y honrado, que lo hubiera podido ayudar, conforme a la Constitución y el sentido común, a hacer un mejor gobierno que el desastre que está quedando registrado para la historia.
lunes, 5 de julio de 2010
¿EN DÓNDE ESTÁ LA OEA? YO LA ACUSO DE MATAR LA DEMOCRACIA EN NICARAGUA
Hace unos días regresé de Managua, Nicaragua, ciudad donde se llevó a cabo la reciente Asamblea Plenaria del Parlamento Centroamericano, ocasión que aproveché para "percibir" el ambiente político que ahí se vive. El presente ensayo será una mezcla de la narración de lo que viene sucediendo o aconteció, efectivamente, durante mi estancia allá, y mis consideraciones personales e interpretaciones de lo que significan las señales que percibí y hacia dónde creo que la situación se enfila, para bien o para mal.
Durante mi estadía se dieron unos hechos sorprendentes, como por ejemplo, la llegada a sacar, a empellones, de un alcalde de un municipio como a 80 kilómetros de la capital. Este alcalde era, hace un tiempo, sandinista, o sea del partido del actual Presidente Daniel Ortega, pero abandonó el sandinismo para incorporarse a un partido político de oposición.
Lo que sucedió, según pude leer en los diarios y observé por los canales de televisión locales, es un proceso en el que, entiendo --porque no es el primero que se da--, está metido el gobierno, de corte dictatorial, en contra de los alcaldes que no son de su partido político, especialmente en contra de quienes eran sandinistas y ahora no lo son. El proceso consiste en "atraerse" a los vice alcaldes hacia el sandinismo y, con ellos al frente, derrocar por la fuerza a quienes ejercen el mandato legal del pueblo depositado en las urnas: el alcalde legítimo.
Fue grotesco ver cómo sacaron a golpes y empujones al alcalde de su despacho, e inmediatamente entraron a hacerle una auditoría, según recuerdo, seis funcionarios de la sandinista Contraloría de Cuentas, al mejor estilo de los dictadores de la primera mitad del siglo XX, en donde primero fusilaban a delincuentes y opositores y luego les armaban su expediente.
El pueblo no está tranquilo, y las manifestaciones posteriores han sido reprimidas por la Policía Nacional, que tanto se ufanan los sandinistas de denominar independiente, pero que en este caso protagonizó la sacada a golpes del alcalde y ha estado golpeando a la gente que sale a manifestar. No hay más que una obediencia no deliberante hacia los altos mandos de gobierno.
La democracia en Nicaragua está siendo asesinada todos los días con estos procedimientos poco ortodoxos planificados y ordenados desde las más altas esferas del sandinismo, con el apoyo financiero que le da la Venezuela de Hugo Chávez, a los bolsillos personales de Daniel Ortega, el equivalente, según pude entender, de unos 500 millones de dólares al año, los cuales le sirven para comprar voluntades y corromper todo el sistema.
Diputados de la Asamblea Legislativa y del Parlamento Centroamericano que llegaron a sus puestos de representación por otros partidos y que, incluso, fueron Vicepresidentes de la República o suplentes de algún Presidente de la misma, opositores al sandinismo son ahora los más fieros y destacados defensores y defensoras, para ser más claros, de esta patraña cometida en contra de sus electores.
Se ha sabido, aunque no lo he podido confirmar, porque es difícil, que diputados, alcaldes y funcionarios incondicionales, gozan de jugosos vales de combustible para ellos y sus familias todos los meses.
Fincas, haciendas, casas, empresas nacidas o desarrolladas al amparo de una protección gubernamental son algunas de las gratificaciones de las cuales he escuchado de diferentes grupos, que coinciden en apuntar esta metodología que viene carcomiendo los principios sagrados del pluralismo democrático.
Los revolucionarios que se organizaron y encabezaron el levantamiento de un pueblo en contra de una burguesía que venía dominando y gobernando durante décadas, son ahora los oligarcas, terratenientes y millonarios que, con el dinero de los venezolanos, especialmente, vienen corrompiendo voluntades y haciendo pedazos el sistema democrático.
Parece que la maldición de Nicaragua fuera que sus gobernantes aprendieran a hacerse eternos en las montañas, empuñando las armas en contra de sus antecesores.
Mientras tanto, ¿definió la OEA el sexo de los ángeles?
Yo aprovecho este espacio virtual que la tecnología pone al alcance de la humanidad y que no tiene fronteras, como lo acusa el globito contador de visitantes que coloqué el 5 de noviembre de 2009 en este blog, para acusar a la Organización de Estados Americanos, OEA, de matar, con su doble moral, el sistema democrático que tanta sangre le ha costado ya a Nicaragua y a sus mejores hijos.
Desde este espacio vengo anunciando una posible guerra civil en Nicaragua, y ahora responsabilizo a Daniel Ortega, a Hugo Chávez y a la mismísima OEA, del posible derramamiento de sangre que pueda derivar con este tipo de acciones que lesionan a las autoridades electas de las comunidades y, con ellas, al mismo pueblo que las eligió, de manera que una respuesta radical es más que esperable y predecible.
La misma Organización de Naciones Unidas, ONU, está callada y le sirve de comparsa a esta situación, especialmente tomando en cuenta que un ex cura, Miguel D'Escoto, un sandinista que estuvo presente en una de las actividades que llevamos a cabo la semana pasada, acaba de finalizar su mandato como Presidente de su Asamblea General.
Por otro lado, asistí, por invitación, a un desayuno con el ex Presidente Arnoldo Alemán, junto con otras 40 personas, especialmente diputados centroamericanos, en donde fue preguntado acerca de las posibilidades de unirse todos en un frente común para contrarrestar la probable candidatura ilegal para reelegirse de Daniel Ortega, la cual lo ha llevado a emitir acuerdos administrativos de prórroga de mandato de Magistrados de la Corte Suprema de Justicia y del Tribunal Supremo Electoral, cuando no le corresponde, creando otra crisis constitucional.
Mi impresión, después de hablar con la gente que rodea a Alemán y a la que apoya a Eduardo Montealegre, el otro candidato liberal, es que tienen, forzosamente, que unirse, y que probablemente lo harán alrededor del candidato de más experiencia y más popular, aunque el ejercicio del poder y las negociaciones del pasado con Daniel Ortega lo hayan desgastado. Es decir, visualizo que todo el esfuerzo por romper esta dictadura girará alrededor de Arnoldo Alemán.
La institucionalidad nicaragüense ha sido copada por el partido de gobierno. El Tribunalo Supremo Electoral, la Corte Suprema de Justicia, la Asamblea Legislativa, todo ha sido contaminado con los millones que llegan de Venezuela, no como una cooperación internacional hacia el país que que ayude a salir a la gente pobre de su situacion de pobreza, que es exorbitante, sino como un apoyo directo a Ortega, alentando sus ansias de poder.
En el seno de la Asamblea Plenaria del PARLACEN, al discutirse la agenda, objeté que estuviese agendada una reunión con el Presidente de Nicaragua, el Comandante Daniel Ortega, en las instalaciones de la "Casa del Pueblo" (que en realidad se llama "Casa de los Pueblos"), para el miércoles 30 de junio de 2010, porque el Parlamento no debe tener la informalidad para reunirse con un Presidente como no sea en la casa de gobierno, no en la casa del partido, pero nadie más objetó y fue aprobada la misma. La reunión se llevó a cabo la noche del día señalado, a la cual no asistí por principios y por cuestiones de protocolo.
Además, ¿quién se cree la noticia que salió en la radio, en Guatemala, desde el viernes 25 de junio en horas de la mañana, acerca de que Daniel Ortega no iba a poder llegar a la Asamblea Plenaria del Parlamento Centroamericano porque tenía gripe, si la reunión era para 5 días más tarde? ¿Qué cancillería sale diciendo con tanta anticipación que el Presidente no irá, por gripe, a un evento programado para dentro de 5 días? Se necesita ser muy ingenuo para creérselos y, encima, para ir a dar a un escenario en el que, atrás de un Presidente Daniel Ortega que lucía hinchado, ondeaba la bandera rojo y negro del Frente Sandinista, a la par de la de Nicaragua, donde las sillas alternaban en rojo y negro y, además, estaba todo el aparato de publicidad del Estado para transmitir, en vivo, en la televisión abierta (canal 12, uno de varios canales sandinistas), la totalidad de la sesión, enfocando las caras de todos los presentes, uno a uno, mientras escuchaban un trasnochado discurso acerca de por qué le dieron golpe de estado al pobre de Manuel Zelaya, en Honduras, de lo bueno que es el angelito y de cómo llama Presidente a Porfirio Lobo y reconoce la legitimidad del proceso electoral, pero que no reconoce al Gobierno de Honduras (¿?). Me imagino que paró de hablar cuando le hicieron alguna seña de que ya habían enfocado a todos los presentes con suficiente dedicación.
Menciono la hinchazón del Presidente Ortega porque otro de los rumores que corren es que tiene una enfermedad terminal de la sangre que no le permite atender obligaciones de día, bajo el sol.
La manipulación que se hace de la población es impresionante. Desde las vallas publicitarias enormes, por todos lados, en solitario (los de otros partidos no pasan de tener pintados sus colores y siglas en algún poste de transmisión de energía eléctrica), haciendo ver los 31 años de antigüedad del triunfo de la revolución, haciéndola ver como cristiana, cosa que, por burda, no termino de entender, hasta el nivel de precios de los combustibles, que están super subsidiados y, con ellos, prácticamente todas las actividades económicas que directa o indirectamente tienen que ver con el transporte, creando un clima artificial de relativo bienestar.
Durante el evento sucedió un hecho curioso. En el mismo lugar donde sesionábamos, que tiene varios salones, tuvo lugar una reunión de sindicalistas, entre 300 y 400 dirigentes, que estaban discutiendo las reformas recientes a la legislación laboral, pero al notar que las gentes que conocí de esta reunión estaban en contra del Gobierno, pregunté si la base del sandinismo no se apoyaba, entre otras, en el sindicalismo, y ellos mismos se encargaron de decirme que el sandinismo tenía sus propios sindicatos blancos.
De la juventud, lo que puedo decir es que, del lado sandinista, bien organizada y constituyen unos de los grupos de choque, es decir, de los que usan para ir a darle palo a los adversarios; por el lado de la oposición, apática, desarticulada, indiferente y hasta asqueada, lo cual es peligroso para el futuro de su patria.
En fin, un país dividido que no termina de salir de las garras del gobernante de turno.
Daniel Ortega estaba en Costa Rica cuando la Revolución Sandinista triunfó un 19 de julio de 1979, y de ahí partió e ingresó en Nicaragua para conformar parte de la Junta de Gobierno en la que, poco tiempo después, al mejor estilo marxista leninista, quedó gobernando solo, gobierno que llegó hasta abril de 1989 en que tomó posesión doña Violeta Barrios de Chamorro, que le ganó limpiamente en las urnas.
Casi diez años antes y los que lleva en el poder ahora, debieran ser suficientes, pero el ansia de poder y el impulso que le dan los petro dólares venezolanos tienen soporizado, es decir, con una modorra morbosa persistente que lo ha llevado, desde noviembre de 2008, a manipular las elecciones municipales, ocasión en que fue acusado de fraude electoral, por no decir de robárselas, sin que la mal llamada comunidad internacional haya hecho más que dejar de desembolsarle algunos créditos o algunas donaciones en forma temporal.
El proceso de deterioro de la situación antidemocrática, en Nicaragua, va de mal en peor, nadie hace ni dice nada al respecto, y el tiempo es implacable. En la medida que se acerquen los comicios electorales la tensión será mayor y la tentación de arrebatar también.
Se está jugando con fuego en ese país, y como diputado centroamericano, representante de los ciudadanos que me dieron su confianza para representarlos, vuelvo a dar la voz de alarma. Si se desata el conflicto el mercado común centroamericano se habrá cortado nuevamente y, en la medida que estamos conectados por nuestra vinculación en varias instituciones y que Nicaragua es parte del corredor centroamericano, nos veremos afectados de una u otra manera.
El PARLACEN nació al amparo de los Acuerdos de Esquipulas, cuyo objetivo principal es lograr una paz firme y duradera, pero esa paz lograda con muchísimos esfuerzos de tantas partes, está a punto de malograrse por los afanes de una persona por perpetuarse indefinidamente en el poder, al mejor estilo de los dictadores de antaño.
Yo, desde hace algún tiempo, ya dije.
Durante mi estadía se dieron unos hechos sorprendentes, como por ejemplo, la llegada a sacar, a empellones, de un alcalde de un municipio como a 80 kilómetros de la capital. Este alcalde era, hace un tiempo, sandinista, o sea del partido del actual Presidente Daniel Ortega, pero abandonó el sandinismo para incorporarse a un partido político de oposición.
Lo que sucedió, según pude leer en los diarios y observé por los canales de televisión locales, es un proceso en el que, entiendo --porque no es el primero que se da--, está metido el gobierno, de corte dictatorial, en contra de los alcaldes que no son de su partido político, especialmente en contra de quienes eran sandinistas y ahora no lo son. El proceso consiste en "atraerse" a los vice alcaldes hacia el sandinismo y, con ellos al frente, derrocar por la fuerza a quienes ejercen el mandato legal del pueblo depositado en las urnas: el alcalde legítimo.
Fue grotesco ver cómo sacaron a golpes y empujones al alcalde de su despacho, e inmediatamente entraron a hacerle una auditoría, según recuerdo, seis funcionarios de la sandinista Contraloría de Cuentas, al mejor estilo de los dictadores de la primera mitad del siglo XX, en donde primero fusilaban a delincuentes y opositores y luego les armaban su expediente.
El pueblo no está tranquilo, y las manifestaciones posteriores han sido reprimidas por la Policía Nacional, que tanto se ufanan los sandinistas de denominar independiente, pero que en este caso protagonizó la sacada a golpes del alcalde y ha estado golpeando a la gente que sale a manifestar. No hay más que una obediencia no deliberante hacia los altos mandos de gobierno.
La democracia en Nicaragua está siendo asesinada todos los días con estos procedimientos poco ortodoxos planificados y ordenados desde las más altas esferas del sandinismo, con el apoyo financiero que le da la Venezuela de Hugo Chávez, a los bolsillos personales de Daniel Ortega, el equivalente, según pude entender, de unos 500 millones de dólares al año, los cuales le sirven para comprar voluntades y corromper todo el sistema.
Diputados de la Asamblea Legislativa y del Parlamento Centroamericano que llegaron a sus puestos de representación por otros partidos y que, incluso, fueron Vicepresidentes de la República o suplentes de algún Presidente de la misma, opositores al sandinismo son ahora los más fieros y destacados defensores y defensoras, para ser más claros, de esta patraña cometida en contra de sus electores.
Se ha sabido, aunque no lo he podido confirmar, porque es difícil, que diputados, alcaldes y funcionarios incondicionales, gozan de jugosos vales de combustible para ellos y sus familias todos los meses.
Fincas, haciendas, casas, empresas nacidas o desarrolladas al amparo de una protección gubernamental son algunas de las gratificaciones de las cuales he escuchado de diferentes grupos, que coinciden en apuntar esta metodología que viene carcomiendo los principios sagrados del pluralismo democrático.
Los revolucionarios que se organizaron y encabezaron el levantamiento de un pueblo en contra de una burguesía que venía dominando y gobernando durante décadas, son ahora los oligarcas, terratenientes y millonarios que, con el dinero de los venezolanos, especialmente, vienen corrompiendo voluntades y haciendo pedazos el sistema democrático.
Parece que la maldición de Nicaragua fuera que sus gobernantes aprendieran a hacerse eternos en las montañas, empuñando las armas en contra de sus antecesores.
Mientras tanto, ¿definió la OEA el sexo de los ángeles?
Yo aprovecho este espacio virtual que la tecnología pone al alcance de la humanidad y que no tiene fronteras, como lo acusa el globito contador de visitantes que coloqué el 5 de noviembre de 2009 en este blog, para acusar a la Organización de Estados Americanos, OEA, de matar, con su doble moral, el sistema democrático que tanta sangre le ha costado ya a Nicaragua y a sus mejores hijos.
Desde este espacio vengo anunciando una posible guerra civil en Nicaragua, y ahora responsabilizo a Daniel Ortega, a Hugo Chávez y a la mismísima OEA, del posible derramamiento de sangre que pueda derivar con este tipo de acciones que lesionan a las autoridades electas de las comunidades y, con ellas, al mismo pueblo que las eligió, de manera que una respuesta radical es más que esperable y predecible.
La misma Organización de Naciones Unidas, ONU, está callada y le sirve de comparsa a esta situación, especialmente tomando en cuenta que un ex cura, Miguel D'Escoto, un sandinista que estuvo presente en una de las actividades que llevamos a cabo la semana pasada, acaba de finalizar su mandato como Presidente de su Asamblea General.
Por otro lado, asistí, por invitación, a un desayuno con el ex Presidente Arnoldo Alemán, junto con otras 40 personas, especialmente diputados centroamericanos, en donde fue preguntado acerca de las posibilidades de unirse todos en un frente común para contrarrestar la probable candidatura ilegal para reelegirse de Daniel Ortega, la cual lo ha llevado a emitir acuerdos administrativos de prórroga de mandato de Magistrados de la Corte Suprema de Justicia y del Tribunal Supremo Electoral, cuando no le corresponde, creando otra crisis constitucional.
Mi impresión, después de hablar con la gente que rodea a Alemán y a la que apoya a Eduardo Montealegre, el otro candidato liberal, es que tienen, forzosamente, que unirse, y que probablemente lo harán alrededor del candidato de más experiencia y más popular, aunque el ejercicio del poder y las negociaciones del pasado con Daniel Ortega lo hayan desgastado. Es decir, visualizo que todo el esfuerzo por romper esta dictadura girará alrededor de Arnoldo Alemán.
La institucionalidad nicaragüense ha sido copada por el partido de gobierno. El Tribunalo Supremo Electoral, la Corte Suprema de Justicia, la Asamblea Legislativa, todo ha sido contaminado con los millones que llegan de Venezuela, no como una cooperación internacional hacia el país que que ayude a salir a la gente pobre de su situacion de pobreza, que es exorbitante, sino como un apoyo directo a Ortega, alentando sus ansias de poder.
En el seno de la Asamblea Plenaria del PARLACEN, al discutirse la agenda, objeté que estuviese agendada una reunión con el Presidente de Nicaragua, el Comandante Daniel Ortega, en las instalaciones de la "Casa del Pueblo" (que en realidad se llama "Casa de los Pueblos"), para el miércoles 30 de junio de 2010, porque el Parlamento no debe tener la informalidad para reunirse con un Presidente como no sea en la casa de gobierno, no en la casa del partido, pero nadie más objetó y fue aprobada la misma. La reunión se llevó a cabo la noche del día señalado, a la cual no asistí por principios y por cuestiones de protocolo.
Además, ¿quién se cree la noticia que salió en la radio, en Guatemala, desde el viernes 25 de junio en horas de la mañana, acerca de que Daniel Ortega no iba a poder llegar a la Asamblea Plenaria del Parlamento Centroamericano porque tenía gripe, si la reunión era para 5 días más tarde? ¿Qué cancillería sale diciendo con tanta anticipación que el Presidente no irá, por gripe, a un evento programado para dentro de 5 días? Se necesita ser muy ingenuo para creérselos y, encima, para ir a dar a un escenario en el que, atrás de un Presidente Daniel Ortega que lucía hinchado, ondeaba la bandera rojo y negro del Frente Sandinista, a la par de la de Nicaragua, donde las sillas alternaban en rojo y negro y, además, estaba todo el aparato de publicidad del Estado para transmitir, en vivo, en la televisión abierta (canal 12, uno de varios canales sandinistas), la totalidad de la sesión, enfocando las caras de todos los presentes, uno a uno, mientras escuchaban un trasnochado discurso acerca de por qué le dieron golpe de estado al pobre de Manuel Zelaya, en Honduras, de lo bueno que es el angelito y de cómo llama Presidente a Porfirio Lobo y reconoce la legitimidad del proceso electoral, pero que no reconoce al Gobierno de Honduras (¿?). Me imagino que paró de hablar cuando le hicieron alguna seña de que ya habían enfocado a todos los presentes con suficiente dedicación.
Menciono la hinchazón del Presidente Ortega porque otro de los rumores que corren es que tiene una enfermedad terminal de la sangre que no le permite atender obligaciones de día, bajo el sol.
La manipulación que se hace de la población es impresionante. Desde las vallas publicitarias enormes, por todos lados, en solitario (los de otros partidos no pasan de tener pintados sus colores y siglas en algún poste de transmisión de energía eléctrica), haciendo ver los 31 años de antigüedad del triunfo de la revolución, haciéndola ver como cristiana, cosa que, por burda, no termino de entender, hasta el nivel de precios de los combustibles, que están super subsidiados y, con ellos, prácticamente todas las actividades económicas que directa o indirectamente tienen que ver con el transporte, creando un clima artificial de relativo bienestar.
Durante el evento sucedió un hecho curioso. En el mismo lugar donde sesionábamos, que tiene varios salones, tuvo lugar una reunión de sindicalistas, entre 300 y 400 dirigentes, que estaban discutiendo las reformas recientes a la legislación laboral, pero al notar que las gentes que conocí de esta reunión estaban en contra del Gobierno, pregunté si la base del sandinismo no se apoyaba, entre otras, en el sindicalismo, y ellos mismos se encargaron de decirme que el sandinismo tenía sus propios sindicatos blancos.
De la juventud, lo que puedo decir es que, del lado sandinista, bien organizada y constituyen unos de los grupos de choque, es decir, de los que usan para ir a darle palo a los adversarios; por el lado de la oposición, apática, desarticulada, indiferente y hasta asqueada, lo cual es peligroso para el futuro de su patria.
En fin, un país dividido que no termina de salir de las garras del gobernante de turno.
Daniel Ortega estaba en Costa Rica cuando la Revolución Sandinista triunfó un 19 de julio de 1979, y de ahí partió e ingresó en Nicaragua para conformar parte de la Junta de Gobierno en la que, poco tiempo después, al mejor estilo marxista leninista, quedó gobernando solo, gobierno que llegó hasta abril de 1989 en que tomó posesión doña Violeta Barrios de Chamorro, que le ganó limpiamente en las urnas.
Casi diez años antes y los que lleva en el poder ahora, debieran ser suficientes, pero el ansia de poder y el impulso que le dan los petro dólares venezolanos tienen soporizado, es decir, con una modorra morbosa persistente que lo ha llevado, desde noviembre de 2008, a manipular las elecciones municipales, ocasión en que fue acusado de fraude electoral, por no decir de robárselas, sin que la mal llamada comunidad internacional haya hecho más que dejar de desembolsarle algunos créditos o algunas donaciones en forma temporal.
El proceso de deterioro de la situación antidemocrática, en Nicaragua, va de mal en peor, nadie hace ni dice nada al respecto, y el tiempo es implacable. En la medida que se acerquen los comicios electorales la tensión será mayor y la tentación de arrebatar también.
Se está jugando con fuego en ese país, y como diputado centroamericano, representante de los ciudadanos que me dieron su confianza para representarlos, vuelvo a dar la voz de alarma. Si se desata el conflicto el mercado común centroamericano se habrá cortado nuevamente y, en la medida que estamos conectados por nuestra vinculación en varias instituciones y que Nicaragua es parte del corredor centroamericano, nos veremos afectados de una u otra manera.
El PARLACEN nació al amparo de los Acuerdos de Esquipulas, cuyo objetivo principal es lograr una paz firme y duradera, pero esa paz lograda con muchísimos esfuerzos de tantas partes, está a punto de malograrse por los afanes de una persona por perpetuarse indefinidamente en el poder, al mejor estilo de los dictadores de antaño.
Yo, desde hace algún tiempo, ya dije.
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ANTES DE QUE PARTA CASTRESANA
¿No sería bueno que el doctor Carlos Castresana, antes de irse de Guatemala, montara una conferencia de prensa y nos dejara aclarados los pormenores de la investigación de los asesinatos de don Khalil Mussa y de su hija Marjorie?
Sólo pregunto.
Sólo pregunto.
domingo, 4 de julio de 2010
40 AÑOS DE EXPERIENCIA DE ARTES MARCIALES
Acabo de hacerle un cambio a mi perfil en la página de este blog. El mismo consiste de agregarle un año a mi experiencia en el ramo de las artes marciales, de modo que ahora tengo 40 años de haber comenzado mi trayectoria en ese campo, una efemérides importante en mi vida por varias razones y que, aunque no tiene mucho que ver con lo que es este blog, dedicado a la política, al Derecho (así, con mayúscula) y al sentido común, sí tiene mucho que ver desde el punto de vista que es parte importante de mi formación y, con élla, de mi manera de ver e interpretar el mundo.
Tenía 14 años cuando uno de mis hermanos, ahora tan sólo de feliz memoria, me dijo que me arreglara, que me iba a ir con él. Era el que me antecedía en edad pero me llevaba unos 8 años, así que él era ya un hombre y yo casi un niño, así que no pregunté mucho y, cuando sentí, los dos nos estábamos inscribiendo en un gimnasio para recibir clases de karate-do.
Por cuestiones que hablé con él, posteriormente, tengo la idea que mi papá tuvo algo que ver con todo esto. La cosa es que él, mi hermano, ha de haber seguido sus instrucciones pero no duró mucho en el tema, ya que sólo hizo conmigo el examen para nana-kyu y abandonó los entrenamientos, mientras que yo encontré algo que me gustaba y que, sin saberlo, iba a ser parte importante de mi vida.
En ese gimnasio, que quedaba lejísimos de casa y se ubicaba varias cuadras detrás del Palacio Nacional y la Casa Presidencial, por donde pasaba caminando 3 veces a la semana por la noches para tomar la camioneta de regreso a casa, fue mi lugar de entrenamientos por algún tiempo, hasta que pusieron uno por donde vivía, de tal manera que ahora no tenía que salir a entrenar a las 5 y regresar pasadas las 10 de la noche, por lo lejos que quedaba.
En el nuevo gimnasio, llamado "Mericht", tuve que comenzar de nuevo porque, siendo karate do, era de diferente escuela, pero no me importó. Ahí estuve un año y tanto hasta que, por recomendación del médico, tuve que dejar de entrenar un tiempo; tenía 16 años. Estaba creciendo tanto que mis tendones y huesos estaban resentidos y no aguantaban el entrenamiento, según una opinión. Luego, por otras opiniones médicas, supe que debí haber intensificado o, por lo menos, no abandonado los entrenamientos. Como decía mi abuela paterna: ¡qué saben esos sabios!
La cosa es que, el día que cumplí 18 años me fui a inscribir de nuevo, sólo que ese día comenzaba en Guatemala un nuevo arte marcial, así que yo me volví a inscribir con la misma gente que daba clases en el gimnasio "Mericht", sólo que ya no en la sucursal, cerca de casa, sino en la central, donde estaba la verdadera acción, y sin saberlo me iba a convertir en los primeros competidores de ese nuevo arte marcial que llegaba al país.
Ese fue el año 1974 en que, además de reanudar mis entrenamientos, marcó el inicio de mis competencias y viajes de aprendizaje en el extranjero. En diciembre de ese año fue la primera vez que salí a competir; fue a Tijuana, el primero de los 29 viajes que hiciera a esa ciudad, fue por tierra, 27 horas y media de Guatemala al Distrito Federal, una breve estancia en gimnasios de la escuela en la capital mexicana, y luego una viaje de 48 horas en autobús del Distrito Federal hacia Tijuana.
Iba al campeonato mundial de la especialidad de la escuela que yo conformaba, y aunque no hubo gente de todo el mundo, sí la había de México, Estados Unidos (incluyendo Hawaii) y Canadá. Fue grande la experiencia. Yo quedé de 8vo. lugar de 88 competidores, pero un compañero quedó de 4o. lugar en mi categoría y en la de cintas cafés nos llevamos el primer lugar.
Las cosas que ví en esa oportunidad no cabían en mis ojos. Todavía hoy recuerdo esa experiencia como algo inolvidable, desde la fiesta a la cual asistimos en donde bailé con una chica que, entre el pelo estilo afro y las plataformas de corcho, me sacaba media cabeza, hasta los tres centavos adicionales que invertíamos en la bebida, que era la diferencia entre una soda y una cerveza. No digamos las formas de aplicaciones de técnicas que ví, y cómo el Gran Maestro Tino Tumanao Toiolosega le otorgaba el 5to. grado de cinta negra a quien después se convertiría en mi maestro, el Grand Master Rigoberto López.
Las horas interminables de entrenamientos son difíciles de olvidar. Competí activamente durante unos 15 años y siempre fui el campeón de cada categoría en la cual participé, y mantenerme en la cima significó mantener entrenamientos que duraban entre 7 y 8 horas diarias, divididos entre las horas de la madrugada, antes que saliera el sol, las del medio día y las del final de la tarde hasta entrada la noche. ¡Eramos inagotables!
Con el tiempo se vinieron dando algunos cambios en el enfoque que le daba a mis entrenamientos, que originalmente eran para desarrollarme físicamente. Posteriormente, de recién casado, se me dio por comenzar a impartir algunas clases y, con ellas, las ideas.
Un día que traje a esos dos personajes de las artes marciales que he mencionado, traía al GM Tino conmigo hacia el lugar donde teníamos una competencia. Había mucho lodo y, encima, alguien había puesto piedras en la calle para que nadie pasara, pero yo, que iba manejando, me salí, quité entre el lodo las piedras que estorbaban nuestro paso y regresé a seguir conduciendo el vehículo para ingresar al área y estacionar, cuando él me dijo que por qué había hecho eso, a lo cual recuerdo haberle contestado que porque había nacido para cambiar el mundo, no para acoplarme a él.
Y es cierto. En el mundo de las artes marciales estás sujeto al mundo de alguien más, y eso no es problema para la generalidad de la gente, pero es una limitación cuando tu potencial está más allá de la rutina.
Afortunadamente, siempre tuve bien claras mis ideas y siempre supe seguir, primero a mi profesor, y luego a mi maestro (hay una diferencia entre un instructor, un profesor, un maestro y un gran maestro). Las ideas que pude incorporar a los entrenamientos de mis alumnos sin variar el programa, las fui incorporando poco a poco, y eran motivo de muchas interrogantes el por qué del rendimiento de mis alumnos; pero las ideas que sabía y entendía que cambiarían el programa siempre las consulté con mi maestro, quien nunca les dio importancia o no las entendió, de modo que siempre continué siendo fiel a la transmisión de sus enseñanzas.
Sin embargo, fue la misma vida la que ha de haber pensado que ya estaba maduro para otro tipo de emprendimientos, así que, sin proponémelo, de pronto me vi en la disyuntiva de tirarlo todo o de continuar como cabeza de escuela, fundando una con mi propio nombre y dándole y brindándole mi personalidad con las ideas que, durante años, había venido acumulando en mi mente.
Es que, siendo embajador de mi escuela, me tocó viajar muchísimo por el mundo, especialmente por Europa, y a donde iba procuraba no sólo llevar mis conocimientos y mi uniforme sino, a la par que desarrollaba una agenda de trabajo durante el día, procuraba ir a enseñar lo que yo hacía a los gimnasios de diferentes artes marciales durante la noche.
Es así como, enseñando lo mismo, paré aprendiendo mucho más de lo que llevaba para enseñar, porque la gente, en reciprocidad, siempre quería que yo viera lo que ellos estaban haciendo.
Así, tuve la oportunidad, también, de aprender en China algunos conceptos básicos de Wu Shu y de ser introducido al mundo espectacular de las armas que por allá manejan.
Todo ese bagaje de ideas, especialmente la formación seria que tuve con mi maestro Rigo López, uno de los pocos Grandes Maestros activos que hay en el mundo, hicieron de mí lo que soy hoy en el mundo del arte marcial.
Las historias y anécdotas de mi vida alrededor de mismo son como para escribir un libro, pero ese no es el objetivo hoy.
Baste decir que si 20 años no es nada, 40 tampoco, y no sólo sigo enseñando cuando algo puedo enseñar, sino sigo aprendiendo, porque el arte marcial es muy parecida a la vida en general, donde uno puede seguir siendo útil hasta el final de la existencia.
El mundo ha cambiado tanto, que el que existía cuando comencé a aprender, ya no existe o poco queda de él.
Sin embargo, puedo atestiguar la transformación de Guatemala en una potencia marcial dentro de las naciones que compiten en esta rama del deporte. No hay escuela que salga a competir que no haga un buen o excelente papel, sea del estilo que sea. Haber estado metido en este deporte es, quizás, lo que me ha dado la idea que Guatemala está hecha para los deportes individuales, no para los de conjunto, pero quién sabe. Es una sensación.
En ese largo peregrinaje dentro del arte marcial he estado a punto de graduar maestros (5to. grado de cinta negra) varias veces, y todavía no lo he logrado. También he mandado a volar todo en una oportunidad, en que mis alumnos cintas negras, indisciplinados, no llegaban a entrenar, de modo que me quedé sólo con los alumnos de Honduras, que no me dejaron ir y yo, ante su labor eminentemente deportiva, adhonorem, tampoco tuve el corazón de dejarlos.
Ha habido alegrías, como cuando se gana una cinta, un grado o una competencia, o se examina a alumnos queridos y se les promueve, viviendo y gozando a la par de ellos su desarrollo.
También ha habido notas tristes, como cuando tuve que enterrar a un alumno que se adelantó en esta jornada terrenal por un accidente de tránsito, sintiéndolo como si fuera mi hermanito o mi hijo.
Pagar cuentas, organizar torneos, traer personalidades de las artes marciales a los eventos, así como salir a correr o a una excursión con la gente del gimnasio han sido vivencias enriquecedoras en todo sentido.
Ésta es una actividad en donde ha sido mucho más plata la que he invertido y a veces perdido, que la que he ganado, pero la satisfacción que me ha dado, la seguridad en mí mismo y el don de mando que con todo esto adquirí, bien han valido la pena los sufrimientos de esos interminables y agotadores entrenamientos de, prácticamente, toda una vida.
Tenía 14 años cuando uno de mis hermanos, ahora tan sólo de feliz memoria, me dijo que me arreglara, que me iba a ir con él. Era el que me antecedía en edad pero me llevaba unos 8 años, así que él era ya un hombre y yo casi un niño, así que no pregunté mucho y, cuando sentí, los dos nos estábamos inscribiendo en un gimnasio para recibir clases de karate-do.
Por cuestiones que hablé con él, posteriormente, tengo la idea que mi papá tuvo algo que ver con todo esto. La cosa es que él, mi hermano, ha de haber seguido sus instrucciones pero no duró mucho en el tema, ya que sólo hizo conmigo el examen para nana-kyu y abandonó los entrenamientos, mientras que yo encontré algo que me gustaba y que, sin saberlo, iba a ser parte importante de mi vida.
En ese gimnasio, que quedaba lejísimos de casa y se ubicaba varias cuadras detrás del Palacio Nacional y la Casa Presidencial, por donde pasaba caminando 3 veces a la semana por la noches para tomar la camioneta de regreso a casa, fue mi lugar de entrenamientos por algún tiempo, hasta que pusieron uno por donde vivía, de tal manera que ahora no tenía que salir a entrenar a las 5 y regresar pasadas las 10 de la noche, por lo lejos que quedaba.
En el nuevo gimnasio, llamado "Mericht", tuve que comenzar de nuevo porque, siendo karate do, era de diferente escuela, pero no me importó. Ahí estuve un año y tanto hasta que, por recomendación del médico, tuve que dejar de entrenar un tiempo; tenía 16 años. Estaba creciendo tanto que mis tendones y huesos estaban resentidos y no aguantaban el entrenamiento, según una opinión. Luego, por otras opiniones médicas, supe que debí haber intensificado o, por lo menos, no abandonado los entrenamientos. Como decía mi abuela paterna: ¡qué saben esos sabios!
La cosa es que, el día que cumplí 18 años me fui a inscribir de nuevo, sólo que ese día comenzaba en Guatemala un nuevo arte marcial, así que yo me volví a inscribir con la misma gente que daba clases en el gimnasio "Mericht", sólo que ya no en la sucursal, cerca de casa, sino en la central, donde estaba la verdadera acción, y sin saberlo me iba a convertir en los primeros competidores de ese nuevo arte marcial que llegaba al país.
Ese fue el año 1974 en que, además de reanudar mis entrenamientos, marcó el inicio de mis competencias y viajes de aprendizaje en el extranjero. En diciembre de ese año fue la primera vez que salí a competir; fue a Tijuana, el primero de los 29 viajes que hiciera a esa ciudad, fue por tierra, 27 horas y media de Guatemala al Distrito Federal, una breve estancia en gimnasios de la escuela en la capital mexicana, y luego una viaje de 48 horas en autobús del Distrito Federal hacia Tijuana.
Iba al campeonato mundial de la especialidad de la escuela que yo conformaba, y aunque no hubo gente de todo el mundo, sí la había de México, Estados Unidos (incluyendo Hawaii) y Canadá. Fue grande la experiencia. Yo quedé de 8vo. lugar de 88 competidores, pero un compañero quedó de 4o. lugar en mi categoría y en la de cintas cafés nos llevamos el primer lugar.
Las cosas que ví en esa oportunidad no cabían en mis ojos. Todavía hoy recuerdo esa experiencia como algo inolvidable, desde la fiesta a la cual asistimos en donde bailé con una chica que, entre el pelo estilo afro y las plataformas de corcho, me sacaba media cabeza, hasta los tres centavos adicionales que invertíamos en la bebida, que era la diferencia entre una soda y una cerveza. No digamos las formas de aplicaciones de técnicas que ví, y cómo el Gran Maestro Tino Tumanao Toiolosega le otorgaba el 5to. grado de cinta negra a quien después se convertiría en mi maestro, el Grand Master Rigoberto López.
Las horas interminables de entrenamientos son difíciles de olvidar. Competí activamente durante unos 15 años y siempre fui el campeón de cada categoría en la cual participé, y mantenerme en la cima significó mantener entrenamientos que duraban entre 7 y 8 horas diarias, divididos entre las horas de la madrugada, antes que saliera el sol, las del medio día y las del final de la tarde hasta entrada la noche. ¡Eramos inagotables!
Con el tiempo se vinieron dando algunos cambios en el enfoque que le daba a mis entrenamientos, que originalmente eran para desarrollarme físicamente. Posteriormente, de recién casado, se me dio por comenzar a impartir algunas clases y, con ellas, las ideas.
Un día que traje a esos dos personajes de las artes marciales que he mencionado, traía al GM Tino conmigo hacia el lugar donde teníamos una competencia. Había mucho lodo y, encima, alguien había puesto piedras en la calle para que nadie pasara, pero yo, que iba manejando, me salí, quité entre el lodo las piedras que estorbaban nuestro paso y regresé a seguir conduciendo el vehículo para ingresar al área y estacionar, cuando él me dijo que por qué había hecho eso, a lo cual recuerdo haberle contestado que porque había nacido para cambiar el mundo, no para acoplarme a él.
Y es cierto. En el mundo de las artes marciales estás sujeto al mundo de alguien más, y eso no es problema para la generalidad de la gente, pero es una limitación cuando tu potencial está más allá de la rutina.
Afortunadamente, siempre tuve bien claras mis ideas y siempre supe seguir, primero a mi profesor, y luego a mi maestro (hay una diferencia entre un instructor, un profesor, un maestro y un gran maestro). Las ideas que pude incorporar a los entrenamientos de mis alumnos sin variar el programa, las fui incorporando poco a poco, y eran motivo de muchas interrogantes el por qué del rendimiento de mis alumnos; pero las ideas que sabía y entendía que cambiarían el programa siempre las consulté con mi maestro, quien nunca les dio importancia o no las entendió, de modo que siempre continué siendo fiel a la transmisión de sus enseñanzas.
Sin embargo, fue la misma vida la que ha de haber pensado que ya estaba maduro para otro tipo de emprendimientos, así que, sin proponémelo, de pronto me vi en la disyuntiva de tirarlo todo o de continuar como cabeza de escuela, fundando una con mi propio nombre y dándole y brindándole mi personalidad con las ideas que, durante años, había venido acumulando en mi mente.
Es que, siendo embajador de mi escuela, me tocó viajar muchísimo por el mundo, especialmente por Europa, y a donde iba procuraba no sólo llevar mis conocimientos y mi uniforme sino, a la par que desarrollaba una agenda de trabajo durante el día, procuraba ir a enseñar lo que yo hacía a los gimnasios de diferentes artes marciales durante la noche.
Es así como, enseñando lo mismo, paré aprendiendo mucho más de lo que llevaba para enseñar, porque la gente, en reciprocidad, siempre quería que yo viera lo que ellos estaban haciendo.
Así, tuve la oportunidad, también, de aprender en China algunos conceptos básicos de Wu Shu y de ser introducido al mundo espectacular de las armas que por allá manejan.
Todo ese bagaje de ideas, especialmente la formación seria que tuve con mi maestro Rigo López, uno de los pocos Grandes Maestros activos que hay en el mundo, hicieron de mí lo que soy hoy en el mundo del arte marcial.
Las historias y anécdotas de mi vida alrededor de mismo son como para escribir un libro, pero ese no es el objetivo hoy.
Baste decir que si 20 años no es nada, 40 tampoco, y no sólo sigo enseñando cuando algo puedo enseñar, sino sigo aprendiendo, porque el arte marcial es muy parecida a la vida en general, donde uno puede seguir siendo útil hasta el final de la existencia.
El mundo ha cambiado tanto, que el que existía cuando comencé a aprender, ya no existe o poco queda de él.
Sin embargo, puedo atestiguar la transformación de Guatemala en una potencia marcial dentro de las naciones que compiten en esta rama del deporte. No hay escuela que salga a competir que no haga un buen o excelente papel, sea del estilo que sea. Haber estado metido en este deporte es, quizás, lo que me ha dado la idea que Guatemala está hecha para los deportes individuales, no para los de conjunto, pero quién sabe. Es una sensación.
En ese largo peregrinaje dentro del arte marcial he estado a punto de graduar maestros (5to. grado de cinta negra) varias veces, y todavía no lo he logrado. También he mandado a volar todo en una oportunidad, en que mis alumnos cintas negras, indisciplinados, no llegaban a entrenar, de modo que me quedé sólo con los alumnos de Honduras, que no me dejaron ir y yo, ante su labor eminentemente deportiva, adhonorem, tampoco tuve el corazón de dejarlos.
Ha habido alegrías, como cuando se gana una cinta, un grado o una competencia, o se examina a alumnos queridos y se les promueve, viviendo y gozando a la par de ellos su desarrollo.
También ha habido notas tristes, como cuando tuve que enterrar a un alumno que se adelantó en esta jornada terrenal por un accidente de tránsito, sintiéndolo como si fuera mi hermanito o mi hijo.
Pagar cuentas, organizar torneos, traer personalidades de las artes marciales a los eventos, así como salir a correr o a una excursión con la gente del gimnasio han sido vivencias enriquecedoras en todo sentido.
Ésta es una actividad en donde ha sido mucho más plata la que he invertido y a veces perdido, que la que he ganado, pero la satisfacción que me ha dado, la seguridad en mí mismo y el don de mando que con todo esto adquirí, bien han valido la pena los sufrimientos de esos interminables y agotadores entrenamientos de, prácticamente, toda una vida.
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