Mostrando entradas con la etiqueta Comunidad Internacional. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Comunidad Internacional. Mostrar todas las entradas

lunes, 18 de enero de 2010

EL SENTIDO COMÚN VA GANANDO TERRENO. SEÑALES DE LA COMUNIDAD INTERNACIONAL EN EL CASO DE LA CRISIS POLÍTICA HONDUREÑA

Hay señales en el aire, desde aquellas ambiguas (o pasteleras) como asegurar que reconocerán al gobierno electo por el pueblo hondureño, pero declarar que no se asistirá a la toma de posesión, hasta el silencio del aparato político del gobierno español, que al contrastar con su anterior cacaraceo también tiene su interpretación.

Es que se están tragando sus palabras, como lo anticipé hace meses, y los actores de siempre, como el Secretario General de la OEA, Insulza, de repente aparecen con un nuevo lenguaje y ya visualizan el reconocimiento del nuevo gobierno, el restablecimiento del "status" de Honduras en el seno de dicha organización y sus relaciones con el mismo. También surgen nuevos actores, como el caso europeo, que vienen a silenciar a sus antecesores con declaraciones correctas y diametralmente opuestas a las de los corifeos de Manuel Zelaya.

Hoy, por ejemplo, la Comisaria Europea de Comercio Exterior, Benita Ferrero-Waldner, desde la ciudad de Guatemala anuncia que el 18 de mayo se firmará el Acuerdo de Asociación Europa-Centroamérica, Honduras incluida, tal como lo señalé también hace meses, manifestando que la evolución de la crisis política en Honduras es positiva y que espera esté normalizada en el futuro cercano. Tal declaración, viniendo de donde viene, es un gran paso en aras de la tan ansiada normalización de las relaciones de Honduras con el mundo.

La noticia completa, que acaba de salir, la pueden leer en el siguiente vínculo: http://www.google.com/hostednews/epa/article/ALeqM5jsqfDQZMeTQ8TVRpjjXz69JCJLdA

Teniendo España la Presidencia de la Unión Europea este semestre, es lógico pensar que él mismísimo Rodríguez Zapatero, Presidente del Gobierno Español y en dicha calidad, Presidente de la UE, haya dado las directrices correctas para ser él quien firme y no el siguiente presidente, quien tomaría las riendas de Europa el 1 de julio próximo.

Con el reconocimiento que ya dio Estados Unidos, aunque haya enviado posteriormente pésimas señales, estas últimas acciones hacen pensar que la Comunidad Internacional, OEA incluida, van entrando dentro del ámbito del sentido común.

Normalizar todos los países, los de la ALBA incluidos, es de sentido común. El pueblo hondureño es soberano y eligió un mandatario que ningún país está en condiciones de cuestionar.

Solamente falta esperar que el Gobierno de Guatemala, que tanta solidaridad publicita, sea también solidario con nuestros vecinos, que llevaron a cabo un proceso de elecciones sin mayor inconveniente.

miércoles, 16 de diciembre de 2009

LA EXTORSIÓN DE LA "COMUNIDAD INTERNACIONAL"

Extorsión y chantaje son la misma cosa, y hoy pareciera que "Comunidad Internacional" es sinónimo de lo mismo con las absurdas presiones que hacen, en un patético afán de no reconocer que se han equivocado, por que el Presidente nombrado y ratificado por el Congreso Nacional de Honduras, renuncie.

¿Es que los "portavoces" europeos son más legítimos que los diputados hondureños? ¿Es que el todopoderoso "Imperio Yanqui", como dice el aspirante a fundador del "Imperio Chamo", tiene alguna jurisdicción sobre territorio centroamericano? ¿Aceptaría México una interpretación foránea de su propia constitución?

Se les olvida a todos estos líderes que presionan a las actuales autoridades hondureñas, que el problema en que Manuel Zelaya metió al país, es hondureño, que la consitución de que hablan, es hondureña, que la imputación de delitos que se ha hecho está a cargo de fiscales hondureños, que los fallos judiciales que se han irrespetado son hondureños, que todas las instituciones hondureñas están funcionando, que el pacto político que forzaron a llevar a cabo entre las partes hondureñas llevó a la emisión de dictámenes de diversas instituciones hondureñas, todos en el mismo sentido en contra de la reinstalación, por cierto, y, finalmente, a la confirmación del Congreso Nacional hondureño sobre la misma.

Si siguen insistiendo en entrometerse en los asuntos internos ya resueltos de un país, ya no es haber actuado precipitadamente sino necedad o mala fe.

Si le pasaran una encuesta a las poblaciones democráticas del mundo, estoy seguro, habría una enorme diferencia de opinión entre lo que estas piensan y lo que sus líderes están haciendo con Honduras.

Líderes del mundo: si Uds. exigen que los hondureños irrespeten sus leyes y sus instituciones, es porque están dispuestos a que cualquier extranjero irrespete su propio andamiaje legal e institucional. No sean injustos. ¡Ya dejen en paz a Honduras y a los hondureños!

Mensaje especial para la Unión Europea. Jamás visualizamos que el chantaje político que están haciendo con Honduras lo elevaran al nivel de pasarse llevando a los demás países de Centroamérica. Con actitudes así dejan Uds. de ser una especie de reserva moral del mundo civilizado para ponerse en el lado de la arbitrariedad. ¿De veras creen que vamos a ver y entender esas medidas como algo justo, equitativo?

martes, 1 de diciembre de 2009

INICIATIVA DE FELICITACIÓN, POR ELECCIONES HONDUREÑAS, EN EL PARLACEN

Hoy, igual que ayer, se llevó a cabo otra sesión ilegal de Asamblea Plenaria del Parlamento Centroamericano. Cuando el Tratado Constitutivo del mismo establece, en su artículo 12, que el quórum se integra con 64 diputados, tanto ayer como hoy se ha instalado con poco más de 50 diputados.

En la sesión de hoy, casualmente antes de la lectura de la iniciativa que transcribiré y comentaré, se pidió recuento del mismo, estableciéndose que había en el recinto menos de 50 diputados, razón por la cual la sesión "no pudo continuar llevándose a cabo legalmente" (como si lo actuado, bajo tales circunstancias, fuese legal). Aún así, la diputada salvadoreña Ana Vilma Albanez de Escobar, ex Vicepresidenta de la República de El Salvador, por una cortesía de quienes estábamos presentes, le dio lectura a la siguiente:

"INICIATIVA

FELICITACIÓN AL PUEBLO DE HONDURAS Y AL PRESIDENTE ELECTO

CONSIDERANDO;
Que de conformidad con las atribuciones que le otorga su Tratado Constitutivo, al Parlamento Centroamericano le corresponde como órgano político de la región fortalecer, impulsar y orientar el proceso de integración;

CONSIDERANDO;
Que el día 29 de Noviembre del presente año, se celebró el proceso eleccionario democrático en la República de Honduras.

CONSIDERANDO
Que la actuación responsable de las instituciones encargadas del proceso eleccionario hondureño y la de los mismos partidos políticos contendientes, ha sido muy importante para que Centroamérica siga avanzando y fortaleciéndose como región de paz y de democracia, que son elementos básicos para alcanzar el desarrollo sostenible y el bienestar económico, social y ambiental para su población.

POR TANTO,
En el uso de las facultades que le confieren los artículos 5 y 10 del Tratado Constitutivo, la Asamblea Plenaria,

RESUELVE:
1. Felicitar al pueblo de Honduras por el avance en la restitución de la institucionalidad democrática del país,
2. Felicitar al Pueblo, al Gobierno de Honduras, a los partidos políticos contendientes y a todos los actores políticos por haber apoyado y desarrollado un proceso de elecciones presidenciales democráticas y con amplia participación de los votantes.
3. Invitar a los gobiernos centroamericanos que aún no lo han hecho, a reconocer la voluntad soberana del pueblo hondureño manifestada a través de las urnas el pasado 29 de Noviembre para devolver la estabilidad a nuestra región centroamericana."


Es de lamentar, realmente, que en los pronunciamientos importantes de la región el Parlamento quede relegado, a tal grado que muchas personas piensan que no ha dicho nada en este tema, como hemos comentado anteriormente en este espacio y lo dijo abiertamente la ponente.

Si hubiese habido debate sobre este tema, mi posición habría sido de apoyar la iniciativa porque, tanto el pueblo hondureño como el Presidente Electo, Porfirio Lobo, se lo merecen, así como los partidos políticos en contienda. Hubiese procurado mencionar, además, al candidato Elvin Santos, quien quedó en segundo lugar, ya que es el candidato a la Presidencia de la República del Partido Liberal, el mismo de Manuel Zelaya y de Roberto Micheletti, fraccionado por tal razón, y es de reconocer que las condiciones bajo las cuales le tocó hacer campaña política no eran las mejores para él. Mi oponión es que este segundo lugar lo deja perfectamente posicionado para convertirse, dentro de cuatro años, en el sucesor natural de Porfirio Lobo, pero eso es otro asunto.

Siendo mis orígenes políticos a nivel municipal, habría aprovechado la ocasión para enviar un mensaje de felicitación a todos los alcaldes electos, a todos los miembros de las corporaciones municipales que, a partir de finales de enero de 2010, tendrán la noble labor de hacer gobierno local, teniendo el privilegio de trabajar codo a codo con la gente. Normalmente quedan relegadas estas nuevas autoridades pero yo deseo resaltar, en esta oportunidad, que son éstas quienes más cercanas al pueblo están, ya tomando decisiones, ya ejecutando obra, así que mis felicitaciones a todos ellos.

También habría propuesto un párrafo dedicado a los diputados electos, tanto los del ámbito nacional como los del parlamento regional, porque gran parte de la carga de la campaña política es en ellos que recae y, si hacen un trabajo digno, como muchos, son merecedores del reconocimiento de todos, aunque a veces cueste entender bien esta parte, ocasionándose un efecto contraproducente, ya que, bajo circunstancias de ataque, sin reconocimiento alguno, es difícil que las personas honradas se decidan a participar a ese nivel, y es eso precisamente lo que nuestros países necesitan.

Habría aprovechado la ocasión, además, para proponer la incorporación de un párrafo que resalte el enorme papel llevado a cabo, bajo condiciones adversas, del Tribunal Supremo Electoral, institución a cuyo cargo estuvo todo el proceso electoral, desde la supervisión de las elecciones primarias de los partidos políticos hasta la declaración final de ganadores, que entiendo no se ha dado todavía, pasando por la importante fase de convocatoria del proceso de elecciones, un elemento que le ha costado entender a la mal denominada Comunidad Internacional.

Mi respaldo total habría sido, eso sí, hacia ese pueblo noble que, aún bajo amenazas, acudió masivamente a las urnas a manifestar su voluntad política, convirtiendo el día de las elecciones en una fiesta cívica digna de emularse en todos nuestros países y convirtiéndose, a la vez, en un ejemplo para todas aquellas personas que permanecen apáticas y no se involucran en esta decisión colegiada.

No habría estado de acuerdo con hablar de "restitución de la institucionalidad", ya que todas las instituciones hondureñas vienen funcionando con normalidad, incluida la Presidencia de la República con el nombramiento como tal y conforme a la Constitución, del actual Presidente Interino, con el voto de 123 de los 128 diputados legítimamente electos y en el ejercicio de sus atribuciones legales. Recordemos que si lo que sucedió en Honduras fuese antidemocrático, no habría estado contemplada dicha posibilidad, siquiera, en su Constitución, de tal manera que el relevo presidencial efectuado este año, previsto por los legisladores constitucionales, está enmarcado dentro de sus leyes y fue una decisión democrática en todo el sentido del término.

Finalmente, el llamado que se hace a los gobiernos centroamericanos que no han reconocido los resultados electorales, para que lo hagan, lo habría propuesto hacer extensivo hacia los gobiernos de otros países del hemisferio y del resto del mundo, así como a las instituciones regionales, como la OEA y el Parlamento Europeo, y globales, como la ONU.

La invitación, ahora, la hago yo desde acá, para que el Parlamento Centroamericano rectifique su posición inicial de condena y proceda a reconocer que el pueblo hondureño nos ha dado, a todos, una magnífica lección. Ahora corresponde al PARLACÉN rectificar su rumbo, tener el sentido común de apoyar una decisión libre, democrácita y mayoritariamente tomada, lo cual le da la legitimidad que tanto alegan, y proceda a convertirse en un facilitador en esta crisis política.

Recordemos que no hay sustentación legal alguna para restarle legitimidad a un proceso de elecciones a donde, unilateralmente, se decide no enviar observadores. Recordemos que son los ciudadanos que conforman el padrón electoral quienes, con su asistencia o no a la convocatoria efectuada en términos legales, a emitir su sufragio, quienes le dan legitimidad al proceso de elección y a sus futuras autoridades, y desde ese punto de vista, que no admite otro seriamente, las elecciones hondureñas del 29 de noviembre de 2009 son real y evidentemente legítimas, y así debiera leerse por todos los hombres y mujeres de buena voluntad.

Finalizamos haciendo, también, una felicitación para los diputados ponentes. Si bien es cierto que no se cumplió el cometido de convertir esta propuesta en resolución, por falta de quórum, su esfuerzo es digno de reconocimiento por nuestra parte.

miércoles, 25 de noviembre de 2009

UN MENSAJE PARA LOS HONDUREÑOS

Honduras ha entrado en lo que dan por denominar el período de reflexión, previo a acudir, el domingo 29 de noviembre de 2009, a votar para elegir a sus nuevas autoridades: Presidente de la República, Diputados, tanto nacionales como centroamericanos, Alcaldes, miembros de las Corporaciones Municipales.

Por experiencia sé que, cuando uno se interesa por la política, este período de reflexión, que dicen que le permite a hombres y mujeres determinar, pausadamente, por quién votarán, no tiene aplicación alguna, ya que uno de antemano ha fijado su criterio y sabe, ciertamente, de qué manera emitirá su sufragio. Los hondureños, por lo general, son muy aficionados a la política, de tal manera que muchos pensarán, al leer estas líneas, que tengo razón, que no hay mucho por qué reflexionar.

Pero son dos cosas distintas utilizar este período de reflexión para decidir por quién votar, que usarlo realmente para comprender el giro de los tiempos, las causas de la situación actual, la enorme responsabilidad que conlleva la buena o mala escogencia de los funcionarios, la seriedad con que debemos respaldar al país y, finalmente, cómo se nos verá en el futuro como parte de la historia tormentosa que cada quien ha vivido a su manera, pero que en poco tiempo será objeto de estudio desde el punto de vista social, legal, político, antropológico.

Mis palabras en esta oportunidad, después de todo lo que ha pasado y nos ha tocado analizar con seriedad, van encaminadas a valorizar a sus candidatos, sean del partido político que sean, los cuales han hecho un enorme esfuerzo para hacer política bajo tan ingratos señalamientos de extranjeros como yo que, lejos de respetar sus instituciones, sus leyes y las personas súbditas de su nación, se han dedicado a decirles qué hacer, cómo hacerlo y hasta cuándo efectuarlo. Ya quisiera ver a esos entrometidos si cualquiera de nosotros llegara a sus países, bajo parecidas circunstancias, en esa actitud proconsular infame con que ellos hacen sus visitas relámpago.

Ningún país del mundo sabe y puede desarrollarse sin políticos. Somos, hay que aceptarlo, un mal necesario en cualquier sociedad, de tal manera que mientras mejores políticos elijan, mientras más se valoricen sus líderes políticos, mejor le irá a todo el país y, por ende, a la región donde vivimos, y así no habrá Secretarios Generales o golpistas arribados a presidentes que, con sus petrodólares, les digan cómo hacer las cosas.

Hace poco menos de 200 años se iniciaban, en El Salvador, las gestas libertarias de las cuales todavía se habla. La historia de la Federación de Centroamérica todavía es viva, para todos nosotros, desde el punto de vista que conocemos qué hizo cada personaje y cómo actuó en esa oportunidad. Lo digo porque, así como esas gestas heróicas permanecen en la memoria de los pueblos y son objeto de planes de estudio, así los protagonistas de la crisis política de este año, sean del bando que sean, tendrán su sitial en la historia de Honduras, serán estudiados y todo el mundo sabrá qué papel jugaron frente al país.

Dentro de las gestas de este año debemos resaltar la que éstá a punto de darse, la del pueblo que entiende el valor de la emisión del voto y que acude en familia, masivamente, a emitirlo, con orden, con respeto, callando definitivamente a ese mundo ideologizado que se ha dedicado, ni siquiera paternalmente sino insidiosamente, sin comprender sus causas, a ordenarles qué hacer.

Quienes tenemos un poco de sentido común hemos sido la voz discordante de toda esta pléyade de funcionarios de alta y baja categoría, que se han igualado en la ignorancia del problema y no tienen más que ojos y oídos para una de las partes.

Demúestrenles, hermanos hondureños, de lo que son capaces de hacer este domingo al amparo de la Constitución, de las leyes ordinarias y de sus propias instituciones. Sean ejemplo de sus hijos y nietos.

Es el momento en que el pueblo tiene que asumir el papel que le corresponde ante los ojos del mundo que están pendientes de cualquier defecto, de cualquier error.

Tengan en cuenta que los terroristas de la democracia, aquellos seguidores del que dice una cosa y luego hace otra, reiteradamente, saldrán ese día a la calle con ganas de provocar, de boicotear, de destruir lo que tanto les ha costado defender a la mayoría. Sean pacientes pero firmes en sus convicciones. Recuerden que ellos son menos y que también pueden tener su verdad.

Sus hijos e hijas, sus nietos y nietas, sus descendientes a quienes ni siquiera se han podido imaginar porque están a 200 años en el futuro, algún día se lo van a agradecer y podrán contar, serenamente, que sus antepasados fueron artífices de la defensa de la legalidad, de la justicia y de la democracia; que no sólo ayudaron a salvar a Honduras sino dieron el ejemplo al mundo de lo que significa la palabra dignidad, por no referirnos con otros términos más, digamos, coloquiales.

¡Adelante, hondureños! ¡Y que ganen los mejores candidatos!

viernes, 13 de noviembre de 2009

¡¡¡¡¡ ME LLEVO MI PELOTA !!!!!

Cual niño rico y consentido por su mami, Manuel Zelaya, el que fuera Presidente de la República de Honduras hasta el 28 de junio de 2009, desautoriza lo actuado por sus propios delegados en la Comisión de Diálogo que suscribieran, junto con los delegados del gobierno de transición de Roberto Micheletti, el Acuerdo Guaymuras que contempla la instalación de una Comisión de Verificación, la constitución de un Gobierno de Unidad y Reconciliación, la solicitud para que el Congreso Nacional, en consulta con la Corte Suprema de Justicia y otras instancias, resuelva sobre una ficción jurídica que consiste en la posibilidad de retrotraer la situación de Manuel Zelaya al estado en que estaban las cosas antes del 28 de junio mencionado, el respaldo al Proceso de Elección de nuevas autoridades y la instalación, el año entrante, de la Comisión de la Verdad.

Es como ver a un niño regordete e inútil para jugar, pero dueño de la pelota, perseguirla hasta recuperarla y retirarse del campo de juegos, abrazándola, porque una decisión del árbitro le fue adversa. ¡Por favor!

Según entendemos, el proceso iniciado con el Acuerdo de Guaymuras está en marcha tal y como fue previsto. No se ha hecho absolutamente nada en contra del mismo, ni siquiera del calendario incompleto que contempla en su texto, como no sea haber dejado de instalar el Gobierno de Unidad y Reconciliación en la fecha prevista.

Ya se instaló la Comisión de Verificación; ya se tienen los candidatos para integrar el Gobierno de Unidad por todas las partes involucradas, a excepción de la de Manuel Zelaya, lo que ha ocasionado solicitudes (a nuestros ojos, ruegos), de parte del gobierno de transición, para que proponga a las personas que, a su juicio, podrían integrar dicho gobierno.

Ahora bien, el Acuerdo Guaymuras prevé que dicha instalación debió darse, a más tardar, el 5 de noviembre en curso (es decir, dicho acuerdo contempla la posibilidad de que se hubiera instalado antes de esa fecha). Si el 30 de octubre pasado se le entregó al Congreso hondureño la solicitud para entrar a conocer el tema, ¿cómo es posible que Manuel Zelaya haya remotamente pensado que, a más tardar el 5 de noviembre, con todo y el fin de semana de por medio, el mismo iba a solicitar la opinión de la Corte Suprema de Justicia y de"las instancias que considere pertinentes...", a recibir los informes de dichas instancias, a reunirse para inmediatamente resolver nombrarlo para que él y solamente él pudiese instalar al mencionado Gobierno de Unidad y Reconciliación? ¡Otra vez: por favor!

Ahora despotrica en contra de Estados Unidos y su cambiante política con relación a su caso, dice.

Ya es hora de que el mundo, en manos de algunos líderes ideologizados, abran los ojos con relación a esta otra manipulación, y le brinden a Honduras y a los hondureños el respeto que se merecen. Se los he venido cantando por este medio: Manuel Zelaya es un sociópata.

El Acuerdo de Guaymuras, como no sea la concesión de Roberto Micheletti de andar esperando que a Manuel Zelaya se le dé la gana nombrar sus delegados para constituir el Gobierno de Unidad y Reconciliación, ha venido siendo cumplido por quienes ejercen el gobierno, por las demás instituciones hondureñas involucradas y por la sociedad civil.

Ojalá las personas sensatas del mundo sí comprendan mejor que los líderes que los representan en el mundo la incómoda situación en que, innecesariamente, siguen poniendo a Honduras y a los hondureños.

viernes, 30 de octubre de 2009

¿ES LÓGICA LA LÓGICA DE MEL ZELAYA?

Los atentados contra la Constitución y las leyes de Honduras que condujeron a la crisis política, que no institucional, en ese país, tenían una lógica más o menos entendible, aunque no la aprobemos, que era la búsqueda de los medios para perpetuarse el ex presidente Manuel Zelaya en el poder.

Luego de que fuera depuesto el domingo 28 de junio de 2009, sus declaraciones sólo tienen la lógica del terrorista de la democracia. Parece que dijera "hay que bombardear todo, intentar destruirlo, porque en río revuelto, ganancia de pescadores..."

Sin embargo, hay dos actuaciones que, para este observador, carecen de toda lógica: la primera, su encierro voluntario en una embajada. ¿Es que acaso se le ocurrió que el gobierno de transición (y no de facto como insiste en decir la prensa escrita y televisada) le iba a permitir movilizarse de ahí o desde donde está, ir de lugar en lugar llevando el caos? Ese encierro voluntario no tiene sentido, como no sea, como lo insinué hace algún tiempo, buscar su propia inmolación para pasar a la historia como un héroe, al estilo Salvador Allende, en lugar de ser un fracasado que fue echado de su país por la totalidad de instituciones, fuesen estas políticas, académicas o de la sociedad civil.

La segunda actuación a la que me refiero es la última: su petición, ahora aceptada por el gobierno de transición, de que no sea la Corte Suprema de Justicia, a la cual obviamente le teme, sino el Congreso Nacional, quien decida sobre su retorno o no a la Presidencia de la República.

Carece de lógica, según mi punto de vista, porque dicha Institución está compuesta por 128 diputados, me parece que de cinco partidos políticos; en la sesión del domingo 28 de junio en que fue depuesto y, en su lugar, electo Roberto Micheletti, como sucesor de conformidad con la Constitución de la República, votaron en favor de este último, es decir, en contra de que Manuel Zelaya se quedara ejerciéndola, 123 diputados. Sólo los 4 diputados del pequeño partido de extrema izquierda y una diputada de la Democracia Cristiana que, según entiendo, no estaba presente en la reunión, no apoyaron la medida que, hoy, casi todo el país respalda.

Luego, pensar que Manuel Zelaya se saldrá con el cometido de retornar a la Presidencia, se nos hace muy, pero muy, cuesta arriba. A estas altura de mi vida política he visto muchas cosas, pero un cambio repentino de las voluntades de los diputados hondureños, ante los ojos del mundo pero especialmente de la sociedad a quien se deben y representan, me es difícil imaginármelo.

Me parece, en conclusión, que ésta es la oportunidad para que la sociedad hondureña, expresada a través de sus representantes legítimos, le haga a esa malhadada "Comunidad Internacional" tragarse sus palabras.

La crisis política hondureña está por finalizar. Ése es mi pronóstico.

lunes, 26 de octubre de 2009

A LAS PUERTAS DE LA GUERRA CIVIL EN NICARAGUA

La prepotencia es temeraria; cuando se le agregan dólares estadounidenses que debieran ser patrimonio exclusivo del pueblo venezolano y que ahora sirven para interferir en los asuntos internos de Bolivia, Ecuador, Argentina, Nicaragua, Honduras, Uruguay, Colombia, por nombrar algunos países, o la Organización de Estados Americanos, OEA, por nombrar alguna Institución, la prepotencia se vuelve estupidez.

Nicaragua ya tuvo su guerra constitucionalista en los albores del siglo XX; luego se dio la intervención funesta de Estados Unidos y la guerra heróica de Augusto C. Sandino, la cual finalizó hasta después de que Teodoro Roossevelt retirara las tropas estadounidenses de Nicaragua al amparo de su política del "New Deal" o un Nuevo Trato.

Fueron estas gestas del pasado las que inspiraron la conformación del Frente Sandinista de Liberación Nacional, FSLN, en 1961, por figuras como Carlos Fonseca Amador y Tomás Borge.

Luego, fue una lucha de todo un pueblo en contra de la odiosa dictadura de Anastasio Somoza García, de primero (asesinado por Rigoberto López a fines de los años 1950's), y de su hijo Anastasio Somoza Debayle, de último, la que llevó al gobierno revolucionario que duró de 1979 a 1990.

Daniel Ortega se encontraba en Costa Rica cuando triunfó la Revolución en 1979 en Nicaragua, pero de alguna manera se las ingenió para quedar en la Junta Revolucionaria, inicialmente, y para gobernar depués, con el apoyo de su hermano Humberto al frente del Ejército Sandinista, hasta que Violeta Barrios de Chamorro, la viuda de Pedro Joaquín Chamorro, periodista liberal asesinado años antes por los esbirros de Somoza, ganó la Presidencia.

Luego de los gobiernos de Barrios de Chamorro, de Arnoldo Alemán y de Enrique Bolaños, vistiéndose de rosado, cambiando el himno sandinista por el Himno a la Alegría (4to, movimiento de la 9a. Sinfonía de Ludwig van Beethoven) y soltando palomas en medio de sus discursos, el comandante revolucionario Daniel Ortega, amparado en la Constitución de Nicaragua, que permite la reelección si no son períodos seguidos, ganó por primera vez la Presidencia de la República mediante elecciones libres y democráticas.

La burla que Daniel Ortega ha hecho de la Democracia, burlándose de las reglas del juego sin que nadie le diga nada, lo ha envalentonado, estimulándolo los consejos no siempre buenos de su ahora amigo Hugo Chávez, el Neo Emperador Chamo.

Nadie se ha atrevido a decirle nada de la cooptación que ha hecho de los tribunales de justicia, de las cortes de apelaciones y de la Corte Suprema de Justicia, en donde los patéticos casos de Arnoldo Alemán Lacayo, expresidente de la República, y de Carlos Guerra Gallardo, exmagistrado de la Corte Suprema de Justicia, hoy magistrado de la Corte Centroamericana de Justicia, negociando ambos su impunidad a cambio de convertirse en lacayos del Presidente de la República, uno a través de sus huestes políticas, el otro a través de sus servicios en la CCJ, producen náuseas a las personas decentes y democráticas.

El Golpe de Estado en Nicaragua, del cual nadie de la mal denominada "Comunidad Internacional" ha dicho "esta boca es mía", ha sido una obra maestra de planeación, efectuada obviamente por personas dedicadas a tiempo completo a pensar cómo defraudar, de la manera que sea, a la Democracia, con tal de conseguir los fines del grupo; se está llevando a cabo desde hace algún tiempo, desde el demostrado fraude electoral municipal en noviembre de 2008 y, ante las legítimas protestas populares, Daniel Ortega se quejó ante la Asamblea General y el mismo José Miguel Insulza, Secretario General de la OEA, quien en lugar de utilizar toda la energía que le hemos visto desplegar contra el pueblo hondureño, no tenemos conocimiento de que haya movido un dedo en favor de la democracia nicaragüense.

El fraude electoral que sólo TeleSur, la televisión oficial de venezuela, defendió, fue la primera fase un plan bien orquestado y más ambicioso. Hoy, mediante este ardid, los alcaldes nicaragüenses del FSLN son más de las dos terceras partes del total de alcaldes del país. Si, además, agregamos que innumerables alcaldes participan del "churro legal" que pretenden hacernos tragar como válido, y ahora visualizan su reelección, entenderemos que es otra fase del Golpe de Estado Técnico que pretende asegurar el apoyo de los líderes del interior del país al hacerlos participar del mismo proyecto político antijurídico.

La última fase de este bien orquestado y diabólico Golpe de Estado, será, si se llega, el proceso eleccionario de 2012 en el cual Daniel Ortega y sus secuaces alcaldes tratarán de violentar el proceso democrático que establece la Constitución de Nicaragua y, si ya hicieron fraude electoral en 2008 y nada pasó, ¿qué les impide repetirlo nuevamente?

Sin embargo, el peligro que estamos viendo venir va en dos vías: la primera, el inevitable pleito interno dentro del FSLN, porque es obvio que, después de tantos años, habrá otros personajes dentro del partido con el interés de llegar a ser Presidente de la República, y esta jugada de Ortega pueda dar lugar a la ruputra definitiva. Lo mismo pasará en cada municipio con los Alcaldes que pretenden reelegirse.

Pero, por otro lado, es inevitable pensar que lo que ha prendido Ortega es la mecha de una nueva guerra civil en Nicaragua, porque quienes no son correligionarios del mismo pueden estar interpretando que este es un paso más hacia la odiosa dictadura que ya vivieron durante los años de los Somoza, la misma que Ortega Saavedra ayudó a eliminar, y es lógico suponer que habrá muchos nicaragüenses pensando que, si antes aguantaban los desmanes y ocurrencias porque había opción de derrotarlo en las urnas, ante tremendo descaro ya no están viendo una luz al final del tunel sino un período largo de nubarrones que hoy podrían quitarse de encima si reaccionan de alguna manera especial.

Con todo lo que he venido escribiendo sobre la crisis política hondureña, no he tenido realmente una preocupación seria de que la misma desemboque en guerra civil, porque los hondureños, en su gran mayoría, están unidos frente al expresidente Zelaya, quien fue el primero en violar la Constitución. Mis temores por el tema de Honduras los pondré en la próxima entrega.

Pero sobre el caso de Nicaragua sí tengo un tremendo temor de que esto termine mal, razón por la cual hago un llamado a todos, a la mal denominada "Comunidad Internacional", a la OEA, a la ONU, a los líderes políticos defensores de los derechos humanos y democráticos, para que, con la misma energía inusual utilizada en contra de Honduras, hoy se apersonen en Nicaragua para exigir el respeto a la Constitución, la separación de poderes y el irrestricto apego a la legalidad.

Es la "Comunidad Internacional" la que no ha dejado solo a un paria en Honduras, Manuel Zelaya. Hoy, pareciera que el pueblo nicaragüense está solo frente a la cooptación institucional y la sociopatía de Daniel Ortega, y desde esta humilde tribuna les pido que no los dejen solos, porque las batallas legales, de medios y posiblemente de otra naturaleza, están recién comenzando.

miércoles, 14 de octubre de 2009

¿HACIA DÓNDE LLEVA LA COMUNIDAD INTERNACIONAL A AMÉRICA LATINA?

Existe tremendo contrasentido, para el futuro democrático de América Latina, con el triste papel que está jugando la denominada "Comunidad Internacional", que en lugar de entenderse por el conjunto de ciudadanos que conformamos el mundo, el término se lo han atribuido los líderes del mundo, muchos de ellos totalmente desgastados en sus propios países. Esa "Comunidad Internacional", en su doble moral, por lo que percibimos, viene actuando precisamente en contra del sentir de la gran mayoría de los gobernados de sus respectivos países, y lo que es peor, esa mayoría de opositores a esa política, viene creciendo en la medida que cada día que pasa entendemos mejor que nuestros supuestos líderes van en el sentido equivocado de lo que la razón dicta, distanciándonos cada vez más de ellos. Aunque no todos ejerzamos la política o participemos en élla, todos tenemos ese olfato, ese sentido político de lo que es correcto, de lo que es moral, de lo que es ético, de lo que debiera hacerse. De ahí que comentemos, opinemos y terminemos estando en contra o a favor de algo. Eso sucede siempre. No necesitamos ser activistas políticos sino sólo encontrarnos a alguien en el supermercado, ir al banco; interactuar con las personas. Las poblaciones de nuestros países poco a poco vamos entendiendo las barbaridades que tratan de hacer con el pueblo hondureño, que son súbditos de una constitución legítima y soberana, la entienden mejor que ninguno que provenga de afuera, y están mayoritariamente entendidos y unidos en que el Golpe de Estado que derrocó al Presidente Manuel Zelaya fue la conclusión de un proceso de crisis constitucional y de valores que él mismo inició meses antes. Cuando uno observa en un país que la Corte Suprema de Justicia, el Congreso Nacional, el Tribunal Supremo Electoral, el Ministerio Público, el Defensor de los Derechos Humanos, la Conferencia Episcopal, la Congregación de Iglesias Evangélicas, las Universidades, el Sector Privado Organizado, los Partidos Políticos, los Colegios Profesionales y la mayoría de medios de comunicación social y de ciudadanos, están de acuerdo en algo, es porque tienen elementos suficientes para sustentar las razones que justifican esa unidad de criterio. ¡Ya quiero ver yo este grado de unidad frente a cualquier causa en cualquier país que se considere el más civilizado del mundo! De veras: reto a cualquiera que me haga el favor de ilustrarme por si existe algún caso semejante que no conozca. ¿Hubo ilegalidad con sacar al Presidente Zelaya del país? Sí. ¿Le conviene a Honduras restituir a un Presidente que ha sido declarado traidor a la patria conforme al artículo 239 de su Constitución? No. No le conviene, ni puede, ya que conforme esa norma constitucional no sólo perdió el cargo, es considerado un traidor a la patria y, además, tiene impedimento cons-ti-tu-cio-nal para ocupar cargos públicos durante dos lustros. No fue un Golpe de Estado efectuado por los militares para derogar la Constitución y gobernar. Los militares, hasta donde entiendo, fueron el instrumento final que debieron capturar al Presidente y consignarlo a los Tribunales de Justicia, después de un largo proceso en donde hubo resoluciones de varias instituciones declarando las ilegalidades del entonces Presidente Zelaya; luego de que hubiera órdenes expresas emanadas de las cortes hondureñas, las cuales desobedeció el Presidente de ese entonces, cometiendo el delito de desacato porque, aún siendo el Presidente de la República, nadie es superior a la ley. El problema se suscita porque las violaciones legales del sociópata Zelaya no sólo son de carácter constitucional, sino que fueron acciones deliberadas cometidas directamente en contra de los artículos que los legisladores constituyentes hondureños dejaron protegidos para que nadie los tocara, declarando a quien se atreviera, de una vez, traidor a la patria. Eso tiene también su razón de ser, y no por eso el mediador impuesto por esa "Comunidad Internacional", el Presidente Oscar Arias, con uno de los porcentajes de popularidad más bajos del mundo en su propio país, tiene derecho a decir que esa constitución es un adefesio o que es lo peor que ha visto, sólo porque no la estudio antes de hacer su propuesta, de tal manera que el Acuerdo de San José es inconstitucional. La razón de ser de esa norma es, precisamente, una larga serie de Golpes de Estado que se dieron en Honduras en décadas pasadas, que sí llevaron a dictaduras que hoy no hay. Es la manera que encontraron esos legisladores constitucionales de proteger a su país de nuevos dictadores. ¿Tanto le cuesta a la "Comunidad Internacional" entender cuáles eran las verdaderas intenciones del instrumento denominado Manuel Zelaya, dentro del contexto político del eje formado por La Habana-Caracas? ¿O sólo tienen ojos para ver a Honduras pero no ven cómo ese eje ha influido para hacer fraude electoral en Nicaragua e influir con dólares que son de los venezolanos en los procesos políticos de Bolivia, Ecuador, El Salvador y Argentina, y están influyendo ya en el actual proceso político uruguayo al "comprarle" varias decenas de millones de dólares en libros a una editorial de un pariente del candidato charrúa de Hugo Chávez? Lo mismo esperamos que pueda pasar en Guatemala, donde el actual gobierno ha demostrado querer hacer todo lo que dicten en La Habana y en Caracas, por más que Fidel Castro no le haya recibido la Orden del Quetzal al Presidente Álvaro Colom, poniendo en ridículo a todos los guatemaltecos. Condenar a Honduras por defender sus propias instituciones y su propio sistema jurídico y democrático, el cual está montado en el andamiaje de su propia historia, es inmoral. Pero doblemente inmoral es permanecer callado ante las evidencias que el mundo maneja, a través de la información que todos conocemos, acerca del acoso permanente que Hugo Chávez viene haciendo, con los dólares que los estadounidenses le pagan por el petróleo que extraen en suelo venezolano, a las democracias del resto de países de América Hispana. Lamento decirles por este medio a todos los amigos políticos europeos que durante años he conocido, que hoy todavía están activos, que lo están haciendo mal; que es inmoral lo que hacen con Honduras, que no tienen derecho de decidir si el ganador de las próximas elecciones será legítimo o no (función que le corresponde, con EXCLUSIVIDAD, a los hondureños), y mucho menos pueden andar por el mundo castigando, de cualquier manera que se les ocurra, a quienes han venido defendiendo su Constitución, sus instituciones, su libertad, su patria. ¿Por qué Estados Unidos de América le quitó las visas a los Magistrados de la Corte Suprema de Justicia de Honduras? Si la actuación de jueces y magistrados debe ser independiente, si esa independencia está consagrada no sólo en la normativa legal interna sino en la doctrina general aceptada por todos en el mundo y, además, su fallo en contra del Presidente Zelaya fue unánime y enmarcado dentro de su propio régimen legal, ¿a cuenta de qué se constituyen, de esa manera, en juzgadores de los asuntos internos de otro país? Eso definitivamente NO ES MORAL, NI ÉTICO. Estados Unidos, hasta hoy, algún ejemplo ha dado al mundo del sentido de Justicia que hoy le falta a esas decisiones punitivas.

¿Dónde estaba esa denominada "Comunidad Internacional" cuando Manuel Zelaya violaba, reiteradamente, diferentes leyes de su país? ¿Qué dijeron cuando Zelaya organizó una turba y, contra la orden de un tribunal, rompió el cerco militar que resguardaba la papelería y las urnas que habían llegado de Venezuela y se las llevó? Recordemos que los eventos en Honduras no comenzaron el 28 de junio, sino culminaron en esa fecha. ¿Es que son tan ciegos que no vieron venir la estampida, aún oyéndose pisadas de animal grande durante meses?

Luego, la "Comunidad Internacional", a través de Estados Unidos, "designa" a Oscar Arias como su instrumento mediador, confiando en que fue laureado con el Premio Nóbel de la Paz hace 22 años, pero desconociendo que el Comité Noruego para el Premio Nóbel de la Paz, integrado en su totalidad por políticos que se confunden como todo ser humano, pudo haberse equivocado en aquella oportunidad, como queda demostrado que, al escogerlo, también se equivocaron, porque un mediador no puede descalificar, como lo ha hecho Oscar Arias, la Ley Suprema del país donde, supuestamente, tiene que mediar. ¿Cómo le iría al Presidente Arias con tal sólo visitar Honduras, hoy?

El hecho es que Oscar Arias es un antiguo conocido de los estadounidenses; hasta ahí encuentro el mérito de tan delicado encargo. Con Guatemala gobernada por una mujer sin mandato, a través de su pareja el Presidente, pero coqueteando con Castro y con Chávez; con El Salvador recién estrenándose con un gobierno del FMLN, la antigua guerrilla salvadoreña; con Daniel Ortega, de larga y discutida trayectoria en Nicaragua.... pues Arias... y pusieron a mediar a alguien que no sabe hacerlo y que, desde un principio, se inclinó por un solo bando, sin intentar comprender, siquiera, la historia, el problema social, el político, el jurídico, el conjunto.

La insistencia de entorpecer el proceso eleccionario de Honduras es contradictoria y es consecuencia de la falta de capacidad de mediación. ¿Cómo piensan, algún día, encausar el proceso democrático en Corea del Norte, o en Myanmar (la antigua Birmania)? ¿Cuál es la situación actual y la relación de Estados Unidos con Viet Nam? ¿Fue ilegítimo el gobierno de Oliver Cromwell al derrocar y después decapitar al Rey Carlos I? Porque, hasta donde sé, no sólo utilizó el título de Lord Protector sino es considerado por los británicos, en 10mo. lugar, uno de los 100 personajes más importantes de la historia (http://en.wikipedia.org/wiki/100_Greatest_Britons), y eso es lo que pasará a la historia con quienes hoy son sancionados por la "Comunidad Internacional" pero elevados a la categoría de héroes en Honduras, cuando no lo son; simplemente hicieron lo que su Constitución y sus leyes dictan.

La "Comunidad Internacional" no sólo está siendo liderada por Hugo Chavez sino que estamos asistiendo, por vez primera, a un escenario donde Estados Unidos, jugando un papel poco claro, por un lado quiere quedar bien con sus tradicionales enemigos, pero por otro lado incrementa el número de tropas que envía a Afganistán, pero sin darse cuenta que, al mejor estilo de la época de Jimmy Carter, en los años 1970's, las hegemonías ideológicas mundiales vuelven a utilizar suelo centroamericano para dirimir sus controversias. Geopolíticamente, Estados Unidos no se ubica; Venezuela y sus satélites ganan terreno.

Pensamos que la Guerra Fría era parte del pasado, pero no es así. Lo que he visto en el Parlamento Centroamericano, el foro parlamentario con el espectro político más amplio que existe en el mundo, es que los tradicionales grupos de derecha se disolvieron, ya no existen porque cayó el muro de Berlín, porque los países de atrás de la Cortina de Hierro ahora son democráticos, porque la misma Rusia aparenta tener un sistema democrático, porque China ha dado muestras evidentes de ser menos comunista que pragmática y tiene el mayor número de millonarios del mundo, porque se han vuelto haraganes, qué se yo. Mientras tanto, los grupos de izquierda se consolidan; todo se ha dado a raíz de la disponibilidad de dinero y otros medios como aviones, asesores de tiempo completo, petróleo que se traduce en más dinero sin control estatal, a veces hasta de armas, como en el caso de la guerrilla colombiana, que Hugo Chávez ha puesto a disposición de todas las organizaciones ideológicas que le son afines.

La Guerra Fría se ha modificado. Ya no es bipolar. Se ha transformado en un enorme juego de "Monopoly Socialista", en donde el Banco es de Venezuela y los Estados Unidos parecieran estar permanentemente en la cárcel, sin posibilidad de tirar los dados y avanzar, mientras los demás jugadores vamos poco a poco perdiendo nuestras instituciones, nuestros valores, nuestra identidad, por otras que son foráneas, que son diseñados para lavarle el cerebro a nuestros niños y juventudes; por otra que nos es agena y que nos están obligando, poco a poco, a tragar. El Banco se está quedando con todo.

¿No entiende la "Comunidad Internacional" que la entrada de Chávez a Honduras no se pospuso sino se arruinó para siempre? ¿Es que no ven que los hondureños, aunque tienen ahora en su seno unas cuantas personas afines a Chávez, en su inmensa mayoría quedaron vacunados? ¿Creen de veras que van a permitir que el instrumento de Chávez, traidor a su patria porque lo dice la Constitución, mande alguna vez porque ellos lo dicen? La apariencia que dan, hoy, las noticias, es que Honduras está polarizada. Yo no lo veo así. Los veo cada vez más unidos por algo que no quieren: Chavez y su sistema (que, por cierto, ayer se tragó en esa vorágine a un hotel y una marina de la cadena estadounidense Hilton sin que, hasta hoy, sepamos qué dirá o si no dirá nada Estados Unidos y, en su caso, qué dirá la "Comunidad Internacional").

Señores miembros de esa "Comunidad Internacional": Dense cuenta que sin ingerencia extranjera, Manuel Zelaya no habría enloquecido de poder; caigan en cuenta que Honduras se ha defendido de una agresión extranjera que, con muchos billetes, tenía de testaferro al mismo Presidente de la República; comprendan que Honduras no es un país de salvajes que no tienen leyes y tomen en cuenta que tienen las instituciones políticas más antiguas y profesionales de la región centroamericana; abran los ojos con lo que pasa en Venezuela, ya que es demasiada casualidad que este tipo ande armando conflictos por todos lados, como si fuera parte de su estrategia para hacerlos ver por donde él no anda, dejándole libre el paso por donde Uds. debieran tener los ojos puestos.

Si la "Comunidad Internacional" hubiese aceptado, desde un principio, que Manuel Zelaya violó la Constitución de su país, hubiesen estudiado el caso antes de precipitarse a condenar y se hubiesen tomado la molestia de darse cuenta que no es el ejército el que gobierna y que todas las Insitituciones vienen funcionando normalmente, en Honduras ya no habría conflicto. Estarían todos, como siempre, enfrascados en el proceso electoral.

La única salida de la crisis hondureña es que su pueblo elija a sus nuevas autoridades. Si las elecciones son legítimas internamente, la "Comunidad Intenacional" no tiene por qué objetarlas. Mucho menos a priori.

Si la "Comunidad Internacional" insiste en desacreditar un proceso que ha estado totalmente separado del Organismo Ejecutivo, lo que hará será condenar a Honduras a una crisis política permanente y, con ello, estará arriesgando la estabilidad de todo el istmo centroamericano.

La "Comunidad Internacional" no tiene necesidad de crear un conflicto donde verdaderamente no lo hay. Lo que hay es una salida a una crisis política que no han querido aceptar.

Yo hago personal, política y económicamente responsable a los líderes que hoy integran la denominada "Comunidad Internacional", así como a los países e instituciones que representan, de las consecuencias que directamente, por su obcecación en este caso, se causen a Honduras, a sus países vecinos y a Centroamérica, tanto en pérdidas humanas, de infraestructura, de niveles de desarrollo, de volúmenes comerciales, de daños morales, institucionales y de cualquier naturaleza que, con su estulticia, nos ocasionen.

martes, 29 de septiembre de 2009

GLORIA OQUELI DE MACOTO DEBE DAR EXPLICACIONES

Tengo 11 meses de venir peleando por la legalidad de las actuaciones del Parlamento Centroamericano, debido principalmente a las elecciones amañadas de Junta Directiva de dicha Institución, donde votaron 22 Observadores dominicanos, como si los electores de República Dominicana los hubiesen electo y elevado a la categoría de diputados.

La truculenta elección a la cual me refiero, de fecha 22 de octubre de 2008, elevó a la Presidencia a la diputada hondureña Gloria Guadalupe Oquelí de Macoto.

Si esta diputada hondureña no hubiese utilizado subterfugios para ganar, antidemocráticamente, una elección presidencial, en un órgano esencialmente democrático, jamás hubiese ocupado el primer lugar del listado de candidatos a reelegirse, como diputada centroamericana, en el Partido Liberal de Honduras, en el proceso que culmina a finales de noviembre y que élla, y el grupo de seguidores del ex presidente Manuel Zelaya, se encargan de defenestrar.

Ahora, hasta donde sé, ni sus propios correligionarios quieren saber de élla. Lo anterior no tiene que ver con que haya propiciado un fraude electoral para llegar a la tan ansiada Presidencia de Junta Directiva de un parlamento regional, sino con el hecho de que tampoco quieren saber absolutamente nada de Manuel Zelaya, el expresidente que salió de las filas de su partido, y fue precisamente Gloria Oquelí de Macoto quien, con engaños al funcionario de la embajada brasileña en Tegucigalpa, llevó a Manuel Zelaya a esa legación.

La diputada Gloria Oquelí de Macoto fue requerida, por quien escribe, en la sesión de Asamblea Plenaria del PARLACEN, el viernes 25 de septiembre de 2009, para que diera explicaciones de su conducta, tanto por ser la protagonista como por el respeto que la Asamblea Plenaria se merece, pero no fue posible, porque no tuvo el valor de hacerlo y se retiró antes de que finalizara la misma, dejando en la dirección del debate a la diputada salvadoreña Nidia Díaz, del FMLN, quien tuvo que cerrarlo en su ausencia.

Las últimas palabras registradas antes de finalizar dicha sesión también fueron de quien escribe, en el sentido de lamentar la falta de fortaleza de ánimo de la diputada Oquelí, así como su falta de respeto a la Asamblea Plenaria, señalando que las explicaciones que no quiso dar en el organismo que coordina (porque quien llega a un puesto manipulando las leyes y las personas no tiene la altura para presidir), las tendrá que dar a la opinión pública.

Hoy que nos sentamos a escribir, estamos enterados que la prensa ha tratado de localizar a la diputada Oquelí de Macoto, en Honduras, para que dé su versión de los hechos, pero todo intento ha sido infructuoso. Seguramente, si no tuvo el valor de enfrentar a una simple Asamblea Plenaria, tampoco lo tendrá para enfrentar a todo el pueblo hondureño que hoy exige respuestas, y estará pensando de qué manera regresar a su país.

Si tanto respaldo tiene Manuel Zelaya, si con tanto beneplácito ven los hondureños su regreso, hoy la diputada Oquelí de Macoto sería la heroína del cuento y tendría que ser recibida con una alfombra de flores. En su lugar, por su actuación irreflexiva, o necia, porque nosotros tenemos 3 meses de venir advirtiéndolo, hoy hay costras de sangre derramada en su camino, que sin el regreso del sociópata, apoyado por la sociópata, no se habría dado. Hoy no sólo los vivos desean explicaciones, sino los pobres jóvenes que han perdido la vida por la convulsión social que advertimos que sucedería al retornar Zelaya.

Los miembros de la denominada Comunidad Internacional debieran meditar por qué razón la diputada Gloria Oquelí no se considera a sí misma una heroína, anda escondida como los niños que saben que han hecho algo malo, no da la cara para explicar sus actuaciones y el pueblo no la reclama para levantarle un monumento. Tanto que ha hablado que la prensa no la cubre, y ahora que la misma la busca, no aparece por lado alguno.

Sólo falta ver el veredicto final: el de las urnas, para saberse si este simple observador tiene o no razón de todo lo que ha venido diciendo y que aquí sostiene.

Mis sentidas condolencias anticipadas, eso sí, para todos aquellos aspirantes decentes del Partido Liberal, a una diputación centroamericana, en un listado en donde están abajo de esta otrora "joya" de su partido. ¡Hay joyas de joyas en esta vida"

lunes, 28 de septiembre de 2009

TREMENDO ERROR DE MICHELETTI

La crisis política hondureña de agudizó hoy hace 3 meses cuando Manuel Zelaya fue sacado con violencia del país. Unos dicen que sacaron al Presidente de la República; otros sostienen que, cuando lo sacaron, ya no lo era, por haber violentado reinteradamente la Constitución, haber sido declarado traidor a la patria y perdido la oportunidad de terminar el mandato, democráticamente, hasta finalizar el período que contempla la mencionada Constitución.

Desde este blog no hemos apoyado el regreso de un ex presidente desgastado y destituido, básicamente, por dos razones: la primera, porque, como no vengo observando este fenómeno desde el 28 de junio de 2009 como la mayoría de quienes constituyen la denominada Comunidad Internacional, sino desde que comenzó hace más de un año, estoy consciente de por qué los hondureños, en conjunto, tienen la idea de que Manuel Zelaya violó su Constitución y las leyes, entiendo el concepto constitucional de traición a la patria y, desde el momento en que el Partido Nacional, la Democracia Cristicana, en Partido Innovación Nacional y Unidad y el mismo partido oficial, el Liberal, están de acuerdo, como lo están el Congreso Nacional, la Fiscalía, el Tribunal Supremo Electoral y la Corte Suprema de Justicia, no existe mejor balance de pesos y contrapesos que ése, y ninguno de los mencionados pone una palabra de duda en lo que en este proceso de destitución se ha hecho.

El error se comete al final de dicho proceso en que, en lugar de capturar al infractor, detenerlo en un centro de reclusión y procesarlo por los 18 delitos que se indica que cometió, se opta por sacarlo, ya destituido, fuera del país, lo cual ha dado en pensarse, y yo mismo insisto en decirlo, que sí fue un Golpe de Estado. De todos modos, jurídicamente hablando, no procede reinstalar a alguien que ha perdido el cargo por no cumplir con los requisitos para ostentarlo, por muy democrátia y popularmente que haya sido electo originariamente.

Ahora bien, aquí entra la segunda consideración que ha hecho que no defienda el regreso de Manuel Zelaya. Aparte que lo he señalado de que es un sociópata, es decir, alguien a quien no le inspiran respeto ni las leyes, ni las instituciones, ni las personas, y sólo mira, como las mulas de carga, hacia su objetivo, conociendo como conozco a mis hermanos hondureños, creo que es preferible, para garantizar la paz social y evitar un eventual derramamiento de sangre, insistir en el tema.

El proceso electoral no lo inició ni lo controla el gobierno de Roberto Micheletti. Aquél es un proceso largo que arrancó hace tiempo. Ha habido procesos internos de elección de candidatos en los partidos; hubo una convocatoria a elecciones anterior al mes de junio del presente año, y lejos de hacerle un bien al país, esta denominada comunidad internacional, le hace un daño al proceso político más serio de América Latina con su obstinada insistencia y la necedad de manifestar que no reconocerán a quien resulte electo en dicho proceso que culmina a finales de noviembre entrante.

He hablado de la legitimidad, la cual la comunidad internacional quiere hacer creer que proviene de ellos, cuando es el pueblo hondureño el que le debe otorgar o no esa legitimidad a sus próximas autoridades, pero esa mezcla de arrogancia, filibusterismo y tontera, pareciera que van ganando en las páginas de los periódicos, aunque no se sepa a ciencia cierta en qué parará todo esto.

Lo nuevo en todo este proceso es el craso error del gobierno de Micheletti de conculcar las garantías de los hondureños y vedar la información de lo que sucede. Es una oportunidad de oro para que el mundo conozca cómo los seguidores de Zelaya están más interesados en el saqueo que en la democracia. Es importante que el mundo sepa, libremente, de las gestas cívicas que se llevan a cabo en diferentes ciudades de Honduras, si no para respaldar al actual gobierno, que todos entienden que es de transición, sí para manifestar que la salida de Zelaya fue acorde con la Constitución y que no lo quieren de regreso en el poder.

Micheletti le está dando a Chavez, Ortega, Insulza, Fernández de la Vega, Kirchner, Morales, Castro, D'Escoto y demás satélites y corifeos, el esperado pretexto para "confirmar" lo antidemocrático del régimen (de Gloria Oquelí, la Presidente espuria del Parlamento Centroamericano a quien no le doy más que categoría de Coordinadora de Debates, quien con engaños al Ministro Consejero de la Embajada de Brasil llevó a Zelaya a dicha legación, mejor escribiré aparte).

Desde nuestra tribuna de expectación neutral tenemos que señalar que este error puede dar lugar a que la denominada comunidad internacional se sienta lo suficientemente justificada para intentar algo que todavía los restos de moralidad de algunos de sus integrantes no los dejan hacer.

jueves, 10 de septiembre de 2009

NOS QUEDA LA BUENA OBRA DE SU GESTIÓN, O INCOMPETENCIA AL CUBO

Algo así fueron las palabras que escuché hoy, a través de Emisoras Unidas, de boca del Presidente de la República, Alvaro Colom, con ocasión de la destitución del Ministro de Salud, Celso Cerezo Dardón, porque "tuvo una actitud política inapropiada, especialmente durante la interpelación a la cual era sometido en el órgano legislativo...", cuando todos sabemos, por notas de prensa que ya duran varios meses y que finalizan con la petición de su destitución, desde el día 7 de septiembre de 2009, por los salubristas del país, que todo es debido a su incompetencia, a su incapacidad para enfrentar los problemas de salud del país, incompetencia, digo yo, que sólo se suma a la del propio mandatario, quien ante la abrumadora evidencia de falta de acción, insistió en defenderlo inclusive el mismo día en que, a las pocas horas de emitir otras declaraciones de respaldo, lo mandaba para su casa. Si a lo anterior sumamos que el Señor Vicepresidente de la República es un connotado profesional de la medicina quien, obligadamente tuvo que venirse dando cuenta de todo, la incompetencia gubernamental es al cubo.

Encima, como el Presidente cree que todos los guatemaltecos somos idiotas, se atreve a decir que por lo menos queda la buena obra de su gestión. Como no sea la de la venta de medicinas a más del 1200 por ciento de su valor, las plazas fantasmas y el desabastecimiento de hospitales y centros de salud, el pésimo manejo de las epidemias de gripe AH1N1 y de Dengue en Izabal, reto públicamente a Álvaro Colom o a Rafael Espada para que demuestren, fehacientemente y no con falacias, es decir, más mentiras, a qué se refieren con esa brillante gestión ministerial.

Este blog nació para comentar acerca de cómo la política y el sentido común deben ir de la mano. Ha sido una tentación, desde el inicio, escribir sobre la política interna de Guatemala, tan abundante en casos de desatino y total divorcio entre estos dos elementos indispensables para hacer un buen gobierno, mantener la paz social e impulsar el desarrollo sostenible.

Casos como la entrega de cientos de millones de quetzales del Ministerio de Gobernación al programa "Mi Familia Progresa", dejando a las autopatrullas desabastecidas de combustible y dejando de atender el problema que más agobia a los guatemaltecos y que tiene a tantas familias de luto y con grandes problemas de paz mental, es sólo uno de ellos. Hay otros, como la propuesta de presupuesto con un déficit fiscal de 3.4% del PIB, que sólo llaman a mi mente calificativos que no debo poner acá, o el récord de cambio de ministros, o el caso Rosemberg que no he abandonado y que, con la información anticipada al mayor implicado, Álvaro Colom, del informe de la CICIG, dan ganas de entrarle, o los 108 pilotos asesinados en lo que va del año, que es inaudito, o la capacidad operativa que las maras demuestran tener desde adentro de las cárceles, o esto, o lo otro; es la de no parar.

Ya habrá tiempo de hacerlo con mi estilo directo comentando tales temas y otros. Por lo pronto, como no se han solucionado, seguiré escribiendo sobre las ilegalidades que se vienen comentiendo en el Parlamento Centroamericano, de la demanda que tengo planteada ante la Corte Centroamericana de Justicia, la cual no se ha resuelto, a pesar que el mes entrante es la elección de la siguiente Junta Directiva, y especialmente la crisis política hondureña, ya que no estoy de acuerdo con que la llamada Comunidad Internacional haga totalmente a un lado el principio de Autodeterminación de los Pueblos y no pienso abandonar la causa de la libertad que han abanderado mis amigos hondureños, sin importar el partido político al que pertenecen.

Gobiernitos blandengues como el actual dan mucha materia para criticar, pero no soy de los que critican por criticar; verdaderamente deseo que las cosas se hagan como deben ser, así que prometo a mis lectores y seguidores que, en cuanto se resuelvan los dos casos que he mencionado, comenzaré a incursionar en la manera que quienes nos gobiernan hoy día tienen todas las instituciones de cabeza.

miércoles, 9 de septiembre de 2009

LA LLAMADA COMUNIDAD INTERNACIONAL SE TENDRÁ QUE TRAGAR SUS PALABRAS

Los pueblos eligen los gobiernos y estos, una vez constituidos, se organizan de manera diversa en lo que ha dado en llamarse la "Comunidad Internacional".
Los gobiernos llegan a constituirse, muchas veces, por acuerdos políticos de segundo orden; otras, por elecciones de segundo grado en donde, quien llega a gobernar, muchas veces no lo hace con la deseable legitimidad.
Luego, con el ejercicio del poder, esa poca legitimación que tienen porque han llegado por los empujones o el oxígeno que les dan otros líderes o con una pobre elección originaria pero los suficientes votos de segunda vuelta, también tiende a perderse por el denominado "desgaste político"; es decir, muchos gobiernan sin apoyo popular, ya que el pueblo en general, y hasta sus mismos electores, suelen estar en contra de sus propios gobernantes y de las decisiones que estos van tomando en cada tema.
Es así como muchos gobernantes con muchísimo menos apoyo popular en su propio país que el que seguramente tiene Roberto Micheletti en Honduras, se han puesto de acuerdo para condenar a priori, es decir, sin estudiar detenidamente un caso tan complicado, seguir condenando y, encima, aumentar a la condena que casi todos hicieran, repito, a priori, con otra anticipada condena a todo un proceso electoral en marcha que no está a cargo de ningún funcionario público hondureño involucrado en la destitución (legal o ilegal) del ex-presidente (vayan entendiéndolo) Manuel Zelaya.
Desde mi particular punto de vista y después de conocer de cerca el proceso político hondureño desde abril de 1989 en que llegué a Tegucigalpa a participar en una Asamblea General de la Unión de Juventudes Democráticas Hispanoamericanas, UJDH, con partidos políticos de toda América Latina, Estados Unidos, España, Austria, Francia, Australia e Inglaterra, oportunidad en que yo representaba al Partido de Avanzada Nacional, PAN, de Guatemala, en mi calidad de Secretario Nacional de Relaciones Exteriores, al observar el funcionamiento de esos dos partidos políticos grandes y centenarios de Honduras, con sus elecciones primarias, sus corrientes internas, su enorme capacidad de unificarse después de los desgarradores procesos de escogencia de sus candidatos, la forma en que, en el área rural, durante décadas, he visto cada casa identificada con la bandera de su partido político, lo que me ha dado la pauta para decir y afirmar que Honduras tiene el sistema político más serio y más maduro que hay en el istmo centroamericano; y después de darle seguimiento cercano a la crisis política desatada desde hace alrededor de un año por un sociópata de apellido Zelaya que ostentaba la Presidencia de la República, lo que me hizo estar preparado para advertir prudencia cuando se agudizó la crisis el 28 de junio de 2009, me atrevo a expresar y a vaticinar:
Los hondureños, en su gran mayoría, están preparados para resistir cualquier intrusión externa en la resolución de un problema que es de ellos, así provenga de la denominada "Comunidad Internacional". No habrá poder, ni siquiera militar, que los haga cambiar en su convicción de que el proceso de elecciones generales convocadas por el Tribunal Supremo Electoral (y no a cargo de la Presidencia de la República ni de otra Institución) sigue su marcha. Todas las Instituciones, sean políticas, religiosas o simplemente cívicas, si no están siendo financiadas con "petro dólares chamos", están graníticamente, GRA NÍ TI CA MEN TE, unidas para elegir al candidato que la mayoría vote. El índice de ausentismo a las urnas electorales, a fines de noviembre de este año, me atrevo a decir que será de los más bajo o el más bajo de la historia.
De ahí a la instalación de las nuevas autoridades electas, habrá dos meses más. Después de eso, ¿cuál es el argumento que queda para que regrese Zelaya? La consecuencia, al final de todo este proceso, será que la denominada "Comunidad Internacional" tendrá que tragarse sus palabras, y si los países del Alba triunfan con la reelección del ingerente Secretario General de la OEA, Insulza, a quien los hondureños ya rebajaron a nivel de observador, pues la OEA tendrá un Secretario General desgastado por varios años más. Ojalá que los países del Caribe no se dejen influenciar en estos intentos de reelección y opten por presentar un candidato fresco, no comprometido, que pueda trabajar con todos los países y no esté cuestionado como lo está en Honduras, en Venezuela, en Bolivia, en Guatemala (los invito a que lean los artículos de este blog en mayo 2009 a la fecha), en el corazón de la mayoría de los argentinos.
La Unión Europea, que ha dejado su vocería en otra socialista radical española (que yo simpatizo con algunos socialistas, los que no son radicales y a su pensamiento le imprimen sentido común), bien haría en analizar todo el caso de nuevo, desde el año 2008, tener claridad de ideas con relación a lo que la constitución hondureña dice de la Presidencia, del Tribunal Supremo Electoral, del proceso general de elecciones, de las atribuciones de cada quien, de lo que significa traición a la patria, de lo que se dice con relación a reelección, a modificaciones a la constitución, y tengan el menor sentido común para saber la diferencia entre una encuesta y una consulta popular, para que puedan repensar su posición y, a tiempo, condenar el Golpe de Estado, como yo mismo lo sigo haciendo, pero NO destruir con sus posiciones uno de los sistemas políticos más tradicionales, serios y profesionales del hemisferio y, de repente, del mundo.
El mismo consejo a las autoridades estadounidenses (por favor, no son América, ni siquiera la totalidad de los norteamericanos). Mal hacen viendo la viga en el ojo ajeno cuando ellos tienen problemas tan grandes adentro de su propio país: el déficit presupuestario, la devaluación del dólar con relación a otras monedas duras (está por llegar a 1.5 dólares por euro), la posibilidad de que los países muden de moneda para cubrir sus reservas internacionales; la liberación, sólo en el estado de Texas, de casi 40 presos con más de 20 años de estar en prisión, cada uno, porque las pruebas de ADN demostraron que eran inocentes, lo que obliga a reflexionar acerca de su sistema de Administración de Justicia, las guerras de Afganistán (la más larga de la historia de ese país) y de Iraq (la segunda más larga de la historia, por encima de su participación en la I y II Guerras Mundiales, en la de Corea, en la de Vietnam...) y un largo etcétera que incluye inmigrantes, desempleo, racismo, drogadicción en todos sus componentes, incluyendo la producción, maras, negocios sucios alrededor del petróleo, las guerras y la salud (sólo esto es motivo de todo un artículo).
Conclusión: el pueblo hondureño, haya las condenas foráneas que haya, está unido como nunca en su historia republicana (la cual también he estudiado) y, según mi entender, se quitaron de encima un sociópata megalómano que quería perpetuarse al estilo de las mejores "joyas" del Alba, y no se dejarán arrebatar ese íntimo orgullo de que han peleado por su libertad, por la libertad de todos nosotros que vivimos en otros países en donde este cáncer de la sociopatía y el autoritarismo podrían expanderse; defenderán con uñas y dientes el proceso que está en marcha, elegirán sus nuevas autoridades y no habrá poder en la tierra, como no provenga de Las Alturas, que evite que el nuevo gobierno tome posesión en enero de 2010.
Yo apoyo a los hondureños, y la comunidad internacional, con el tiempo, lo tendrá qué hacer.