Mostrando entradas con la etiqueta Honduras. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Honduras. Mostrar todas las entradas

miércoles, 30 de julio de 2014

LOS FONDOS BUITRES DE LA DEUDA ARGENTINA. LECCIONES PARA LOS PAÍSES DEUDORES

     Nos ha parecido curioso que nadie que hayamos leído o escuchado en los canales internacionales de noticias, acerca de la sentencia dictada en Nueva York que obliga al gobierno argentino a pagar parte de la deuda contraída, lo haga, ya no digamos con la verdad, sino con sentido común.

     Todas las notas hacen ver al juez que la dictó como el malo de la película, a los tenedores de los bonos que demandaron judicialmente el pago y que ganaron el juicio, como los "buitres", y al gobierno argentino como la víctima porque hubo gente que no se quiso plegar a la "negociación" tan buena para ellos que se hizo años atrás.

     Comencemos por decir la verdad más grande: aquí, la única víctima que existe, es el pueblo argentino que, hemos visto durante décadas, no sólo paga impuestos sino que ha sido esquilmado por procesos inflacionarios absurdamente perversos que han minado su poder de compra, por una megalomanía de su clase dirigente (que incluye presidentes, ministros, directores generales, alcaldes, diputados y una pléyade de funcionarios inútiles donde sabemos que alguien habrá de salvarse pero no lo conocemos todavía) que, con una corrupción enquistada en la médula de su sistema político, no ha sido capaz de sacársela de encima y los sigue acarreando y cargando gobierno tras gobierno.  ¡Desde aquí mi solidaridad para con la gente de a pie que tiene que sufrir a estas lacras!

     Comencemos también por decir otra verdad de perogrullo: las deudas se contraen para pagarse.

     ¿Cómo sería un mundo donde toda persona individual o jurídica que contrajese una deuda lo hiciese con el ánimo de manipular las cosas, extorsionar a sus acreedores y, finalmente, no pagarles o pagarles sólo la parte que le venga en gana?

     ¿Habría un banco interesado en prestarle dinero? ¿Habría un almacén dispuesto a darle crédito para comprar el más sencillo electrodoméstico?

     ¿Se puede imaginar un mundo donde el "fiado", las entregas "en consignación" y las tarjetas y cartas de crédito no existan y toda compra deba hacerse estrictamente al contado? 

     Imagínese un mundo sin cheques, por temor a que no se lo paguen al llegar al banco porque el librador giró orden en contrario o porque el banco pagador se pone a negociar con Ud. cuánto él desea pagarle a Ud. del monto original.

     Pues esto es lo que sucede con la deuda argentina, que en años pasados fue creciendo y creciendo, por irresponsabilidad de ese puñado de políticos de turno que hemos mencionado, al contratarla, hasta que llegó alguien que quiso pasarse de listo y pagar solamente un porcentaje de la deuda total, olvidándose que los primeros políticos, aquéllos que contrataron la deuda, en un afán por lavarle la cara al negocio y por darle tranquilidad a los inversores de aquel momento, le dieron vida a las emisiones de bonos, esos que hoy no quieren pagar, bajo el amparo de leyes de otro país, en este caso de Estados Unidos de América, específicamente las leyes de Nueva York, que es un centro financiero mundial que inspira confianza.

     Anoche, en un noticiero internacional, vimos y escuchamos las declaraciones de la presidenta argentina Cristina Fernández en las que dice: "no queremos que nadie nos regale nada"; lo cual es una gran falacia porque, si no está en disposición de pagar la deuda que el gobierno que hoy representa contrató con garantía soberana (pensemos por un momento sobre la profundidad que esto conlleva, pues hablamos del honor de nuestra patria), y que seguramente recibió en su totalidad, ejerciendo presión para no cumplir lo que cada título representativo de esa deuda señala en letras y en números, lo que efectivamente desea es, precisamente, un regalo.

     Sacarle las cuentas a los tenedores actuales de esos títulos, del valor en que compraron y lo que ganarían ahora, tratando de forzar otra "negociación", pero no sacarse las propias cuentas de lo que han dejado de pagar a todos los acreedores que confiaron en la solvencia del país y se espantaron cuando los amenazaron que o aceptaban o no les pagaban nada, es, sumado a lo anterior, doblemente inmoral.  ¿Quién es el verdadero buitre de este entuerto?  Es la ciudadanía argentina la que debería sacarle las cuentas a sus gobernantes de en qué se gastaron el dinero, a qué cuentas fue a parar y, especialmente, cuál es el daño que le han hecho al entorno de negocios del país entero.

     De lo que estamos seguros es que no fueron los acreedores quienes se pusieron de acuerdo y fueron a Argentina a endeudarla.  Fueron los políticos del gobierno los geniales creadores de las emisiones de bonos y de gastar y despilfarrar la plata, y fueron los técnicos y diputados los que aprobaron la deuda: otros políticos.  Se trata de influenciar la opinión pública en el sentido que quienes quieren recuperar su dinero son buitres, pero la verdadera carroña proviene de otro origen, qué años que se dio y todavía apesta.

     ¿Por qué elevamos nuestras ideas con indignación al respecto? 

     A mediados de la década de 1990 surgió una iniciativa del Banco Mundial, BM, encaminada a aliviar la deuda de los Países Pobres Altamente Endeudados (HIPC, por sus siglas en inglés). Honduras y Nicaragua, en Centroamérica, calificaban para aplicar a este programa que les reduciría la enorme carga que tenían por servicio de la deuda, y se suponía que esto no sería gratis, pues también había unas condiciones que los países beneficiarios deberían cumplir.

     Nosotros conocimos de cerca esta iniciativa cuando, en febrero de 1996 nos incorporamos al directorio del Banco Centroamericano de Integración Económica, BCIE, el Banco de Desarrollo Regional de Centroamérica.

     En algún momento, antes de finalizar el milenio pasado, Honduras y Nicaragua finalmente fueron parte de este alivio de deuda que nunca pareció una extorsión, pues no provenía directamente de los países deudores sino de la banca multilateral, y han pasado suficiente años como para que no mantengamos frescos los detalles.

     Sin embargo, hay varios elementos que vale la pena recordar. Uno de ellos es que los beneficiarios no podían volver a contratar deuda como no fuese en términos preferenciales, lo que se entendía con largos períodos de gracia e intereses que no pasaran del 2% anual.  

     Otro, la parte más dolorosa de la HIPC, es que los grandes bancos multilaterales, el BM, el Fondo Monetario Internacional, FMI, y el Banco Interamericano de Desarrollo, BID, especialmente, involucraron en ese alivio de deuda forzoso al mismo BCIE, lo que significó que los demás socios del banco, especialmente los países fundadores como Guatemala, El Salvador y Costa Rica, que han mantenido su disciplina para endeudarse y que también son países pobres y con grandes necesidades, tuvieron que pagar las piñatas que se habían roto en los patios de sus vecinos y correr con los costos del alivio de deuda de Honduras y de Nicaragua.

     Fue tan injusto el trato que se le impuso al BCIE en contra de los otros países pobres de la región, que la propuesta de que se aliviara la deuda de estos dos países a cuenta de su capital accionario, que a la larga tampoco los habría afectado, no se aceptó, por lo que hoy continúan en calidad de socios con los mismos porcentajes que los demás.  Es más, por lo que observamos hoy día, ni siquiera la limitación para volverse a endeudar parece estarse cumpliendo.

     De modo que estamos familiarizados con lo injusto de estas condonaciones a cargo de otros y a entender cómo una acción de un país, por no pagar su deuda, le puede afectar a otro, especialmente si es el tuyo.

     ¿O somos tan ingenuos de no darnos cuenta que la irresponsabilidad de los políticos argentinos le afecta a todos los demás países latinoamericanos por el riesgo que implica meterse a financiar proyectos en una región en donde los compromisos no se honran?

     Estamos seguros que la iniciativa privada argentina, con ese trato peculiar de sus autoridades para con quienes han confiado e invertido en su país, financiándolo, o llegado a operar proyectos que luego le son arrebatados, como le sucedió a una empresa española, han sentido en carne propia cómo se les han cerrado las puertas para el financiamiento privado, pues el "capital" es ingrato (realmente quienes lo manejan) y suele no hacer distinciones entre el empresario que produce en un país y las autoridades de ese país.  Ni siquiera, insistimos, entre países de la misma parte del mundo.

     Por eso hemos sostenido en este espacio, desde hace años, que el desempeño personal de las autoridades y no sólo el marco legal de un país, hace que las cosas funcionen debidamente o se conviertan, paulatinamente, en un caos generalizado.

     Sabemos y entendemos de esa cláusula que se dio, en medio de las negociaciones anteriores para no pagar la totalidad de la deuda, que le permiten a los tenedores con quienes se negoció, optar por un mejor trato si a alguien más se le paga mejor que a ellos: la cláusula RUFO.  Como lo vemos es que fue un riesgo que se corrieron las autoridades argentinas, en esa oportunidad, con tal que los tenedores aceptaran una más que forzada negociación, y perdieron.  Así como los inversionistas compraron unos bonos que el gobierno que los emitió se encargó que valieran igual que la basura, corriéndose a su vez su propio riesgo, y ganaron.

     La mejor elección que pueda haber de todo esto es que Argentina pague lo que debe.  Sus reservas internacionales en dólares de los Estados Unidos de América se lo permiten, por un lado, pero por otro está el respeto a lo que dice un bono, respaldado por las leyes de Nueva York.  ¿Por qué? Porque detrás de esa elección está la lección: ¿Quién querría invertir, en adelante, sobre la emisión de cualquiera otro de nuestros países, si ni siquiera en Nueva York se respeta lo que en esa ciudad y bajo el amparo de su legislación se suscribió?

     No creemos que los neoyorquinos permitan que su plaza, una de las más importantes y serias del mundo para hacer negocios, sirva a politiqueros del tercer mundo, que así nos ven, para montar nuestros propios esquemas de enriquecimiento ilícito.

     Además, si quienes han gobernado Argentina y lo siguen haciendo no tienen palabra de honor, es su problema.  Nosotros abogamos por que los contratos, las emisiones de deuda, el marco legal y hasta la palabra dada, se respeten.

     El gobierno argentino le haría un inmenso favor a su ciudadanía productiva no dándole más vueltas al asunto, pasando página y dedicándose a construir una nueva etapa de la mano de los empresarios que arriesgan, de los trabajadores que la sudan duro para llevar sustento a su familia, y especialmente por ese clima de negocios que hoy no es propicio para invertir y para generar más empleos.  En el fondo todos sabemos que ese dinero lo deben.

     Además, las sentencias no se negocian.  Se cumplen.

     

domingo, 31 de enero de 2010

UCRONÍA HONDUREÑA O HISTORIA CONTRAFACTUAL DE UNA CRISIS POLÍTICA

Es el 28 de junio de 2009 y los militares rodean el inmueble donde el presidente Manuel Zelaya duerme solo. Lo sacan en ropa de dormir pero logra sacar su sombrero. Lo conducen al aeropuerto, en donde lo espera un avión que lo traslada a Costa Rica, lugar en el que lo dejan abandonado a su suerte.

Afortunadamente para él, cuenta con el apoyo incondicional del presidente de ese país, quien lo acoge como huésped. Los medios de comuniación masiva, para entonces, ya han dado la noticia a todo el mundo, cuyos líderes comienzan a reaccionar condenando el Golpe de Estado y exigiendo el regreso al poder del presidente constitucional.

La prestigiosa Organización de Estados Americanos, OEA, con su todavía más prestigioso Secretario General al frente, llega ese mismo día al país; al día siguiente, ocasión en que se reunen los Presidences de Centroamérica en Managua, arriba para liderar una declaración de advertencia al Congreso Nacional, quien hace caso omiso y procede a nombrar a Roberto Michelletti, hasta entonces presidente de dicho Organismo del Estado, para que ocupe, interinamente, la Presidencia de la República.

A las voces de la Reunión de Presidentes, de la OEA y de muchos líderes del mundo libre, incluyendo los de Cuba, Venezuela, Bolivia, Ecuador, Argentina, etcétera, se suma la del Secretario General de la Asamblea de la Organización de Naciones Unidas, ONU, antiguo dirigente sandinista y ahora líder del mundo libre. Todos rechazan lo que sucede en Honduras. Es inconcebible lo que sucedió ese 28 de junio, no importa cuáles son sus antecedentes.

La presión es tan grande que el tres de julio, apenas unos días después de asumir, mientras las personas regresan a sus hogares al final de una jornada semanal de protestas, trabajo e incertidumbre, el presidente interino a quien todos llaman de facto, renuncia a la Presidencia de la República, y en su alocución a la Nación señala que la única manera de alcanzar la paz en el país es volviendo las cosas a como eran antes del domingo anterior.

Manuel Zelaya regresa el domingo por la mañana en un avión de la Fuerza Aérea Venezolana, haciéndose acompañar de los Secretarios Generales de la OEA y de la ONU, así como por varios presidentes de países amigos, entre los cuales destacan Hugo Chávez Frías, Evo Morales, Daniel Ortega y Cristina Fernández, quienes se encargan de resaltar que el compañero Zelaya ha salido victorioso liderando una revolución que apenas comienza en Honduras, y que la misma vendrá a beneficiar especialmente a la gente......... ya todos sabemos el discurso.

Los seguidores de Manuel Zelaya, que se contaban en el orden de entre mil y dos mil personas, ahora son decenas de miles que abarrotan las calles aclamándolo, vitoreándolo. Son mucho menos, ahora, quienes adversan en las calles al presidente que regresa.

Inmediatamente queda claro, por el discurso del susodicho, que la cuarta urna va; que el Tribunal Supremo de Elecciones no conoce la diferencia entre una consulta popular y una simple encuesta, que es lo que él quiere mandar hacer. Sólo que ahora su tono no es explicativo, sino como dando a entender que los miembros del TSE son unos brutos que no entienden nada, y con ellos todas las personas que en su momento los respaldaron.

El tiempo corre en una sensación de tensa normalidad en la cual el TSE sigue sosteniendo su tésis acerca de la ilegalidad del proceso, pero los discursos, las turbas frente a dicha Institución y el canal de televisión del gobierno suenan más fuerte. Los tribunales son acallados con manifestaciones populares y espontáneas, tanto frente a los edificos que ocupan como frente a las casas de los magistrados. Nunca llegan a emitir un fallo en contra de la cuarta urna. Mientras tanto, las tanquetas del ejército se mantienen a una distancia prudencial, como diciendo que están más para cuidar a los revoltosos que a las instituciones y personas hostigadas.

El esperado día de las elecciones llega. Es el 27 de noviembre de 2009. La actividad de los últimos días ha sido febril. La cúpula militar que lo derrocó está, desde hace meses, en bartolina, sujeta a proceso por sedición, violación a la constitución y traición a la patria, de manera que quienes están al frente del ejército, ahora, disponen la logística necesaria para trasladar a los centros de votación, tanto las urnas como todo el material impreso que llegara de Venezuela en aviones cargueros.

El canal de televisión del gobierno se ha encargado de advertir a la población que el sistema de votación en esa cuarta urna está libre de requisito alguno. Todo el mundo puede llegar a emitir su opinión, sin restricción ni control alguno por parte de las autoridades electorales o los fiscales de los partidos políticos, aunque no tengan cédula de identidad.

El resultado es abrumador por modificar la Constitución y permitir la reelección presidencial, de modo y manera que el viernes 4 de diciembre, el mismo Presidente de la República, sin tomar en cuenta al TSE, convoca a elección de una Asamblea Constituyente para el domingo 3 de enero de 2010. El TSE alega, de nuevo, ilegalidades en la convocatoria, pero nadie parece hacerle caso. Las voces de los magistrados del TSE también se van apagando con la quema de llantas tres días consecutivos frente a sus viviendas. La música navideña es el marco de esta revolución democrática, la primera en Latinoamérica este siglo XXI, y las tanquetas del ejército siguen presentes y silenciosas.

Los allegados al Presidente Zelaya resultan electos mayoritariamente en la elección del domingo 3 de enero. Son las elecciones menos asistidas de la historia de Honduras, por el Año Nuevo, quizás, por el tema, tal vez, pero eso no importa. A estas alturas, las huestes del Presidente han conseguido doblegar la voluntad de uno de los magistrados electorales, de modo que es uno de ellos, con cara descompuesta, quien instala, el miércoles 6 de enero, a los diputados constituyentes que tendrán por tarea modificar la constitución. Después circula el rumor que dicho magistrado pudo, por fin, reunirse con su familia, quien había emprendido, repentinamente, un viaje, sin saber el jefe de familia a dónde habían ido.

Para el jueves 21 tienen redactado y listo el proyecto final de reformas a la Constitución: los constituyentes se sienten tan bien acuerpados por su Presidente, que ahora a donde va está siempre escoltado por un batallón de soldados venezolanos y los aviones de este país no dejan de sobrevolar señalando por dónde anda; y además, se sienten tan bien acompañados por la Comunidad Internacional, cuyos miembros no dejan de arribar al país para saludar al gobernante, que se atreven a señalar cambios en el período para el cual acaban de ser electas las autoridades de la nación.

Los seguidores del ganador de la Presidencia de la República en los últimos comicios tratan de protestar, pero ahora abunda el dinero y son traídos del interior del país centenas de autobuses y camiones con decenas de miles de personas que vienen a apoyar la revolución democrática, dentro de la cual resulta que no les parecen las autoridades electas. Los defensores del proceso electoral anterior cada día se van haciendo menos, especialmente al ver en las noticias independientes cómo algunos de sus miembros son apaleados y denigrados por las turbas traídas del interior.

El Presidente Zelaya, rodeado de miles de personas, en un acto en el Estadio en donde han instalado una sesión solemne de la Asamblea Constituyente, procede a sancionar la nueva Constitución de la República que señala que el TSE deberá convocar a nuevas elecciones para el día domingo 31 de enero de 2010, al amparo del nuevo orden legal que permite la Constitución, en un acto televisivo que es transmitido y aplaudido por todo el mundo. El presidente de Venezuela promete miles de millones de dólares en ayuda para quien resulte electo conforme a la nueva Constitución aprobada. Ya nadie habla de reformas: es una nueva Constitución.

No les puedo seguir contando qué pasó, porque apenas en este momento se está llevando el escrutinio.

miércoles, 27 de enero de 2010

PORFIRIO LOBO SUSTITUYE A ROBERTO MICHELETTI EN LA PRESIDENCIA CONSTITUCIONAL DE HONDURAS

Hoy tomó posesión del cargo de Presidente de la República de Honduras el ciudadano José Lobo; hoy dejó de ser el Presidente, Roberto Micheletti; hoy finalizaron las esperanzas de quienes veían a Manuel Zelaya, depuesto conforme a la Constitución de su país, en un impulso más ideológico que jurídico, como Presidente de ese país y, por ende, con posibilidad de regresar a ocupar dicho cargo, llevando una crisis política, que bien pudo terminar hace muchos meses sin la interferencia de la OEA, de los países miembros de la ALBA y de otros países que pretendían que los hondureños no aplicaran su Constitución y sus leyes, a prolongarse por varios meses más.

Ya no debería escribir sobre este tema pero me puse a pensar que hacerlo constituye algo así como un deber con las personas que han seguido mis comentarios alrededor de dicho tema, de manera que prefiero finalizar la serie de la crisis política hondureña con esta entrega.

Parto de la base de respetar las decisiones políticas que han sido tomadas por los hondureños. Si el Congreso Nacional resolvió, ayer lunes 26 de enero de 2010, decretar una amnistía general para todas las personas que, de una u otra manera, estuvieron involucrados en los hechos que, no tengo claro porque desconozco el texto, pero asumo que a partir del 28 de junio de 2009, reconozco que están en su derecho de hacerlo.

Por su parte, el primer acto del nuevo gobernante fue sancionar dicho decreto para que cobrara efecto inmediatamente, de modo que hoy mismo, por la tarde, el ex presidente Zelaya pudo abandonar tranquilamente Honduras, rumbo a República Dominicana, pero amenazando, por decirlo de alguna manera, con volver. Ojalá le caiga bien el sol de esa bella isla caribeña, hoy azotada en su parte occidental por uno de los terremotos más devastadores de las últimas décadas; y que la brisa marina, oxigenada, le ayude a aclarar sus pensamientos.

Son actos legales y legítimos, que son dos cosas distintas, efectuadas por dos de los organismos del Estado que vienen a calmar los ánimos de algunos líderes externos pero, pienso yo, a costa de un desgaste espantoso, a nivel interno, que si piensan como quien escribe, estarán sintiéndose un poco decepcionados y, posiblemente, habrá quienes duden del beneficio de caer bien con una comunidad internacional que, en los peores momentos de la crisis, no los doblegó, de forma que ahora, con menos razón estarían en capacidad de hacerlo.

Reconozco que los políticos hondureños, diputados y presidente, están en mejor capacidad que yo, que vivo en otro país, para percibir la necesidad o no de haber llevado a cabo esta medida. Ojalá les traiga, internamente, la paz que desde este ángulo sólo veo complaciente para los vociferantes de la comunidad internacional.

Sigo sosteniendo que era una oportunidad de oro para dejar establecidos precedentes muy serios acerca del comportamiento que todo mandatario debe tener para con su Constitución, la cual todos los funcionarios que asumen un puesto público juran cumplir y defender.

El mensaje que se le envía a la población, especialmente a las nuevas generaciones que vienen y vendrán a incorporarse al quehacer político, es que cualquier violación a la Constitución o a las leyes es válida, en la medida que la clase política es capaz de ponerse de acuerdo para taparse unos a otros.

No digo que ese sea el caso exactamente en esta oportunidad, sino que la percepción de los ciudadanos comunes y corrientes siempre ha sido esa, y este tipo de acuerdos, ante los ojos y sentidos cansados de los electores no se ve como un acuerdo político serio en beneficio del país, sino como una componenda más.

Encima, las declaraciones del hoy Presidente de la República en cuanto a la instalación de la Comisión de la Verdad me parecen contradictorias. ¿Qué sentido tiene, después de una amnistía general, hurgar en la herida? ¿Se tomó, realmente, esta medida, para pasar la página? Si dicha Comisión de la Verdad es instalada, sólo servirá para que exista más desgaste para el gobernante. En todo caso, habrá escritores de uno u otro bando que cuenten su verdad, y corresponderá a la historia esclarecer, con algún grado de balance, todos los sucesos previos que detonaron la crisis y los hechos que casi todos conocemos.

La Comisión de la Verdad es parte del Acuerdo Guaymuras que, por todo lo demás, está muerto o, por lo menos, sobrepasado por los hechos. No tiene sentido establecerla bajo las actuales circunstancias, a menos que se desee prolongar la zozobra de ese pueblo valiente, por demás, que supo escoger al líder apropiado y defender no sólo su soberanía sino los elementales principios de la democracia que se vieron amenazados.

Hondureños y hondureñas: se merecen paz, trabajo digno, buenos ingresos, concresión de proyectos, alcance de metas, estabilidad, respeto de todos. Desde esta tribuna se lo deseamos de todo corazón.

miércoles, 20 de enero de 2010

¿QUÉ HA HECHO EL PARLACEN EN LA CRISIS POLÍTICA HONDUREÑA, Y QUÉ HACE AHORA?

Muchas personas preguntan, con frecuencia, qué ha hecho el Parlamento Centroamericano a raíz de la crisis política hondureña, y preguntan con razón, ya que dicha institución regional no ha hecho valer su voz, como debiera, en un problema político interno en el cual prácticamente todos los países y organizaciones de países han opinado, llegando a decir, inclusive, que ni en este tema ha podido opinar debido a la tan cantada inoperancia que se le atribuye.

Eso ha sido debido, considero yo, a que el debate político, cuando se desató la crisis que todo el mundo conoce, que realmente no comenzó el 28 de junio de 2009 sino muchos meses antes, con las reiteradas violaciones a la ley, incluyendo la constitucional, del entonces presidente Manuel Zelaya, estaba a cargo de la ahora confirmada Coordinadora de Debates, la diputada hondureña Gloriga Guadalupe Oquelí, compañera de campañas ideológicas del depuesto presidente e, infortunadamente, la persona que lo condujo, utilizando vehículo del Parlamento Centroamericano, a la actual "jaula de oro" de Zelaya, la embajada brasileña en dicho país, lugar donde permanece confinado voluntariamente desde el 21 de septiembre de 2009.

En entregas anteriores he dado a conocer algunos detalles no sólo de dicho debate sino de las manipulaciones a que se prestó esta diputada hondureña, quien presentándose en todos lados como la Presidenta del PARLACEN, cargo que finalmente la Corte Centroamericana de Justicia, en varias sentencias seguidas reiteró que llegó a ocupar de forma anómala, llegaba a hablar, como si lo hiciera en nombre de todos, a favor de la restitución de su camarada Manuel Zelaya, produciendo en todos los que tenían la paciencia de escucharla la impresión que ésa era la opinión generalizada de la Institución.

A raíz de ese debate manipulado, donde sólo hablaron los diputados y observadores afines ideológicamente a élla, hubo una resolución de condena a Honduras en donde hasta se discute si hubo el quórum necesario para tomarla, debido a que muchos diputados abandonaron la sala ante la negativa de la Coordinadora de Debates de darles la palabra y, especialmente, porque muchos de quienes votaron dicha condena son simples observadores, es decir, sin las calidades necesarias para votar cualquier tema o formar quórum.

Al día siguiente de haberse emitido de esa manera, en fraude de la ciudadanía, la mencionada resolución de condena en la cual sólo dos diputadas hondureñas estuvieron de acuerdo, la bancada hondureña conformada por cinco diferentes partidos políticos presentó una iniciativa diferente, consensuada entre todos ellos, la cual fue acompañada con la firma de todos a excepción de la Coordinadora de Debates, quien por se negó a hacerlo, según dijo, porque ya había emitido opinión (aunque hay quienes dicen que después, varios días después, también la suscribió), pero, con el apoyo de sus seguidores, especialmente los diputados sandinistas de Nicaragua y los del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional de El Salvador, más algunos del partido oficial de Guatemala, impidieron que dicha iniciativa pudiera aprobarse.

Así, transcurrieron las cosas, sin más debate. Sólo el vehículo asignado a la Presidencia que fue hasta fundido, según entiendo, con los alrededor de 2,700 kilómetros que le metieron en el fin de semana en que fueron a traer a Manuel Zelaya a El Salvador, lo anduvieron paseando por Guatemala y lo introdujeron subrepticiamente a Honduras hasta caer en la embajada brasileña, vehículo que, dicho sea de paso, no ha podido repararse.

Posteriormente, cuando el diputado sandinista Jacinto Suárez ganó la Presidencia en forma limpia, cumplí con mi ofrecimiento de ponerme a su disposición para ayudar en lo que fuese necesario dentro de las labores parlamentarias, luego de un año, prácticamente, de oponerme a que se manejara todo, lo administrativo y el debate, por representantes de la ilegalidad y del abuso. Le sugerí que ahora que se había convertido en el representante de una Insitución en donde existen diversidad de corrientes ideológicas, debía tener un acercamiento con las autoridades hondureñas, no necesariamente las de gobierno que se empeñan en denominar de facto y que apropiadamente deben llamarse de transición, sino, especialmente, con las autoridades electorales, con miras a respaldar un proceso electoral que no era de nadie más que del pueblo de ese país, pero se negó rotundamente a saber absolutamente nada más de Honduras.

El lunes 18 de enero en curso, en la reunión de la bancada de diputados guatemaltecos al PARLACEN, cuando discutíamos la agenda, solicité se incluyera el tema del cambio de gobierno en Honduras para discutir sobre los diferentes aspectos que van anejos.

Ayer, martes 19 de enero que se abordó dicho tema, de los 17 diputados presentes, 16 estuvimos de acuerdo en elaborar una iniciativa que, resaltando los aspectos legales y jurídicos inherentes al proceso electoral, al Presidente Electo y a la próxima finalización de un período constitucional y el inicio del siguiente, que deje por un lado cualquier aspecto ideológico o que pueda interpretarse de carácter político, que tienda a exhortar a los Jefes de Estado y de Gobierno del mundo, especialmente a los de Centroamérica, a normalizar las relaciones de amistad y de toda naturaleza reconociendo a quien el pueblo hondureño eligió para dirigir los destinos de su país.

La redacción del proyecto quedó encomendada a cuatro diputados centroamericanos que también somos abogados, de los cuales tres nos reunimos hoy a elaborar el proyecto que, como bancada de Guatemala, habremos de cabildear con los diputados de los demás países que integran el Parlamento Centroamericano para, en un afán de buscar la unanimidad, tener en pocos días una resolución seria, centrada, eminentemente jurídica, en donde se le pida a los gobernantes del mundo regularizar las relaciones con un país amigo y pacífico.

El proyecto fue redactado por Juan José Rodil Peralta, Marco Antonio Cornejo y este escribiente, y en beneficio de la ciudadanía a la cual nos debemos, dejo transcrito, haciendo la salvedad que, mientras el mismo no haya sido presentado, podrá sufrir algunos cambios, los cuales también se le pueden introducir durante el debate, antes de convertirse en resolución, si es que se aprueba, caso contrario ya ha sido decidido por los mismos diputados guatemaltecos que, entonces, se daría a conocer al mundo como una posición mayoritaria de la bancada de Guatemala.

A continuación, el mencionado proyecto:

"INICIATIVA

PARA EXHORTAR A LOS JEFES DE ESTADO Y DE GOBIERNO DE CENTROAMERICA, AMERICA, EUROPA Y DE LA COMUNIDAD INTERNACIONAL EN GENERAL, A RECONOCER EL GOBIERNO LEGAL Y LEGITIMAMENTE ELECTO DE HONDURAS QUE ASUME EL 27 DE ENERO DE 2010 Y SERA PRESIDIDO POR EL CIUDADANO HONDUREÑO PORFIRIO LOBO SOSA

EL PARLAMENTO CENTROAMERICANO

CONSIDERANDO
Que el Parlamento Centroamericano es el órgano político de la integración, mismo que debe descansar en el Estado de Derecho y que se evidencia en acciones políticas correctas encaminadas a realizar esfuerzos conjuntos que son posibles únicamente mediante la cooperación y solidaridad de los Estados parte, enmarcadas en el respeto a su individualidad y el bien común de la región como parte de la comunidad internacional, sucediendo que en el momento actual es necesario remarcar la urgencia de que nuestros países y los ciudadanos que los conforman mantengan la normalidad, tanto interna como en los procesos de intercambio comercial y de integración regional.
CONSIDERANDO
Que los hechos acaecidos en la República de Honduras el 28 de junio de 2009 generaron posturas encontradas al interno y externo de Honduras en cuanto a la naturaleza política y/o jurídica de los mismos y sus consecuencias legales.

CONSIDERANDO
Que el 27 de enero de 2010 concluye el período presidencial, en la República de Honduras, para el que fue electo, en su oportunidad, el ciudadano José Manuel Zelaya Rosales; y por norma constitucional y legal de ese país debe asumir un nuevo Presidente de la República que haya sido legal y legítimamente electo por el pueblo hondureño, todo independientemente de las consecuencias políticas y jurídicas que puedan derivarse de los hechos acaecidos el 28 de junio de 2009 relacionados.

CONSIDERANDO
Que el Estado de Derecho se sustenta en su Régimen de Legalidad Constitucional y Legal, el que conforme a los Principios Generales del Derecho sustenta, a su vez, su legitimidad, al provenir de la manifestación libre y mayoritaria del Pueblo Soberano de una Nación a través de los mecanismos de elección popular de autoridades Constituyentes, Legislativas, Gubernativas, Judiciales y Municipales.

CONSIDERANDO
Que en la República de Honduras existe un Estado de Derecho y su Régimen de Legalidad constituidos, y que el ciudadano Porfirio Lobo Sosa fue electo legal y legítimamente por la mayoría del pueblo hondureño para ser el Presidente de todos los hondureños a partir del 27 de enero de 2010, por un período de 4 años, razones por las cuales deviene necesario y obligado que la Comunidad Internacional de Naciones reconozca la legalidad y legitimidad de su Gobierno electo e integren a Honduras dentro del concierto de las Naciones con plenos derechos y obligaciones.

CONSIDERANDO
Que las pretensiones de las partes en diferendo al interno y externo de la República de Honduras, como consecuencia de los hechos acaecidos el 28 de junio de 2009 en la República de Honduras, pueden y deben ser ventiladas en cuanto a sus potenciales consecuencias civiles y/o penales únicamente siguiendo el Debido Proceso o Proceso Legal ante los Tribunales competentes de Honduras y de la Comunidad Internacional, lo que deja a salvo la viabilidad, a las partes en diferendo, de plantear sus pretensiones por los mecanismos judiciales adecuados a cualesquiera personas o entidades legitimadas de la República de Honduras y/o de la Comunidad Internacional, independientemente de que la República de Honduras debe seguir en solución de continuidad, siendo gobernada por quien ha electo mayoritariamente, en forma libre y democráticamente, en un proceso convocado con anterioridad por un Tribunal Supremo Electoral independiente, conforme a su propia Constitución, por el pueblo soberano de la Nación.

POR TANTO:
El Parlamento Centroamericano en uso de las facultades que le confieren los artículos 5 y 10 de su Tratado Constitutivo; 21 y 62 de su Reglamento Interno;

RESUELVE:
1. Exhortar a los Jefes de Estado y de Gobierno de Centroamérica, América, Europa y de la Comunidad Internacional, en general, a reconocer el Gobierno Legal y Legítimamente electo de Honduras que asume el 27 de enero de 2010 y será Presidido por el ciudadano hondureño Porfirio Lobo Sosa.

2. Exhortar a las partes en diferendo por los hechos acaecidos en la República de Honduras el 28 de junio de 2009, que ventilen sus pretensiones civiles y/o penales conforme al Debido Proceso o Proceso Legal ante los Tribunales de Justicia pertinentes y con fundamentación a la normativa jurídica que, según su postura, avale sus pretensiones, partiendo del Principio General del Derecho de que nadie puede ser condenado sin antes haber sido citado, oído y vencido en proceso legal.

Ciudad de Guatemala, 20 de enero de 2,010."

lunes, 18 de enero de 2010

EL SENTIDO COMÚN VA GANANDO TERRENO. SEÑALES DE LA COMUNIDAD INTERNACIONAL EN EL CASO DE LA CRISIS POLÍTICA HONDUREÑA

Hay señales en el aire, desde aquellas ambiguas (o pasteleras) como asegurar que reconocerán al gobierno electo por el pueblo hondureño, pero declarar que no se asistirá a la toma de posesión, hasta el silencio del aparato político del gobierno español, que al contrastar con su anterior cacaraceo también tiene su interpretación.

Es que se están tragando sus palabras, como lo anticipé hace meses, y los actores de siempre, como el Secretario General de la OEA, Insulza, de repente aparecen con un nuevo lenguaje y ya visualizan el reconocimiento del nuevo gobierno, el restablecimiento del "status" de Honduras en el seno de dicha organización y sus relaciones con el mismo. También surgen nuevos actores, como el caso europeo, que vienen a silenciar a sus antecesores con declaraciones correctas y diametralmente opuestas a las de los corifeos de Manuel Zelaya.

Hoy, por ejemplo, la Comisaria Europea de Comercio Exterior, Benita Ferrero-Waldner, desde la ciudad de Guatemala anuncia que el 18 de mayo se firmará el Acuerdo de Asociación Europa-Centroamérica, Honduras incluida, tal como lo señalé también hace meses, manifestando que la evolución de la crisis política en Honduras es positiva y que espera esté normalizada en el futuro cercano. Tal declaración, viniendo de donde viene, es un gran paso en aras de la tan ansiada normalización de las relaciones de Honduras con el mundo.

La noticia completa, que acaba de salir, la pueden leer en el siguiente vínculo: http://www.google.com/hostednews/epa/article/ALeqM5jsqfDQZMeTQ8TVRpjjXz69JCJLdA

Teniendo España la Presidencia de la Unión Europea este semestre, es lógico pensar que él mismísimo Rodríguez Zapatero, Presidente del Gobierno Español y en dicha calidad, Presidente de la UE, haya dado las directrices correctas para ser él quien firme y no el siguiente presidente, quien tomaría las riendas de Europa el 1 de julio próximo.

Con el reconocimiento que ya dio Estados Unidos, aunque haya enviado posteriormente pésimas señales, estas últimas acciones hacen pensar que la Comunidad Internacional, OEA incluida, van entrando dentro del ámbito del sentido común.

Normalizar todos los países, los de la ALBA incluidos, es de sentido común. El pueblo hondureño es soberano y eligió un mandatario que ningún país está en condiciones de cuestionar.

Solamente falta esperar que el Gobierno de Guatemala, que tanta solidaridad publicita, sea también solidario con nuestros vecinos, que llevaron a cabo un proceso de elecciones sin mayor inconveniente.

martes, 12 de enero de 2010

NUEVO RESBALÓN EN LA POLÍTICA EXTERIOR ESTADOUNIDENSE

Creí que no iba a volver a escribir sobre la crisis política hondureña, pero las circunstancias obligan a hacer un pequeño análisis de situación.

Es extraño que un político de experiencia, como es el caso de la señora Hillary Clinton, dé muestras de inconsistencia al grado que la cancillería estadounidense, denominada por quién sabe qué razón Departamento de Estado, primero condenó el Golpe de Estado en Honduras, luego reconoció al presidente interino Roberto Micheletti, manifestó que reconocería al gobierno que el pueblo hondureño eligiera y ahora, en nuevo resbalón, se meten en los asuntos internos de este querido país para pedir, a cambio de varios millones de dólares de "ayuda", que Roberto Micheletti deje la Presidencia de la República el 15 de enero de 2010, con el afán de "taparle el ojo al macho" o de querer tapar el sol con un dedo y que sea otra persona, pero no Micheletti, quien haga el traspaso de poder al presidente electo, Porfirio Lobo.

Con esos fines ha enviado en calidad de pro cónsul, con esa actitud que los gobernantes estadounidenses no entienden que odiamos todos en latinoamérica, al subsecretario adjunto de dicho Departamento de Estado, para América Latina, Craig Kelly.

Reto a cualquiera de mis lectores a que me explique en qué cambia cualquiera de los hechos pasados, incluyendo las responsabilidades políticas, civiles y penales, el hecho de que no sea fulano sino mengano quien entregue la banda presidencial. ¿No se entiende esto más como un capricho, como una necedad, como una terquedad que no tiene un solo fin utilitario?

Contrasta esta noticia con la nota de prensa que señala el periplo del embajador brasileño Gonçalo Moura, jefe del Departamento de América Central y el Caribe, a reunirse con delegados de los gobiernos guatemalteco, dominicano y salvadoreño, para afinar sus posiciones con miras a la próxima reunión de la Organización de Estados Americanos, OEA, según se dice, con una evaluación preliminar brasileña de que la situación en Honduras, después de la toma de posesión del presidente electo, tenderá a normalizarse. Eso dicen los cables de prensa; otra cosa que lo creamos así.

El problema que tiene Brasil es que no desea quedarse, a perpetuidad, con un huésped inesperado, creemos, a quien hay que buscarle una salida, so pena de quedarse la embajada brasileña en calidad de hotel por los siguientes años.

¿Qué tanto tendrán que ver, tanto la danza de millones venezolanos, junto a los ahora millones estadounidenses, en el nuevo capítulo de esta crisis política desatado alrededor de la amnistía que pretende otorgar el Congreso de Honduras a Manuel Zelaya?

¿Tienen derecho los extranjeros, sean brasileños, venezolanos, estadounidenses o guatemaltecos, ya en lo individual, ya parapetados en organizaciones como la OEA, para interferir en asuntos exclusivos de los hondureños?

El sometimiento a juicio de los militares involucrados en los hechos acaecidos el 28 de junio de 2009 en Tegucigalpa lo veo yo como algo que deviene natural, pero que no debiera ser exclusivo de ellos ni de los hechos sucedidos a partir de esa fecha. La administración de justicia debe ser amplia y revisar los hechos desde el inicio del período presidencial de Manuel Zelaya y atraer a ese ámbito a todos los involucrados en cualquier hecho antijurídico que se enmarque debidamente dentro de las regulaciones constitucionales y penales de ese país.

Someter a los militares a juicio es posible que lo interprete la Comunidad Internacional, así llamada, como el preludio de lo que podría pasarle a su protegido, el violador constitucional Zelaya, y por eso andan alborotados en reuniones entre ellos y, lo pero, creyendo que estamos en la época del Imperio Romano, yendo a tratar de manipular las cosas fuera del ámbito de la legalidad, en primer lugar, y de la jurisdicción que les corresponde, por otra parte.

Estados Unidos, con esta actitud, le da la razón a Fidel Castro y a Hugo Chávez cuando se refieren a ellos como el Imperio. Estados Unidos necesita aliados en el mundo, y los seguidores más recalcitrantes del sociópata Manuel Zelaya nunca van a ser sus aliados, así logre la restitución de este antes de la toma de posesión de Porfirio Lobo. Por otro lado, insulta, con estas actitudes neoimperialistas, a sus aliados naturales, a quienes siempre han creído en la democracia, en la libertad, en la no ingerencia en los asuntos internos de otros países, en el respeto mutuo de las naciones con base en la igualdad.

En la sociedad estadounidense suele haber "bullies", esas personas que pretenden conseguir lo que desean a base de pasarle encima a los demás. Es un fenómeno que se da desde los niños, pasa por los adolescentes y llega a las altas esferas de la sociedad, pero con una característica común: siempre son mal vistos, criticados, rechazados por los demás. El término más apropiado en español podría ser el de un matón, aunque no se adapta del todo al término original en inglés. Sin embargo, eso mismo es lo que el gigante, con sus millones, pretende hacer con la pequeña Honduras sin recordarse o haciendo caso omiso que por muy pequeño que sea el país, para sus ojos, hay Constitución, hay leyes, hay dignidad, hay patriotismo y hubo una decisión enmarcada en su ley constitucional mediante la cual el Congreso Nacional nombró a Roberto Micheletti como Presidente de la República para terminar el mandato de Manuel Zelaya, a quien destituyó, según entiendo, por traidor a la patria.

En reciente entrega en este blog señalo que el Acuerdo Guaymuras, el que apoyó en su conjunto la denominada Comunidad Internacional, está vigente, pero ahora resulta que son los mismos Estados Unidos quienes vienen a desacreditar lo pactado entre las partes, que es un proceso en marcha, y a inmiscuirse abusivamente para hacer renunciar al funcionario que representa, frente al mundo, a todos los hondureños. ¿Cómo vería la opinión pública estadounidense que un funcionario menor de la cancillería hondureña llegara a la Casa Blanca, a hablar con el Presidente de los Estados Unidos, ese que se traslada de un lado al otro en el famoso Air Force One, para pedirle que renuncie a cambio de qué se yo?

Mejor le iría a cualquier nación del mundo, en estos momentos, dejando que los hondureños resuelvan sus propios problemas. Todos los países, a excepción de Brasil, saldrían bien librados, pero también hay que entender que, en este caso, Brasil se invitó solo a ser parte de la crisis política interna y tuvo que haber medido las consecuencias, con anterioridad, de aceptar este tipo de huéspedes en su embajada.

sábado, 9 de enero de 2010

TODOS HIJOS O TODOS ENTENADOS. MANUEL ZELAYA NO DEBE EVADIR LA JUSTICIA.

Poco más de 5 meses después de la salida forzosa de Manuel Zelaya de Honduras, en un Golpe de Estado sui generis, la evolución de la crisis fue en aumento para entrar en un desvanecimiento aparente. Zelaya sigue en su jaula de oro, la embajada que él, con Gloria Oquelí, la entonces Coordinadora de Debates del PARLACÉN, escogieron aquél ya lejano 21 de septiembre de 2009.

Por su parte, el pueblo hondureño se pronunció acudiendo a las urnas masivamente, aunque cables de prensa que citan al presidente anterior, y algunos columnistas trasnochados, insistan en ir a contrapelo de la realidad, que al fin y al cabo es la única verdad que existe. No hay dos, así estén publicadas en los medios masivos de comunicación más grandes o más, también aparentemente, prestigiosos.

Yo sigo pensando que el Acuerdo Guaymuras, que no sé porqué le pusieron también Tegugigalpa/San José (especialmente porque la propuesta de Oscar Arias, que era integral, no por partes, ya estaba superada y no aprobada), sigue vigente.

Se ha cumplido gran parte de los puntos acordados, políticamente, por las partes. Se conformó la Comisión de Verificación, se hicieron las consultas no vinculantes a algunos organos del Estado, previo a que el Congreso Nacional se reuniera, por segunda vez, a decidir si se aprobaba una ficción jurídico-política que consisitía en retrotraer las cosas a como estaban el 28 de junio de 2009, lo cual ya sucedió en una sesión histórica que pudimos observar en parte, en directo, a través de internet, ocasión en la que Manuel Zelaya sumó algunos votos más de los 5 originales que obtuvo en la sesión del 29 de junio pasado, llegando ahora a 11 votos a su favor; y, finalmente, se apoyó y se llevó a cabo el proceso electoral, probablemente el más vigilado de la historia del mundo a excepción de la elección nicaragüense de febrero de 1989 que llevó a la Presidencia de la República a la señora Violeta Barrios de Chamorro.

El punto del Acuerdo que se refiere a la integración de un Gobierno de Reconciliación y Unidad es de los que no podrá llevarse a cabo por la terquedad de Manuel Zelaya de querer presidirlo a toda costa, asunto que no es parte de lo pactado, razón por la cual se emberrinchó y no propuoso, como sí se pactó, a personas allegadas a su pensamiento para integrar dicho gobierno. Eso ya es agua pasada.

Sin embargo, hay puntos que están pendientes de resolverse, tales como la instalación del nuevo gobierno constitucional que algunos países de la denominada comunidad internacional insisten en no reconocer, aunque en su momento sí aplaudieron el Acuerdo Guaymuras y éste es uno de los puntos pactados.

También está pendiente la integración de la Comisión de la Verdad, una vez el nuevo gobierno encabezado por Porfirio Lobo esté en funciones.

En estos días he leído algunas declaraciones, en los medios impresos (aunque felizmente cada vez son menos y de menor importancia por su tamaño), relacionadas con la opinión favorable del Presidente Electo (Lobo) de que el Presidente Interino, Roberto Micheletti, deje la Presidencia para favorecer la situación general del país con relación a esos países recalcitrantes que no quieren reconocer el mandato popular, como el caso del gobierno de Guatemala. En lo personal no esto de acuerdo con este tipo de declaraciones: en primer lugar porque creo que es ingrata luego del esfuerzo de Roberto Micheletti, primero como Presidente del Congreso, posición desde la cual vino actuando políticamente para blindar al Congreso Nacional frente a los embates que sabía se estaban fraguando para el país desde la Presidencia de la República, luego por haber representado con mucha dignidad el papel histórico que el mismo Congreso le confirió, razón por la cual deviene secundario señalar que, además, es una declaración que va en contra de los actos legales y legítimos del Organismo Legislativo de ese país.

También he leído que se está sometiendo a juicio a los militares para determinar responsabilidades, judicialmente, acerca de los hechos acaecidos aquel ya lejano 28 de junio de 2009, ante lo cual tengo sentimientos encontrados: En primer lugar, creo que finalmente sí debiera abrirse procesos judiciales a los militares, al igual que a todas aquellas personas que de una u otra manera violaron la Constitución hondureña, comenzando por Manuel Zelaya Rosales, pero no termino de entender, entonces, cuál será la materia de la Comisión de la Verdad o si esta servirá sólo para guardar un tomo de la historia de Honduras. En fin, tal como todo lo anterior, es también un asunto interno de ese país y no hay más que respetarlo y respaldarlo.

Además, paralelamente se viene hablando de la eventual salida de Manuel Zelaya a otro país, con lo cual debo expresar, categóricamente, que no estoy de acuerdo. Ni siquiera en calidad de exiliado político. Recordemos que dentro de los procesos abiertos en su contra no sólo hay delitos políticos y conexos; hay acusaciones de malversación de fondos, de narcotráfico, de enriquecimiento ilícito, entre otros, que no tienen que ver con temas políticos.

Además, todas las constituciones del mundo establecen la igualdad de las personas, y darle a Zelaya este tipo de tratamiento mientras que los tribunales de justicia tienen sujetos a proceso a otras personas, por los mismos hechos, es discriminatorio. El general del Ejército, el soldado que obedeció órdenes, cualquier diputado o el mismo ex-presidente, debieran enfrentar las consecuencias de sus respectivos actos desde un plano de igualdad.

Yo me enorgullezco de ser político, pero para serlo de verdad hay que estar dispuesto a afrontar las consecuencias de sus propios actos cuando se actúa en función pública o privada, y salir el mayor responsable por la cocina mientras en el frente se dan los debates para discutir la responsabilidad de otros más o menos implicados en el asunto, como que no es de justicia.

Si Manuel Zelaya sale absuelto de un juicio imparcial que se lleve a cabo públicamente con todas las garantías, pues que se quede en su país o que se vaya a vivir libremente a donde quiera, pero no puede evadir su responsabilidad ante la justicia de su país porque sería burlar nuevamente a los hondureños y dejar sentados unos pésimos antecedentes para el futuro, dañando por demás la imágen de toda la clase política, la cual, por el contrario, saldría fortalecida de todo este embrollo que, ya lo dije, el autoritarismo y la prepotencia causaron.

Finalmente, no se ha sometido el causante de tales embrollos a la justicia y ya se comienza a hablar de amnistía, razón por la cual también tengo que manifestar mi desacuerdo, ya que esa salida solamente vendría a dañar, sin dudas, a toda la clase política hondureña que, ante la crisis, ha manifestado madurez y que su país está por encima de intereses partidarios, sectarios o particulares.

Por lo menos faltan menos de tres semanas para que pasemos a otro capítulo dentro de todo el tema de la crisis política hondureña, la cual no finalizará del todo con el advenimiento del nuevo gobierno constitucional.

miércoles, 16 de diciembre de 2009

LA EXTORSIÓN DE LA "COMUNIDAD INTERNACIONAL"

Extorsión y chantaje son la misma cosa, y hoy pareciera que "Comunidad Internacional" es sinónimo de lo mismo con las absurdas presiones que hacen, en un patético afán de no reconocer que se han equivocado, por que el Presidente nombrado y ratificado por el Congreso Nacional de Honduras, renuncie.

¿Es que los "portavoces" europeos son más legítimos que los diputados hondureños? ¿Es que el todopoderoso "Imperio Yanqui", como dice el aspirante a fundador del "Imperio Chamo", tiene alguna jurisdicción sobre territorio centroamericano? ¿Aceptaría México una interpretación foránea de su propia constitución?

Se les olvida a todos estos líderes que presionan a las actuales autoridades hondureñas, que el problema en que Manuel Zelaya metió al país, es hondureño, que la consitución de que hablan, es hondureña, que la imputación de delitos que se ha hecho está a cargo de fiscales hondureños, que los fallos judiciales que se han irrespetado son hondureños, que todas las instituciones hondureñas están funcionando, que el pacto político que forzaron a llevar a cabo entre las partes hondureñas llevó a la emisión de dictámenes de diversas instituciones hondureñas, todos en el mismo sentido en contra de la reinstalación, por cierto, y, finalmente, a la confirmación del Congreso Nacional hondureño sobre la misma.

Si siguen insistiendo en entrometerse en los asuntos internos ya resueltos de un país, ya no es haber actuado precipitadamente sino necedad o mala fe.

Si le pasaran una encuesta a las poblaciones democráticas del mundo, estoy seguro, habría una enorme diferencia de opinión entre lo que estas piensan y lo que sus líderes están haciendo con Honduras.

Líderes del mundo: si Uds. exigen que los hondureños irrespeten sus leyes y sus instituciones, es porque están dispuestos a que cualquier extranjero irrespete su propio andamiaje legal e institucional. No sean injustos. ¡Ya dejen en paz a Honduras y a los hondureños!

Mensaje especial para la Unión Europea. Jamás visualizamos que el chantaje político que están haciendo con Honduras lo elevaran al nivel de pasarse llevando a los demás países de Centroamérica. Con actitudes así dejan Uds. de ser una especie de reserva moral del mundo civilizado para ponerse en el lado de la arbitrariedad. ¿De veras creen que vamos a ver y entender esas medidas como algo justo, equitativo?

sábado, 5 de diciembre de 2009

LA SUPREMACÍA DE LA CONSTITUCIÓN. COMENTANDO A GREGORIO PECES-BARBA

En la edición de El País (España), correspondiente al domingo 6 de diciembre de 2009, que por razones de horario podemos disfrutar el día antes en América, hay un interesante artículo de mi estimado ex catedrático del Doctorado en Sociología, en el capítulo Guatemala de la Universidad Pontificia de Salamanca, don Gregorio Peces-Barba, denominado "La supremacía de la Constitución". A quien le interese leerlo lo puede encontrar aquí: http://www.elpais.com/articulo/portada/supremacia/Constitucion/elpepipor/20091206elpepinac_11/Tes/

España está actualmente convulsionada por la reforma planteada en Cataluña, del Estatuto de Autonomía, que ha provocado debates acalorados en el Congreso de los Diputados, interposición de recursos, tanto de inconstitucionalidad como de amparo y, especialmente, fuertes editoriales o artículos de opinión, a favor de la Constitución en casi toda España, en contra de los interponentes y del Tribunal Constitucional, especialmente en la prensa catalana. Bajo esas circunstancias es que el Dr. Peces-Barba escribe su artículo.

En el mismo podemos encontrar conceptos interesantes, como que la Constitución tiene supremacía sobre todas las restantes normas del Ordenamiento español; que la soberanía corresponde al pueblo español, de tal manera que la única nación soberana es España (agrego yo, para efectos de su Constitución); que sus contenidos sólo se pueden cambiar por el sistema de reforma en ella establecido; que "En cuanto que se plantea un hecho difícil, una situación con zonas de penumbra, saltan las alarmas de las faltas de respeto"; que hay falta de respeto por los parte de los partidos políticos catalanes, de gobierno y de oposición, al presionar al Tribunal Constitucional con malas formas; señala también a la prensa, quienes no han sobrepasado los límites de la libertad de expresión, pero sí se han manifestado en contra de la imparcialidad e independencia del Tribunal Constitucional, señalando lo que hacen de sofisma y falacia monumental por poco oportuna e injustificada.

Todo lo anterior tan bien fundamentado, ¿No es lo mismo que venimos nosotros señalando de la comunidad internacional con el caso de la crisis política hondureña?

¿No es la constitución hondureña la ley suprema en ese país y no el Estatuto de la OEA, ni el de la ONU, ni las leyes venezolanas, cubanas, estadounidenses, brasileñas o españolas?

¿No son, en el caso de Honduras, únicamente los hondureños los sujetos soberanos para decidir su presente y su futuro? ¿Y no es el conglomerado de diputados que conforman el Congreso Nacional quienes representan a ese pueblo soberano?

Si los académicos españoles señalan y entienden que el proceso de reformas a una constitución se da por el mecanismo que esa misma constitución contempla, ¿qué es lo que le cuesta entender a la comunidad internacional que pretende seguir interfiriendo en la vida política de los hondureños, al respecto? ¿Es que no se dan cuenta que haberlo hecho de otra manera es constitutivo de delito y, conforme esa misma ley soberana en ese país, traición a la patria, lo cual conlleva la destitución inmediata del cargo de la persona responsable?

Lo sucedido en Honduras es atípico, no se da en una zona de penumbra de la Constitución desde el punto de vista sustantivo, pero sí existe una zona de penumbra desde el punto de vista procesal, pero, ¿justifica que en Honduras existan zonas de penumbra para que, desde otros países, haya falta de respeto para todo el pueblo soberano hondureño que, además, ya se expresó democrática, libre, voluntaria y legalmente, tanto en el proceso electoral del 29 de noviembre pasado como en la votación del Congreso Nacional del 2 de diciembre pasado?

¿No falta a la ética la prensa, especialmente la internacional, al dejar de narrar objetivamente los hechos tal como suceden, enviando notas cargadas de opiniones, totalmente subjetivas, como hablar de presidente de facto en lugar de interino, o decir, sin citar a nadie, que hay 3 presidentes en Honduras? ¿No es eso faltarle el respeto a los lectores o usuarios de esos servicios noticiosos, al tratarnos de influir, cuando no es ese el papel que le corresponde, sino informar? ¿Es oportuno, después de que el Congreso Nacional de Honduras ratificara el relevo presidencial con únicamente 11 votos en contra, que persistan en denominar de facto a quien cumple, interinamente, un mandato del mecionado Congreso Nacional contemplado en la Constitución?

Ojalá hubiese lectores serios en España que pudiesen opinar al respecto de estos razonamientos comparativos que pretenden ser un poco más que elucubraciones.

Por lo pronto, le deseo, tanto a España como a Honduras, la anhelada paz.

jueves, 3 de diciembre de 2009

HISTÓRICA SESIÓN DEL CONGRESO NACIONAL DE HONDURAS Y BREVE ANÁLISIS DEL FUTURO CERCANO

Ayer tuve la oportunidad de escuchar y ver parte de la votación convertida en debate, en vivo, del Congreso Nacional de Honduras, convocado para tomar acuerdo político acerca de la posibilidad de retrotraer la situación del ex presidente Manuel Zelaya a como estaba antes de los sucesos acaecidos el 28 de junio de 2009. Hasta donde sabemos, todas las instituciones consultadas, Corte Suprema de Justicia, Comisionado de los Derechos Humanos, Procuraduría General de la Nación, Fiscalía, todos, emitieron dictámenes negativos en cuanto a la posibilidad de que Manuel Zelaya regrese a ocupar la Presidencia de la República.

Tuve la oportunidad de escuchar, en vivo, a viejos amigos, como Toño Rivera Callejas, del Partido Nacional, a quien conocí en marzo o abril de 1989, en Tegucigalpa, con ocasión de una reunión de las juventudes de la International Democrat Union, IDU, en la que llegué en calidad de Secretario Nacional de Relaciones Internacionales del Partido de Avanzada Nacional, PAN, apenas con un año de haberse formado. El discurso de Toño fue, quizás, de los mejores, tanto que me hizo pensar que, dentro de cuatro años, puede ser que sea escogido como el candidato presidencial de su partido. Es hijo de Mario Rivera López, mi colega en el PARLACÉN, recientemente fallecido, quien fuera Presidente del Congreso Nacional varias veces. Todo un colmillo afilado en política.

También tuve la ocasión de ver y escuchar a Ilsa Trinidad Díaz Zelaya, también del Partido Nacional, a quien acompañara, como Secretario por Guatemala, cuando entre 1992-1993 integramos la Junta Directiva del PARLACÉN, siendo ella la Presidenta, a quien habré de referirme en otra ocasión en que cuente algunos detalles de aquella época.

También escuché que por ahí andaba mi buen amigo Toribio Aguilera, de Partido Innovación y Unidad Social Demócrata, PINU-SD, pero no pude escucharlo ni verlo.

Sin embargo, para quienes han seguido el tema de la crisis hondureña en este blog, lo que vale la pena resaltar es la hombría de bien de dos diputados del Congreso, ambos del Paretido Liberal, es decir, el mismo partido de Manuel Zelaya y de Roberto Micheletti, cuyos nombres no recuerdo, que dijeron, sin que los pueda citar textualmente, algo así como:

El primero, que fue algo así como la mano derecha de Manuel Zelaya en el Congreso; que cuando el entonces presidente Zelaya envió al Congreso el tema de PETROBRAS, la empresa o el negocio del petróleo venezolano, según como se le quiera ver, fue él quien defendió el tema frente a los demás diputados. Que cuando Zelaya, entonces presidente, envió al Congreso el tema del ALBA (Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América), el proyecto que lidera el Presidente Hugo Chávez, de Venezuela, como contraposición al ALCA (Área de Libre Comercio de las Américas), una iniciativa estadounidense, también fue el quien defendió el tema en dicho órgano colegiado, pero cuando Manuel Zelaya le propuso que lo acompañara con el asunto de la modificación de la constitución, con la finalidad de reelegirse, le tuvo que dar la espalda después de tantos años de militancia juntos.

El otro a quien deseo referirme manifestó que tenía más de veinte años de acompañar a Manuel Zelaya, en las buenas y en las malas, en el seno del Partido Liberal, donde perdieron varias elecciones primarias; que luego que al fin las ganaron y lograron llevarlo a la Presidencia de la República, consideraba que los primeros años fueron los de un buen presidente, hasta que amigos personales de él, a quienes no identificó pero sí señalo que no pertenecían al liberalismo, le metieron en la cabeza el tema de la cuarta urna y de la modificación de la constitución con la única finalidad de reelegirse. Que es mentira todo lo que muchas gentes andan diciendo acerca de Zelaya, que es el presidente de los pobres y que todo lo que quería hacer era ayudar a los más necesitados, porque a él le consta que, en la reunión a donde fue convocado junto con otros diputados cercanos y se les planteó el tema de la reelección, solamente fue de eso que se habló; que jamás mencionó que quería modificar la constitución para reformar al Estado, para acercar los servicios de salud, para mejorar la educación o para favorecer a los más pobres y necesitados de ayuda, ya que lo único que quería era reformar dicho cuerpo de leyes para reelegirse y continuar gobernando por los próximos 20 años, razón por la cual también le había dado la espalda y no lo había seguido apoyando.

En fin, de 128 diputados, 11 votaron por Zelaya y los demás, léase bien, no votaron en contra de él sino a favor de la democracia, a favor de la Constitución de la República, por Honduras, su patria. Es de llamar la atención de cuántos diputados, al razonar su voto, cómo lo hicieron pensando no sólo en su país sino en sus hijos, sus nietos y sus descendientes.

A mí, que me gusta ver, por televisión, los debates del Congreso de los Diputados de España, que tanto contrastan con los de nuestro país, me llenó de orgullo ver a mis colegas hondureños, los de ambos bandos, expresarse con educación, con ponderación, con total libertad y propiedad. Llamo la atención, además, acerca de un llamado que hizo el Presidente del Congreso al público presente y a la prensa para que se mantuviesen en silencio, recordando y recalcando que en esa votación no iba a haber vencedores ni vencidos.

Sugiero a todos aquellos líderes del mundo democrático que todavía dudan en reconocer a las nuevas autoridades hondureñas, que consigan el video o la transcripción del debate entero para formarse una idea, por boca de la gente más cercana al ex presidente, de todos esos pequeños y grandes detalles que salieron a luz pública (hasta las negativas, como las amenazas de muerte que casi todos han recibido). Háganlo, si no lo entienden porque no es su idioma, manden a transcribirlo.

A los hondureños les sugiero que pongan el video de la sesión, sin interrupción y sin corte alguno, a disposición del público en internet, y háganle las traducciones necesarias para que el mundo se entere de la verdad que cada quien, a su manera, llegó a expresar a través de loos diputados de los cinco partidos políticos del país. ¡Vale la pena el esfuerzo!

Es hasta ahora que podemos decir que el Acuerdo Guaymuras-Tegucigalpa-San José, en lo que a la restitución de Manuel Zelaya respecta (aunque no habla de restitución, en sentido estricto, como ya expliqué), es letra muerta, pero no lo es el Acuerdo, que desde nuestro punto de vista, sigue vigente, por lo menos en cuanto a la formación, en estos días, de un Gobierno de Unidad y Reconciliación (con o sin las gentes de Zelaya) y, el semestre entrante, de la Comisión de la Verdad.

El futuro de Manuel Zelaya es incierto. Si sale de la Embajada de Brasil sin salvoconducto, seguramente será capturado. La extensión del mismo puede estar a cargo del gobierno interino, lo cual no veo factible porque Roberto Micheletti no va a dejar que se piense que deja en el ámbito de la Comisión de la Verdad únicamente a los militares que entraron en la madrugada del 28 de junio de 2009 a sacar a Manuel Zelaya del lugar donde pernoctaba y luego lo llevaron a dejar a Costa Rica. También puede estar a cargo del gobierno entrante, pero al actual Presidente Electo le pasaría lo mismo y sufriría un desgaste político innecesario, de tal manera que no veo factible que le extiendan el salvoconducto en poco tiempo, aunque en política, y especialmente en este caso tan complicado, todo puede suceder.

Visualizo, más bien, la posibilidad de un salvoconducto para Manuel Zelaya, después de la investigación y emisión del informe respectivo de la mencionada Comisión de la Verdad, como un gesto político para que un ex presidente, que es obvio que saldrá mal parado en dicho informe, escape de la acción de la justicia, especialmente porque la comisión de la mayoría de delitos que se le imputan no son violentos sino de carácter político.

Eso es lo que mi sentido político y mi intuición me dice que podría estar por suceder en los próximos meses, de tal manera que la comunidad internacional, acostumbrada a meter sus narices donde no la llaman, especialmente en estos últimos tiempos, debiera irse preparando para esta posibilidad y para dejar de interferir en los asuntos internos de Honduras. Ya se metieron en sus asuntos políticos; por lo menos que se abstengan de interferir en los asuntos judiciales.

miércoles, 2 de diciembre de 2009

LOS LÍDERES IBEROAMERICANOS Y EUROPEOS NO LEEN O NO SABEN LEER

Decepcionante ver, en sendas notas de prensa de hoy, las declaraciones de los líderes iberoamericanos que asistieron a la reunión de Estoril, Portugal, que insisten en considerar "que la restitución del presidente Manuel Zelaya es un paso fundamenal para el retorno a la normalidad constitucional". ¿Es que no se han enterado que, por presiones ejercidas por ellos mismos, se firmó un acuerdo? ¿No terminan de enterarse que ese acuerdo, suscrito el 30 de octubre, no contempla la restitución forzosa de Manuel Zelaya? ¿No se han enterado que el mismo Manuel Zelaya ya manifestó que no aceptaría esa restitución, fuese de la manera en que se acordase?

Me explico mejor en beneficio de esos líderes que no han leído o que, leyendo a vista de pájaro, les cuesta entender. El Acuerdo al que me refiero (Guaymuras, Tegucigalpa, San José) tan solo establece la posibilidad de que el Congreso Nacional retrotraiga las cosas a como estaban el 28 de junio de 2009. No es un mandato de restitución, es una solicitud de consideración, que son cosas entendiblemente diferentes.

Zelaya alega que el Acuerdo fue roto porque, al intentar formarse el Gobierno de Unidad y Reconciliación que dicho acuerdo contemplaba, para ser instalado a más tardar el 5 de noviembre de 2009, al darse cuenta que la consideración del Congreso sobre el retrotraimiento de su situación se daría posteriormente y no era él quien iba a presidir dicho gobierno, situación que ya sabía de antemano porque sus dos delegados no firmaron nada sin su conocimiento, aceptación y manifestación de conformidad, se encaprichó nuevamente y dio al traste, según él, con todo lo pactado.

Sin embargo, ya el Congreso Nacional había sido notificado del contenido de dicho Acuerdo, había solicitado la opinión de varias instituciones, entre ellas la Corte Suprema de Justicia (también contemplada esta posibilidad en el texto que firmaron las dos partes) y, con la Comisión de Verificación de dicho acuerdo instalada,el mismo ha seguido avanzando con la entrega al Congreso Nacional de los informes solicitados oportunamente, de tal manera que hoy, 2 de diciembre de 2009, estará reunido para tomar una decisión al respecto.

Entonces, si hay todo un proceso en marcha por acuerdo de las partes con la venia de la consabida comunidad internacional, ¿cuál es la insistencia en restituir a la fuerza a alguien quien, además, ya es público que, según la Corte Suprema de Justicia de ese país, previamente debe enfrentar la justicia? Además, restituir en la Presidencia de la República a una persona, así sea un santo, no es algo factible, ya que no lo contempla la Constitución de ese país. Por eso el acuerdo menciona retrotraer las cosas a como estaban el 28 de junio pasado, como una posibilidad, repito, utilizando este tipo de ficción jurídica porque la restitución es imposible conforme a la ley.

Lamentable, además, que la Unión Europea se limite a calificar las elecciones hondureñas de un "paso significativo para adelante"; esa declaración yo podría calificarla de un paso significativo para ningún lado, pero lo que sí puedo mencionar como un paso significativo para atrás es el lamento europeo porque el acuerdo al cual nos hemos referido no fuera "completamente implementado".

¿Qué quieren decir con estos términos ambiguos? ¿Se lamentan de que hasta ahora se reunirá el Congreso Nacional para tomar acuerdo? Si así fuere, ¿qué pensarían los europeos de que un país extranjero les impusiera tiempos, por no decir cuestiones de fondo? Ahora bien, su lamento se refiere a que no han reinstalado a Zelaya? ¿Y si el Congreso Nacional decide no retrotraer la situación de Manuel Zelaya a la que vivía antes de los sucesos del 28 de junio? Primeramente, estaría en todo su derecho de decirlo y acordarlo: es un Congreso Nacional integrado por 128 diputados electos pública, legal y democráticamente; nadie discute su legitimidad.

Seguidamente, iría en línea de lo que, por lo menos, ya ha manifestado el máximo tribunal de ese país: a Zelaya hay que procesarlo. Finalmente, el Acuerdo Guaymuras que ningún lider europeo o latinoamericano parece haber leído a fondo, no obliga a nadie a restituir en la presidencia a Manuel Zelaya, ni acuerda dicho extremo. Repito: el Acuerdo le pide al Congreso Nacional tomar la decisión para la cual está convocado el día de hoy. ¿Cuál es la necesidad de continuar vociferando?

Lo más lamentable de la nota de prensa a la que me refiero, de AFP, es que dice: "Fuentes comunitarias habían explicado que uno de los principales escollos había sido el empecinamiento de España por declarar 'irregulares' las condiciones en las que se celebraron los comicios..." , circunstancia que no había leído pero que, por experiencia, conocía, razón por la cual tengo algún tiempo de venir señalando los desatinos de la política exterior española en el caso hondureño, sobre cómo influye en sus socios más serios en europa que todavía se creen inferiores en el conocimiento de nuestra idiosincrasia, por lo cual se dejan llevar de la mano de España, y la doble moral del gobierno socialista obrero español que ya he señalado en entrega anterior comparando el trato que, por ejemplo, le da a Bolivia.

Pero no es el único caso. ¿Está recibiendo Guinea Ecuatorial, ex colonia española, el mismo trato de España, donde un golpista con muchos años en el poder se postuló nuevamente a la Presidencia, obteniendo alrededor del 97% de los votos para reelegirse? Seguramente que no, ya que es la quinta potencia petrolera subsahariana y recientemente han descubierto grandes yacimientos de gas.

De los primeros artículos que escribí sobre la errática política de la comunidad internacional para con Honduras fue que tendrían que tragarse sus palabras. Hoy agrego que cuando la Unión Europea tenga que tragárselas, porque estoy convencido que lo hará, el empacho que le produzca tal digestión forzada se lo deberá en gran parte (no excluyo la suya propia) al gobierno español.

martes, 1 de diciembre de 2009

VOX POPULI, VOX DEI. PALABRAS AL OÍDO DE ESPAÑOLES, MEXICANOS, BRASILEÑOS...

No he logrado encontrar desde cuándo viene utilizándose el proverbio con que inicio el título de este artículo, cuya traducción libre es "La voz del pueblo es la voz de Dios". Probablemente surgiera en la época del imperio romano, y se ha utilizado inmemorialmente para destacar el valor del acuerdo de las mayorías.

Durante el período medieval de la cultura humana, la etapa del oscurantismo, la sociedad de ese tiempo, que hoy podemos catalogar como bastante ignorante comparada a los términos actuales del conocimiento, tenía una idea clara de lo que dicho proverbio significaba.

Eso quiere decir que en esa etapa de la humanidad en la que lejos había quedado el fundamento de la convivencia democrática en que se basaran las pequeñas Repúblicas-Estados de la península helénica, lo que hoy conocemos como Grecia, o el magistralmente organizado Imperio Romano, las diferentes sociedades que conformaron la humanidad ya sabían y entendían que la voz de las mayorías constituía un mandato y había que respetarla.

¿Podían, en la antigüedad, considerarse legítimas las decisiones atenienses mediante el sufragio efectuado por lacedemonios? En absoluto. ¿Puede alguien imaginarse al Senado Romano aceptando como legítima, para efectos romanos, una decisión tomada por cartagineses o por galos? ¿Por qué? Sencillamente porque la legitimidad de una decisión colectiva deviene intrínseca al conjunto social que la toma. Jamás ha aceptado sociedad alguna interferencia extranjera en sus decisiones internas como algo natural y legítimo.

El ser humano siempre ha intuído la naturalidad de las cosas. De ahí que, cuando hablamos de Filosofía del Derecho, todos entendemos lo que es el iusnaturalismo, aquel Derecho primigenio, natural, que es parte de nuestra esencia y consiste en el basamento de la ley, la cual no puede ir en contra de lo natural.

Teoría del Derecho o Filosofía del Derecho, el asunto es que lo que no es natural es que se vaya a contrapelo de una manifestación popular, mayoritaria, expresada en términos democráticos, conforme a la ley vigente, todo lo cual le da legitimidad indiscutible al resultado.

Vienen todos estos pensamientos a mi mente porque, aparte de considerar injusto el tratamiento que algunos gobiernos le dan al ya suficientemente sufrido pueblo hondureño, no encuentro pensamiento lógico para fundamentar su actitud, como no sea un fundamentalismo político que le va a algunos liderzuelos tropicales, pero no a todos.

Hay gobiernos de gobiernos. Algunos no están en condición de proponer algo positivo. Su meta es copar, y por tratar de capturar Honduras está el país y su población como está. Pero hay otros gobiernos que tienen gran fundamento democrático, trayectoria de seriedad, por lo menos hasta ahora, y los líderes que los han representado, todos, representativos de una bien capacitada, por no decir brillante, academia, que les da las herramientas intelectuales necesarias para destacar de otros líderes de trinchera, de barricada o de asonada militar que hoy ocupan cargos importantes.

Es por eso que me dirijo al gobierno de España y a los españoles, al de Méxio y a los mexicanos, al de Brasil y a los brasileños, con la finalidad de hacer un recuento, recapitular y hacer preguntas con relación a la crisis política hondureña, dado que ni las agencias de información parecieran tener personas preparadas para leer los acuerdos, y los mensajes que envían y que nutren a la opinión pública no son objetivos, están bastante ideologizados y con la marcada tendencia de forzar una restitución que no está pactada ni desea, ya, Manuel Zelaya.

La crisis política hondureña no comenzó el 28 de junio de 2009, día en que los militares, algunos, sacaron del país a Manuel Zelaya. A partir de ese momento, el Golpe de Estado, que sí lo fue, se vuelve atípico, ya que no se toman ni el Congreso Nacional, ni la Corte Suprema de Justicia ni institución alguna. Tampoco se pretende derogar la Constitución de la República. La Corte Suprema ratifica una orden de captura para el ciudadano Manuel Zelaya, el Congreso Nacional se reune y, fundamentados en su Constitución y de acuerdo a hechos anteriores cometidos por Manuel Zelaya, procede a destituirlo y a nombrar, en su lugar, a la persona que la misma Constitución establece, el Presidente del Congreso.

Resalto el hecho de que dicho procedimiento, reservado a las personas que tratan de reelegirse o de modificar los artículos que al período presidencial se refieren, que conforme a dicha constitución están catalogados como traidores a la patria, está contemplado en dicho cuerpo legal desde hace décadas, así como que dicha constitución ha sido modificada muchas veces en el pasado y no ha habido problema alguno, ya que nadie habia osado, en su autoritarismo y petulancia, transgredir dichos artículos, que se han aplicado por vez primera en ese país.

Decía que la crisis no comenzó el 28 de junio, ya que toda esta conmoción social y política, instigada desde Caracas, La Habana y La Paz, especial pero no exclusivamente (en menor grado desde Managua, Quito y Buenos Aires), había comenzado desde el tercer trimestre de 2008.

Cuando la Constitución de Honduras manda que todo proceso de votaciones está a cargo del Tribunal Supremo Electoral, un ente de rango constitucional, y no le da al Presidente de la República ingerencia alguna en ese tema, el ex presidente Zelaya insistió en viciar el proceso de elección de autoridades, que recién culminó, con la inclusión de una cuarta urna, bajo su control, sin padrón electoral (es decir, sus seguidore podían votar las veces que quisieran), bajo el pueril argumento de que no era una consulta popular sino una encuesta.

Es decir, quien comenzó violando la Constitución y las leyes ordinarias hondureñas fue el depuesto presidente Manuel Zelaya. Huelga decir que el TSE declaró ilegal este tipo de interferencia, que los tribunales y la Corte Suprema de Justicia estuvieron de acuerdo en que tales pretensiones eran ilegales, se involucró la Fiscalía de la Nación porque había delitos que perseguir de oficio y, para cuando las iglesias, los colegios profesionales, el Procurador de los Derechos Humanos y casi todas las instituciones hondureñas se habían manifestado en contra de las ilegalidades, que culminaron con la publicación, pocos días antes (el 25 de junio, me parece), del Acuerdo o Decreto del Poder Ejecutivo que mandaba instalar la cuarta urna, la convulsión era tremenda.

Esos días previos fueron de ordenarle al Ministro de la Defensa que movilizara al Ejército para distribuir, a nivel nacional, las urnas y las papeletas de la "encuesta", a lo cual el ministro se opuso por considerar dicha orden ilegal. Luego, el Presidente de la República, sin facultades legales para ello porque así lo manda la ley interna, destituyó al Ministro de la Defensa, obligando a los pocos días, un tribunal, a su restitución, lo cual, entendemos, tuvo que hacer el presidente de esos días.

Mientras tanto, las urnas y las papeletas habían llegado en aviones de la Fuerza Aérea Venezolana, porque ahí fueron elaboradas unas y otras, y un tribunal ordenó, a solicitud del TSE, su incautación, lo cual se efectuó en un hangar del aeropuerto Toncontín, en la capital Tegucigalpa, constityendose dicho lugar, entonces, en un depósito judicial, el cual Manuel Zelaya violentó al frente de una turba de seguidores, rompiendo cadenas, candados y llevándose todo el material supuestamente electoral, para repartirlo a la fuerza.

Bajo tales circunstancias es que el mundo conoció a este sociópata hondureño, vestido de pijama (a mí me han contado otra versión), con botas y sombrero, y de ser un violador de la ley, irrespetuoso de las instituciones de su país, del sistema democrático, perjuro porque juró defender la constitución, y mentiroso (hay abundantes muestras de esto), la prensa internacional y muchos gobiernos hispanoamericanos lo convirtieron en un héroe, víctima de la oligarquía, mártir de la democracia o qué sé yo.

Su corta visita a México, inviado por el Presidente Calderón, ya bajo la lupa del mundo, es una pequeña muestra de lo que el pueblo hondureño le ha tenido que sufrir. ¡Es como un elefante en una cristalería!

Mientras todo lo que narro anteriormente sucedía, ya el TSE, desde el mes de mayo y conforme a los plazos constitucionales, había convocado al proceso de elecciones que acaba de llevarse a cabo, porque es a esa institución a la cual corresponde no sólo hacerlo sino tener todo el control del mismo.

Para entonces, la Organización de Estados Americanos, OEA, dominada por la gente de Hugo Chávez, el Presidente de Venezuela, y con un Secretario General buscando su reelección, cometieron el mismo pecado que en Guatemala para el caso del asesinato del abogado Rodrigo Rosemberg, que primero emiten la declaración y luego investigan. En el caso de Honduras, condenaron y luego llegaron en viaje relámpago, al mejor estilo Pro-Cónsul, a llenar el requisito de averiguar qué había pasado, sólo para terminar expulsando a Honduras de su seno, en una manifestación horrenda de doble moral, ya que hacía pocos meses habían levantado todas las prohibiciones para que el gobierno de los hermanos Castro, de Cuba, reingresara al seno de dicha organización.

Se había tratado de hacer un esfuerzo por mediar entre las partes, encabezado por Oscar Arias, el Presidente de Costa Rica, pero, lejos de comprender las circunstancias y las leyes hondureñas, se pretendía que se violara la constitución para salir de la crisis, adelantando las elecciones, cosa que no aceptó la mayoría del pueblo, las autoridades y la sociedad civil de ese país.

Luego, en medio de las presiones internacionales, ya metido en la "jaula de oro" que él mismo escogió, la Embajada de Brasil, nombró dos delegados que, junto con dos del gobierno interino de Micheletti, llegaron a entendimientos y firmaron, el 30 de octubre, el Acuerdo Guaymuras/Tegucigalpa/San José, cuyo análisis pueden buscar en este blog.

Dicho Acuerdo no establece la restitución de Manuel Zelaya, per se. Todo lo que Zelaya diga, todo lo que la prensa les cuente, todo lo que escuchen de un Presidente, Canciller, Secretario General o Primer Ministro al respecto, o es una mentira deliberada o es producto de su ignorancia. Invito a que lean dicho Acuerdo. Está mi prestigio personal de por medio en lo que en este párrafo afirmo.

El Acuerdo Guaymuras NO establece que es Manuel Zelaya quien debe presidir el Gobierno de Unidad y Reconciliación que ahí sí se pactó.

Todo lo pactado por los delegados de Manuel Zelaya, que establecen medianamente los pasos y los tiempos a seguir, fue desvalorizado inmediatamente por aquél, en ese afán de terminar de hacer pedazos a su ya sufrido país. Por favor, lean dicho Acuerdo para que ni siquiera sea yo quien les cuente. Hagan lo que algunos mandatarios, por lo visto, no han realizado.

El proceso que culminará con la sesión del Contreso Nacional de Honduras, que hoy se dará, ha estado en marcha, pues se pidieron opiniones a varias instituciones y estas las han ido emitiendo para que, con base en ellas o sin tomarlas en cuenta, porque no hay obligación, dicho Congreso tome una decisión que será eminentemente política.

Mientras tanto, el día de las elecciones llegó, la respuesta del pueblo fue como se esperaba porque los hondureños son amantes de la política, y el pueblo ha hablado.

Ahora corresponde a los líderes democráticos del mundo, que tienen el privilegio de tener una cultura refinada por la academia, entender no sólo las causas del problema sino que esa voz mayoritaria hondureña, que ha tratado de ser desacreditada también por el señor Zelaya Rosales, sea no solamente escuchada en todo el mundo sino respetada.

Si no hay un reconocimiento del gobierno electo, así como del resto de autoridades electas en dicho proceso, como diputados, alcaldes y miembros de las corporaciones municipales, ¿qué proponen? Y después del 27 de enero de 2010 en que tampoco puedan seguir pidiendo la restitución de Zelaya porque el mandato finaliza ese día, ¿qué van a hacer?

¿Es conveniente o no que los líderes ilustrados del mundo ayuden a que esta crisis política, que no constitucional, finalice?

Recuerden que el mismo Acuerdo Guaymuras establece, para instalarse en el primer semestre del año entrante, la Comisión de la Verdad. Será más fácil que se alivianen las penas futuras del proscrito Manuel Zelaya si el camino se desbroza debidamente. No creo que la misma haya sido pactada por las dos partes sólo para ver a qué soldados y oficiales del ejército encarcelan.

Finalizo diciendo dos cosas: La primera, que la responsabilidad del gobierno español es mayor por el liderazo que, en forma natural, por cuestiones culturales e idiomáticas, ejerce sobre el resto de países europeos acerca de asuntos hispanoamericanos, y es ese liderazgo el que ha llevado a Europa, países individuales y Parlamento, a un atolladero que, si no se resuelve ya, va a hacer quedar muy mal a sus socios europeos, porque la elecciòn hondureña es irreversible. El pueblo ha hablado.

La otra, porque se hace necesario que la opinión pública sensata de esos tres países que admiramos y a los cuales les tenemos cariño, tome conciencia del error en que sus gobiernos están cayendo en el caso de la resolución de la crisis política hondureña, razón por la cual hago un llamado a que se manifiesten al respecto, especialmente tomando en cuenta que no hay otra salida ni legal ni política, que se acaba el tiempo y que, mientras más tarde se haga el reconocimiento que de todos modos habrán de efectuar, más rápido se pasará la página no sólo de la crisis sino del costo, a nivel nacional, de haber tenido que mantener una posición indefendible y haber tenido que rectificar.

En unas horas habrá sesionado el Congreso Nacional y tendremos elementos para analizar otra fase de este tinglado.

INICIATIVA DE FELICITACIÓN, POR ELECCIONES HONDUREÑAS, EN EL PARLACEN

Hoy, igual que ayer, se llevó a cabo otra sesión ilegal de Asamblea Plenaria del Parlamento Centroamericano. Cuando el Tratado Constitutivo del mismo establece, en su artículo 12, que el quórum se integra con 64 diputados, tanto ayer como hoy se ha instalado con poco más de 50 diputados.

En la sesión de hoy, casualmente antes de la lectura de la iniciativa que transcribiré y comentaré, se pidió recuento del mismo, estableciéndose que había en el recinto menos de 50 diputados, razón por la cual la sesión "no pudo continuar llevándose a cabo legalmente" (como si lo actuado, bajo tales circunstancias, fuese legal). Aún así, la diputada salvadoreña Ana Vilma Albanez de Escobar, ex Vicepresidenta de la República de El Salvador, por una cortesía de quienes estábamos presentes, le dio lectura a la siguiente:

"INICIATIVA

FELICITACIÓN AL PUEBLO DE HONDURAS Y AL PRESIDENTE ELECTO

CONSIDERANDO;
Que de conformidad con las atribuciones que le otorga su Tratado Constitutivo, al Parlamento Centroamericano le corresponde como órgano político de la región fortalecer, impulsar y orientar el proceso de integración;

CONSIDERANDO;
Que el día 29 de Noviembre del presente año, se celebró el proceso eleccionario democrático en la República de Honduras.

CONSIDERANDO
Que la actuación responsable de las instituciones encargadas del proceso eleccionario hondureño y la de los mismos partidos políticos contendientes, ha sido muy importante para que Centroamérica siga avanzando y fortaleciéndose como región de paz y de democracia, que son elementos básicos para alcanzar el desarrollo sostenible y el bienestar económico, social y ambiental para su población.

POR TANTO,
En el uso de las facultades que le confieren los artículos 5 y 10 del Tratado Constitutivo, la Asamblea Plenaria,

RESUELVE:
1. Felicitar al pueblo de Honduras por el avance en la restitución de la institucionalidad democrática del país,
2. Felicitar al Pueblo, al Gobierno de Honduras, a los partidos políticos contendientes y a todos los actores políticos por haber apoyado y desarrollado un proceso de elecciones presidenciales democráticas y con amplia participación de los votantes.
3. Invitar a los gobiernos centroamericanos que aún no lo han hecho, a reconocer la voluntad soberana del pueblo hondureño manifestada a través de las urnas el pasado 29 de Noviembre para devolver la estabilidad a nuestra región centroamericana."


Es de lamentar, realmente, que en los pronunciamientos importantes de la región el Parlamento quede relegado, a tal grado que muchas personas piensan que no ha dicho nada en este tema, como hemos comentado anteriormente en este espacio y lo dijo abiertamente la ponente.

Si hubiese habido debate sobre este tema, mi posición habría sido de apoyar la iniciativa porque, tanto el pueblo hondureño como el Presidente Electo, Porfirio Lobo, se lo merecen, así como los partidos políticos en contienda. Hubiese procurado mencionar, además, al candidato Elvin Santos, quien quedó en segundo lugar, ya que es el candidato a la Presidencia de la República del Partido Liberal, el mismo de Manuel Zelaya y de Roberto Micheletti, fraccionado por tal razón, y es de reconocer que las condiciones bajo las cuales le tocó hacer campaña política no eran las mejores para él. Mi oponión es que este segundo lugar lo deja perfectamente posicionado para convertirse, dentro de cuatro años, en el sucesor natural de Porfirio Lobo, pero eso es otro asunto.

Siendo mis orígenes políticos a nivel municipal, habría aprovechado la ocasión para enviar un mensaje de felicitación a todos los alcaldes electos, a todos los miembros de las corporaciones municipales que, a partir de finales de enero de 2010, tendrán la noble labor de hacer gobierno local, teniendo el privilegio de trabajar codo a codo con la gente. Normalmente quedan relegadas estas nuevas autoridades pero yo deseo resaltar, en esta oportunidad, que son éstas quienes más cercanas al pueblo están, ya tomando decisiones, ya ejecutando obra, así que mis felicitaciones a todos ellos.

También habría propuesto un párrafo dedicado a los diputados electos, tanto los del ámbito nacional como los del parlamento regional, porque gran parte de la carga de la campaña política es en ellos que recae y, si hacen un trabajo digno, como muchos, son merecedores del reconocimiento de todos, aunque a veces cueste entender bien esta parte, ocasionándose un efecto contraproducente, ya que, bajo circunstancias de ataque, sin reconocimiento alguno, es difícil que las personas honradas se decidan a participar a ese nivel, y es eso precisamente lo que nuestros países necesitan.

Habría aprovechado la ocasión, además, para proponer la incorporación de un párrafo que resalte el enorme papel llevado a cabo, bajo condiciones adversas, del Tribunal Supremo Electoral, institución a cuyo cargo estuvo todo el proceso electoral, desde la supervisión de las elecciones primarias de los partidos políticos hasta la declaración final de ganadores, que entiendo no se ha dado todavía, pasando por la importante fase de convocatoria del proceso de elecciones, un elemento que le ha costado entender a la mal denominada Comunidad Internacional.

Mi respaldo total habría sido, eso sí, hacia ese pueblo noble que, aún bajo amenazas, acudió masivamente a las urnas a manifestar su voluntad política, convirtiendo el día de las elecciones en una fiesta cívica digna de emularse en todos nuestros países y convirtiéndose, a la vez, en un ejemplo para todas aquellas personas que permanecen apáticas y no se involucran en esta decisión colegiada.

No habría estado de acuerdo con hablar de "restitución de la institucionalidad", ya que todas las instituciones hondureñas vienen funcionando con normalidad, incluida la Presidencia de la República con el nombramiento como tal y conforme a la Constitución, del actual Presidente Interino, con el voto de 123 de los 128 diputados legítimamente electos y en el ejercicio de sus atribuciones legales. Recordemos que si lo que sucedió en Honduras fuese antidemocrático, no habría estado contemplada dicha posibilidad, siquiera, en su Constitución, de tal manera que el relevo presidencial efectuado este año, previsto por los legisladores constitucionales, está enmarcado dentro de sus leyes y fue una decisión democrática en todo el sentido del término.

Finalmente, el llamado que se hace a los gobiernos centroamericanos que no han reconocido los resultados electorales, para que lo hagan, lo habría propuesto hacer extensivo hacia los gobiernos de otros países del hemisferio y del resto del mundo, así como a las instituciones regionales, como la OEA y el Parlamento Europeo, y globales, como la ONU.

La invitación, ahora, la hago yo desde acá, para que el Parlamento Centroamericano rectifique su posición inicial de condena y proceda a reconocer que el pueblo hondureño nos ha dado, a todos, una magnífica lección. Ahora corresponde al PARLACÉN rectificar su rumbo, tener el sentido común de apoyar una decisión libre, democrácita y mayoritariamente tomada, lo cual le da la legitimidad que tanto alegan, y proceda a convertirse en un facilitador en esta crisis política.

Recordemos que no hay sustentación legal alguna para restarle legitimidad a un proceso de elecciones a donde, unilateralmente, se decide no enviar observadores. Recordemos que son los ciudadanos que conforman el padrón electoral quienes, con su asistencia o no a la convocatoria efectuada en términos legales, a emitir su sufragio, quienes le dan legitimidad al proceso de elección y a sus futuras autoridades, y desde ese punto de vista, que no admite otro seriamente, las elecciones hondureñas del 29 de noviembre de 2009 son real y evidentemente legítimas, y así debiera leerse por todos los hombres y mujeres de buena voluntad.

Finalizamos haciendo, también, una felicitación para los diputados ponentes. Si bien es cierto que no se cumplió el cometido de convertir esta propuesta en resolución, por falta de quórum, su esfuerzo es digno de reconocimiento por nuestra parte.