viernes, 15 de enero de 2010

EL CASO ROSENBERG, ENTREVISTA CON CARLOS CASTRESANA Y EL LEGADO FIRMADO CON SANGRE

Efectivamente, el sapo ha sido duro de tragar y más difícil de digerir. La revelación que el Jefe de la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala, CICIG, un proyecto piloto para tratar de revertir el círculo perverso de la investigación criminal, gestión policial y administación de justicia respaldado por la Organización de Naciones Unidas, ONU, y patrocinado por varios países, en torno a la profesional y científicamente respaldada investigación y consecuente consecución de evidencias en el caso del asesinato del abogado Rodrigo Rosenberg, quien dejara grabado un video acusando a sus supuestos asesinos tan sólo un par de días antes de que lo mataran, ha sido perturbador pero contundente, al afirmar y prácticamente demostrar que fue la misma víctima quien planificó y ordenó su propio asesinato, cansado de la zozobra en que vivimos todos los guatemaltecos y en medio de un proceso de duelo por el anterior asesinato del empresario Khalil Mussa, su cliente, y su hija Margiorie Mussa, con quien supuestamente existía un vínculo sentimental.

Algún día veremos la película con partes de la historia cambiada "para darle más realismo", como dicen, porque la verdad que la trama, que se inicia con la historia que él mismo nos narra acerca del nombramiento de su cliente en un puesto de gobierno, raya el campo del surrealismo o del estridentismo literario, o una simbiosis de ambos. Esa parte de la trama, el detonante de los pensamientos del finado Rodrigo Rosenberg, está todavía pendiente de conocerce porque, a pesar de saberse que la investigación ha avanzado muchísimo, se está teniendo sumo cuidado de armar toda la evidencia científica necesaria para que la presentación de resultados sea indubitable.

Al respecto, sigo pensando que el Presidente de la República jamás debió entrevistarse, a solas, con el Fiscal General de la Nación, encargado legalmente de la investigación de oficio, apenas unas horas después de conocerse el contenido del video que dejó grabado el abogado asesinado, dado que dicho funcionario público se supone que es independiente, no dependiente de la Presidencia, razón por la cual pedí que debía separarse del cargo mientras durara la investigación y todavía lo sostengo.

Además, en esa oportunidad dije públicamente que el Secretario Privado de la Presidencia, Gustavo Alejos, también involucrado por el asesinado, y su hermano Roberto Alejos, diputado y Presidente del Congreso, debieron haberse retirado temporalmente de dichos cargos (no de su calidad de diputado sino de la Presidencia, que es la que está en condiciones de ejercer poder), mientras duraba la investigación, e igual trato pedía, por las excepcionales circunstancias reveladas en el video alrededor del sistema bancario, para el Superintendente de Bancos, Edgar Barquín, quien además, con la absurda persecución de un muchacho emitiendo una opinión en una de las nuevas redes sociales, demostró una lealtad para quien lo nombró, más allá de su deber para con el país, que debe ser lo primordial. Esto que menciono debió ser lo mejor para el país, no la siembra de testigos falsos por un funcionario con rango de Ministro, ni la convocatoria a marchas con gente pagada.

Para quienes tienen la bondad de leerme desde otros países y no están enterados de las últimas circunstancias, pueden acceder a la página web www.cicig.org y buscar las declaraciones relacionadas con el caso.

¿Que si hubiera preferido que la investigación, finalmente, vinculara al Presidente de la República y a sus más cercanos allegados? Realmente no. Conozco a Álvaro Colom desde cuando era un funcionario del gobierno de Álvaro Arzú y me pareció un buen tipo, aunque siento que ha cambiado muchísimo. También conozco a los hermanos Alejos Cámbara, con quienes no me une una gran amistad pero son años de tratarnos con respeto y camaradería, y no quisiera que ninguno de ellos, realmente, estuviera involucrado.

Más bien soy del tipo de personas que se inclinan por la verdad, y aunque para mí es doloroso visualizar a Rodrigo Rosenberg como un suicida, porque lo conocí, lo traté y tuvimos una amistad sana de universitarios, platicando muchas tardes en el bufete popular, y siempre lo vi como una persona alegre, optimista, honrada, de elevados principios morales y gran camaradería, me cuesta, me ha costado comprender su decisión.

Lo que me ha ayudado a terminar de aceptar que tomó un camino imprevisto para tantos es la excelente entrevista que le hizo el periodista Haroldo Rodas, de Guatevisión, a Carlos Castresana, Jefe de la CICIG. El señor Castresana, a quien no conozco más que de vista porque, preocupado por mi país, he asistido a algunos foros en donde él ha sido uno de los participantes, tiene una particular manera de ver las cosas, de expresarlas y, mientras lo hace, de compartir con quienes le escuchamos la visión que él tiene del porvenir de la administración de justicia, en particular, y del país, en general, si no hacemos los cambios que se necesitan para producirlos.

Su manera clara de hablar, con sencillez de términos pero con la facultad que Dios le dio de tener sus ideas, sus conceptos, perfectamente claros, le da una contundencia a sus argumentos, diciendo en español lo que todos sabemos y lo que sentimos que debiera estarse haciendo desde hace años.

Ya lo he manifestado en este blog. Soy de los que, originalmente, cuando se comenzó a hablar de la venida de extranjeros para "inmiscuirse" nuevamente en nuestros asuntos internos, al estilo MINUGUA, que no creo le haya aportado cosa alguna al país, no estuve de acuerdo, pero hoy, con mayor razón tengo que apoyar la labor de la CICIG.

El mandato de la misma vence en septiembre de 2011, año electoral, de modo que si ha de haber cambios a las leyes y reformas presupuestarias para apoyar, como se debe, todas las actividades encaminadas a mejorar el tema de impunidad en el país, tiene que hacerse este año, ya que el año entrante toda la fauna política, a cuyo cargo está discutir y aprobar dichos asuntos, ya se encontrará en franca campaña electoral, la cual culminará con el proceso general de elecciones que, casualmente, también se dará en septiembre de ese mismo año.

Las revelaciones de la CICIG en torno a mi amigo Rodrigo Rosenberg, aunque me entristece al tratar de comprender cómo se sentiría como para dejar hermanos, hijos, amigos, proyectos, etcétera, no cambia en mi mente el hecho de que el hombre amaba verdaderamente a su patria.

El día 13 de mayo de 2009 en que nos congregamos muchas personas en el Parque Central, firmé una manta y le puse, a Rodrigo, que su sangre no habría de caer en vano, y esa sigue siendo mi posición. El legado que Rodrigo firmó con su sangre, y ahora sabemos que voluntariamente, es el "ya no más".

Por eso es que, siendo bien encaminadas todas las líneas políticas que el señor Castresana plantea para iniciar el "ya no más", esa lucha contra la impunidad que está demostrado que se puede comenzar a hacer y a ganar, es necesario que recapitulemos todos, la juventud especialmente, acerca de nuestra participación en la cosa pública, y comencemos a organizarnos para enterarnos, para pedir, para apoyar lo correcto, para exigir lo que haya lugar con tal que el nuevo amanecer se empiece a dar.

No dejemos pasar la oportunidad de apoyar a alguien de altísimo nivel que sabe perfectamente qué es lo que hay que hacer y que, por primera vez desde que recuerde, no tiene intereses políticos o partidarios con nadie. ¡Esa oportunidad no la volveremos a ver en décadas o simplemente no se dará otra vez!

La sangre vertida voluntariamente por un verdadero patriota nos lo demanda. Nuestra conciencia y nuestra inteligencia también. Es cuestión de actuar comenzando hoy.

3 comentarios:

  1. Yo pienso que el caso Rosemberg no se ha resuelto, pues al final será un juez quien determine si la hipótesis de Castresana es cierta o no. Asumamos que resulta cierta, lo que sigue pendiente es esclarecer el asesinato de los Mussa. El mismo Castresana dijo que Rosemberg estaba convencido de lo que dijo en el video, así que yo espero que la investigación siga adelante y se encuentre a los responsables.
    Saludos,

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  2. Coincido totalmente con su punto de vista y, me parece, es el sentir de la mayoría de la población. Por lo menos así se percibe.

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  3. ESTIMADOS HERMANOS:
    Solicito el indulto definitivo a todos los implicados criminales del caso Colmenares de Colombia y del caso Siekavizza de Guatemala como tambien del caso Rosenberg de Guatemala porque las bandas de secuestradores pueden realizar una supervision previal a los pueblos de su raza étnica por el veredicto del sindicado para evitar a los secuestros clandestinos así como tambien mis secuestradores que desean traicionarme han sido disuadidos por la mayoría de sus camaradas porque la mayoría de los tales desean que gobierne equitativamente a mis clanes aborigenes por mis encarnaciones divinas de los Dioses paganos y cristianos como tambien extraterrestres del cosmos. La minoría peligrosa desea rescatar a mis calumniadores de la conversion a zombies obedientes a mi causa gubernamental del anticristo cristiano por los fieros de Villa Nueva de mi nacion Guatemala.
    Tambien los secuestradores pueden realizarme una supervision previal con mis clanes aborigenes que lidereo mundialmente como tambien nacionalmente de mi país Guatemala para indultarme de cualquier intruso antagonista con una contribucion popular de 1,000 quetzales en moneda nacional de Guatemala por cada clan étnico mientras que yo únicamente tendré un beneficio simbólico de 20 quetzales para mi almuerzo donde tal supervision previal deberá efectuarse periódicamente para absolverme de mis intrusos.

    Atentamente:
    Jorge Vinicio Santos Gonzalez,
    Documento de identificacion personal:
    1999-01058-0101 Guatemala,
    Cédula de Vecindad:
    ORDEN: A-1, REGISTRO: 825,466,
    Ciudadano de Guatemala de la América Central.

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